05/11/2009

¿Eres clavo o chincheta?






Hay personas que se ponen a hablar con propiedad tanto de filosofía como de geografía, de historia, de poesía, de novela, de tauromaquia, de agricultura ecológica, de electrónica, de actualidad... Así era R.

R. había hecho una abstracción de la cultura en "clavo" y "chincheta". Afirmaba que solo una pequeña élite posee ambas a la vez. Lo suyo decía que era -quitándose importancia ante mi boca abierta- "la cultura de la chincheta".

La de la chincheta sería "mucha superficie y poca profundidad". La del clavo "poca superficie y mucha profundidad". Por lo que la cultura de la chincheta consiste en saber un poco de casi todo, mientras que la del clavo sería la de la especialización: Te dedicas a uno o dos temas y les sacas punta hasta que no quede (casi) nada que no sepas de ellos, pero a cambio te olvidas de (casi) todo lo demás.

Teniendo en cuenta que lo "normal" es tener una cierta especialización en algo y conocer algunas cosas de bastantes temas, ¿hacia qué lado se desvía tu balanza? ¿Eres más clavo o más chincheta? ¿O estás entre la élite que lo tiene todo? (No valen falsas modestias)

04/11/2009

La consciencia de la ignorancia

«Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.»

«No sé cómo puedo ser visto por el mundo, pero en mi opinión, me he comportado como un niño que juega al borde del mar, y que se divierte buscando de vez en cuando una piedra más pulida y una concha más bonita de lo normal, mientras que el gran océano de la verdad se exponía ante mí completamente desconocido.»

«Daria todo lo que sé por la mitad de lo que no sé.»

Isaac Newton




No sé quién lo dijo, tampoco sé qué nombre tiene esa teoría. Lo importante -y seguramente es por eso por lo que mi memoria lo retuvo- es la teoría en sí. "Cuantas más cosas sabes más inmenso se te antoja el universo de lo que desconoces". Es la consciencia de la ignorancia.

La teoría se explica comparando el saber con una bola. Si tu saber es del tamaño de una canica, todo lo que desconoces es lo que está fuera de la canica. Sin embargo, la superficie de la canica es pequeña, y esa es tu consciencia de lo que desconoces. Ese es tu contacto con el mundo de lo desconocido.

Sin embargo, si tu saber es del tamaño de un balón de baloncesto, es evidente que sabes más que quien tiene un saber-canica, ya que el universo de lo desconocido es menor. Sin embargo tu superficie en contacto con el no saber es mucho más grande. Cada milímitro de tu conocimiento está en contacto con otros temas relacionados con él -y desconocidos- que tienen la forma de árboles con ramas que se expanden infinitamente.



La consciencia de la ignorancia aumenta proporcionalmente al tamaño del conocimiento.

Moraleja: Quienes creen saberlo todo son los/las más ignorantes.

01/11/2009

Entre lo importante, lo tierno

No es que no tenga nada que decir. Ocurren cosas muy importantes que algún día -espero que no muy lejano- seguramente contaré, o no. Cosas a las que en la última semana he dedicado mi tiempo de blogs y libros. Apenas me quedan minutos en el día para comentar otros blogs, aunque los estoy leyendo.

Entre todo lo importante, está también lo cotidiano, lo amable. Esas cosas que casi siempre pasan inadvertidas, a las que no se da importancia pero que realmente conforman grano a grano la serenidad y, por qué no, la felicidad de cada día. Entre ellas, mi familia humana y gatuna.

Y ya que hablamos de familia gatuna, el reciente miembro es "niño" (Farala, ya no tienes que preocuparte por el nombre - ver comentario en anterior post jajajaja). Ha sido aceptado en el clan felino por la "pantera" Violeta y en parte por Paquito -aunque le cueste reconocerlo-. También ha aprendido a trepar a los sillones y las camas y en su afán investigador ha encontrado algo que seguramente le ha parecido un buen sustituto de madre. Cuando se cansa de jugar, allí se pone, al lado del perrete rojo y blanco, hasta que se queda dormido.






28/10/2009

Vanos intentos de integración

Como la vida misma

Lo que trajo la cigüeña













27/10/2009

Mi adulta desmemoria nominal y local

... de nombres, de lugares, de títulos.

Con 10 años una vecina de mi tía me dio un vaso y un dinero para ir a comprarle dos yemas al pastelero porque quería prepararle natillas a su niño. Fui corriendo a comprarlas antes de comer y "mientras comíamos" las metí en la alacena de mi abuela. Días después mi abuela me llamó. En la mano tenía un vaso con dos yemas arrugadas: "Niña, ¿tú has puesto esto aquí?". Cogí el vaso y salí pitando a casa de la vecina de mi tía. "Toma, tus yemas". Sin embargo a esa edad no se me olvidaba una persona ni algo relacionado con ella. Ni un título ni un lugar.

Ahora esas cosas no me pasan. No se me olvida algo que me encargan o que tengo que hacer. No anoto nada en la agenda, ni un examen, ni una reunión. O si lo anoto no lo miro, pero no lo olvido. No se me olvida el mensaje de un libro o una película. No olvido las emociones que me provoca una historia. Pero ¿quién me la contó? ¿quién la escribió? ¿cómo se titula?
En la calle no sé cuál
han puesto no sé qué santo,
por rezar yo no sé qué
te pagan yo no sé cuánto.

No olvido a las personas que pasaron por mi vida, el amor, la ternura, el miedo, la tristeza, el placer, la desesperación, el mensaje de un gesto. De ellos y ellas quedarán también sus nombres, pero ¿en qué ciudad, en qué país estaba aquella habitación donde pasó eso que no puedo olvidar?

¡Y la ropa! Cuántas veces me he puesto a temblar cuando alguna de mis hijas no ha vuelto a casa cuando la esperaba. Pensaba: Si tuviera que llamar a la policía ¿qué ropa llevaba? ¿Qué clase de madre soy que la he abrazado al salir y no me he fijado en su ropa?

Una vez me atracaron en el ascensor. Podía percibir el miedo de aquel chico que me puso la navaja en el estómago, su mirada, su "mono", su fragilidad y hasta el perdón que me estaba pidiendo sin palabras. Pero no supe describirle a la policía ni sus rasgos ni su ropa.

La memoria tiene un límite, como un disco duro. La mía es de baja capacidad. Puede ser que un mecanismo inconsciente decida por mí qué es esencial y qué es superfluo y, a falta de espacio, mande el sobrante a la papelera.

Tengo una gran memoria emocional y asociativa. De ella aprendo, me sustento y transmito lo que sé. Justo esa memoria que es más difícil o más inútil intentar compartir, a no ser que se comparta muy de cerca, piel con piel o alma con alma.


Yo admiro, envidio y me enamoro de la otra memoria, la que no tengo. Mis tres grandes amores tienen una excepcional memoria local y nominal. ¿Es verdad eso de que en pareja pretendemos encontrar lo común y sin embargo nos enamoramos de lo que envidiamos? ¿Cómo es tu memoria?



VÍDEO COMPLETO AQUÍ

25/10/2009

Abusando, que hay crisis


Cada día obtengo información directa de los abusos que se cometen en las empresas con el personal. Contratos cuyas cláusulas no se cumplen. Inspección del trabajo que informa de que "aquí lo único que hacemos es verificar la legalidad de la documentación", amenazas de las empresas a sus trabajadores y trabajadoras cuando reclaman cumplimiento del contrato "Si no te gusta, ahí tienes la puerta, la lista de parados es muy larga", sindicatos que como mucho se llevan las manos a la cabeza y consuelan al desesperado/a de turno.

Son esos negreros que lloran y piden subvenciones y ayudas para paliar la crisis cuando en sus empresas solamente ganan un poquito menos que antes, pero siguen obteniendo beneficios como para seguir costeando sus cochazos, primeras y segundas viviendas, yates, viajes, familias y amantes.

La última que he sabido:

Empresa A. 4 de la tarde. Empleada y jefe (dueño) son los únicos trabajadores presentes en ese momento. Salario empleada: 1000 euros. Lleva dos años en la empresa. Trabaja muchas horas extras que no cuentan. Aún así el jefe le dice que "alguna vez podría tener un detalle con la empresa y acudir al trabajo antes de su hora". (Comentario personal: la chica es una buena profesional y además una gran persona).

Jefe a empleada: "Manda un fax a bla bla", y se retira.

Empleada: Está trabajando con prisas para arreglar los mil asuntos que tiene encomendados. En un descuido, mientras usa las tijeras, zas, se da un buen corte en un dedo. La mesa y el suelo se llenan de sangre. Se presiona el dedo herido con pañuelos de papel y limpia la sangre.

El jefe sale y le dice que para cuándo ese fax. Ella le muestra el desaguisado. El jefe le ordena: "¡Haz el puñetero fax!" y se retira de nuevo.

11 de la noche. Empleada termina su trabajo y se va a urgencias. 3 puntos de sutura y una regañina por no haber acudido antes a curarse y ponerse la vacuna del tétanos.

23/10/2009

¿Por qué nos callamos?

Primero llegaron y entontecieron a las gentes.

Las enseñaron a no pensar, y para eso antes redujeron su vocabulario.

Las adormecieron con el soma del consumo y el reality-show.

Las hipnotizaron, las hicieron creer que eran importantes para "los Entes".

Durante muchos años les mostraron la jauja prometida. Los eslóganes eran "Tú puedes", "Tú lo vales".

Embrutecidas y narcotizadas adoraban a su Ente: "Alabado seas tú que me proteges".

Les distribuyeron miedo, euforia y esperanza en dosis justas.

Les explicaron que según las leyes de Darwin el ser superior sobrevive y el inferior merece ser sacrificado. Les enseñaron los nuevos conceptos de superioridad e inferioridad. Que la superioridad conlleva uno o varios de estos rasgos: agresividad, violencia, desprecio, ausencia de empatía, raza blanca, superficialidad, riqueza, heterosexualidad, machismo. En cada subgrupo de inferiores o superiores también se establecen jerarquías: siempre encontrarás a quien te haga sentir superior y te otorgue conciencia de clase.

Las dividieron para que perdieran fuerza.


Como corolario, lo más interesante, realista y preocupante que he visto y oído sobre la gripe A (gracias, Calvin). A cuadros y rayas me he quedado oyendo cada detalle y corroborándolo después en las fuentes que cita, o posteriormente en voz de la propia ministra de Sanidad, que ya habla de dos tipos de vacunas para dos grupos de población:



Primer vídeo de 5


O este otro, una entrevista a Jane Burgermeister

Primer vídeo de 6



Aunque no es el único tema que me parece preocupante. Tengo muchos más. Pero de todos el que más me preocupa es la manipulación de la que somos víctimas en ese y muchos otros frentes, nuestra mansedumbre y nuestra fe ciega en que somos seres protegidos, incluso "de nosotros mismos":

Usa el casco (o te castigo), ponte el cinturón de seguridad (o te castigo), no fumes (o te castigo), ponte la vacuna y muérete (o te castigo).

¿No es ya hora de una revolución de desobediencia civil?

¿Valemos el inverso de lo que les costamos?