27 agosto 2009

Reencuentro

La vida a veces nos trae amigos que se salen de lo común de los amigos y amigas que solemos tener. Es el caso de I., un hombre de 84 años que ni por su edad ni por su profesión (si ser cura es una profesión) habría sido candidato a mi amistad (ni por supuesto yo a la suya).

I vino casi de la mano de Mayita. En Guatemala, cuando fui a buscarla, alguien que le había perdido el rastro 30 años antes me habló de él y me dio el encargo de encontrarlo. Lo encontré unos meses después. Para curarlo en salud, al rato de conocernos le dije "Ésta es mi novia, soy divorciada, no me gusta la Iglesia y no digo que soy atea porque si malamente puedo entender la ley de la relatividad ¿cómo puedo afirmar o negar algo tan indemostrable? Así que lo dejo en agnóstica". Me sonrió y me dijo que no suele medir a las personas por esos raseros. Forjamos una buena amistad, cotidiana y profunda. Me ha visto guapa y muy fea y no hablo de lo físico. Vivió cercano a mí el final de aquella relación y el principio y desarrollo de otra muy desagradable de la que ya no vio el final. Nunca me ha sermoneado ni me ha intentado llevar 'por el buen camino'.

Cuando cambié de casa y de todo, también cambié números de teléfono fijo y móvil. Me perdió el rastro y no hice por llamarlo en todos estos años (al principio no me apetecía llamar a nadie y luego me daba miedo de que se hubiera muerto). Lo hice días atrás y noté en él una alegría inmensa. Me había estado buscando. Le conté lo de mis cambios y le pedí que viniese a verme, a conocer la casa, a presentarle a mi chica y a re-conocer a Mayita.

Me dio uno de esos abrazos enormes que saben a sinceros (yo no he aprendido a abrazar tan bien a mis amigos varones). Pasó la velada con nosotras tres, cenando en la terraza y hablando de mil cosas. Es un placer escuchar a una persona con una cultura tan inmensa, que ha vivido tanto tiempo y tantas cosas. También lo es su atento oído. Uno de los temas de conversación, que salió a cuento de otra cosa, fue las formas tan distintas que tenemos unas personas u otras de encontrar la felicidad. Al fin y al cabo para él el buen camino es saber ser feliz y contagiarlo si cabe. De ahí su respeto a todas las líneas posibles que se pueda trazar una persona en su vida para sentirse bien consigo misma, hasta las que nos resulten chocantes (hablamos de rarezas que no de maldades).

(La próxima vez creo que hablaré de ese tema de la felicidad, porque hoy se agotó mi tiempo de blog).

13 comentarios:

  1. Yo creo que esas amistades, que surgen por azar, porque por conocimiento de causa nunca serían, son si cabe más verdaderas. Además, seguro que tiene una cultura inmensa y puedes hablar con él "casi" de todo. ¡Qué suerte!

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  2. ¡Qué bonito Candela! Desde mi punto de vista la gente que es auténtica va por la vida sin pisar a los demás independientemente de que coincidan o no con su manera de pensar, precisamente porque están tan convencidos de lo que creen y de lo que quieren que no les hace falta tratar de aniquilar las ideas contrarias. Encontrar gente así es un placer y una suerte. Te felicito :)

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  3. Que bueno!! que satisfacción tan grande cuando alguien da con una persona que por circustancias se cruza en nuestro camino y de repente se da.... He sentido nostalgia...

    Besos

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  4. Es verdad.. el buen camino está ahí en saber ser feliz y saber contagiarla. Me gusta esa gente, no la que encuentra problemas en todos lados, y siempre se está quejando de sus desgracias... besos.

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  5. Preciosa entrada Candela!!..
    A veces pensamos que no sería posible una amistad con alguien, y menos mal que abrimos nuestros brazos, porque nos perderíamos amigos como I.

    Un beso.

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  6. También nosotras nos tenemos que librar de algunos prejuicios...

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  7. Seguramente entre vosotros hay mucho más en común que en otras relaciones que parecieran más obvias... un abrazo

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  8. Qué bonito tu post, Candela. Qué auténtico. Me lo he imaginado viejito en la terraza hablando con vosotras.... y se ensancha el corazón.

    Me pregunto por qué entre tanta posibilidad de hallar la felicidad hay personas que prefieren propagar y difundir el odio.

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  9. I. transmite respeto porque es sabio y ha comprendido que la felicidad está dentro de él... no hay que buscar nada fuera. Y te ha reconocido como una persona íntegra, que sabe valorar lo importante de la vida... enhorabuena a los dos por celebrar la VIDA.

    Abracitos

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  10. *Maikix, por azar y sin empeño. Como en tantas cosas cuando buscas es cuando menos encuentras. Un beso.

    *Pena Mexicana, ciertamente, es difícil (para mí lo es) encajar con personas de cánones apretados. Para entrar en ellos tienes que hacerte contorsionista. Por eso, quizás, tampoco lo tengo. Gracias!!!

    *Tara, ¿nostalgia? ;) Un besote.

    *Ico, siiiiiii esa gente que sólo se queja, le pones tu mejor voluntad y te acabas asfixiando.

    *Alma, si es que los prejuicios nos pueden muchas veces. A t.p.c. los prejuicios tontos.

    *María, jajaja, ¿cómo es eso que se dice cuando coincides con otra persona diciendo la misma palabra? Prejuicios. Un beso.

    *sinkuenta. Así es. Me has hecho acordarme de esas páginas de contactos que analizan estadísticamente los gustos y demás para enlazar a dos personas. A este amigo me lo habrían puesto en el puesto 5 millones.

    *L'Avendetta. Esa pregunta que te haces ¿podría ser que esas personas no tienen otra cosa dentro? (Cada uno da lo que tiene, jeje)

    *Lena, es un viejo feliz y saludable (y yo temiendo que se hubiera muerto), contagia su risa y te lleva a pasear por el ahora y el antes en una sola caminata tranquila. Muchos abracitos para ti.

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  11. ¿te has asignado "tiempo de blog" jajajaa?? yo voy a tener que hacer algo así porque me come, me come y siempre me sabe a poco. vivo casi en "mode post".

    enhorabuena por tu amistad con I. por haberle buscado la primera, y la segunda vez.

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  12. jajajajaja Mode post jajajajaja
    He tenido que imponerme un horario, sólo me permito escribir en los entreactos del trabajo y voy contrarreloj, con cronómetro y calendario.

    Un beso

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  13. Debe ser un buen hombre, las experiencias vividas, a veces nos hacen mejores, a mi me encanta hablar con los ancianos, son un pozo de conocimientos. Un beso

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