11 agosto 2009

Tiranos


Un perro ha tenido que ser rescatado por orden judicial en un municipio de Oviedo. Su dueño lo estaba sometiendo a tremendas palizas desde hacía meses y ANADEL, una asociación en defensa de los animales, ha presentado varias denuncias contra él. El zopenco no ha dejado entrar a los de SEPRONA, orden judicial en mano, y han sido los bomberos los que han tenido que descolgarse desde una terraza para rescatar al pobre chucho que se encontraba famélico y sucio encerrado en un armario de la vivienda.

Difícil de entender es toda la violencia que los humanos ejercen sobre otros humanos, pero siempre se echa mano de amargas justificaciones: celos, envidia, venganza, locura…

Pero ¿qué celos, envidia o deseos de venganza puede sentirse contra un animal, que además si algo tiene es que es agradecidamente tierno y fiel? ¿Locura tal vez? Es mucho más que eso, porque ni ése es el único caso ni lo será mientras quede un solo espécimen de nosotros sobre la tierra. Porque no podemos olvidar que hablamos de seres humanos y que la maldad perversa solamente existe en esta especie.

Quien mata o viola a un niño o a una niña, quien destroza un árbol o un bosque, quien tortura a un animal de compañía, quien maltrata o asesina a un anciano o un mendigo o a cualquier ser indefenso y confiado ni siquiera tiene una triste justificación que ofrecerle al mundo, porque no la hay. Que estaba cabreado, que pasaba por un mal momento, que se le fue la olla, que lo maltrataron de pequeño (muy recurrido esto último para justificar actos injustificables)… todo eso es mierda que nos sirven en plato fino y que a veces nos tragamos.

Dice el refrán “si quieres conocer a fulanillo dale un carguillo”, y si quieres conocer a un tirano proporciónale algo que sienta que puede dominar. Tiranos, amargados, impotentes, incultos, sociópatas que en su fuero interno creen y sienten que cada vez que ejercen su tiranía sobre alguien les crece la hombría. Dije hombría porque aunque haya mujeres que cometen actos atroces contra la naturaleza y contra seres indefensos, en número y por goleada estos actos pertenecen al género masculino.

6 comentarios:

  1. Efectivamente, yo diría que, "grosso modo", hay dos tipos de maltratadores: los psicópatas, que saben encontrar en su pareja o quien tienen alrededor los puntos débiles para minarlos, y los simplemente imbéciles, que buscan presas fáciles sobre quienes ejercer su "superioridad". Los que maltratan los animales creo que son de estos últimos.
    Un beso.

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  2. Estoy de acuerdo con lo que comenta maikix pero yo agregaría una categoría más a la clasificación general: los inconscientes.
    Allí pondría al típico padre de familia que ya no quiere al perro, lo carga en el coche y lo abandona en el monte con el agumento de que el chucho (que ha vivido siempre en una casa con una familia humana), volverá a su estado salvaje y será muy feliz. Parece una estupidez pero he conocido a más de uno.
    También pondría allí a la típica mujer que se dedica a dejar como una patena las terrazas y la acera del frente de su casa a golpe de manguera derramando montones de litros de agua potable bajo el argumento de: "y ¿qué? yo pago el agua y ya está" (mi vecina). En ese caso no se detiene a pensar que tiene un bebé de menos de dos años que quizá no tenga suficiente agua en el futuro...

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  3. Maikix, opino igual que tú y añado que entre los maltratadores de sus parejas los hay tontos y listos. Los tontos pueden ser igual de burros o más pero se los pilla antes. Los listos son esos psicópatas que masacran sin prisa y sin pausa a sus mujeres sin dejar rastro, y con buena imagen social.

    Pena, los inconscientes podían incluso ser perdonados hace años por aquello de que quizás no tuvieran información. Pero hoy día la información nos llega a raudales por todos los medios. Así que ya pasan a la categoría de irresponsables, siendo benévola al calificarlos, porque a mí me parecen malvados.

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  4. Hay que ser un asesino de mierda para maltratar a un animal, que lo único que sabe hacer es "obedecer" y "querer" a su dueño, y hay que ser cobarde también, porque el animal, no puede defenderse. Y estoy de acuerdo, en que este tipo de actos, los cometen en su mayoría hombres, se sienten "mas machos", como bien has dicho tú. Un beso

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  5. De acuerdo con todos los comentarios. ¿Cómo se puede maltratar a un ser indefenso?
    Y en cuanto a los maltratadores, refinados o brutales - ¿qué decir que no se haya dicho ya? En Suecia la educación de niños y niñas es de respeto e igualdad y sin embargo,ya ves las cifras de violencia hacia las mujeres que daba Larsson en Millenium...
    Candela, a ver si aparece este comment. Te había dejado un comentario en la casa-cueva del árbol y no aparece. Estoy trabajando en un ordenador que no es el mío y no sé si es un problema de éste o de blogspot.
    Pero que sepas que te leo - aunque no salgan los comments. Beso.

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  6. Isabel, como dice mi Pepa cuando ve una "machada" al volante, con las mujeres o con estas cosas: "se creen que les crece el pito".

    Patsy, sí que está tu comentario de la casa-cueva! (acabo de contestarlo ahora, pero estaba de mucho antes, gracias por esas preciosas palabras de Emerson.

    En Suecia y en Pernambuco: me alucina ver las cifras de violencia contra las mujeres en los países nórdicos. No recuerdo si era Dinamarca la que se llevaba la palma europea en las últimas que leí.

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