29 julio 2009

Nocturna

Esto es lo que veo ahora desde mi estudio.


Son las 6:30 de la madrugada y he dado por concluido mi trabajo de esta noche. No estoy cansada. Me he quedado un rato apoyada en el alféizar de la ventana mirando el cielo que cambia del negro al azul oscuro, pensando, recordando y queriendo detener al menos durante unos minutos el tiempo.

El canto de los grillos se va apagando mientras el de los pájaros comienza a sentirse, aún adormilados en sus nidos.

Qué placer de noche, de brisa fresca, de silencio.

Me gusta saberme despierta cuando mi mundo está dormido.

La hora de la imaginación se está acabando por hoy.

Querría que siempre fuese así, vivir de noche y dormir de día.

Querría vivir otra vida más.

4 comentarios:

  1. Se parece a mis anocheceres. Mi ventana da al Oeste.
    Son unos momentos insustituibles.

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  2. Por eso a través de los libros y de la escritura vivimos otras vidas posibles otros mundos alternativos...bonito post.

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  3. Alson, otra parte de mi casa da al oeste y si hago las fotos hacia allá son muy parecidas también :) Sólo que el amanecer suele darme un cielo azul oscuro y el atardecer amarillo o anaranjado. Es precioso tener un horizonte que mirar :)

    Ico, es cierto. Y escribiendo, como haces tú. Gracias.

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  4. Hoy me he sabido despierta toda la noche, ahora me sé que no valgo pa ná del sueño que tengo. ;)

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