11 septiembre 2009

Me cansan las incoherencias

"Aumenta el fracaso escolar"
"Aumenta la violencia infantil y juvenil"
"Alarmante incremento de la violencia escolar"
"Cada vez son más las familias que denuncian maltrato por parte de sus hijos"

Son titulares de periódicos de izquierdas, de derechas, independientes, de educación, de USA, de Brasil, de España. Cotidianamente. La fuerza de la costumbre hace que nos suenen como las gotas que escapan del grifo por la noche: primero nos desvelan, con el tiempo ni se escuchan.

Paralelamente leemos:

"Padres y madres reclaman adelanto del curso escolar".
"Familias piden al Gobierno centros abiertos durante todo el día".
"Ciudanos se quejan de las excesivas vacaciones del profesorado".
"Incrementar el horario de escuelas e institutos para reducir la delincuencia juvenil".
"Más horas, más años de escuela obligatoria para sacarlos de las calles".
"El fracaso escolar en nuestro país es pionero en Europa".

Y también leemos con demasiada frecuencia titulares como:

"Otro profesor agredido por un alumno".
"Profesora golpeada por la madre de un alumno".

¿Todos esos problemas podrían tener la misma raíz?
Para mí que sí la tienen. Si no la misma sí unas raíces muy cercanas y muy acotadas: La falta de educación en la familia. La falta de atención en la familia. La falta de cariño en la familia. La falta de diálogo en la familia. La falta de tiempo para la familia. La FAMILIA.

Me importa un solemne rábano que la familia esté constituida por el papá y su hija, por las mamás y sus hijos, por la abuela y sus nietos o por quien quiera que sea que conforme la estructura familiar. Eso no es lo que cuenta, aunque algunos atacan por ahí. Lo que sé es que cada vez más las mamás, los papás o como se llame a los responsables de su unidad familiar, tiran balones fuera y obligan a legisladores, profesores, abogados, jueces o lo que sea a que se ocupen de sus hijos.

Los legisladores quieren votos y ofrecen a la sociedad lo que quiere oír: "Olvídense de sus hijos, que ya les hemos puesto las peras al cuarto a los maestros". Hasta ahora no se les ha ocurrido poner a trabajar a las empresas. El sistema capitalista es intocable, por más que manden las izquierdas o las derechas. No se establecen medidas que compatibilicen el cuidado de la familia con el trabajo. Para eso están los centros escolares. Que trabajas de tarde: Por la mañana tienes al crío en la escuela, lo dejas en el comedor, por la tarde lo apuntas a 200 actividades extraescolares, que aprenda inglés, karate, teatro, deporte, que sepa mucho muchísimo, que sea un hombre / mujer de provecho, que no esté solo en casa, que no esté en la calle descontrolado.

Cada día se hace más insufrible la educación. En mi instituto el año pasado hubo nada menos que seis bajas laborales de media y larga duración por depresión y agotamiento. La solución al fracaso escolar la encontraron nuestros legisladores: trabajen más horas al día y más días al año, controlemos la calidad de la enseñanza en función de las calificaciones. Pagando la calificación más alta obtendremos un mejor resultado de éxito escolar en las estadísticas europeas...

Ayer comentaba una compañera que otra que estuvo de baja por depresión apenas ha cobrado dos duros por lo del plan de calidad. La calidad de tu esfuerzo se mide también por tu salud física y psicológica. Camina o revienta.

Entiendo ese agotamiento, esa frustración. Que te hagan responsable absoluta de la educación de los menores, a los que además tienes que educar según otros criterios que ni siquiera son tuyos. No regañes, no seas dura, no suspendas... NO TRAUMATICES. Educa según "esta cuadrícula milimetrada" (¿cómo era aquello de la libertad de cátedra?)

Resulta que de los 60 y pico que componen el claustro del instituto, no he escuchado todavía a nadie decir que aumentando nuestro esfuerzo acabaremos con la violencia, el bullying o el fracaso escolar. Todo el mundo dice que esa no es la solución, pero cuando nos llega una normativa nueva, cuando se nos exigue un apretón más, un esfuerzo más, una incoherencia más, ahí estamos, con cara de póker, que no dice ni bueno ni malo, ni sí ni no. Te lo tragas y te entregas a la causa lo mejor que sabes y puedes. Somos una manada de borregos cansados.

Lo lindo del tema es que te vas a las páginas de tu sindicato de superizquierda, al que llevas afiliada tropecientos años. O te vas a la página de otro sindicato más anarquista, más peleador... y ¿qué te encuentras? Pues nada. Así de claro: NADA. Que si los interinos tal, que si el salario cual... ¿Qué pueden decir si ellos mismos pactaron con la Administración tales aberraciones? Aquellos sindicatos que hace años nos levantaban en masa por nuestros derechos laborales, ahora se han unido a la falacia política de que tenemos que reventar para que la sociedad prospere. Ya no están con los trabajadores, pactan con el empleador sin más preámbulos.

Ahora resulta que los únicos sindicatos que exigen una dignificación del papel del profesorado en el día a día, de su esfuerzo, de su cansancio, de su derecho a recuperarse de las batallas de cada año... son los de derechas. Mecagoentolocagable una vez más, coño. En mi puta vida he sido de derechas ¿y ahora son los únicos que dicen lo que estoy deseando escuchar? Que a nadie se le ocurra pensar que me estoy derechizando. Ni por eso ni porque piense que en efecto los niveles de agresividad, de analfabetismo cultural, emocional y social van en aumento. No necesito estadísticas. Para estadística tengo mi experiencia de 30 años trabajando en educación. Pero si hacen falta estadísticas, también las puedo aportar.

Una de las falacias que nos cuentan es: "En los países nórdicos las vacaciones escolares se reducen a un mes. El fracaso escolar es el más bajo". ¡Y una mierda! He trabajado en proyectos educativos con algunos países nórdicos durante seis años. Cada uno tiene un sistema de vacaciones. En Suecia por ejemplo hace diez años se establecía, además del mes de vacaciones anuales, una semana de vacaciones al mes. El objetivo es que alumnado y profesorado descansen periódicamente para que rindan más y mejor. No hablo de los salarios porque por entonces casi duplicaban los nuestros, ni hablo de la facilidad de atender a los propios hijos de los profesores en el mismo centro escolar, ni de los derechos de las madres trabajadoras, ni de la adaptación de espacios en el propio centro para no tener que llevarse trabajo a casa, del silencio que se respiraba en el ambiente, del respeto al tiempo del compañero o la compañera que tiene una hora libre de clases y se ocupa de prepararse o corregir, ni hablo del clima, de sus clases con calefacción todo el año, en contraposición con las nuestras cuando el calor de mayo en el aula ya vuelve el aire irrespirable.

Fuera de las horas de clase propiamente dichas, de las horas de tutoría y de las guardias, el resto del tiempo que paso en mi centro es TIEMPO PERDIDO. Ruido, interrupciones permanentes, falta de un espacio tranquilo en el que trabajar. Lo dicho: tiempo PERDIDO. Pero tengo que estar allí cada año más horas. Cada año tengo que madrugar un poco más y cada año tengo menos días de vacaciones. El trabajo que no puedo hacer allí me lo llevo a casa. Sumas 30 horas + 20 ó 30 horas más y nos salimos un poco del horario laboral legal.

Estoy harta de que se considere de progres o de izquierdas decir que "todo va bien". No va todo bien, pero los profesionales de la educación no tenemos la culpa, aunque la asumimos, por progresismo mal entendido, por lavado de cerebro, porque en el fondo eso de "dos meses de vacaciones" nos hace sentir culpables, o porque nos hemos cansado de decir basta.

19 comentarios:

  1. Uff.. ya empezaron las clases.. te veo muy quemada.. y no es para menos, no puedo añadir ni quitar una coma.. Estoy completamente de acuerdo, lo más sangrante para mí es el papel de los sindicatos, de verguenza..

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  2. Aún no empezaron las clases. No me quema mi alumnado, para eso tengo mucha suerte. Respondiendo a un comentario que hiciste en otra entrada anterior, no es una escuela taller, es un IES con ESO, bachilleratos y ciclos formativos de Grado medio y superior. Yo doy clase a este último nivel, así que no tengo motivo de queja.

    No me quema mi alumnado, me queman las incoherencias, me queman las horas perdidas en mi centro, me queman los madrugones, me quema nuestro desprestigio social inmerecido... me queman nuestros sindicatos, me quema nuestro silencio, me quema que mis compañeros de niveles "peores" estén agotados. Me quema la INCOHERENCIA.

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  3. Totalmente de acuerdo contigo. La Administración se ha encargado de "dividirnos" y lo ha conseguido. Ahora, cuando no estamos peleando entre nosotros (es el caso de mi claustro), estamos dormidos... eso sí es conseguir objetivos...

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  4. Chica que te voy a decir que no hayas dicho ya.

    "totalmente de acuerdo"


    Si no fuera por nuestra vocación y por nuestros alumnos .......

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  5. Ains...un buen guantazo a tiempo hace mucho, pero claro, si se lo das a tu hijo te quitan la custodia. Es una sociedad demencial donde falla el eje básico de sociabilización: la familia. Tienes razón. Muchos derechos pero ninguna obligación.

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  6. Candela, estoy de acuerdo contigo totalmente... yo también me encuentro en una situación similar a la tuya y estoy harta de el maltrato que sufrimos los profesores por parte de la propia consejería de educación y de la sociedad en general. Siento que no se ofrecen incentivos a los profesores para que sientan que van progresando en la carrera docente, no hay años sabáticos en los que los profesores puedan reflexionar y virar el rumbo de sus trayectorias si éstas no son correctas.... Me molesta la falta de coordinación que existe entre los profesores y el desprecio por la experiencia de los veteranos que no sirve para facilitar el camino de los jóvenes, que se pasarán años para llegar a las mismas conclusiones a las que llegaron sus predecesores... Además, los políticos se encargan de cargarse todo lo que funcionaba bien para figurar en la historia como los artífices de lo que sea...
    Y, sí... los profesores somos una clase de 'borregos' que nos manipulan con amenazas tontas que nadie que esté en su sano juicio podría tomar en serio. ¡Es una tomadura de pelo! Un abrazo

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  7. En algunas cosas estoy totalmente de acuerdo, en otras estoy algo de acuerdo, en algunas matizaría mucho y hay un par de ellas sobre las que, en principio, no diría lo mismo. Pero, eso sí, te mando ánimos porque la incoherencia es parte de la vida y de la de docentes más aún.

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  8. Representantes de CC OO, UGT, ANPE, CSI-CSIF y SADI (que se opusieron con anterioridad al decreto) se reunieron ayer para unificar una respuesta ante la consejería. Juan Carlos Hidalgo, secretario general de enseñanza de UGT en Andalucía, aclara que "se ha centrado toda la negociación en el adelanto del curso escolar, pero habría que tratar con el mismo carácter de urgencia que las sustituciones de profesores no se realicen por maestros de refuerzo, que se dignifique el trabajo de los docentes, que se promueva la conciliación de la vida laboral y familiar con la apertura de los centros en época no lectiva, y que se solvente la desburocratización de la labor docente".

    http://www.elpais.com/articulo/andalucia/sindicatos/asumen/adelanto/curso/reclaman/mejoras/elpepiespand/20090210elpand_2/Tes

    Es el principio de la noticia de El País el 10-2-2009. Los sindicatos nos pidieron huelga contra el decreto y la hicimos, pero luego asumieron el decreto sin preguntarnos (la Administración les dio 3 días de plazo para responder. No daba tiempo a preguntar. Podían optar por asumir o rechazar. Asumieron).

    Lo de dignificar la profesión abriendo los centros en época no lectiva para solventar la conciliación de la vida laboral y familiar... no sé qué quiere decir. Los chicos y chicas se conciliarán con sus escuelas e institutos, no con sus familias.

    ¿En eso consiste la conciliación de la vida laboral y familiar?

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  9. Hola Candela. Me ha gustado mucho tu blog. Creo que tienes mucha razón en el tema de la concilación de la vida laboral y familiar. No deja de sorprenderme que, cuando se intenta solucionar este tema, todas las propuestas van encaminadas a ver dónde se puede dejar a los críos el mayor tiempo posible y con el menor gasto. Casi nunca se oye a los padres/madres/responsables de los niños pedir horarios de trabajo más razonables o facilidades para reducir la jornada laboral y así poderles dedicar más tiempo.
    Que un niño tenga que permanecer en el colegio en horario no lectivo debería ser la excepción en caso de que se den circunstancias familiares concretas, no la norma y mucho menos algo deseable.
    Después nos echamos las manos a la cabeza porque hay niños problemáticos.

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  10. Aunque no estoy (ahora) en el mundo de la enseñanza, suscribo de principio a fin tus palabras, Candela. Y si sustituimos educación por sanidad, casi estamos en la misma situación: las mismas incoherencias, la misma falta de criterios, la misma provisionalidad...

    Los profesionales no siempre (aunque a veces, también) son los culpables, pero con frecuencia pecamos de conformistas e inmovilistas.

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  11. La labor que desarrolláis me merece muchísimo respeto, pero como Marcela, creo que hay muchas cosas matizables. El primer matiz que me gustaría aportar es que no puede olvidarse el hecho de que el sistema de formación y selección del profesorado funcionario en España es absolutamente deficiente: ni el CAP es suficiente, ni el sistema de oposición valora lo que realmente hay que valorar. Aprobar una oposición significa memorizar mucho y bien, ajustarse a unos patrones conocidos por todos elaborando memorias y unidades didácticas que se repiten hasta la saciedad, y si a eso se añade la escasísima consideración a otros méritos o a la simple vocación, tenemos lo que tenemos. No nos engañemos: un porcentaje considerable del profesorado es gente con aspiraciones de funcionario, no de docente.
    Por otro lado, cuando habláis de las horas que trabajáis (que son muchas, lo sé), se olvidan varias cosas. En primer lugar es que formáis un cuerpo de funcionarios con una serie de derechos muy claros; además, contáis con numerosos sindicatos que defienden vuestros derechos y tenéis capacidad de presión colectiva y organizada, cosa que no ocurre en muchísimas otras profesiones. Tenéis, en conjunto, una posición absolutamente privilegiada dentro del mercado laboral español, y no sólo por el tema de las vacaciones o las pagas extra o las mutuas o la seguridad permanente que da el sacar una plaza fija, sino porque las condiciones de las que habláis (largas horas, etc.) son comunes a una inmensa mayoría de trabajadores. Yo trabajo entre 60 y 70 horas semanales en una profesión autónoma que exige un nivel de especialización brutal por un sueldo prácticamente mileurista. Tengo que pagarme mi propia seguridad social, no tengo fines de semana y tengo una semana de vacaciones al año. Naturalmente, no puedo coger bajas (ni por depresión ni por nada), pago bastantes impuestos y además de eso, no tengo ningún sindicato que me defienda ni que ejerza presión sobre nadie. Es el libremercado más salvaje, situación en la que se encuentran millones de trabajadores con hijos para los que resulta absolutamente imposible conciliar la vida laboral con la familiar, con los consecuentes problemas que a vosotros os llegan después al aula. Digo esto porque entiendo que os sintáis molestos cuando decís que nadie os entiende, pero es que la situación del resto de trabajadores es muchísimo peor. Tenéis acceso a cursos gratuitos, formación continua por la que el resto tenemos que pagar de nuestros bolsillo, etc. etc. etc.
    El gremio de los maestros y profesores de secundaria no es precisamente de los más solidarios que conozco: entiendo que cada uno se moviliza por sus causas, pero no se puede exigir responsabilidades al resto sin asumir la parte de culpa que corresponde (lo digo aquí, en otros foros suelo defender a muerte la posición de maestros y profesores).

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  12. En cuanto al tema de la familia, es más que evidente cuál es la raíz del problema. Son demasiados los chicos que se encuentran en situaciones de absoluta soledad y desprotección. Muchas veces no es voluntario: sus padres no pueden llegar ni dar más de sí; otras, lamentablemente, sí que hay culpables muy claros. Gente que tiene hijos como el que cría repollos o coliflores, gente que JAMÁS se implica en la educación de sus hijos, que nunca van a una tutoría ni a una reunión ni a un nada, que no ayudan con los deberes, que directamente pasan de todo. Todo esto es muy frustrante, pero no es más que el reflejo de todo lo demás.

    La diferencia con Suecia o mejor aún con Finlandia no es sólo una diferencia educativa o de conciliación. Se trata simplemente de que ellos son mejores, más inteligentes, han construido sociedades de calidad donde se valoran determinadas cosas. Y en España los que nos preocupamos por todas esas cosas somos muy pocos y tenemos casi todo en contra. No se puede luchar contra el pelotazo ni contra el ladrillo ni contra la cultura de la pastilla ni contra la Nintendo, todo a la vez. Tenemos un retraso histórico considerable y creo, tristemente, que irrecuperable.

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  13. Sé que como está el mercado laboral somos unos privilegiados. También he de decir que por más que se diga es una profesión estresante, muchas veces la comparo a jugar durante seis horas varias partidas de ajedrez simultáneas con muchos jugadores. Por otra parte cualquier profesión (pongamos abogados, médicos, albañiles, traductores) trabajan porque se lo piden sus clientes, pacientes... Se les suele escuchar. En la nuestra muchas veces trabajas con un 'público' que no tiene ganas de saber. Hay que luchar contra dos cosas: por una parte la inercia a descansar que provoca el cansancio en cualquier profesión, por otra la resistencia activa que oponen aquellos para quienes trabajas.
    Los resultados pocas veces son reconocidos: Si consigues que alguien supere la materia, ese alguien dice: "he aprobado", si no lo consigues: "me ha suspendido". Para un médico que cura no se suele decir "me he curado"... es un ejemplo solamente para intentar explicar lo que quería.

    Por el resto de los trabajos, no puedo más que decirte que tienes razón. Tengo una hija con una buena preparación universitaria, trabajando como mileurista, si es que llega a eso. Ha trabajado durante años como guía para una UTE. Trabajo "fijo" nueve meses al año, pero con contratos de cinco días cada semana, para evitar cotizar por ella los dos restantes. Sin posibilidad de tener hijos porque cinco días y cinco noches está fuera de casa. Trabajo efectivo de 8 de la mañana a 10 de la noche... 800 euros al mes.

    Y una pareja en paro, con una amplia experiencia profesional (dejó su trabajo para venir a vivir conmigo), a la que le salen trabajos de 600 euros si y sólo si consigue unos objetivos inalcanzables, cotizando como autónoma, poniendo vehículo, ordenador y teléfono... Es lo mejor que se le ha ofertado en dos años.

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  14. Pero el núcleo de esta larga entrada “me cansan las incoherencias” quise basarlo en:

    1. La mejora laboral que en todos los ámbitos se ha ido peleando y alcanzando en los últimos decenios, se está traduciendo ahora en desmejora laboral: sobrecarga de trabajo, incluyendo una burocracia aplastante, innecesaria a todas luces por redundante.

    2. La libertad de cátedra es muy relativa. Cierto que puedes hacer algo todavía, pero cada vez los procedimientos son más estandarizados, más inflexibles. De aquellos tiempos que no viví del maestro que un día sacaba a sus niños al campo porque había caído un rayo en un árbol y se lo iba a enseñar para hacerles entender algún fenómeno físico, hoy en día ese rayo tendría que haber estado previsto a principio de curso y aprobado por el consejo escolar, autorizado y firmado nominalmente por padre o madre. En medio de eso ha habido cierta libertad, que yo me he permitido y he gozado.

    3. La falacia de que empeorando las condiciones laborales y llevando al agotamiento más mental que físico al profesorado, se resolverán los problemas sociales que tendrían solución por otras vías (vía empresa, vía horarios laborales flexibles por ejemplo).

    4. La educación de niños y niñas puestos en manos de profesores. Se puede educar en muchísimas materias, pero si no hay refrendo en la familia se queda en paliativos, si es que llega a eso. Y no puede hacerse mucho cuando le cuentas a los menores los peligros que tienen ciertos comportamientos en Internet, cuando les hablas de lo saludable de dormir y los ves conectados a las 2 de la madrugada al Messenger, porque en casa se les permite o ni siquiera eso, es que ni se les ve. Chavales que tendrían que estar durmiendo a las 11 de la noche y que llegan agotados al día siguiente y lo primero que hacen al llegar a clase mientras pasas lista es conectarse a Tuenti.


    Aún así seguimos siendo privilegiados, más que nada por la seguridad laboral de la que gozamos. Pero si cada cual pelea por mantener su parcela de derechos, al menos no iremos perdiendo lo conseguido, ni siquiera excusándonos en la crisis económica.

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  15. Olvidé decir que cometí un error al hablar del modelo sueco, al menos el que yo presencié en Lessebo, al sur de Suecia: Son dos meses de vacaciones (de mitad de junio a mitad de agosto), de 20 a 25 días en navidad, una semana en otoño-invierno y otra en primavera. Nunca hay más de dos meses de curso sin un descanso preceptivo.

    Es cierto que no se puede comparar, que llevamos un retraso que también yo creo irrecuperable, pero nos ponen esos modelos como ejemplo a seguir y sinceramente no veo cómo, no desde luego con las pautas que nos dan: aumentar nuestras horas de trabajo, estando disponibles a todas horas, estresándonos con burocracia y plazos... No damos menos horas que ellos, ni estamos tan tranquilos ni relajados, ni nuestra tradición tiene una visión social como la suya...

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  16. Completamente de acuerdo con todo lo que apuntas y, enlazando nuevamente con el comentario inicial de tu post por el lado político, sin que se me olvide (a mí por lo menos) que la reforma laboral que permitió todas estas barbaridades y abusos vino de la mano de un gobierno que se autodenominaba "socialista", allá a comienzos de los 90. La desobrerización de las conciencias que aquellos ladrones sinvergüenzas consiguieron en los años que estuvieron al frente del gobierno fue el preámbulo de toda la sinvergonzonería que vino después de manos de la derecha, siempre rancia, derecha.

    Felipe Gonzáles debería ser recordado como el político que más hizo por joder y anular la conciencia obrera de este país.

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  17. Y si es así LA FAMILIA, los valores, los principios la escuela es un reflejo de la sociedad el tema es que no produzca mas desigualdad y falta de oportunidades, permitir que todos reciban la misma educaciòn.
    Formemos ciudadanos crìticos por sobre todo, màs de lo que hacemos no podemos, sino nos ayudan a trabajar en conjunto.
    Besitos

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  18. jo... leyendo todo esto ya no se si debere seguir luchando por homologar mi titulo...

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  19. Clap, clap, clap. Un post estupendo. Me gustó especialmente la parte del "tiempo perdido" en el instituto. Sé nota que sabes de lo que hablas: tienes tantas horas "libres", te planeas lo que vas a hacer para llevarte menos trabajo a casa, y entre pitos y flautas todavía te llevas más, has quedado mal con los compañeros por no irte veinte veces a tomar café ni entrar en doscientas conversaciones, te has recorrido medio centro para encontrar un lugar donde trabajar tranquila, y al final te vas a casa cabreada, frustrada, sintiéndote inútil y sabiendo que te tocará pringar hasta las tantas...

    En fin, que me ha encantado. Aunque el resto del post es profundo y de mayor reflexión, y también estoy de acuerdo, este detalle es lo que me ha gustado porque es lo que no suele leer en ningún sitio :D

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