26 noviembre 2009

Trece mujeres: Pensar... recordar... reaccionar

He leído el último post de Marcela y el de Hester Prynne y con los dos he hecho un único enlace a mi propio recuerdo.

Anteayer llamé a M., una amiga muy querida que está peleando contra una grave enfermedad añadida a una situación personal difícil que nada tiene que ver con esa enfermedad: la reciente ruptura con su pareja -otra buena amiga mía- después de veintitantos años de convivencia. M, como siempre, reía, frivolizaba con sus males, hacía chistes de sus miedos... Y la conversación nos llevó a principios de noviembre del año 1990. Ella me contaba cosas de mí misma que se me habían olvidado. Yo recordaba menos y peor que ella, quizás porque mi memoria es en exceso selectiva, y me quedé con lo que sentí en esos días. Por eso solamente recordaba algunas escenas y algunas mujeres que estuvieron también allí.

Éramos 13, todas lesbianas (¿yo también?). Unos días después llegaría mi sentencia de separación de mi marido. Todo había sido muy rápido. Lo dejé con todo el dolor de mi alma porque lo quería mucho (aún lo sigo queriendo mucho, aunque él no lo sabe), pero ya hacía tiempo que no estaba enamorada de él. Lo supe cuando me enamoré de ella, de Lex, pocos meses antes de esa reunión de mujeres en dos casas rurales alquiladas en la montaña. Por eso fui coherente, a pesar de las dificultades, y decidí hacer las cosas como me parecieron más honestas para conmigo y para con él: me separé aún cuando él decía estar enamorado de mí y aún cuando Lex no me quería en su vida. Pero si yo estaba enamorada de una mujer, si la deseaba como no había deseado a nadie, era porque "yo era lesbiana y no lo había sabido hasta entonces". Por coherencia no podía continuar al lado de él. Habría sido injusta con él y conmigo misma.

Fueron tiempos muy difíciles para mí, aunque me mantuve fuerte y segura. Fui apátrida, rechazada e incluso agredida por un lado y por el otro: En mi reciente mundo lésbico porque yo "era una hetero jugando a lesbiana"; por mi anterior mundo heterosexual, porque yo había "mentido conscientemente" toda mi vida anterior con respecto a mi sexualidad, (no era cierto ni lo uno ni lo otro). En medio de todo estaba yo y mi lucha solitaria, judicial y familiar, para no perder la custodia de mi hija, a la que -durante cinco años más- se me reclamó en varias demandas y bajo un único argumento: mis "perversiones" lésbicas. Así rezaba en las denuncias y esa frase no podré olvidarla nunca. Eran otros tiempos, el camino no estaba tan llano y adornado de leyes y derechos como lo está ahora. Para mí suponía entrar contra corriente -por coherencia- en ese mundo que para la mayoría era el de lo "perverso" (para mí era simplemente un mundo sincero* y, como dije antes, un mundo que a su vez me rechazaba porque no cumplía con los "cánones", a la vez que yo intentaba establecer una relación con la mujer de la que me había enamorado y que también me rechazaba porque "no era su tipo", y creo que no era su tipo porque en su entorno se me miraba con desconfianza).

M me contó por teléfono cosas de mí y de aquellos días. M había sido anteriormente pareja de Lex y conservaban (y conservan) una amistad sincera y cómplice. Ella me recordaba allí como a la convidada de piedra, se acordaba de mis vicisitudes familiares y judiciales, de los te deseo y no te quiero de Lex, de cosas que dije, de cosas que hice. Las recordaba con un cariño que yo ya sé hace años que me tiene, pero entonces, en aquellos días de noviembre de 1990, yo no lo notaba porque ya ese entorno me había recubierto de una capa impermeable de "advenediza pseudolesbiana". Sus muestras de afecto de entonces las tomé como diplomacia suya, sin más.

De lo que me contó deduzco que me lo pasé muy bien esos tres o cuatro días entre aquellas 12 mujeres que poco después formaron parte de mi vida. Enseguida me respetaron y me quisieron, fueron y siguen siendo mis amigas, unas más y otras menos. M me ha prometido que vendrá a verme (no quiere que vaya nadie a verla ahora) y me traerá muchas fotos de aquellos días. Dice que las mira con frecuencia porque "fue una cita inolvidable" aquella de tantas mujeres, tantas historias y con tan buena onda.

Un mes después comenzamos Lex y yo la relación más bonita de mi vida (hasta la llegada de Pepa), que duró ocho años. Juntas y visibles en todos los ámbitos de nuestro entorno. Aquellas 12 mujeres estuvieron y siguen presentes en mi vida. En especial M, mi M mayúscula. Y por supuesto mi Lex.

Y todo esto por lo que dijeron Marcela y Hester. Por un lado el recordar viejos tiempos y sentirte querida ya desde entonces. Por el otro, que es necesaria la cautela antes de juzgar, etiquetar y excluir a una persona por lo que hace, por lo que hizo, por lo que hará, cuando su coherencia no encaja con la nuestra, generalmente porque no sabemos demasiado de la suya.

Seguí adelante con mi coherencia. Ni que lo llamaran "perversiones", ni las leyes, ni los chantajes, ni ninguna otra cosa en la vida pudieron ni podrán quitarme el amor de mi hija, aquella de la que quisieron separarme "por su bien" y no lo consiguieron. Ni me hicieron desistir de lo que consideré coherente con mi vida y mi deseo. Y seguimos en la brecha de la respetable coherencia, cada una con la suya y siempre con la cabeza alta.


Marzo 1991, Lex de espaldas, yo sentada

*Alguna vez hipócrita también, como el de una que abiertamente en un bar se burló a carcajadas y en voz alta de mí por tener una hija. Ella tenía otra, pero la presentaba como hermana. Lo supe años después. Hubo varias anécdotas más de hipocresía enmascaradas de militancia, pero en muy pocas mujeres que, de alguna manera, reclamaban que pidieses perdón por no ser tan "pura" como ellas, pero cada vida es diferente de otra por más que ambas sean honestas y coherentes.

22 comentarios:

  1. "Perversiones lesbicas"!!! Que fuerte!!!!! Y que asco tambien! Pero, conseguiste mantener la custodia de tu hija? Espero que si, si no, que dolor, que injusticia mas grande, no me lo puedo ni imaginar...

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  2. madremía madremía, voy volada, luego vengo más despacito... lo que has pasado candelilla, lo que has pasado. el otro día mis "problemas técnicos" tuvieron que ver con juicios y con custodias, es horrible, horrible. pero, en mi caso ya, por lo menos, sin la ignominia de que encima se tache mi lesbianismo de "perversión" ¡menos mal!

    un enorme abrazo

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  3. Cada vida encierra un sin fin de decisiones ajenas a los circundantes.
    ¿Quien es quien para juzgar?...
    Esos tiempos ha hecho que HOY seas la que eres. ¡Qué estupendo!

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  4. Felicidades por tu determinación de ser feliz, por no desfallecer y por continuar tu lucha dia a dia.
    He leido blogs de lesbianas que se cabrean con las que están en el armario y andan en plan sargento diciendo cómo tienenque comportarse. Tu, con tu vida(y con tu blog) eres un ejemplo a seguir por homosexuales y heterosxuales, porque vives y deas vivir .

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  5. Candela, te admiro, permíteme que te juzgue así, en positivo... pero tienes razón, mucha razón en lo de la cautela.
    Te mando un abrazo.

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  6. Olé! Con dos ovarios!! A juicio limpio las debiste pasar canutas!! Yo he vivido el temita desde el lado de los hijos y recuerdo que eran situaciones agotadoras!! ¡qué bien dormíamos cuando por fin el juez decía que todo seguiría igual! (mi padre nunca logró la custodia)

    Me alegro de que las cosas te salieran bien, que siguieras los mandatos del corazón y consiguieras a la mujer que querías. Me encantan los finales felices!

    Y me añado a lo que dice Alson un par de comentarios por encima: “Esos tiempos ha hecho que HOY seas la que eres.”

    :)

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  7. no sé ni qué decirle a la Candela de entonces, sólo enviarle un abrazo... y a la de hoy, felicidades, por haberte quedado con lo bueno.
    Ya me estoy entrenando yo en lo de la memoria selectiva, que me parece una estrategia de superviviencia fantástica :)
    Dos besos guapa :)

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  8. ¡Menuda valentía Candela!Pero, ¿sabes?No te conozco, pero en el blog se te ve una persona muy plena y feliz. Será que no te has equivocado al serte honesta. ¡Un besote fuerte!

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  9. * Hola, Commuter. Sí que conseguí mantener la custodia, y si no, creo que nos hubiéramos escapado a... algún lugar remoto :)

    *Farala, alguna vez apunté algo en el blog... creo, pero esta vez he querido aclararlo porque muchas veces se hace daño a las personas quitándoles y poniéndoles etiquetas como si fueran cabras. Eres tal, no eres tal... no perteneces a... Por eso, no por otro motivo hablé siempre negativamente del etiquetado, porque a mí me las quitaron, las pocas que me puse, y me sentí parte de ningún sitio.

    *Alson, a fuerza de golpes aprende el burro.. jajajaja, será eso. No, en serio, aprendí mucho entonces, lo principal que cuando no decaes, no te frustras, no te deprimes y no abandonas, generalmente consigues todo lo que necesitas. ¡Tenía una fuerza entonces!

    *Anastàsia, yo creo que no podemos exigirle a nadie ser fuerte, cada cual tiene su debilidad, su talón de Aquiles. Sí hay que animar, y yo animo a que nadie se encierre en un agujero por los prejuicios de los demás. Aquí y ahora ya no hay motivo.

    *Hester, te agradezco muchísimo el comentario. No sabes cuanto ;) Un abrazo para ti también.

    *Arlene Escarlata... jajajaja ¿Sabes? No recuerdo (quizás porque hace mucho tiempo) haberlo pasado muy mal con los juicios. Estaba segura de que iba a ganarlos. Lo pasé mal con los rechazos. En cada lado de mi vida me quitaron la identidad... Era el desetiquetado a lo bestia: NO ERES, NO ERES.. y sólo me dejaron creer lo de que ERES UNA IMPOSTORA. Pero como sabía que no lo era, allí seguí con paso firme y frente alta jajaja.

    *Pena, es que mi memoria selectiva se quedó prácticamente con lo malo. Tiene mucho de positivo eso: cuando hay una situación similar, voy a mi base de datos y veo qué pasó, cómo reaccioné y qué ocurrió con el tiempo. Eso me da ideas de como hacerlo ahora... :)

    *Es que soy y fui una persona bastante alegre, demasiado sensible quizás, pero predominan las ganas de vivir. Total, la vida es única que yo sepa y hay que comérsela con papas. Lo que no mata engorda jajajaja

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  10. Me alegro que finalmente todo saliera bien Candela, pero... lo que pasaste.. buff...

    Un beso fuerte!!

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  11. Alma, entrenamiento... fue un entrenamiento. Siempre fortalece (mejor verlo así, no? jajaja)

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  12. Me encanta ver como has luchado para vivir la vida que deseabas. Hay que ser muy fuerte para hacerlo. Un abrazo

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  13. Gracias por compartir con tanto respeto y con tanto cariño hacia tí misma tu historia, llena de tanta fuerza por otra parte.
    Lo que me queda después de leerte es el inmenso amor que se desprende de tus palabras. Gracias Valiente!Un Abrazo!

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  14. que fuerte¡¡¡ no sabía yo que para ser lesbiana había que tener un carné donde lo diga¡¡¡

    besinos¡¡¡

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  15. ¡Qué duro tiene que haber sido aquello y sin embargo, con qué sensatez y generosidad lo has digerido!
    Estaba pensando que la gente cerril -pertenezcan al "grupo/género/etnia" que sea, muchas veces no ve coherente lo que en otra persona es el mayor acto posible de sinceridad y coherencia consigo misma - es decir, darle un vuelco a su vida.
    Como si fuéramos monolíticos e inamovibles.
    Ni un rastro de amargura ni de rencor en tus palabras, Candela. Es lo que hace que leerte sea tan enriquecedor. Beso.

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  16. No puedes imaginar hasta que punto te entiendo, yo también tengo una hija, y recuerdo episodios muy parecidos a los que cuentas. Me alegro de que lucharas y salieras adelante, me alegro de que seas feliz, lo mereces. Un beso

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  17. *muchas gracias, sinkuenta. Reconozco que fui muy fuerte. Creo que la fuerza me la daba el deseo de demostrar que ni mi pasado ni mi deseo futuro eran perversos.

    *Besines para ti, Yosu. Aún queda gente que te pide el carné y las formas, pero muuuuucho menos que antes. Eso es muy bueno.

    *Patsy, no hay amargura ni rencor. Estaba convencida (y lo estoy) de que en ambas partes tenían sus miedos y de ahí sus comportamientos. Creí (y acerté) que era cuestión de tiempo que sus miedos desaparecieran. Aprendí a tener paciencia.

    *isabel, no he conocido en referencias directas a nadie que pasara por situaciones similares, por lo que me alegro de saber que tú lo viviste de forma parecida. Un abrazo.

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  18. A COMMUTER, por si lees este comentario: No puedo responder a un e-mail que me has enviado. Viene siempre devuelto.

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  19. candela, con este post me reafirmo aún más en que me caes de p madre.Qué valentía para enfrentarse a dos mundos que no te admitían. gracias por contarlo.

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  20. Qué fácil ha sido siempre mi vida!

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  21. Qué interesante y revelador me ha resultado leer este post, muchas gracias por compartir tu experiencia, creo que nos devuelve una imagen muy real de nosotras mismas.

    Los fanatismos han existido y siguen existiendo. Antes, según comentas, lo "malo" era no ser una lesbiana de oro; ahora es casi lo contrario. Es triste comprobar que, además del rechazo que sufrimos fuera del mundo homosexual, podemos seguir sufriendo mil y una formas de rechazo en el que se supone que es nuestro "ambiente".

    De todas formas, me parece que pocas estamos "libres de culpa": creo que todas debemos vigilar nuestras actitudes y comprobar si estamos siendo justas o prejuiciosas, si tenemos ideas preestablecidas que nos pueden engañar y llevarnos a hacer daño a los demás o si mantenemos cierta cautela hasta conocer realmente a los otros, e incluso cuando ya creemos conocerlos.

    En fin, lo dicho, muy interesante, mil gracias :)

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