03 julio 2009

Quinto día: tarde de vacaciones turísticas

Esta mañana hemos descubierto el barrio judío, en el que no había estado, y si lo había hecho no sabía que era el barrio judío o no lo recordaba, total tanto da. La cosa de la memoria no es de la edad, que tutto fa brodo (o sea que a lo mejor también). Me venía de serie.

Hace hoy un calor húmedo espantoso, distinto de días anteriores cuando al sol te achicharrabas y en la sombra se sentía un vientecillo fresco vivificante. Hoy hace calor en todas partes. Hemos comido y por primera vez he probado la polenta. No me gusta, pero me la he comido igual. Es una comida típica del norte. Por aquello de la discordia norte-sur los de arriba llaman terroni (más o menos catetos o en el mejor de los casos campesinos) a los de abajo y los de abajo polentoni (comedores de polenta) a los de arriba. Todo en un sentido peyorativo, claro.

Las niñas querían ir al Lido de Venecia. Yo no. Ya estuve allí hace 28 años y no me gustó nada. Viendo el hotel de Muerte en Venecia y a los ricos riquisimos que paseaban sus vaporosos trajes y vestidos blancos mirándome por encima del hombro, ya sacié mi curiosidad. Me compré un helado de chocolate en una carretilla típica de heladero italiano y nos marchamos a otro lado con nuestro Simca 1200 rojo.

Así que hoy me he dado vacaciones turísticas y me he quedado en el hotel a pasar la tarde en solitario (qué gusto poder ser rara sin que nadie ponga el grito en el cielo). Las tres chicas se han ido al Lido provistas de bañadores, toallas y cámara de fotos. La nena extra (como la ha llamado Marcela, jajaja), ha salido diciendo "¡nada menos que a la playa de Veneciaaaaaaaaa, guauuuuuuuuu!". Ya me contarán ellas y sus fotos si se ha popularizado o sigue siendo tal cual lo recuerdo, con sus casetas-vestuario de rayas azules y blancas y sus personajes morenos vestidos de blanco vaporoso. En aquella ocasión recuerdo que teníamos que preguntar por dónde se iba a no sé qué sitio. Pasaba uno... please! Nos miraba de arriba abajo y se iba sin contestar. Pasaba otra... s'il vous plaît! y la otra miraba para otro lado. Tanto que me miré yo misma, con mis vaqueros y mi camiseta negra de tirantes, y mis acompañantes de parecida guisa... ¿pero tan raros somos? ¿tan mala pinta tenemos? No sé -ni me interesé por saber- a cuál de los 12 km de playa habíamos ido a caer. Sospecho que era por la zona del casino.

El apunte más prosáico de la mañana: Las niñas han ido al baño en un bar de la zona judía donde hemos tomado agua y refrescos. Volvieron corriendo diciendo que en el baño hay cámaras y que lo anuncian en la puerta, tal y como aparece en la foto que la mía tomó y que me enseñaba en ese momento:



Naturalmente se trataba de una broma del bar. Lo que no era una broma es la altura para enanos de la taza del váter: 30 centímetros.

9 comentarios:

  1. Me encanta seguir tu cuaderno de viaje jejejej. Da gusto leer lo mucho que lo estáis disfrutando.Quizás las cosas hayan cambiado y ahora la playa de Venecia sea otra cosa.


    Y ahora te digo que, alucinada me he quedao, alucinadaaaaaaaaaaaaaaaa ¿30 cm?? podió podió

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  2. Cuando estuve en venecia no fui al lido, pero por lo que cuentas no meperdí nada,a no ser revivir muerte en venecia, que es una de las pelis favoritas de mi pareja. Oye, me parece genial que la taza del vater mida esa altura, que ya está bien de mear de puntillas, joer. Un besito.

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  3. mam y marcela: Por lo que me han contado las chicas, han estado en la zona popular, medio metro cuadrado por persona de la cantidad de gente que había en la playa. Yo fui a la zona pija por lo visto.

    Marcela: jajajajajajaja, mear de puntillas!!! Era de parvulario ese váter, pero para bajitas como yo una cosa estupenda, que también me cuelgan los pies en todas las sillas y sillones de tamaño estándar.

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  4. Tras tu entrada y ver esta mañana un documental en la sexta que hablaba de Venecia (sube el nivel del mar, suben suelos y hay espacios que quedan con alturas no superiores a 1'70 como mucho) sinceramente chica, creo que no la conoceré jamás jejejejje.

    ¡qué mal repartido está el mundo!

    besotes

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  5. Mam, que hablas como una abuelita! Si mal no recuerdo tienes 10 años menos que yo. ¿Quién te dice que no vienes a celebrar tus 50? jeje.

    En cambio yo tengo la impresión de que ésta será mi último viaje a Venecia. Al igual que en los anteriores siempre me dije "volveré", esta vez no me lo estoy diciendo. Pero ¡quién sabe!

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  6. ay Cande, q tas io por otros derroteros...... Me refiero al tamaño de todo jajajjajajaj.

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  7. jajjajajaja, ahora lo he pilladoooooo, mam!

    Un besoooo

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  8. ¡Qué gusto entrar en tu blog y descubrir que andas de viaje por Venecia!! Tómate un bellini a mi salud, por favor y seguid disfrutando!!(y contándonoslo)

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  9. peroooo nadie dice nada de esas imágenes??? y perdona candela que me dirija a otra bloguera en tu blog pero... ¡marcela! espero que te hayas guardado la foto! ¿no coleccionabas tu imagenes de cuartos de baño?? jajajaaaa

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