28 septiembre 2009

Mi coja del pie izquierdo, mi coja del pie derecho y aquel hombre solo

El martes no fui a trabajar. A las 8 dejé a Pepa en un hospital para que la operaran del pie izquierdo. Ni paré el coche. Tuve que ir a casa porque había olvidado los papeles de la operación del pie derecho de Mayita, que era a las 10 en otro hospital. Para las 10 ya estaba en el hospital 2. Para las 12 de regreso en el hospital 1 con Mayita cojeando y Pepa en el quirófano.

Hasta las 7 de la tarde en el hospital 1, esperando el alta de Pepa, saliendo de vez en cuando fuera para fumar. En la penúltima salida, sentado en el banco de enfrente, debajo de los árboles había un hombre de unos cincuenta con su camisón fino de enfermo de hospital mal atado al cuello. Estaba solo, fumaba un cigarrillo y tenía la mirada perdida. Se levantó y se puso a pasear, siempre con la mirada fija en algún punto lejanísimo. La abertura posterior del camisón dejaba ver la delgadez de su cuerpo, su espalda desnuda y su pañal torcido y sucio. En la mano llevaba una bolsa de orina enlazada con un tubo al interior del pañal.

En mi última salida seguía allí, con el camisón más arrugado, la espalda más desnuda y el pañal más sucio. Volvía a estar sentado en el mismo banco. Se levantó y caminó despacio hasta traspasar la verja, con su bolsa de orina en una mano, el camisón recogido en un puñado en la otra. Y siguió caminando ya por la acera de la calle hasta la parada de taxis. Unas cuantas personas que estaban de visita en el hospital salieron detrás para detenerlo mientras otras llamaban dentro del hospital preguntando si no había nadie que vigilara a los enfermos ¡Que se les va un enfermo! Cuatro o cinco personas de bata blanca en lo alto de la escalinata no pudiendo salir a buscarlo porque tenían que atender pacientes, papeles, teléfonos... Salí y lo vi mirando tranquilo a todas aquellas visitas -no suyas- que lo animaban a volver sin atreverse a acercarse demasiado a él. Tenía la misma expresión perdida. Aunque no sonreía, casi parecía feliz.

Volví a la habitación del hospital. Pensé en la soledad y en la locura. Qué va antes y qué después. También en el desamparo y el olvido de quien no tiene a nadie que presente hojas de reclamaciones.

14 comentarios:

  1. puf, qué tristeza, me ha conmovido tu hombre solo.

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  2. uff.. me he emocionado!! pobrecillo.. la verdad es que si, cosas como éstas hacen pensar....

    Un beso (espero que las "operadas" estén bien)

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  3. Supongo que la soledad viene primero, luego la locura, o la tristeza y la lucidez. ¿y tus cojas bien?. Un beso

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  4. Mi abuelo se escapó del hospital y nos tenía a todos..., pero era mucho abuelo.

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  5. Si la soledad no buscada es triste, la de algunos enfermos en los hospitales es penosa.
    Se encoge el corazón cuando alguien sin salud, que igual necesita tratamientos muy agresivos, tiene que afrontarlo solo...
    ¡Que se recuperen pronto las cojitas!

    Besos

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  6. pero bueno!! y tú ¿de qué pie cojeas? jajaaaaaaa ¿¿pero ¿qué las ha pasao? ¿a las dos a la vez??
    ainssss dales un beso muy fuerte

    estos días he tenido que ir al hospital a pasar un trago muy duro... no puedo ni pensar en tu hombre solo...

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  7. ¡Qué mala pata, las dos al mismo tiempo! Parafraseando a Obama, Candela, ¿qué pasó?
    Yo creo que la locura es más compañera de la pérdida que de la soledad. Ese hombre en su día fue joven, tuvo familia, amigos...
    Que se recuperen tus cojitas.
    Un beso.

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  8. Ufff!!
    Espero que tus cojas se estén recuperando bien!
    Qué triste lo del señor...

    Un abrazo fuerte.

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  9. Me recordó a mi huída de un hospital de Alemania hace unos años sin darme el alta.. a veces te cansas de estar encerrado... uff vaya mala pata la tuya¡¡

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  10. Seguro que es enfermo de larga duración y su familia estaba trabajando...

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  11. Seguro que es enfermo de larga duración y su familia estaba trabajando...

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  12. Pobre hombre...Pero vaya, sin ánimo de ser corporativista, en el hospital seguro que falta personal y no hay forma de estar atentos a todos. Y vaya, qué mañanita entre hospital y hospital.¡Que se mejoren!

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  13. Un beso a las dos convalescientes, espero que esteis bien. Si necesitais algo ya sabeis aunque hariamos un trio que para que... con las cojeras, yo me pongo en medio de las dos y asi no chocamos al andar.
    Candela en los hospitales pasan muchas historias la mayoria muy tristes a mi ya me conocen el mio por la de alta voluntaria van 4 ya.
    Lo de este hombre esta claro que si tenia una sonda puesta es que no tenia el alta.

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  14. *Marcela, a mí me conmueve también, creo que porque me pongo a tirar de la madeja y me pierdo pensando.

    *Alma, las operadas están menos cojas ya :) Un beso.

    *Isabel, y otras veces la locura lleva a la soledad. Las cojas están muy bonitas las dos, si no les miras los pies jeje. Gracias.

    *dintel, yo me escapé una vez del hospital también, pero este hombre creo que no se estaba escapando, más bien salió a dar un paseo.

    *Maikix, me tranquiliza pensar que el hombre no parecía preocupado, ni siquiera avergonzado de su casi desnudez llena de caca. Ya ni buscaba compañía, ni molestaba. Paseaba hacia el final de su mirada perdida. (¿qué pensaría?, ¿pensaría?) Un beso.

    *Farala, yo sólo espero no cojear del único pie para el que no se puede usar muleta (dicho de mi abuelo materno), o sea la cabeza :). Les ha pasado que a la peque le vi un lunar raro en u talón durante el viaje a Croacia. Y sí, era raro, o eso opinó el dermatólogo. Se lo han quitado en quirófano y en unos días nos darán los resultados de anatomía patológica. Mi Pepa en cambio fue a que le quitaran tres clavos, cinco tornillos y una placa con agujeros (acabo de hacer inventario)que tenía en un tobillo que se rompió hace tres años. Lo miro y no sé cómo pudo tener todo eso en un tobillo. Con razón se quejaba.

    Muchos besicos.

    *Patsy, casualidad la coincidencia, pero aunque me cansó mucho el ir y venir entre hospitales, me vino bien que fueron dos pájaros de un tiro, a efectos de mi trabajo redujo ausencias y justificantes.
    Y ahora que lo dices, es peor (o yo llevaría muy mal) la pérdida que la soledad. Lo de aquel hombre me suena a pérdida. Gracias, Patsy. Un beso.

    *Glora, otro fuerte para ti. Las dos son ya unas preciosas ex cojas :))))

    *Ico, na, ya es agua pasada casi. La de mimitos que han reclamado y recibido en estos días, sobre todo mi niña grande. Como le coja (¿coja? jajaj) el gusto se va a querer operar todos los meses :)

    * María, sí que tiene pinta de enfermo de larga duración con familia trabajando :(

    *Cierto que parece que la gente del gremio anda saturada, tanto que se pierde el sentimiento de solidaridad, sobre todo cuando sabes que no te van a poner una demanda, como era el caso.

    *burka, jajajaja, menudo trío haríais. Gracias por ofrecerte de amortiguadora. De los hospitales... qué tristeza, qué largas se hacen las horas hasta cuando vas de visita. Un beso.

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