11 octubre 2009

Historia de las programaciones didácticas


Año 1980. Empiezo mi andadura como profesora. La programación didáctica consistía en hacer una lista de las unidades que pensabas impartir a lo largo del curso. A mí no me parecía bien tanta simpleza y la amplié por mi cuenta a estos puntos:

1. Unidades
2. Temporización
3. Metodología
4. Material necesario
5. Evaluación
6. Recuperación



Todavía guardo alguna por ahí. Las escribía con estilográfica, tinta negra y mi mejor letra. Hacía copias y las entregaba en clase para que fuesen siguiendo la evolución y tuviesen claro cómo iba a evaluar y cómo podían recuperar. Las entendían bien incluso las madres que venían a verme.

Un día un pedagogo o algo así -que ya me gustaría saber quién fue el bendito para mandarlo a la mierda- (date por mandado si me lees), decidió que ya fueses especialista en educación física, en métodos contables o en geología, tenías que saberte aquella palabrería que a él le enseñaron en su carrera de pedagogo. Y si no, a ver con quiénes iban a fardar de conocer términos como "conceptudinales", "procedimentales", "actitudinales" si no con el sufrido y adaptable profesorado -espécimen de laboratorio-. (Yo me vengaría de ellos obligándoles a aprenderse toda la terminología especializada de nuestras respectivas carreras).

A los nuevos que iban entrando a la enseñanza, empezaron a enseñarles cómo programar y dividir las unidades didácticas en Conceptos, Procedimientos y Actitudes. Bueno, eso de que los enseñaron es un decir. Mejor decir "se lo soltaron". Cada año soy monitora de la fase práctica de un grupo del CAP y lo único invariable es que te supliquen que les des una programación modelo porque no entienden toda esa parafernalia, aparte de cagarse una vez en quien se la inventó y cien veces en quienes nos la impusieron.

Desde que se hizo obligatoria la programación en lenguaje gilipollense me las he arreglado para copiarla de otros que a su vez la copiaron de otros o de las que te regalan con los libros de texto. Juro que le he puesto toda mi capacidad de análisis y de fantasía para comprender cómo de toda esa verborrea se puede extraer algo inteligible a seres humanos con una cultura media, inclusive aficionados y expertos en resolver galimatías.

Año 2007. Elaboro para una editorial mi primer libro de texto con un sistema innovador (en libros de texto), sistema con el que llevaba funcionando bastantes años con resultados magníficos.



Problema: Terminada la redacción del libro, corregidas las primeras y las segundas maquetas el editor me avisa: "Ahora debe hacer la programación didáctica". Me arrepentí por momentos de haber escrito el libro. Dejé pasar un mes, el tiempo apremiaba.


Sale mi espíritu rebelde: "Nunca hagas nada en lo que no creas".


¿Para qué la rebeldía? Para comérsela con papas en estos casos.


Busqué a un amigo pedagogo, a una amiga maestra (estudian pedagogía en magisterio) y a una amiga psicóloga.


Les hice leer una programación cualquiera de las que las Administraciones dan por buenas y les pedí que me ayudasen.


Resultado: Tras un mes de escuchar consejos, sugerencias y palabras raras, y asumir que había que hacerlo así por ovarios, mi programación estuvo terminada. A todo esto les acabo preguntando: ¿Esto sirve para algo? Respuesta unánime: NO.



¿Entiendo la programación que hice? No


Amigas profesoras y maestras. ¿Creéis indispensable, necesaria o como mínimo útil para alguien la programación redactada en los términos que se nos exigen?



Lo pregunto porque he hecho búsquedas en Google poniendo cosas como

mierda programación didáctica
quién entiende una programación didáctica


y no hay nada, nada. Nadie ha escrito un miserable pero.

O es que todo el mundo las ve maravillosas y yo estoy en minoría (no sería extraño) o es que cada vez somos más borregas y borregos en los cuerpos de maestros y profesores. Si se trata de esto ¡Rebelión!



P.S. Imagino que no debo de ser la única que se encuentra con estos problemas. Y si no ¿por qué hay tantos sitios de ayuda en Internet como éste? Lo raro (para mí) es no encontrar ni una pequeña crítica.

23 comentarios:

  1. jejjeje, para nada esa terminología es útil. A mi al menos me resulta paja . Hago mi programación, empleo todo tipo de palabrejas y después subrayo en rojo lo realmente importante ( y sólo una vez lo que se repite tres veces variando el modo verbal)y me ocupa la mitad de la mitad.

    ES que los entendidos no saben que la programación ha de ser útil y práctica para poder llevarla a cabo y se empeñan en convertirla cada vez más en tochos absurdos.

    ea, mi opinión. juas

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  2. Candela, yo he ido vadeando el tema como he podido a lo largo de los años. Siempre he tenido claro que lo mío es enseñar y no programar, y menos en los términos exigidos que ni siquiera entiendo... Y si hay que hacerlo de otra manera, hago lo que tú, echo mano de alguna que esté 'bien' hecha y ala, p'alante! Un abrazo y también mando a quien quiera que sea el pedagogo inventor al mismo sitio que tú.

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  3. Ja, ja, ja... ¡me veo reflejada del todo! Como doy una asignatura "maría" a mí nadie me ha pedido en diez años una programación. Espero que este año tampoco.
    Yo llevo un cuaderno de campo en el que organizo las actividades que realizo atendiendo a los cuatro bloques de contenidos que hay en mi especialidad.
    Y si quiere la inspectora una programación... que se la baje de la página de la editorial, que está todo muy bien explicadito. Si no, que no me hubieran impuesto el libro.
    Acabando: la compañera que se ha quedado en mi plaza me dijo que los chicos/as tenían MUCHO nivel, que estaba alucinando. La profe del instituto también. Es la mejor evaluación: saben música y conocen las maneras de aprenderla.

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  4. Ayayayay, qué dolor. Me acabo de retrotaer al pasado, cuando hice el CAP, y casi me sale urticaria de nuevo. Me consta que uno de los tutores del CAP de este año le ha dicho a los alumnos que copien las memorias directamente. Como tú dices, lo asombroso es que en vez de plantarse (plantarnos) nos limitamos a copiar una y otra vez para salir del paso. A ver si un día por fin alguien le dice al emperador que está desnudo.

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  5. Ah... y que conste que creo que las programaciones son necesarias y útiles: las que son coherentes y se ajustan a las horas reales de clase y a las circunstancias y entorno de cada lugar.

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  6. Yo aquí no puedo opinar, pero tengo una sobrina que es profesora y no está muy de acuerdo con los nuevos métodos.

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  7. El proceso es dificultoso, sí. Primero tienes que entrar en la filosofía de la nueva tendencia programativa. Una vez has entrado, comulgues o no comulgues con ella, tienes que entrar en su semántica y su sintáxis y para ello debes destrozar casi todo el concepto antiguo que albergabas en tu mente sobre cualquier otro tipo de programación. Y tercero, debes desarrollarla. Es aquí, cuando llegas a la conclusión que tu trabajo es casi de espía de la CIA pero sin pistola. No hay nada escrito sobre ello porque todo el mundo debe estar en pelotas como tú (me refiero al tema)y porque los que ya tienen canas saben que en breve volverán a cambiarlo todo y entonces, pá qué? Pa cagarla!

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  8. Por cierto, muy bonita la afoto, ¿me la explicas?

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  9. Ja..ja.. me pasé todo un año haciendo la programación para las oposiciones con los nuevos conceptos ( procedimentales, actitudinales, y conceptuales ya están desfasados) ahora son competencias, por arriba ypor abajo, competencias para todo.. en fin llego con mi nueva plaza adquirida y me entero que en el instituto todos hacen lo mismo copiar la programación de los libros de texto y adjuntar los contenidos mínimos y las actividades complementarias y extraescolares... aún así un rollo.. nadie las sigue pero es obligatorio tenerla por si un día se pasa el inspector que nunca lo ha hecho por otro lado.. ánimo

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  10. *Mam, en mi trabajo hacemos la programación obligatoria y luego nos piden (menos mal) que hagamos un resumen de un par de hojas en lenguaje inteligible para entregarlas al alumnado y a los padres y madres que quieran verla. Ese resumen es el que se cuelga en el portal educativo interno. El galimatías es el que se guarda para las inspecciones.

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  11. *Sinkuenta, entiendo que cualquier actividad se programa: un viaje, la compra de una vivienda, una boda... Te haces un planning e intentas seguirlo lo mejor que puedes. Pero lo haces en un idioma y en unos términos que en primer lugar tú entiendes y en segundo lugar lo entienden otras personas relacionadas con el plan.

    En todo caso, si es necesario (lo dudo), homologarlo a un lenguaje estándar, global, normalizado, que busquen especialistas en ese lenguaje y traduzca nuestras palabras normales a las suyas.

    Un ejemplo: Un empresario necesita un programa informático que ejecute determinadas tareas y hace un plan en lenguaje normal, del que todo el mundo entiende. Luego lo pasa a un programador informático que lo traduce a un determinado lenguaje de programación. Pues aquí debería ser lo mismo, pero se espera que "todo el profesorado ha de ser especialista en el lenguaje de programación informática que determine la administración en cada momento".

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  12. *María, como dices en tu segundo comentario, considero necesario programar lo que vas a hacer. Y de lo que dices en el primero, no es necesario programar una tarea en ningún lenguaje enredado e ininteligible para realizarla con la mayor corrección y con los mejores resultados.

    Estamos en la época de la NORMALIZACIÓN. Todo lo que hagas tiene que ser igual y caber en la misma cuadrícula que lo que hagan otros. Y no se les ha ocurrido otra cosa para normalizar las programaciones que inventarse sistemas que no entiende ni dios.

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  13. *Cristina, considero que somos el cuerpo más conformista de los que hay en el funcionariado. ¡Qué obediencia, qué resignación! Diría que llevamos a término los principios programáticos del catolicismo: resignación, sacrificio y poner la otra mejilla. Sospecho que tiene que ver con el sentimiento de culpa que nos han inculcado por lo de las "muchíiiisimas vacaciones".

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  14. *Isabel, este es un post sondeo-protesta, así que me sirve tu sobrina :) A ver si hay alguien que nos demuestre con sus comentarios la utilidad de programar en esos extraños lenguajes que se van inventando y nos vamos tragando.

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  15. * jajajajaja, Dintel. Genial tu comentario.

    La foto no se entiende. Bueno, como profesora que soy debo ser modesta y humilde. Rectifico: Yo no entiendo la foto. Pero creo que tú con tu inventiva puedes crear todo un relato acerca de esa gráfica, jajajaja. ¿Que el relato no lo entiendes ni tú? No importa. Así van funcionando con el profesorado. Alguien suelta una idea que no entiende. Otro (que tampoco entiende la idea) la "implementa" en forma de esquemas y justificaciones. Nosotros nos lo tragamos: Debe de ser buenísimo con tanto término raro y con lo que le pagan al figura que lo ha inventado.

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  16. *Ico, me he quedado anticuada. Es verdad, que ahora es lo de las competencias, las estrategias y otra parafernalia distinta a la de conceptos, procedimientos y actitudes. Cuando empezaba a sonarme familiar lo procedimental y todo lo terminado en TAL, ahora tengo que aprenderme lo terminado en IAS.

    Conclusión: SOMOS TAN OBEDIENTES, que a lo mejor nos merecemos que nos traten como material de laboratorio para todo tipo de experimentos con nuestros cuerpos y nuestras mentes.

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  17. Me está dando pánico prepararme unas oposiciones de secundaria con lo que leo en este blog!Mucho ánimo!

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  18. Tantaria, no te asustes. Lo que hay que hacer es usar la crítica, si es posible constructiva. Somos un cuerpo apergaminado bajo el peso de la culpa y el acojone. Una masa que se deja mandar y hasta pegar con la mayor de las resignaciones cristianas. Un cuerpo que critica en los pasillos y se traga las pastillas que la administración de turno le mete en la campanilla.

    Hace falta mayor unión, menos conformismo y menos miedo.

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  19. Candela, a lo largo de mi práctica he ido viendo como se nos exige ser expertos en áreas muy diferentes a la nuestra. Por ejemplo, las juntas directivas tienen incluso que elaborar el plan de emergencia de los centros... entre otras tareas en las que no son expertos. Yo entiendo que hay que planificar pero de un modo racional y práctico... a veces pienso que parece como que lo importante es la programación y lo no importante es la didáctica y la práctica efectiva de la docencia. Además, para que una programación sea verdaderamente eficaz debería existir un consenso entre todos los profesores que imparten la materia, o un ajuste de la programación general de la asignatura a la práctica concreta del enseñante en cuestión de tal modo que el programa sea real y no algo que no sirve para nada más que su presentación en la fecha oportuna y en los términos establecidos. Un abrazo

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  20. Candela, mi hermana es profe y casa año viene más alucinada. Excepto el año que estuvo en La Línea de la Concepción y le llenaron el coche enterito de esputos (una ranchera, así que tiene mérito), que no sólo alucinó, sino que decidió que necesitaba un año de descanso.

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  21. Hola guapita, estoy de regreso. Yo me asumo como pedagoga y por mucho tiempo mi trabajo fue asesorar a los profesores de la universidad donde trabajaba para que tradujeran sus planificaciones a los términos que las autoridades solicitaban. Personalmente muchos de esos términos me sonaban mal, mas que nada porque respondían a una filosofía de la educación que no fue nunca coincidente con la mia. Es un tema que da para mucho (mucho, mucho, mucho) que hablar.
    La manera que yo encontré de solucionar el tema fue el "como si". A mi como asesora y pedagoga lo único que me interesaba era que aquellos profesores dejarana de improvisar porque en ese contexto particular, existía ese vicio. Si se regían por las terminaciones "tal" o las "cias" ya me daba igual. A ellos también, ellos lo que querían era que yo dejara de fastidiarlos. Logramos un acuerdo: Profesor, tú dime qué temas piensas trabajar, en qué orden, de qué manera y en cuánto tiempo y yo asesora te ayudaré a traducirlo y meterlo en los cajones que la adminstración nos pide. Santas Pascuas...
    La cosa es que no conocí a muchos pedagogos que tuvieran la actitud que tenía yo, porque se sentían en la necesidad de defender la "terminología" como si de ello dependiera su razón de vivir. En fin, no sé si estos comentarios valgan para el contexto escolar español.

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  22. A mí me parece que la programación tiene cosas buenas y malas. Cuando te la haces para ti, con los contenidos que a ti te resultan interesantes, con la temporalización que te parece significativa y todo eso, te sirve después para no perder el tiempo y que el temario sea coherente. Pero lo de rellenar burocracia inútil... no, claro, eso es una chorrada que además ni se leen ni comprueban que vale ni se molestan en saber si se aplica. Pero bueno, supongo que es una de tantas incoherencias del sistema educativo. Y a pesar de todo, sobrevivimos... e incluso enseñamos :D

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  23. Plas plas plas, Encantada: "A pesar de todo enseñamos" :)

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