10 octubre 2009

Empresas letales

Publica hoy El País la alarmante tasa de suicidios entre el personal de France Télécom, en donde se han producido 24 suicidios y 14 intentos de suicidio en tan solo un año y medio.

Las exigencias que los directivos de las empresas imponen a su personal son cada vez más disparatadas e imposibles de llevar a término. Lo que diga en el contrato no es relevante. Te contratan para 40 horas semanales, dos días libres en semana, vacaciones de un mes, dos pagas extras y 1000 euros netos de salario. Al final acabas haciendo 60 horas semanales, 1 día libre "cuando lo permitan las circunstancias", vacaciones si se puede, pagas extras reducidas y 1000 euros brutos de salario. Si te quejas escuchas un amable "la puerta está abierta y las listas del paro son muy largas".

Que nadie se alarme. Jefes y otros mandamases tienen la solución: Cursos para aprender a combatir el estrés, destinados al personal de la empresa.

¿Y por qué no cursos para directivos sobre cómo dejar de ser tiranos?

¿O unos cursos sobre cómo mandar al carajo a los creadores de inútiles y masacrantes planes de calidad?


Las empresas ya no tienen en cuenta la importancia que tiene para su funcionamiento la experiencia adquirida por su personal en varios años de trabajo. Prefieren fundir a sus empleados, echarlos o dejarlos escapar e ir renovando la plantilla con sangre nueva y experiencia nula. Y además piden abaratamiento de los despidos ¿Más baratos? Si ya son gratis ¿O cuánto les cuesta despedir a alguien que lleva trabajando 3 meses y cobrando 600 euros, que es la media de supervivencia en los actuales trabajos basura?

España, sin ir más lejos, está llena de miles de pequeñas France Télécom's. ¿Alguien sabe para qué sirve el Estatuto de los trabajadores, los convenios colectivos, los sindicatos o la Inspección de Trabajo?

No me creo todo lo que dicen de Google. Sé que también allí cuecen habas, pero ¡no tantas! De vez en cuando miro este vídeo de sus instalaciones en Zurich (las de Silicon Valley impresionan aún más), que me dejó con la baba caída desde que lo vi por primera vez:

Y yo, erre que erre: Para proteger nuestras vidas nos obligan a PONERNOS CASCO, CINTURÓN DE SEGURIDAD Y ... A NO FUMAR. Juassssssss

6 comentarios:

  1. Yo lo que más me pregunto es para qué sirve la inspección. De trabajo, educativa, la que sea. Si van a seguir haciéndole el juego a los de siempre, ya podrían desaparecer y por lo menos dejar de insultar nuestra inteligencia...

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  2. Esta crisis que estamos viviendo tiene mucho que ver con todo lo que denuncias en tu escrito... Hasta que no se den cuenta de que lo primero que hay que cambiar es este punto, no saldremos verdaderamente de una crisis que nos está diciendo a gritos que hay que cambiar el orden social de las empresas y que nada saldrá bien mientras unos cuantos se lleven todo el beneficio mientras otros muchos no tienen posibilidades de participar en nada. Un abrazo

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  3. Estas situaciones ocurren en todos los sitios... ¿Calidad? Calidad de papeles. No de sentimientos, de crecimiento personal, de trabajar a gusto... Y nunca preguntar a quién está al fondo de esa escala. Me pregunto: ¿para qué queremos tanto progreso? Mi madre era mucho más feliz que mis sobrinas cuando era pequeña y no tenía de nada. Perdón: alegría y felicidad a montones sí tenía.

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  4. *Encantada, el otro día hablé con un inspector educativo (conversación casual e informal). Le pregunté por qué todo este rollo burocrático que nos han metido y que no nos deja ni siquiera prepararnos bien las clases.

    Me contesta que el problema viene de profesores y profesoras que no cumplen con su trabajo. Son pocos, sí. Por eso han decidido que cada cual programe paso a paso lo que va a dar, cómo lo va a dar y luego un diario de lo que ha dado.

    ¿Sabes qué pasa? que esos pocos profesores y profesoras inútiles y vagos hacen las tareas burocráticas, pero en clase son tan vagos e inútiles como antes.

    ¿Para qué existen los equipos directivos que saben perfectamente lo que se cuece en las aulas? Para eso no sirven. Quien es director hoy mañana será profesor raso. No quieren abrir expedientes a otros compañeros. Corporativismo (mal entendido) y "que los sindicatos se nos echan encima".

    Entonces, matemos moscas a cañonazos. Todos a hacer el idiota y a sobrecargarnos de trabajo innecesario que nos resta tiempo para hacer lo que realmente nos gusta: enseñar lo que sabemos y de la manera como nos gusta hacerlo.

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  5. *sinkuenta, uno de los fines de cualquier empresa es "satisfacer al cliente". Se olvida que hasta llegar a la clientela se pasa por el personal. Un personal agotado, maltratado y desmotivado nunca podrá sentir la empresa como algo propio. Se dejará la piel un tiempo, pero cuando vea que su esfuerzo no es ni valorado ni compensado, caerá en la desgana, buscará un trabajo alternativo, soñará con marcharse, con que le toque la lotería para llegar a los jefes y hacerles una enorme pedorreta.

    La visión empresarial que hay en España (y creo que en muchos otros países como Francia) es NULA. Así van las cosas como van.

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  6. *María, has dicho las palabras clave: "sentimientos", "crecimiento personal", "trabajar a gusto"...

    Recuerdo que el primer año que trabajé en este instituto había un director que era como dicen ahora "un crack". Así el instituto, a pesar de estar en la peor zona de la ciudad, era el mejor a todos los niveles. Este hombre "personalizaba" los estímulos al personal docente y no docente. Si había que reñir llamaba a su despacho al sujeto "reñible" y si se trataba de elogiar lo solía hacer a veces en privado y a veces en público.

    Lo que no hacía era que pagasen justos por pecadores. Sabía que él conocía cada minuto y vericueto de mi trabajo, pero nunca me sentí perseguida ni vigilada. Nunca trabajé tan a mis anchas como entonces y creo que nunca obtuve mejores resultados.

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