20 julio 2009

Despedida del viaje. Llegamos a casa

Ya estamos en casa. Nos recibieron en el aeropuerto mi hija mayor, mi mejor amiga (y mejor ex) y la mamá de nuestra niña extra, ésta con un paquete de pipas para su hija, porque yo le había soplado en un sms que sería para ella el mejor regalo de bienvenida, al no encontrarlas en ninguna parte ni en Italia ni en Croacia. Decía que en cuanto llegase a España lo primero que quería hacer era comer pipas y tortilla de patatas.

Después de llegar a casa, ver a nuestros gatos, que estaban -como habíamos previsto- detrás de la puerta en actitud de ¡qué bien!, dar regalitos y contar algunas anécdotas, nos quedamos solas las tres habituales de casa. No tengo ganas de deshacer la maleta, así que vengo al ordenador y empiezo a pasar las últimas fotos, y a recordar con ellas la última etapa de nuestro viaje.

Anteayer por la mañana dejamos Dubrovnik. La tarde anterior queríamos absorberlo todo con la mirada para guardarlo en la memoria e hicimos algunas fotos, como ésta desde la terraza de nuestra habitación del hotel.


Como se ve en la foto, enfrente de toda la costa de Dalmacia hay muchas islas, islotes y escollos, en total son 1.185 de los que 47 están habitados.

De regreso hacia Porec, en la región de Istria, solamente nos detuvimos en Zadar -que está al norte de Dalmacia-, una de las ciudades más destruidas durante la guerra de los Balcanes, tanto viviendas como iglesias y lugares históricos. El exterior de la ciudad es bastante feo pero el centro es interesante, aunque para mi gusto demasiado lleno de gente playera en verano. No tuvimos demasiado tiempo de merodear por su interior, porque teníamos que seguir camino. Comimos y fuimos a ver el Órgano del Mar y el Saludo al Sol.

El Órgano del Mar

Es un sistema curioso y parece ser que único en el mundo. Se trata de una serie de 35 tubos insertados en la obra del paseo marítimo. En el exterior solamente se ven agujeros cada tramo, pero esos tubos forman un órgano. Los movimientos del mar hacen que entre en ellos el aire y reproduzcan notas musicales, que podríamos decir que son la música caprichosa del mar. Fue diseñado por el arquitecto Nikola Basic.

Cuando fuimos a verlo hacía un viento muy fuerte. Por primera vez estábamos viendo el Adriático enfurecido, un mar que casi siempre permanece tan tranquilo que ni siquiera tiene pequeñas olas. Había muchas personas mirando. Me gustó mirar a los niños pequeños que se tumbaban en la tierra y arrimaban sus oídos a alguno de los agujeros por los que salían esos sonidos que son como suspiros melancólicos del mar.

(Por razones de tiempo y espacio he dejado sólo la pequeña parte del vídeo en la que -entre gente- se ven esos pequeños 'escuchadores', aunque es el trozo en el que menos se oyen los lamentos marinos)


video

Saludo al Sol

Junto al órgano del mar, sobre el pavimento de la marina (paseo marítimo) hay un círculo de 22 metros de diámetro (diseño del mismo arquitecto del Órgano del Mar), que durante el día recoge la luz solar y por la noche ofrecen un espectáculo de luz parecido al sistema solar. Dicen que estar allí de noche viendo esos efectos luminosos y escuchando al mismo tiempo los sonidos del órgano del mar, es toda una maravilla. Nosotras vimos el círculo, pero era de día y no teníamos tiempo para esperar a la noche.


El aterrizaje

El vuelo ha sido tranquilo, pero media hora antes de aterrizar ha empezado la fiesta. Hacía años que no había sentido tanto miedo en un avión. Sobre Granada y alrededores había tormenta. El piloto ha intentado evitarla pero no ha podido. Ha sido media hora de terror para mí entre aquellos descensos en picado, subidas, saltos, que el avión se tuerce para un lado o para otro... Para colmo en el asiento de atrás, un señor mayor no paraba de hablar y decir cosas como "Así debieron sentirse los del avión de Brasil", "nos vamos a estrellar, jajaja" (¿de qué se reiría?), y el que iba delante de mí, a pesar de los avisos de apagar todos los aparatos electrónicos durante el aterrizaje, tenía encendido el móvil, con el que escuchaba música y echaba fotos. Ha sido una de esas veces en que cuando finalmente hemos aterrizado he querido abrazarme a la tierra. Me he prometido que no me subo más en un avión (no es la primera vez que me lo prometo). Estoy agotada y dolorida de apretar los músculos.

4 comentarios:

  1. Candela, no se me ocurre más que volver a darte las gracias por haber sabido compartir este maravilloso viaje. He vivido vuestras impresiones y sensaciones como si hubiera estado allí.
    ¡Qué susto lo del avión!!

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  2. Los viajes son geniales... pero qué gusto volver a casa. Es una parte primordial de ellos.

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  3. Bienvenidas a casa niñas.
    Este "peazo" viaje seguro que no lo olvidais en vustra vida, ha tenido que ser fantástico poder vivirlo "in person"
    Lo he compartido por tu santa paciencia de ir informandolo e ilustradolo, ¡¡gracias por ello guapetona¡¡.

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  4. Personalmente creo que todos los sitios de los que nos has hablado deberían darte una parte de sus ganancias porque la crónica que has hecho, provoca que a una le den ganas de ir también. Gracias por tu esfuerzo por compartir.

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