05 septiembre 2009

Otra vez las etiquetas

Esta entrada me viene sugerida por vuestros comentarios a la anterior


Alguna vez he hablado explícitamente de las etiquetas, en las entradas Etiquetas y Etiquetas II. De forma inconsciente también salió en la entrada Limbo sexual. Supongo que el tema me produce una mezcla de fascinación, miedo, incertidumbre y perplejidad. En mi caso me resulta más fácil saber cuáles son mis "no etiquetas" que mis etiquetas.

Nos etiquetamos y nos etiquetan. Al etiquetarnos pretendemos incluirnos en un grupo de personas que llevan la misma etiqueta. El grupo nos ampara y nos proporciona identidad grupal, aunque al mismo tiempo nos resta identidad propia, a pesar que la identidad de grupo nos crea internamente una conciencia de identidad personal.

La sociedad, en grupos pequeños o grandes, con frecuencia nos obliga a ponernos una etiqueta. Si no sabes o te niegas, no consiguen ubicarte, lo que suele implicar recelos hacia tu persona cuando no rechazo explícito (“si no estás conmigo estás contra mí”).

Y dentro de determinados etiquetados, existen los subgrupos, también enfrentados entre sí, como el caso de aquel chat con una que me atacaba por mi falta de “pedigrí” lésbico.

La ausencia o pérdida de algunas de las características que lleva asociadas una de nuestras etiquetas, puede producirnos incertidumbre personal, una (¿falsa?) sensación de pérdida de identidad, tal vez angustia. Me acordaba de esto leyendo la última entrada de Alson.

¿Podría decirse que la ausencia de etiqueta implica sentimiento de soledad? ¿Rechazo grupal? ¿Sentimiento de libertad?

20 comentarios:

  1. ¿Seguridad en sí misma?...
    ¿Autenticidad?...
    Si no cuadras...te circulan.
    (Buena reflexión)

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  2. A mi no me gustan las etiquetas y sin embargo dudo que esté libre de ellas. Al menos procuro no aplicarlas. Pensando en qué escribir aquí me he dado cuenta que lo que me ha hecho sentirme más libre y más serena ha sido el hacer un esfuerzo consciente por no ponerle etiquetas a los demás, cuando lo consigo yo misma siento que se me despega un poquito la etiqueta que me autoriza a juzgar al otro... eso es lo realmente liberador para mi. Gracias, cuando no me haces reír me haces pensar y a veces las dos cosas al mismo tiempo ;)

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  3. No me gusta etiquetar a nadie, ni que me etiqueten, aunque eso es difícil, y a veces, el no dejarme encuadrar en ningún grupo, me ha traido problemas, pero me da un poco igual, no pienso cambiar ahora a los 53 tacos.Un beso guapa

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  4. Por cierto, para entender este post, he leido lo del pedigri lesbico, y me he reido un buen rato (lo de la bata, un puntazo).

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  5. ¿qué quieres que te diga si ya lo has dicho todo? Pero sí mi respuesta a tus preguntas es esa: no llevar etiquetas o no corresponder a ningunas implica soledad, rechazo grupal solapado. Pero también, al menos, eso lo práctico un gran sentimiento de libertad... y eso es lo que más me importa...

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  6. Yo el único problema que le veo al no llevar etiquetas es que a veces dudas (estoy pensando en una encuesta de Farala, por ejemplo)si dar o no tu opinión sobre según qué temas. Pero la no-pertenencia a ningún grupo concreto te da, como comenta Ico, un sentimiento de libertad impagable.
    Claro que aunque una no se cuelgue una etiqueta, lo hacen los demás...
    Un besazo, Candela guapa.

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  7. Yo creo que el no pertenecer a un grupo nos hace libres y ser libres no siempre es fácil, comporta muchas angustias, soledades e incomprensiones... pienso que nuestro paso por la vida nos tiene que ir librando de todas esas etiquetas que de ninguna manera logran describir lo que en realidad somos.... porque siempre seremos mucho más. Un abrazo

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  8. Yo creo que las etiquetas son necesarias, y todas llevamos unas cuantas colgadas: mujer, divorciada, soltera, radical, tacaña, madre, de derechas, atea... Dicen muchas cosas de la persona. Nos molestan las que son negativas, naturalmente, las que nos hacen pertenecer a un grupo con el que comulgamos sólo en parte, o las que llevarlas son un sambenito, por lo que conllevan de rechazo.
    Un beso.

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  9. A mí sí que me gustan las etiquetas, total, no sirven para nada, pero informan sobre el enemigo (enemigo=persona que etiqueta).

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  10. Que levante la mano la que nunca haya etiquetado jamás a otra persona o a sí misma en alguna ocasión.

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  11. Qué chorrada lo del pedigrí lésbico, es algo que siempre me molestó muchísimo, como si las que nunca hemos tenido una relación homosexual fuéramos más "puras" (jejeje, el entrecomillado es una estupidez mía) que las demás, me suena un poco a "soy discriminada por lesbiana, pues voy a discriminar yo a alguien". Mejor que pedigrí, sería decir que algunas, por la edad que nos gastamos tenemos "pelíngris".

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  12. Bueno, no sé. A mí me gustó cómo lo explicó Marga en su post. Hacernos renunciar a la "etiqueta" (que para mí no es una etiqueta, sino un identificador político, conste) de lesbiana es una nueva estrategia de desactivación, que visto lo visto funciona bastante bien:

    http://hay-mujeres.blogspot.com/2009/09/nombrarse-lesbiana-ii-el-manifiesto.html

    No estoy de acuerdo con todo, pero como grito de protesta contra la desactivación y tanta "pureza de espíritu" de quienes quieren desactivar nuestro lesbianismo "renunciando a las etiquetas" me parece fenomenal (¡¡¡ja!!!! lo que pasa es que algunas NO quieren ser bollo, lástima que les gusten más las mujeres que a un tonto las piruletas).

    Yo sí me reivindico como lesbiana (y he salido con hombres, bastantes más que muchas que dicen "no sentirse identificadas con etiquetas).

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  13. Un post-reacción sin posibilidad de comentario en su blog, pero que habría podido comentar aquí sin temor.

    No se trata de no querer portar una etiqueta, sino de que EN MI CASO, cuando la he querido llevar, personas como la que suscribe ese post me han llamado "intrusa" y cuando paso de llevarla me han llamado "cobarde".

    Así que: Paso de jerarquías del lesbianismo, de pedigrís y de peleas por el grado. Me gustan las mujeres más que a un tonto una piruleta, he actuado en consecuencia, lo sigo haciendo y nunca lo he ocultado (sin dar voces). ¿Es eso ser lesbiana con MAYÚSCULAS o con minúsculas? ¡Anda ya!

    (Marcela, lo del pelingrís me ha encantado. A falta de pedigrí, de eso otro sí que tengo jajajaja).

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  14. *Alson, el problema es ¿en qué cuadrante milimetrado tienes que cuadrar?

    *Pena, describir a una persona por UNA cualidad o propiedad es tan parcial que resulta injusto.

    *Isabel, es verdad. A medida que te haces mayor te das cuenta de que no hay blanco y negro, hay millones de matices. A veces la única etiqueta que cuadra es "rara" jajaja.

    *Patsy, como para fiarse de las etiquetas que te ponen... pueden ser tan contradictorias que acabarías esquizoide perdida.

    *sinkuenta, a un grupo se puede pertenecer y de hecho lo hacemos a diario, y buscamos a personas con intereses o cualidades parecidas a las nuestras. Lo peor -para mí- es si los requisitos de pertenencia son tan extremos que asfixian, no te dejan aportar nada nuevo, todo está hecho y dicho.

    * maikix, es cierto, pero hay etiquetas que son netas, como madre, divorciada o bautizada (hay sí o no). Son incuestionables. en lo de estar en grupos con los que comulgas en parte, a mí me suele gustar (quizás porque no hay ninguno con el que comulgue al 100%). Disfrutamos la parte común y la otra la dejamos pasar.

    *dintel, jajajaja mira que tiene su lógica tu afirmación!!

    *Unicornionegro: Yo la dejo bien bajada.

    *Marcela, eso que has entrecomillado (no el puras ni el pelingris) es muy cierto. Se dice que no hay mejor humillador que quien ha sido humillado y he tenido ocasión de verificarlo. Claro que ese principio se puede romper con un poco de sensatez.

    *L'ave, a ti te contesté la primera.
    Sólo añado que de ese post me sabe mal el tono despectivo y segregacionista, aunque alabo su fuerza reivindicativa.

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  15. Hmmmm yo no lo veo como un post segregacionista, porque no creo que sea esa su intención (más conociendo a Marga). Creo que es una reacción contra tanta desactivación que proponen las defensoras del neoarmario: "yo no soy lesbiana", "a mí no me gustan las etiquetas", "yo me enamoro de las personas, no del sexo", etc. Definirse como lesbiana va mucho más allá de decir "soy mujer y me acuesto con mujeres", y creo que por eso mismo sigue siendo necesaria la "etiqueta", o llámese como se quiera.... Yo no soy nada defensora ni de segregacionismos ni de otro tipo de cosas, pero en este punto sí le veo valor político a la "etiqueta" lesbiana. Y no es que haya grados, pero no deja de hacerme gracia ver que mujeres que son lesbianísimas en un blog (hablo de mujeres jóvenes, sin cargas familiares, etc.) estén a su vez armarizadas en todos los ámbitos de su vida real y además, sean las más vociferantes en el tema de "a mí no me gustan las etiquetas" (es como un patrón que cada vez más veces se cumple, por lo que observo - no va por ti Candela, conste).

    En fin, que no sé. Yo soy lesbiana; ni más, ni menos que nadie ni con más ni menos pedigrí. Pero me sigue pareciendo un identificador necesario, so pena de que alguien quiera "librarme de las etiquetas". De las mías... me libro yo. Y respecto a los demás, lo que dije: ¡que la que nunca ha etiquetado a otra levante la mano! jajajaja :-)

    Un beso Candela, en cualquier caso me gusta que nso hagas pensar.

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  16. me confundí al escribir y donde pone "ninguna relación homosexual" ha de leerse "ninguna relación heterosexual", ajjajajaa, vamos que si no he tenido relación homosexual en mi vida ¿por qué me llamo lesbiana? fue un error.

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  17. Jajaja, por eso..Quien esté libre de pescado tire la primera espina...
    Por cierto, lo del "pelíngris" ha sido todo un palabro. Marcela me lo apunto.

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  18. Jajajajaja, menos mal que lo aclaras Marcela porque estaba yo con la cabeza llena de interrogantes, exclamaciones y de todo ya... pensando... ¿ha dicho lo que ha dicho o quería decir lo que no ha dicho? Ozú.

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  19. jajaja, Lávendetta, es que es escribir "relación" y me sale sola la palabra "homosexual", ajajjajaa.

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  20. pedigrí lesbico? uhmm, nunca me gustaron las etiquetas, sin embargo reconozco que casi todos, inconscientemente, etiquetamos a los demás; aún así, me considero una mujer difícil de etiquetar, tal vez por:

    me gusta la soledad
    no soy mujer de grupos estereotipados
    entiendo la libertad desde la singularidad

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