16 octubre 2009

García Lorca: queda misterio para rato

Memento

Cuando yo me muera,
enterradme con mi
guitarra
bajo la arena.

Cuando yo me muera,
entre los naranjos
y la hierbabuena.

Cuando yo me muera,
enterradme si queréis
en una veleta.

¡Cuando yo me muera!


Hoy por fin han comenzado en Alfacar los trabajos de especialistas sobre la zona donde se supone que se encuentran los restos de varios de aquellos condenados a muerte. En el coche que los portaba llevaban los picos y las palas para creyeran hasta el último momento que los llevaban al monte a trabajar. No hubo culpa, ni juicio ni abogado defensor. Ni tan siquiera consciencia de que su destino estaba acotado por una hora de vida, el tiempo necesario para llegar al lugar en donde fueron asesinados. Uno de ellos fue Federico García Lorca.

Después de que la Audiencia Nacional tuviese que traspasar a los juzgados provinciales el asunto de la Memoria histórica y de que el de Granada devolviese sin jugar la pelota caliente, después de que la familia de Lorca se haya negado por todas las vías y métodos imaginables a la excavación, ésta por fin encontró una vía factible: la arqueológica. Nadie ha podido argumentar en contra de la legalidad de este sistema, si bien la familia de Federico no desea que su cadáver (en caso de que estuviese allí, lo cual se duda) sea identificado y se oponen (o se reservan el derecho) a dar muestras de ADN que faciliten la identificación.



Las excavaciones se están iniciando en el máximo de los misterios. La población general no tendrá derecho a saber lo que hay, salvo cuando la Junta de Andalucía proporcione a los medios la información obtenida y debidamente filtrada. La zona está acordonada, sellada, "carpada" y los expertos del Instituto Andaluz de Geofísica, arqueólogos y demás han tenido que firmar un pacto de silencio.



Acotada la zona tras la información aportada por los georradares, una primera información indica que la tierra de una de las fosas fue removida poco tiempo después del enterramiento. De ahí que la teoría de que Lorca no está en Alfacar cobre vigencia.

Uno de los problemas que se vislumbraban era que, lo quisiesen o no los familiares de los enterrados, una vez excavadas las fosas los restos tendrían que ser trasladados a un cementerio y que la zona podría convertirse en breve en terreno de especuladores y urbanizaciones. Sin embargo este tema lo ha resuelto el ayuntamiento de Alfacar, que ha calificado el lugar como "apto para el enterramiento". Varias familias de aquellos ejecutados esperan para identificar sus restos.

Entretanto, sospecho que aún queda mucho para saber si Lorca está o no está en Alfacar. Gibson señala que por más secretos oficiales que se impongan, los españoles somos como somos y en poco tiempo el boca a boca irá informando a la población de lo que hay y de lo que no.

Las imágenes son del diario Ideal de Granada, el periódico que más información va aportando sobre este tema.

6 comentarios:

  1. Un tema complejo. Por mi parte, me quedo sólo con la poesía.

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  2. Lorca es uno de mis favoritos, sus letras han secado mis lágrimas en las eternas noches de soledad...

    "La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
    algo de soñolencia resignada y amable,
    una música humilde se despierta con ella
    que hace vibrar el alma dormida del paisaje."

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  3. espero que todo el tema del enterramiento tenga algún día un final feliz, en el que, pro fin, podamos honrar la memoria de uno de los mejores.

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  4. Desde el primer momento, me ha parecido sospechosa la negativa de la familia a que los restos de Garcia Lorca fuesen al fin desenterrados. Esta gente oculta algo, pero ¿qué?. Además, los que quedan, ni siquiera son familiares directos ¿que derecho tienen a ocultar los restos del mejor poeta que ha habido?. Un beso

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  5. Chicas, tic tac tic tac ¿estará? ¿no estará? No es que me gusten los santuarios, pero por ejemplo en el Lachaise fui a ver las tumbas de la Duncan, Callas o Wilde. Supongo que allí están sus restos. Muchas veces he ido al enterramiento de Alfacar y aunque seguro que es una tontada mía, me fastidia que no esté allí y que su familia lo sepa. Es un lugar visitado por gente de todo el mundo que gusta de la poesía y la vida de Lorca.

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