31 julio 2009

¿Qué veis en esta foto?


Navegando por Internet me encontré hace un año esta foto y la guardé. ¿Por qué? Porque en ella se puede leer una historia. Hay personajes principales y secundarios, hay miradas y gestos, hay palabras y silencios...

¿Qué piensa el de la gorra del centro de la imagen? ¿Y la mujer que está en el borde derecho? ¿Qué indica la mano derecha de la prisionera? ¿y el pecho henchido y los dientes apretados de la mujer de negro...? ¿ o aquél subido en alto que mira hacia su izquierda?

Desconozco si se trata de una película o de un hecho ocurrido y fotografiado (mejor, porque así puedo verla libre de prejuicios cinematográficos o históricos). Hace un año la mujer juzgada era yo misma. Hoy siguen conmoviéndome todos esos gestos.

2 mujeres y 2 hombres asesinados por terroristas esta semana

Martes 28 de julio de 2009



Nombre: Estrella
Apellidos: B.P.
Edad: 48 años
Asesinada en: Cartagena
Terrorismo machista - Marido




Nombre: Catalina
Apellidos: B.J.
Edad: 52 años
Asesinada en: Ronda
Terrorismo machista - Marido




Jueves, 30 de julio de 2009




Nombre: Carlos
Apellidos: Sáenz de Tejada
Edad: 28 años
Asesinado en: Mallorca
Terrorismo político - ETA




Nombre: Diego
Apellidos: Salvá Lezaún
Edad: 27 años
Asesinado en: Mallorca
Terrorismo político - ETA



Quedan dos adolescentes y una niña huérfanos, cuatro familias enteras destrozadas. Pero lo peor es que esta semana cuatro seres humanos han sido despojados de sus vidas por otros seres ¿humanos? por el motivo de "yo tengo el poder sobre tu vida y tu muerte".


Y dos personas más: dos fallecidos en el terrorífico incendio del Valle del Tiétar, uno de ellos un profesor de instituto de 63 años y otro un retén de 42. Ellos también son víctimas de otro tipo de terrorismo del que nunca nadie se acuerda: el medioambiental. Aportación de l'Avendetta en comentarios a este mismo post y que comparto plenamente.

Rabia, tristeza e impotencia es lo que siento.

30 julio 2009

¡Todo el mundo al suelo!



Panorama de las 13:30 en el cuarto de Mayita
Medidas contra la ola de calor

29 julio 2009

Medidas para prevenir la gripe A en otoño


Lo copié el otro día de un periódico, no recuerdo cual, para tenerlo en casa. Uso mi blog como redistribuidor. Creo que son recomendaciones de Sanidad, pero no puedo asegurarlo.
¡Una píldora para la hipocondria!
Decálogo de la enfermedad
1 Los síntomas de la gripe A aparecen entre uno y cinco días después de penetrar el virus en el organismo. Además de fiebre alta, tos, congestión nasal, estornudos, dolores musculares y malestar general, hay personas que también sufren vómitos y diarrea. Ante las primeras sospechas hay que llamar a los servicios sanitarios.

2 Los grupos de riesgo que deben vacunarse no están perfilados de forma oficial. Sin embargo, los expertos señalan algunos colectivos más vulnerables: niños menores de cinco años, embarazadas y adultos con patologías crónicas (enfermedades respiratorias, inmunodepresión...). Aunque los mayores de 60 años se infectan menos, si se contagian tienen más riesgo de que surjan complicaciones.

3 El contagio se produce no sólo por el aire, lo más frecuente es que sea de forma indirecta, cuando una persona se toca los ojos, nariz o boca después de haber tocado microgotas que contienen el virus y que han quedado depositadas en las manos y otras superficies.

4 Lavarse las manos con agua y jabón de forma frecuente es la principal medida de prevención para evitar el contagio y la propagación de la pandemia. Sobre todo, después de viajar en transporte público, al regresar a casa, antes y después de comer... Hay otras reglas de oro: no tocarse la boca, nariz ni ojos; taparse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar y evitar el contacto con afectados de nueva gripe.

5 El enfermo debe quedarse siete días en casa y no recibir visitas. Por tanto, no irá a trabajar ni a clase. Tendrá que estar en una habitación separada y cerrada. Su cuidador deberá utilizar una mascarilla quirúrgica cuando le atienda y extremar las medidas higiénicas.

6 No todos los enfermos necesitan antivirales. El médico decidirá en qué casos administrarlos. Para que sean efectivos deben tomarse en las primeras 48 horas tras aparecer los síntomas. Además, se utilizan analgésicos y antitérmicos para aliviar los síntomas. Hay que beber mucho líquido y hacer reposo.

7 En España, se desarrollarán dos campañas de vacunación: una de la gripe común y otra de la gripe A. Aunque las farmacéuticas no tendrán listo el fármaco del nuevo virus hasta el otoño. El Gobierno ya ha encargado 37 millones de vacunas para inmunizar al 40% de la población. Serán dos dosis por persona.

8 El Gobierno publicará una guía para que las empresas disminuyan el impacto de la gripe A en sus plantillas. Las funciones esenciales siempre estarán cubiertas. Hay que facilitar las medidas higiénicas a los empleados. Y crear un comité de crisis que siga la situación.

9 Los organismos internacionales no han recomendado el cierre de guarderías, colegios, institutos y universidades.

10 No existe ninguna restricción a los viajes. En los aviones hay un protocolo de actuación en el caso de que se detecte una persona con gripe A entre el pasaje.

¿Me habré equivocado?

Un comentario que me ha dejado Pena Mexicana en la entrada ¿Vamos a conseguir destruirlo todo? me ha hecho pensar en uno de mis temores.

Ella dice "Lo único bueno que se me ocurre es que el bebé que tú llevabas en ese tiempo ahora estará en la edad adulta y también tendrá la lección bien aprendida..."

El bebé tiene ahora 31 años. Hace unos días desde la ventana de casa veíamos un incendio con cuatro focos, naturalmente provocado. Se angustió y me dijo: "Mamá, pobres pinillos ardiendo". Es una mujer que trabaja con ancianos y se enfrenta a quienes los tratan con desprecio, lo que ocurre demasiadas veces. Cambia de canal cuando en las noticias salen imágenes de una corrida de toros. Se llevaría si pudiera a todos los animales abandonados a su casa...

Yo me pregunto si me habré equivocado al educarlas a las dos en esa sensibilidad hacia las personas, los animales y la naturaleza. No porque no sea lo correcto o lo deseable, sino porque las he dejado en minoría en un mundo en el que predomina la ley del más malo. Una película en la que el malo siempre gana... ¿Las he metido en el grupo de los perdedores?

Nocturna

Esto es lo que veo ahora desde mi estudio.


Son las 6:30 de la madrugada y he dado por concluido mi trabajo de esta noche. No estoy cansada. Me he quedado un rato apoyada en el alféizar de la ventana mirando el cielo que cambia del negro al azul oscuro, pensando, recordando y queriendo detener al menos durante unos minutos el tiempo.

El canto de los grillos se va apagando mientras el de los pájaros comienza a sentirse, aún adormilados en sus nidos.

Qué placer de noche, de brisa fresca, de silencio.

Me gusta saberme despierta cuando mi mundo está dormido.

La hora de la imaginación se está acabando por hoy.

Querría que siempre fuese así, vivir de noche y dormir de día.

Querría vivir otra vida más.

28 julio 2009

¿Vamos a conseguir destruirlo todo?


En la escuela no nos enseñaron ecología ni se hablaba de ello en la familia. Cuidar del campo, el mar o la montaña era algo natural que nos enseñaban sin palabras y aprendíamos por imitación.

Un hombre, una mujer y un bebé. Habíamos llegado con el coche hasta un determinado punto del camino, monte arriba. El resto lo hicimos a pie por un sendero. Llegamos a un llano solitario en la ladera por donde discurría un arroyo de agua clara, y nos quedamos allí a pasar el día. Al poco apareció una familia con un Land Rover que detuvieron a cinco metros de nosotros. Se pusieron a comer. Abrían una lata de atún y tiraban el envase allá lejos, donde "nadie pudiera verla". Lo mismo con las botellas vacías. Los restos de alimentos que no volaban tan lejos los metieron en una bolsa de plástico y la lanzaron también. Los mirábamos y nos parecía inaudito. No teníamos costumbre de ver algo tan sucio y descarado.

Al primer disparo de basura les llamamos la atención, pero el macho jefe de la tribu se puso agresivo. "La basura es abono para el campo, meteros en lo vuestro". ...Llevábamos un bebé.

Luego se entretuvieron el resto de la tarde en dejar bien limpio el todoterreno. Sacudieron las esterillas, vaciaron el cenicero y por último despatarraron el todoterreno en el arroyo y lo lavaron con un cubo y detergente. Al caer la tarde se marcharon, seguramente a una casa muy limpia con un coche impoluto. Todo en presencia y con la colaboración de sus tres niños.

Hará casi treinta años. Aquellos niños habrán llegado hoy a los cuarenta con la lección bien aprendida que estarán enseñando a su vez a sus hijos que tendrán las edades que ellos tenían. Y eso es lo que tenemos.

¿Pero cuándo empezó toda esa irresponsabilidad? En algún momento entre mi infancia y los años ochenta, creo yo. La proyección de futuro de nuestra sociedad no llega más allá de nuestra propia vida, ya ni siquiera alcanza a proteger el mañana de los hijos a nuestra muerte, mucho menos al resto de generaciones. Estamos inmersos de lleno en una sociedad que quiere satisfacer sus deseos de manera inmediata con el mínimo esfuerzo y sin medir las consecuencias. La generación del "paso" (paso de ti, paso de política, paso de naturaleza, paso de todo).

Quemamos los montes porque ¿qué nos importa si vivimos en la ciudad?. Qué importa, si en los terrenos quemados podré construir una urbanización que me llenará el bolsillo. Dejamos basura y cristales en el campo, en la playa, en las plazas. Sorteamos las medidas gubernamentales de protección del medio ambiente para molestarnos menos, producir más, ganar más aquí y ahora.

Mi esperanza es que no tardemos demasiado en darnos cuenta como especie de los errores que estamos cometiendo. Por ahora somos menos los que sufrimos al ver quemarse un árbol que los que no sienten nada. Algo tendríamos que aprender de las tribus aborígenes e indígenas que todavía quedan por ahí, muchos todavía no saben siquiera que existe un mundo "civilizado". Como dice Survival, "para ellos la tierra es absolutamente fundamental: es el centro de su vida tanto física como espiritual".

Siempre hubo desaprensivos y personas responsables pero unas veces predominan unos y otras veces otros. Aquí estamos achicharrándonos y mirando con impotencia cómo se queman nuestros árboles y se contaminan nuestras aguas, pero seguimos tirando pilas a la basura, latas de refrescos por la ventanilla del coche, aceites requemados al fregadero y pensando "alguien lo arreglará, que para eso les pagamos".

27 julio 2009

De vez en cuando la vida

De vez en cuando la vida - Joan Manuel Serrat
Álbum: Cada loco con su tema


De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas
y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.


De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.

De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.

De vez en cuando la vida
afina con el pincel
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

De vez en cuando la vida
nos gasta una broma
y nos despertamos
sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados
sobre una calabaza...


26 julio 2009

Honey...


...tu hacker personal ha sido muy amable enviándome dos backdoor, pero dile que ya me los mandó el año pasado. ¡Ah, y que actualice la munición! ¡Me está decepcionando!

¿Problemas con el inglés? Academia Supermam.

Y de postre: Tiramisú


Anoche vinieron dos amigas a visitarnos. Pasamos la velada en la terraza, con un gajo de luna encima, comiendo las cositas que habíamos preparado durante la tarde y charlando hasta que una de ellas -que nació con su hora de dormir programada-, se nos durmió a eso de las 2, y ya desmontamos la tertulia.

Tiramisú es la unión de dos palabras italianas: "Tirami su", que significa literalmente "tira de mí hacia arriba" (súbeme las energías y los ánimos), porque es un postre muy energético.

La receta del tiramisú me la dio hace años un buen amigo mío palermitano, un gran gourmet. Así es como él y sus hijas lo preparan en casa y doy fe de que sale MUUUY bueno. Lo dice el paladar de algunos italianos que son tan de lo suyo, y lo confirma el de la familia, amigas y amigos de la tierra que lo han probado. Amantes ocasionales con aspiraciones no cuentan.



Ingredientes



-1 tarrina de mascarpone de 250 gramos
-3 huevos (aconseja la receta sacarlos un rato antes del frigorífico. Yo no lo hago)
-3 cucharadas soperas de azúcar sin colmo (o con colmo si gusta muy dulce. A mí no)
-Unos cuantos bizcochos tipo savoiardi (aquí los de soletilla es lo que más se parece)
-1 vaso de café ligero
-Cacao amargo en polvo
-1 cucharadita de licor (mi preferencia es el ron)



Preparación



Primera parte

Se hace un vaso de café ligero algo azucarado y se deja enfriar mientras preparamos el resto.

Se separan las claras de las yemas. Se guardan las claras en un recipiente en el frigorífico en espera de montarlas.

En otro recipiente tipo cuenco grande (al final será el que contenga todos los ingredientes unidos), se echan las yemas y el azúcar, que tienen que batirse con un tenedor (NUNCA con una batidora) hasta que se consiga una crema suave.

A la crema obtenida anteriormente se le agrega poco a poco el mascarpone, triturándolo con el tenedor hasta que no tenga grumos (algunos pequeñitos siempre quedan pero no se notan luego).

Cuando la crema ha quedado suficientemente homogénea y de un color amarillo claro, se le agrega y se mezcla la cucharadita de licor (esta vez la he puesto de ron Varadero de 7 años, que para mí le da muy buen sabor, igual que el Havana Club). Guardamos la crema en el frigorífico, sobre todo si es verano.

Segunda parte

Se baten las claras a punto de nieve fuerte.

...Esto es muy importante: Ahora agregamos poco a poco las claras montadas a la crema que hemos realizado. Se van mezclando muy lenta y cuidadosamente con la crema con un tenedor o con las barillas manuales de montar. Si se hace de manera brusca o se mezcla demasiado las claras montadas pierden consistencia y se pueden "aguar". No tiene que mezclarse exhaustivamente, cuando tenga una apariencia casi homogénea stop. (Ni que decir tiene que si usaras batidora podrías beberte la crema).

¡Ya se ha terminado de hacer la crema del tiramisú!

Tercera parte

En el recipiente que hayamos elegido para presentarlo (yo siempre lo hago en copas - ver foto superior), se pone una capa de bizcochos previamente mojados de forma ligera en el café.

Después se extiende una capa de la crema de tiramisú.

A continuación se espolvorea cacao amargo en polvo sobre toda la superficie. Para hacerlo mejor se utiliza un colador normal de cocina, de tamiz fino.

Después otra capa de bizcocho, otra de crema y otra de cacao amargo. Y así hasta llenar el recipiente (si hemos elegido uno de 30 centímetros de alto, mejor lo dejamos sin llenar del todo jeje).

La última capa será de cacao amargo.

Luego se mete en el frigorífico para que se enfríe y ¡tachán! se sirve en la mesa cuando sea el momento.

Mi modificación a la receta

Como aquí en casa lo que más nos gusta es la crema de tiramisú en sí y poco el que tenga bizcochos, paso de café. Pongo en el fondo de la copa un trozo de bizcocho para que absorba el líquido que suele soltar la crema. Luego capa de crema, capa de cacao, capa de crema, capa de cacao...

Recomendación

Evitar hacerlo en verano (no sigáis mi ejemplo), porque con el calor la crema queda demasiado líquida al mezclarla con las claras a punto de nieve y hay que comérselo con pajita. (A mí me ha salido casi compacto esta vez, pero no es lo común en este tiempo).

Si aún así osais hacerlo con calor, hay que extremar la limpieza, por ejemplo lavando los huevos bajo el grifo antes de partirlos.

25 julio 2009

Disfrutando los últimos días de vacaciones

Los días de asueto están tocando a su fin. Si las clases no comienzan hasta septiembre, mi trabajo comienza el lunes próximo y será árduo hasta el mes de febrero. Sobre la mesa me esperan anotaciones, programas, boes y libros técnicos. Lo dejé todo preparado antes del viaje y ahora veo el conjunto casi como un misterio que tengo que ir descubriendo con el paso de los días. He actualizado mi ordenador con los principales programas y utilidades que utilizaré y desentrañaré en los próximos meses. Habré debido terminar para noviembre un libro, el tercero que elaboraré para una editorial en colaboración con una compañera mía. En febrero tocará entregar el cuarto, éste en solitario.

Ahora tengo esa sensación algo angustiosa -que ya no es nueva-, de encontrarme con las hojas en blanco delante de mis ojos. No sabes aún cómo vas a hacerlo, tienes una idea en la mente a la que deberás darle forma, dividirla en capítulos con un orden lógico y desarrollarla despacio en horas nocturnas, cuando no suena el teléfono, nadie llama a la puerta y la familia duerme. Por otro lado esas son mis horas de mayor receptividad, concentración y creatividad. Dormiré más de día y menos de noche y juntas encontraremos ratos libres para seguir paseando la vida de la mano.

Se trabaja bien cuando no encuentras ceños fruncidos ni exigencias, pero se trabaja a pleno rendimiento cuando levantas los ojos de tus tareas y encuentras una sonrisa, como la sonrisa de ella, que es para mí energía en estado puro. Hasta un libro técnico requiere inspiración.

24 julio 2009

¿Qué piensas si el espejo no te refleja?


¿Estoy muerta? ¿Seré un vampiro? ¿Se me habrán ensuciado las gafas? ...

Está en alemán, pero las imágenes son bastante claras para saber lo que le ocurre a una persona que no encuentra su reflejo en el espejo.

Lo que ocurre en realidad es que se trata de una broma, como las de Inocente, Inocente, de una televisión alemana.

El montaje se hace de la siguiente manera:

Hay un cuarto de baño que se divide por la mitad mediante un cristal antirreflejos (no un espejo). Las dos mitades son opuestamente idénticas. El gancho dos gemelas, una a cada lado del cristal. Cada una imita con perfección los movimientos de la otra.

22 julio 2009

Premios viajeros sin cargas ni gravámenes. Pasad a recogerlos




Formato pequeño






Formato mediano



Quiero otorgar un premio Blog viajero a quienes habéis participado de una u otra manera en nuestro viaje. Así que he creado las categorías Pasaje (compañeras de viaje mediante comentarios), Viento (aportadoras de pistas), Vela (animadoras entusiastas) y Timón (primer premio, en este caso adivinadora de la clave).

Condiciones


1. Puedes otorgar este premio a otros blogs viajeros si antes lo has recibido tú.
2. Puedes no otorgarlo a nadie más o hacerlo en el tiempo cuando quieras.
3. Puedes otorgar cualquier categoría del premio independientemente de la que hayas recibido tú.
4. Al entregarlo a otros blogs puedes dar otro significado a cada una de las modalidades o incluso crear modalidades nuevas.
5. Debes indicar la dirección del blog que te dio el premio.
6. Puedes renunciar al premio no adjuntándolo en tu blog.

Tened cuidado al recoger vuestros premios porque algunas lo tenéis concedido por más de una categoría. ¡No os dejéis ninguno!


Categoría pasaje

Por acompañarnos con vuestros comentarios en todo o en parte del viaje:

Marcela - Mujeres en barricada (gracias, sé que tenías poco tiempo)
Alson - Al son de los vientos (casi pudiste ser timón!)
Farala - Devengo bloguera (gracias por los libros recomendados!!!)
Marina Fariñas - Todo sonetos
heart_of_angel - Corazón de ángel


Categoría viento

Por soplar ayudar a otras blogueras dando pistas:


Marina Fariñas - Todo sonetos



Categoría vela


Porque su entusiasmo ha sido como una vela izada que me ha animado a seguir escribiendo todos los días en que he tenido posibilidades técnicas de hacerlo:



Categoría Timón


Y el premio TIMÓN a quien marcó el rumbo exacto (dijo la palabra clave) en el juego de adivinanzas:


L'Avendetta - Músicas


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MENCIÓN ESPECIAL

Día por día, nada más levantarse, ha entrado en Por Algo lo Digo una mujer que ha seguido apasionadamente los resúmenes casi cotidianos del viaje. Se trata de una gran amiga, la madre de nuestra "niña extra". Ha intentado poner comentarios y no ha podido, así que me los ha ido enviando por correo electrónico, e incluso por SMS, día tras día. Sin blog y todo, ella tiene todos los premios.

21 julio 2009

Unos apuntes más para quien quiera viajar a Croacia

Unos cortos apuntes por petición de alguna de vosotras en los comentarios. Si queréis saber algo más concreto que nosotras sepamos, escribidme.

Antes de elegir Croacia como destino de nuestro viaje habíamos barajado otras posibilidades como Vietnam, India o países nórdicos. Queríamos que fuese un viaje precioso, único e inolvidable. En honor de la verdad he de decir que en el fondo no me apetecía hacer un largo viaje en avión, aunque lo habría hecho si para ella hubiera sido muy importante. He viajado mucho en avión, muchas veces sola y algunas veces muy lejos, pero eso no quita que el avión me dé pánico y que en el balance global, la tensión que me provoca volar le reste puntos al viaje. Por eso, si he de elegir el avión, prefiero que el vuelo no sea de muy larga duración y si lo fuera es mejor con varias escalas en tierra firme que me den tiempo a relajarme un día o dos antes de continuar.

Una vez claro el destino, miramos en Internet para tener una idea de adónde ir, por dónde y cómo. Luego fue mi chica la que se encargó de hacer el largo entramado de conexiones entre lugares, fechas y medios de transporte. La verdad es que mejor organizado no habría podido estar. Solamente hubo un pequeño fallo que arreglamos sobre la marcha, y fue Lastovo, un lugar al que teóricamente se llegaba en coche, pero no contamos con que el coche tenía que ir en barco y que la distancia por mar entre los puntos más cercanos de tierra firme a los que íbamos a ir era de cuatro horas como mínimo.

Había una guía aún no publicada, y por lo tanto muy reciente, que encargamos y nos llegó un par de días antes de salir. Está publicada por Lonely Planet y realizada por dos chicas croatas, Vesna Marić y Anja Mutić. Ha sido de gran ayuda durante todos estos días.

También estuvimos viendo unos vídeos de Planeta Finito que hay en Youtube.















Otros datos sobre el país:

Extensión: 56.594 kilómetros cuadrados.
Población: 4.437.460 habitantes.
Etnias: Principalmente croata, junto a minorías serbias, bosnias, eslovenas, húngaras, checas, italianas y albanesas.
Clima: Croacia tiene tres zonas climáticas, cálido y húmedo en el interior, excepto en las zonas montañosas más elevadas en que se vuelve frío y nevoso, y un clima mediterráneo en el litoral adriático.
Moneda: Kuna. Un céntimo de kuna es una lupa. Aproximadamente un euro son 7 kunas. El cambio de euros a kunas lo realizan de manera bastante correcta en las oficinas de cambio y bancos de todo el país. Es fácil pagar también con tarjeta de crédito en todas partes. En muchos sitios de la costa admiten euros.

Precios: No es un país caro. Nos ha resultado como Andalucía más o menos.

Alojamiento: Si vas sin alojamiento no hay problema. Puedes encontrarlo fácilmente. En la costa de Istria apenas ven llegar viajeros suelen salir a su encuentro personas que tienen habitaciones en sus propias casas listas para huéspedes. En la costa sur de Dalmacia, a la entrada de las poblaciones hay gente con carteles y pancartas que anuncian apartamentos y otros tipos de alojamiento. No hay que temer quedarse en la calle en ninguna parte del país, al menos por ahora.

Trato a turistas: Hemos apreciado que tratan muy bien a los turistas, mejor que en nuestro país. De hecho buena parte de su economía la deben al turismo. Me da la impresión de que son incluso más amables en el litoral, principalmente en la península de Istria y se ofrecen con mucho interés a ayudar desinteresadamente no sólo en los hoteles y restaurantes, sino cualquier persona a quien se le pregunte algo por la calle. En Zagreb los he encontrado más secos y distantes.

Homosexualidad: No hemos obtenido muchas conclusiones en directo sobre la visión que se tiene sobre las personas homosexuales, pero en nuestra guía decía que no son muy bien recibidas y que más de la mitad de la población considera la homosexualidad como una perversión o una enfermedad. Por si sí o por si no, no hemos querido darles pistas. Solamente en Dubrovnik hemos visto a una pareja de chicas cogidas de la mano.

Los Kojak: Las personas por lo general son altas, de piel y ojos claros, aunque hay de todo. Pero me ha llamado la atención la cantidad de lo que he dado en llamar hombres-kojak (por aquella serie protagonizada por Telly Savalas). En todas partes del país se les ve. Son altos, corpulentos, cuadrados (como gorilas de discoteca) y suelen vestir con camisetas sin mangas que dejan ver sus hombros y sus bíceps. La cabeza afeitada. Nuestra experiencia con uno en particular fue bastante negativa. No quiero generalizar, pero me da la impresión de que son buenos representantes del machismo nacional.

Una dirección: El hotelito en donde pasamos dos noches. Está a unos 15 km de Porec (en la parte superior de la costa de Istria), en una pequeña población llamada Kastelir. El hotel-restaurante es pequeño (se llama Kastel), gestionado por un matrimonio y su hija de unos 30 años. Han convertido una vieja vivienda en un alojamiento precioso, conservando todo el encanto de lo antiguo. Las habitaciones tienen artesonados de madera, las paredes son de piedra vista y está muy bien cuidado. La cocina es espléndida. La música bien elegida. Y ellos son todo amabilidad. Hablan en croata y en italiano, como muchos habitantes de Istria, y un poco de inglés. Si vas a Venecia, puedes dar el salto a Porec en un catamarán. Son cuatro horas y pico.

Los nombres: Si dices la palabra "Croacia" en algún sitio perdido en donde no tengan mucho turismo, les suena a chino. Croacia en croata es Hrvatska, Porec = Porezo, Zagreb = Zagabria. Algunos sitios tienen nombres sin vocales, como Krk (yo lo llamaba karka). Preguntarles no es tan fácil si los sitios que buscas no son muy conocidos, porque entre como lo puedas pronunciar y como pueda ser la pronunciación verdadera puede ir un buen trecho. También los nombres de las calles son ligeramente distintos como están escritos en la propia calle y como lo están en los planos que nos dan en los hoteles. Creo que declinan.

Mapa: En este mapa he señalado los puntos en donde nos hemos alojado y algunos de los que hemos visitado.



Y con esto cierro el capítulo vacaciones.


P.S. Olvidé decir que en breve pertenecerán a la Unión Europea. Muchos de ellos no están de acuerdo. La verdad es que tienen un buen nivel de vida que se nota en sus costumbres, en sus coches (nuevos y buenos) y en sus casas. Cuando tengan que vivir con euros en vez de kunas, notarán una "pequeña diferencia", como nos pasó aquí.

Mi padre y viajar con los libros

No fui una niña viajera porque no lo era mi familia. Mis viajes tenían una distancia máxima de 10 kilómetros, los que iban desde la casa de mis padres en el campo hasta la de mis abuelos en el pueblo, y se hacían una vez al año para la feria.

Pero ya desde que aprendí a leer, mi materia favorita, no como materia aún, sino por las fotos que veía, era la geografía. Con cinco años mi enciclopedia Álvarez tenía una foto de una carretera mojada entre árboles y hablaba de viajes. No teníamos coche pero yo me veía sentada en el asiento trasero de un coche imaginario yendo por aquella carretera desconocida.

Con diez años vivía con mis abuelos en el pueblo. Cuando salía de la escuela por las tardes inventaba la excusa de que tenía que ir a estudiar a la biblioteca municipal, pero no iba allí a estudiar precisamente, sino a mirar libros de geografía, desde atlas a monográficos sobre algún país lejano. Entonces cada fotografía con junglas, tundras, sabanas me mantenía horas pegada al libro e iba memorizando los nombres de países y continentes como lugares a los que solamente podría viajar con mi imaginación, nombres que me resultaban y aún hoy me parecen míticos, inexistentes, lejanos e inaccesibles: Tanzania, Cachemira, Bohemia, Balcanes, Mar Muerto, Danubio, Moscú... y cientos de nombres más.

Mi primer viaje "largo" fue de Granada a Almería. Tenía diez años y fui allí para la jura de bandera del hermano de mi tío político. Fue cuando descubrí el mar, que solamente había visto en fotos y leído en relatos, novelas y libros de geografía. Si tuviera que expresar lo que sentí me veo aún allí en la orilla, ignorante de cualquier otra persona o cosa que hubiera a mi alrededor, con la mirada perdida en aquel inmenso azul, tan inmenso que todo lo que había imaginado no podía abarcarlo, con los brazos abiertos como queriendo abrazar su inmensidad y guardarla para mis recuerdos. Veía el horizonte curvo. Era cierto aquello que decían mis libros de que la Tierra era redonda y de que el mar y el cielo se funden allá a lo lejos, como me contaba mi padre -mi primer maestro-. Él me enseñaba aquellos lugares y me hablaba de ellos como si hubiera estado allí, igual que me hablaba del mar que nunca había visto.

Cuando de mayor empecé a viajar a otros países y otros continentes no podía creer que ciertos nombres míticos existieran de verdad, actuales y viejos a la vez. Me apasiona saberlo, verlo, tocarlo, recordarlo, fotografiarlo, compartirlo. Me gustaría regalarle a mi padre cada uno de esos nombres de lugares que voy visitando, con sus imágenes y su historia, para que él supiese también que existen. Cuando vuelvo de algún viaje enseguida le llevo las fotos y sé lo que siente cuando las mira despacio.

20 julio 2009

Despedida del viaje. Llegamos a casa

Ya estamos en casa. Nos recibieron en el aeropuerto mi hija mayor, mi mejor amiga (y mejor ex) y la mamá de nuestra niña extra, ésta con un paquete de pipas para su hija, porque yo le había soplado en un sms que sería para ella el mejor regalo de bienvenida, al no encontrarlas en ninguna parte ni en Italia ni en Croacia. Decía que en cuanto llegase a España lo primero que quería hacer era comer pipas y tortilla de patatas.

Después de llegar a casa, ver a nuestros gatos, que estaban -como habíamos previsto- detrás de la puerta en actitud de ¡qué bien!, dar regalitos y contar algunas anécdotas, nos quedamos solas las tres habituales de casa. No tengo ganas de deshacer la maleta, así que vengo al ordenador y empiezo a pasar las últimas fotos, y a recordar con ellas la última etapa de nuestro viaje.

Anteayer por la mañana dejamos Dubrovnik. La tarde anterior queríamos absorberlo todo con la mirada para guardarlo en la memoria e hicimos algunas fotos, como ésta desde la terraza de nuestra habitación del hotel.


Como se ve en la foto, enfrente de toda la costa de Dalmacia hay muchas islas, islotes y escollos, en total son 1.185 de los que 47 están habitados.

De regreso hacia Porec, en la región de Istria, solamente nos detuvimos en Zadar -que está al norte de Dalmacia-, una de las ciudades más destruidas durante la guerra de los Balcanes, tanto viviendas como iglesias y lugares históricos. El exterior de la ciudad es bastante feo pero el centro es interesante, aunque para mi gusto demasiado lleno de gente playera en verano. No tuvimos demasiado tiempo de merodear por su interior, porque teníamos que seguir camino. Comimos y fuimos a ver el Órgano del Mar y el Saludo al Sol.

El Órgano del Mar

Es un sistema curioso y parece ser que único en el mundo. Se trata de una serie de 35 tubos insertados en la obra del paseo marítimo. En el exterior solamente se ven agujeros cada tramo, pero esos tubos forman un órgano. Los movimientos del mar hacen que entre en ellos el aire y reproduzcan notas musicales, que podríamos decir que son la música caprichosa del mar. Fue diseñado por el arquitecto Nikola Basic.

Cuando fuimos a verlo hacía un viento muy fuerte. Por primera vez estábamos viendo el Adriático enfurecido, un mar que casi siempre permanece tan tranquilo que ni siquiera tiene pequeñas olas. Había muchas personas mirando. Me gustó mirar a los niños pequeños que se tumbaban en la tierra y arrimaban sus oídos a alguno de los agujeros por los que salían esos sonidos que son como suspiros melancólicos del mar.

(Por razones de tiempo y espacio he dejado sólo la pequeña parte del vídeo en la que -entre gente- se ven esos pequeños 'escuchadores', aunque es el trozo en el que menos se oyen los lamentos marinos)


video

Saludo al Sol

Junto al órgano del mar, sobre el pavimento de la marina (paseo marítimo) hay un círculo de 22 metros de diámetro (diseño del mismo arquitecto del Órgano del Mar), que durante el día recoge la luz solar y por la noche ofrecen un espectáculo de luz parecido al sistema solar. Dicen que estar allí de noche viendo esos efectos luminosos y escuchando al mismo tiempo los sonidos del órgano del mar, es toda una maravilla. Nosotras vimos el círculo, pero era de día y no teníamos tiempo para esperar a la noche.


El aterrizaje

El vuelo ha sido tranquilo, pero media hora antes de aterrizar ha empezado la fiesta. Hacía años que no había sentido tanto miedo en un avión. Sobre Granada y alrededores había tormenta. El piloto ha intentado evitarla pero no ha podido. Ha sido media hora de terror para mí entre aquellos descensos en picado, subidas, saltos, que el avión se tuerce para un lado o para otro... Para colmo en el asiento de atrás, un señor mayor no paraba de hablar y decir cosas como "Así debieron sentirse los del avión de Brasil", "nos vamos a estrellar, jajaja" (¿de qué se reiría?), y el que iba delante de mí, a pesar de los avisos de apagar todos los aparatos electrónicos durante el aterrizaje, tenía encendido el móvil, con el que escuchaba música y echaba fotos. Ha sido una de esas veces en que cuando finalmente hemos aterrizado he querido abrazarme a la tierra. Me he prometido que no me subo más en un avión (no es la primera vez que me lo prometo). Estoy agotada y dolorida de apretar los músculos.

Volver a casa

Ya puedo dar por concluido este viaje de veinte días. Dentro de unas horas podré ver a mi hija mayor. ¡Cuántas ganas tengo de abrazarla! Más que de ninguna otra cosa de las que me esperan a la vuelta. Luego están nuestros dos gatos. Ya sé cómo será el reencuentro: aunque abramos la puerta sin hacer ruido, sé que ellos estarán sentados allí en el recibidor mirando hacia fuera, como si se hubieran pasado todo este tiempo allí a la espera de nuestro regreso. Quienes dicen que los gatos son egoístas e independientes es que no se han parado a mirarlos de verdad. No mueven el rabo como los perros ni van a saltar a nuestros brazos, ni van a ponerse a maullar como locos. Estarán solamente esperándonos junto a la puerta de casa, y así lo habrán hecho cada uno de estos días, en silencio. Otros dos gatos que tuvimos hasta que murieron de viejos, cuando me iba durante una o dos semanas, traían desde el salón hasta el recibidor una jarapa enorme y pesada que cubría el sofá. No sé cómo podían acarrearla, pero la colocaban a la entrada y al entrar por la puerta los encontrábamos allí acostados.

Estoy resfriada desde ayer. En las últimas horas hemos tenido fuertes cambios de temperatura y clima, desde el calor húmedo de la costa dálmata hasta los 12º de Istria, con una de esas tormentas espectaculares que allí son tan frecuentes, como la que presenciamos viajando hacia Zagreb al principio de nuestro viaje. Luego el aire acondicionado del coche, el del catamarán, el del tren... y a mí no me gusta el aire acondicionado. Solamente lo utilizo si estoy sofocándome de calor y sólo durante unos minutos. He pasado frío, calor, frío y calor.

Pero ya mismo estaré en casa. Aquí en el blog haré algún resumen del viaje, o contaré algunas de las mil cosas que se me quedaron sin escribir. Ahora os dejo porque ¡voy para casaaaaaaa!

17 julio 2009

Sólo me queda tiempo para ser feliz


Soy una mujer ocupada, como la gran mayoría de las mujeres durante los siglos de los siglos. Desde los 14 años tengo trabajo fijo, algo que hoy día es casi un lujo. Ya sé que era pequeña entonces pero también aquello me permitió estudiar y aprender. Todo es un aprendizaje al fin y al cabo, hasta lo peor de lo peor.

Lo peor que le pasa a mi vida cotidiana de ahora -y de antes- es madrugar. Estoy hecha para la noche. Las mañanas son para remolonear en la cama después de despertar motu propio. Pero en período laboral madrugo. El resto es trabajar en el insti, preparar la comida, preparar las clases, escribir, corregir, hacer cuatro cosas de casa, algunas compras, resolver problemas inesperados, responder a mis compromisos para conmigo, con la vida y con el mundo y dormir. Todo eso se puede hacer de manera divertida, o por lo menos amena si te instalas el chip apropiado.

La segunda cosa peor en orden de importancia es hacer las compras, pero si las hago cuando tengo hambre tienen "su aquello" de ir con la saliva en la boca degustando de antemano lo que compro, y de paso comprar fruslerías no del todo dietéticas como la Nutella o el chocolate que no compraría si estuviese harta de comer. Hay que ver qué diferencia de víveres entre comprar con hambre y comprar harta de comer. Lo que se ahorra si compras cuando ya has comido y lo que te cabreas después cuando no encuentras en la despensa nada suculento.

El resto del tiempo que no es de obligaciones más o menos satisfactorias es MI tiempo, para el que elijo qué hacer y cómo hacerlo. Entonces entran en acción mis libros, mis películas, mis juegos a cifras y letras, escribir en mi bloc y en mi blog, leer otros que me resulten interesantes, inteligentes, positivos y amenos, charlar contigo (eso vale también -pero menos- mientras cocinamos, limpiamos o compramos), los momentos íntimos -que pueden ser de pensamientos, de recuerdos, de sueños, solitarios o acompañados, de caricias, de silencios, de sensaciones-.

Los momentos de ocio, reposo y solaz son un tesoro que solamente se puede suele apreciar cuando son un bien escaso. No cabe ni es perdonable adulterarlos con toxinas propias ni ajenas, por lo que después de todas las obligaciones del día solamente me queda tiempo para ser feliz.

Sombras en Lastovo







Nuestra estancia en el faro de Lastovo ha sido la que nos ha permitido más tiempo de tranquilidad, más para la lectura, el sueño y el juego. Casi como estar en casa de vacaciones.

En una de éstas, las niñas se hicieron una sesión de fotos de sombras. Las descubrí después, en la cámara de mi hija.

16 julio 2009

Dubrovnik: Una belleza


Cuando escogimos este destino para viajar tenía muy fresca en la memoria la guerra de los Balcanes, que dejó más de 200.000 muertos. No me parecía que hubieran pasado ya catorce años desde su final. (¡Catorce años! Debo de estar haciéndome mayor por esa sensación de que de todo hace muy poco, anteayer como quien dice).

Una de las imágenes que se me grabaron por entonces fueron los bombardeos serbios sobre la ciudad de Dubrovnik, cuyo centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Más de 2.000 bombas cayeron entre 1991 y 1992 sobre la ciudad, y más de un centenar sobre su impresionante muralla. Por entonces retransmitían imágenes de la belleza anterior de esta "joya del Adriático" (Lord Byron) y me dolía que la guerra estuviese destruyendo todo aquello.





Hoy día es como si la guerra no hubiera pasado. Todo ha sido reconstruido con primor con ayuda de la Unesco. Toda la ciudad es una hermosura, principalmente el casco antiguo cercado por la muralla y la muralla misma, pero también lo que queda fuera y esas islas que se ven desde todas partes. El casco antiguo es un reguero de gente que viene de todo el mundo (hemos encontrado a muchos españoles aquí, cosa que no ocurre en el resto del país) a pasear por sus calles estrechas y empinadas y sobre la muralla. Pero fijándose en los detalles de las construcciones puede apreciarse que muchos tejados son nuevos y muchas fachadas tienen cemento reciente entre la piedra.


Una foto tomada por Mayita desde lo alto de la muralla

Cuando veníamos hacia Dubrovnik, encontramos un tramo de la carretera con policías, que aminoraban la marcha de los vehículos y luego los dejaban pasar sin problemas. Es un trozo pequeño de Bosnia y Herzegovina que tiene salida al Adriático y divide Croacia. Cerca de ese punto estaba el desvío para Mostar y Sarajevo, dos ciudades que no están lejos de aquí y que me gustaría visitar, aunque seguramente no será posible. Una de las cosas que recuerdo de aquella guerra fue el bombardeo y destrucción (por las fuerzas croatas) de otro de los Patrimonios de la Humanidad, que es el puente de Móstar, que al parecer ya ha sido reconstruido con fondos de la Unesco.

Anoche fuimos a cenar al centro histórico. No cabía una aguja en los restaurantes recomendados. Después de girar por todas partes al final encontramos uno con muchas mesas vacías (Moby Dick). Sus camareros, ya mayorcitos, se nos echaron encima hablándonos en italiano, español e inglés para ofrecernos su carta. Era un sitio agradable al aire libre entre callejuelas empinadas, pero tanto espacio vacío y tanto interés por buscar clientes no me gusta, aunque nos quedamos porque era tarde y teníamos hambre. Las niñas pidieron pasta, mi chica calamares fritos, y yo una ensalada de pulpo que me comí a desgana. Mi cuerpo me avisaba de que esa comida no estaba bien, y de hecho he pasado la noche vomitando, yo que no recordaba lo que era vomitar desde mi embarazo. Heme aquí tomándome un yogur y con ganas de recuperarme para seguir conociendo este fabuloso lugar.



Un resumen cortito de la historia de Dubrovnik extraído de una guía de Lonely Planet


Dubrovnik se construyó en el S VII cuando los ciudadanos de la ciudad romana de Epidaurum huyeron asesiados por los bárbaros y se refugiaron en un islote rocoso separado de tierra firme por un estrecho canal. Para protegerse de los siempre inminentes ataques bárbaros construyeron una imponente muralla, dentro de la cual fueron levantando lo que hoy es el casco antiguo.

Entre los S. VII y XII estuvo bajo protección del Imperio Bizantino. El nombre Dubrovnik viene de la palabra encina (dubrava), por los encinares que alfombraban la región.

Su período más floreciente se inició en el S. XII, al haberse convertido la ciudad en un importante centro comercial del Adriático, sirviendo de vínculo entre los países mediterráneos y los balcánicos, exportando ganado, productos lácteos, cera, miel, madera, carbón, plata, plomo, cobre, sal, tela, vino, aceite, pescado y esclavos.

En el S. XIII pasó a depender del gobierno veneciano pero la ciudad empezó a admitir la autoridad de los reyes croata-húngaros a los que rendía tributo. Ya no se trataba de una ciudad sino de toda una región (Ragusa)que se fue extendiendo y convirtiéndose en una verdadera potencia con flota propia de barcos que despachaban mercancías a Egipto, Siria, Sicilia, España, Francia y Turquía.

Toda esa prosperidad mercantil hizo que la región fuera fértil en arte, ciencia y literatura, pero todo ello se perdió a partir de un fuerte terremoto que en 1667 dejó la ciudad en ruinas y mató a 5.000 personas. Sólo quedaron en pie el palacio Sponza y el palacio rectoral. La ciudad se reconstruyó en un estilo barroco uniforme con viviendas modestas.

El golpe de gracia se lo dio Napoleón en 1808, poniendo fin a la república ragusiana.

A partir de 1919, lentamente fue desarrollando su industria turística, que sufrió un fuerte revés con la guerra de los Balcanes y la destrucción -una vez más- de buena parte de la ciudad. Doy fe de que catorce años después, Dubrovnik vuelve a ser "la joya del Adriático".

15 julio 2009

Mi niña cumple 16 años




Dubrovnik, 15 de julio

Llegamos por la noche a la ciudad, con lo que no pudimos encargarle una tarta ni nada especial, pero ¿qué puede haber más especial que celebrar este cumpleaños de Mayita en una ciudad como ésta?

Felicidades, mi pequeño amor.

Meme. Seguro que he venido aquí buscando algo que necesitaba

Leo que he sido nominada por Olga_C para un meme literario. Tengo a mi lado mi inseparable último libro de Larsson del que ya me queda muy poco para terminar. Pero más cerca todavía, al alcance de la mano, tengo "Al faro" de Virginia Wolf. La 5ª frase completa de su página 161 dice:


Seguro que he venido aquí buscando algo que necesitaba.


Y estoy aquí ¿buscando qué? Seguro que algo que necesitaba y podría decir por lo menos tres algos importantes.

Paso la pelota a mam.

Volvemos a tener Internet

Durante los días que hemos estado en la isla de Lastovo no hemos tenido Internet y tampoco he encontrado muchos huecos para escribir, pero algunas notas he ido tomando. Estamos en Dubrovnic (¡madre mía, no me lo puedo creer!) y ahora volvemos a tener acceso a Internet. Iré colocando algunas cosas atrasadas -en las fechas que correspondan al viaje, o sea, anteriores a este post-, e iré poniendo el viaje al día si nuestra agenda nos lo permite.

12 julio 2009

Faro de Lastovo (II)

Esta isla del Adriático llegó a tener 8.500 habitantes en el siglo XVIII siendo territorio italiano. Ahora no hay más de 800, que se duplican en la época estival. Son principalmente marineros y pescadores. La leyenda cuenta que por Lastovo pasó Ulises, abrigándose en la bahía de nombre Skrivena Luka (Puerto Escondido), justo la que tenemos a vista de faro y que podemos ver desde todas nuestras habitaciones.


Una imagen del faro, donde se puede ver el tejado rojo de la casita del farero y su familia. Al fondo a la derecha, Skrivena Luca. Se ve también el camino de tierra que nos trajo desde el puerto hasta el faro y un ramal que se dirige hacia la bahía.




Un despertar sin despertador, cuando nos hemos hartado de dormir. Si al acostarnos nos iluminaba la luna y se escuchaban los grillos y el sonido lejano del mar, al levantarnos el sol lucía en un cielo azul resplandeciente y el único ruido era el de las cigarras. Enseguida hemos salido para descubrir el exterior. Es impresionante. Estamos a una altura considerable sobre un mar de azul intenso que se vuelve turquesa claro cuando toca la orilla de la bahía y de los islotes cercanos. En un lugar como éste me gustaría pasar el resto de mi vida. Siempre me he imaginado una vejez solitaria, no porque desee estar sola sino porque creo que cualquiera se deprimiría en los sitios que a mí me suelen atraer, tan solitarios y silenciosos como éste, aunque siempre con el mar tan cercano que se pueda oler y escuchar.

Hemos ido hasta el pueblo para desayunar y comprar provisiones para nuestra estancia de dos días en el faro. El pueblo de Lastovo es pequeño pero muy bonito, allá sobre una colina, con sus calles estrechas, sus casas pequeñas de tejados rojos y sus iglesias.

Lastovo pueblo

Volvemos al faro y comenzamos a preparar la comida. Una guarda las compras, otra lava platos y vasos, otra corta a rodajas ese tomate -que huele tan bien- y hace daditos de ajo para aliñarlo. Preparamos espaguetti y los servimos con dos salsas, una a la ricotta y otra boloñesa. Para beber, agua, zumo y vino tinto del lugar que se vende a granel. Y de postre uvas.


Las niñas charlan fuera y las vemos desde la cocina-comedor

La tarde pasa volando, entre una pequeña siesta, lectura, estudio y aire libre. Más tarde, cuando el sol se está poniendo, mi chica y yo bajamos a dar un paseo. Descendemos por el camino zigzagueante hasta el mar. Entre pinos, olivos y maleza vemos troncos de árboles de gran porte y arbustos quemados. Parece ser que la isla ha sufrido sucesivos incendios a lo largo de los años y por lo que podemos intuir del último no hará más de cuatro o cinco años. La temperatura es muy agradable, con una brisa que huele a pinos y a mar. Aquí no hay playas porque la montaña termina en el mar con una gran pendiente. Solamente en algunos puntos de la bahía existen pequeñas playas de chinarro. Aquí cerca del faro hay una gran plataforma de cemento con una escalerilla de hierro desde la que se puede entrar al mar, que tendrá en ese punto una altura de unos cuatro o cinco metros. Sobre la plataforma hay redes para mariscos. Suponemos que son del farero.



Bajar fue un paseo agradable, pero subir fue un ejercicio de resistencia con esa pendiente tan fuerte que nos hizo sudar. Cuando hemos llegado a la casa, las niñas no nos han dejado entrar en la cocina. Si queríamos beber nos sacarían un vaso de agua, si queríamos alguna otra cosa se la tendríamos que pedir también, pero prohibido entrar. Nos hemos dado una ducha y cuando hemos terminado nos han hecho entrar, en el mismo momento en que nuestra canción “Por amor al arte” empezaba a sonar en el portátil. La mesa estaba servida con pan, aceite de oliva, queso, uvas, ensalada de tomate, dulces y en el centro una botellita azul con una vela dentro. Todo un regalazo de las peques el prepararnos la cena con tantos detalles.

Y después de la cena, las ganas de ellas por seguir ambientando la noche y nuestras ganas de irnos a la cama. Como en todo buen trato hemos cedido de aquí y hemos tomado de allá. A las once y pico de la noche la casa ya estaba en silencio y las luces apagadas.

11 julio 2009

El faro de Lastovo (I)

Todo el día se nos ha ido viajando. El primer tramo lo hemos hecho durante la mañana desde Zagreb hasta Split, por una buena autopista entre bosques y más bosques que parecen no tener fin. Desde que el primer día llegamos a Porec y hasta el centro de Dalmacia el país es una inmensa masa boscosa, de verde intenso. Cuando hemos llegado a la región dálmata hemos ido encontrando paulatinamente más claros y la vegetación se ha ido volviendo más mediterránea, de la que reconozco los olivos -de cultivo y silvestres-, encinas, jara, esparragueras y otras que me son muy familiares y no sé cómo se llaman.

También la temperatura ha ido aumentando hasta un máximo de 27 grados, mientras en la región de Istria y en la de Zagreb nos hemos movido en un intervalo de entre 15 y 20.

Al llegar a Split nos hemos dirigido hacia el puerto desde donde salen los ferries y catamaranes hacia otras regiones e islas croatas y también hacia puntos de Italia y Grecia. A las cinco y media de la tarde embarcamos con nuestro coche en el ferry que nos llevará a Lastovo (leído Lástovo) con una parada intermedia en Korčula (leído Kórchula). Nos esperan unas cinco horas de mar sorteando islas e islotes deshabitados.

Poco después de las diez el ferry atraca en el pequeño puerto de Ubli, en la isla de Lastovo. Nos quedan unos 10 kilómetros hasta el pueblo de Lastovo y otros diez hasta el faro. Menos de la mitad de esos 20 kilómetros es una estrecha carretera de montaña y el resto caminos de tierra. Está muy oscuro y no podemos ver más que el camino que recorremos y la vegetación más inmediata que lo bordea.

Cuando dejamos atrás Ubli todo se vuelve oscuro y solitario. Las niñas se divierten gastándose bromas para darse y darnos miedo: que si ahora encontrásemos alguien tirado en el camino, que si una mano desconocida se apoyase en las ventanillas del coche. Ríen, gritan, miran alrededor y se arrebujan en sus asientos.

Dejándonos llevar buena parte del tiempo por nuestra intuición y otra parte por las escasas indicaciones del camino, llegamos al faro casi a media noche. El farero –que tiene pinta de farero, pero que igual podría ser pescador o marinero- nos espera con una linterna de cabeza en la mano. Es un hombre de unos cincuenta años, muy moreno de piel y con canas en el pelo rizado y la barba. Solamente habla croata y chapurrea algunas palabras de inglés e italiano. Nos enseña nuestras habitaciones en la zona habitable del faro. Se trata de una vivienda de tres dormitorios, una cocina grande, un trastero y un baño. Desde fuera se ve una preciosa luna menguante e infinidad de estrellas. Allá muy abajo debe de estar el mar, pero se ve todo negro a excepción de algunas luces que iluminan una pequeña bahía en la que hay tres o cuatro veleros. No hay otros sonidos que los del mar, lejano y tranquilo, y el de los grillos.

La base del faro tiene dos viviendas, una es la nuestra, la otra está ocupada por otra familia de turistas. El farero vive con su pareja y un hijo adolescente en una casita independiente, de tejado rojo. Estamos deseando descansar y que llegue la mañana para poder ver cómo es todo a nuestro alrededor.

Dejo provisionalmente a un lado La regina dei castelli di carta y saco de la maleta Al faro y La niña del faro, que me recomendó Farala. Elijo el primero y mi hija se lleva el otro para leer en su habitación. Empiezo a leer mientras mi chica se va perdiendo en los brazos de Morfeo.