16 julio 2009

Dubrovnik: Una belleza


Cuando escogimos este destino para viajar tenía muy fresca en la memoria la guerra de los Balcanes, que dejó más de 200.000 muertos. No me parecía que hubieran pasado ya catorce años desde su final. (¡Catorce años! Debo de estar haciéndome mayor por esa sensación de que de todo hace muy poco, anteayer como quien dice).

Una de las imágenes que se me grabaron por entonces fueron los bombardeos serbios sobre la ciudad de Dubrovnik, cuyo centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Más de 2.000 bombas cayeron entre 1991 y 1992 sobre la ciudad, y más de un centenar sobre su impresionante muralla. Por entonces retransmitían imágenes de la belleza anterior de esta "joya del Adriático" (Lord Byron) y me dolía que la guerra estuviese destruyendo todo aquello.





Hoy día es como si la guerra no hubiera pasado. Todo ha sido reconstruido con primor con ayuda de la Unesco. Toda la ciudad es una hermosura, principalmente el casco antiguo cercado por la muralla y la muralla misma, pero también lo que queda fuera y esas islas que se ven desde todas partes. El casco antiguo es un reguero de gente que viene de todo el mundo (hemos encontrado a muchos españoles aquí, cosa que no ocurre en el resto del país) a pasear por sus calles estrechas y empinadas y sobre la muralla. Pero fijándose en los detalles de las construcciones puede apreciarse que muchos tejados son nuevos y muchas fachadas tienen cemento reciente entre la piedra.


Una foto tomada por Mayita desde lo alto de la muralla

Cuando veníamos hacia Dubrovnik, encontramos un tramo de la carretera con policías, que aminoraban la marcha de los vehículos y luego los dejaban pasar sin problemas. Es un trozo pequeño de Bosnia y Herzegovina que tiene salida al Adriático y divide Croacia. Cerca de ese punto estaba el desvío para Mostar y Sarajevo, dos ciudades que no están lejos de aquí y que me gustaría visitar, aunque seguramente no será posible. Una de las cosas que recuerdo de aquella guerra fue el bombardeo y destrucción (por las fuerzas croatas) de otro de los Patrimonios de la Humanidad, que es el puente de Móstar, que al parecer ya ha sido reconstruido con fondos de la Unesco.

Anoche fuimos a cenar al centro histórico. No cabía una aguja en los restaurantes recomendados. Después de girar por todas partes al final encontramos uno con muchas mesas vacías (Moby Dick). Sus camareros, ya mayorcitos, se nos echaron encima hablándonos en italiano, español e inglés para ofrecernos su carta. Era un sitio agradable al aire libre entre callejuelas empinadas, pero tanto espacio vacío y tanto interés por buscar clientes no me gusta, aunque nos quedamos porque era tarde y teníamos hambre. Las niñas pidieron pasta, mi chica calamares fritos, y yo una ensalada de pulpo que me comí a desgana. Mi cuerpo me avisaba de que esa comida no estaba bien, y de hecho he pasado la noche vomitando, yo que no recordaba lo que era vomitar desde mi embarazo. Heme aquí tomándome un yogur y con ganas de recuperarme para seguir conociendo este fabuloso lugar.



Un resumen cortito de la historia de Dubrovnik extraído de una guía de Lonely Planet


Dubrovnik se construyó en el S VII cuando los ciudadanos de la ciudad romana de Epidaurum huyeron asesiados por los bárbaros y se refugiaron en un islote rocoso separado de tierra firme por un estrecho canal. Para protegerse de los siempre inminentes ataques bárbaros construyeron una imponente muralla, dentro de la cual fueron levantando lo que hoy es el casco antiguo.

Entre los S. VII y XII estuvo bajo protección del Imperio Bizantino. El nombre Dubrovnik viene de la palabra encina (dubrava), por los encinares que alfombraban la región.

Su período más floreciente se inició en el S. XII, al haberse convertido la ciudad en un importante centro comercial del Adriático, sirviendo de vínculo entre los países mediterráneos y los balcánicos, exportando ganado, productos lácteos, cera, miel, madera, carbón, plata, plomo, cobre, sal, tela, vino, aceite, pescado y esclavos.

En el S. XIII pasó a depender del gobierno veneciano pero la ciudad empezó a admitir la autoridad de los reyes croata-húngaros a los que rendía tributo. Ya no se trataba de una ciudad sino de toda una región (Ragusa)que se fue extendiendo y convirtiéndose en una verdadera potencia con flota propia de barcos que despachaban mercancías a Egipto, Siria, Sicilia, España, Francia y Turquía.

Toda esa prosperidad mercantil hizo que la región fuera fértil en arte, ciencia y literatura, pero todo ello se perdió a partir de un fuerte terremoto que en 1667 dejó la ciudad en ruinas y mató a 5.000 personas. Sólo quedaron en pie el palacio Sponza y el palacio rectoral. La ciudad se reconstruyó en un estilo barroco uniforme con viviendas modestas.

El golpe de gracia se lo dio Napoleón en 1808, poniendo fin a la república ragusiana.

A partir de 1919, lentamente fue desarrollando su industria turística, que sufrió un fuerte revés con la guerra de los Balcanes y la destrucción -una vez más- de buena parte de la ciudad. Doy fe de que catorce años después, Dubrovnik vuelve a ser "la joya del Adriático".

6 comentarios:

  1. Desde luego que es precioso, pedazo de viaje maravilloso.

    Seguid disfrutando y contándolo jejejejej

    besos a las cuatro.

    ResponderEliminar
  2. Tengo apuntado Dubrovnik entre los lugares que me encantaría conocer, despacito, como hacéis vosotras, en plan viajera, más que en plan turista, desde queuno de mis hermanos estuvo en Croacia y volvió contado maravillas.
    Felicita a Mayita de mi parte. Seguro que no se olvida de este cumple en su vida.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por acompañarnos en el viaje. Si puedo os dejaré dentro de unos días direcciones y algunos apuntes por si queréis venir por aquí alguna vez. Es un país que merece la pena visitar y no es caro, por lo menos ahora.

    Mármara, gracias por felicitar a mayi. Anoche escribió su primer comentario en el post de su cumpleaños.

    Muchos besos a todas

    ResponderEliminar
  4. A la vuelta, cuando puedas, sería estupendo lo de las direcciones. Dubrovnik es una asignatura pendiente para mí. ("The most beautiful contact between the earth and sea took place at the Montenegrin littoral" - Lord Byron) Le he dejado una felicitación tardía a Mayita en el post anterior.
    besos a las cuatro.

    ResponderEliminar
  5. Patsy, me he quedado con las ganas de visitar otros países balcánicos. Montenegro está justo aquí al lado, Bosnia-Herzegovina poco más arriba, y Eslovenia lo tuvimos al lado cuando estuvimos en la región de Zagreb. No hemos querido entrar en otros países por si hubiera habido algún problema con nuestra "niña extra", ya que la autorización policial que traíamos incluía Croacia e Italia.

    Descuida que pondré todas las direcciones que hayamos ido recopilando, y también las formas que hemos aprendido más cómodas para llegar, alojamientos y todo eso.

    Muchos besos, y gracias de parte de Mayita!

    ResponderEliminar