29 diciembre 2009

Cuando me falten

Me las hizo pasar amargas durante la adolescencia y más tarde durante la madurez. "Porque te quiero demasiado", "porque no quiero que hablen mal de ti",  me ha dicho siempre. Poco a poco creo haberle transmitido que quererme demasiado me hace daño y que quererme bien es respetar mi burbuja vital y ella lo ha asumido, tal vez a su pesar y aún permitiéndose algunas licencias.

No le hice ningún regalo por Navidad, ni por su cumpleaños ni por su santo, todo concentrado en unos pocos días. Ya sabe quien me conoce que suelo regalar a destiempo, a veces demasiado pronto o demasiado tarde. He de encontrar el regalo oportuno y no siempre la inspiración o el tiempo están de mi parte.

Hace poco le llevé una prenda con forro para que me la arreglase, poco antes mi hija mayor le llevó otra. El cuidado y el mimo con el que hace cada cosa para nosotras es su forma de demostrar el cariño que nos tiene. Mi hija me dijo luego: "Mamá, mira esto, fíjate bien, se nota que está hecho con amor", mostrándome las puntadas finas, la perfección, el planchado minucioso.

Cuando voy a comer a su casa prefiere saberlo antes para prepararme alguno de mis platos favoritos, pero no me dice que ese sea el motivo. Es arisca y hace como que no oye los agradecimientos, pero en su mirada se ve que se llena de satisfacción por habernos dado gusto.

Esta tarde me detuve a mirar su foto y la de mi padre, que las tengo en mi dormitorio. Sus ojos jóvenes me llevaron a recordarlos cuando aún era una niña, sus desvelos, su esfuerzo y su cariño hacia mí, llevado cada uno a su manera. Esas fotos son las originales, que están en mi poder desde hace muchos años. Estaban deterioradas con arañazos y cortes profundos ya cuando me las traje. De pronto tuve claro el regalo. Las pasé por el escáner y con muchísimo cuidado restauré las copias digitales. Después las imprimí en papel fotográfico a un tamaño tres veces mayor que las originales. Con ayuda de Pepa en poco rato tuvimos unos portarretratos adecuados y una preciosa caja de regalo. No pude esperar a mañana, así que fui a llevárselo a su casa.

Mi regalo ha sido las horas que le he dedicado a restaurar las fotos, restándoselo a mi trabajo o a mi sueño, y la ilusión con la que lo he preparado todo. Habría tardado menos en ir a la tienda y comprarles un perfume.

No es normal en mí aparecer por allí de improviso y menos ya de noche. Se sorprendieron un poco y me preguntaron si pasaba algo.

Yo: Vengo a traeros una cosita.
Mi madre: Pero hija, nosotros no necesitamos nada, ¿para qué te gastas dinero?
Yo: No me ha costado dinero.
Mi madre: Claro, hija, ¡que las cosas las dan gratis! (yo sonreía)
Mi padre: Tenemos muchísimos regalos vuestros que ni siquiera hemos estrenado. Nos comprais muchas cosas.
Yo: ¡Bueno, vamos, esto os va a gustar!

Mi padre desenvuelve la caja y va diciendo: "un libro..." "o algo así". Hay varios envoltorios sucesivos. Mi madre observa atenta. Les digo que es algo para los dos y mi padre pregunta si es algo que se puede poner  uno y la otra. Sonrío y le contesto que sí.

Al ver de qué se trataba, mi madre ha abierto mucho los ojos y la boca y se ha echado a llorar a la vez que me llenaba de besos y me abrazaba como creo que no me había abrazado nunca. No paraba de decirme gracias, gracias. Mi padre también me ha abrazado y me ha dicho que nunca le habían hecho un regalo tan especial. Mi madre me decía: Pero ¿cómo las has arreglado? Mira los ojos de papá, qué guapo era, ¿verdad?  Y mi padre: ¡Qué mata de pelo tenía mamá, y qué mirada, y qué cejas! Ambos me han contado la historia de las dos fotos, sus edades y el lugar en donde se las hicieron. Fueron fotos que intercambiaron por correo mientras mi padre hacía el servicio militar en Huesca. 22 años los dos.

Por esta y por muchas más cosas, a mi madre le perdono su "demasiado amor" que tantos quebraderos de cabeza me ha dado en la vida. Y a mi padre le sigo agradeciendo su bien quererme.

Siempre creí que a él lo echaría más en falta que a ella, porque si algo sigo teniendo claro es que ella y yo nos queremos pero no podríamos vivir juntas. Hace ya tiempo que sé que los echaré de menos cuando me falten, tanto a él como a ella. Son muy mayores y se apoyan entre sí. No saben vivir el uno sin la otra y viceversa y cuando alguno de los dos falte, el otro se irá deprisa también. Los quiero muchísimo.


29 comentarios:

  1. A disfrutarlos mientras puedas niña y el estar juntitos... es el mejor regalo para ti.

    Besicos¡¡

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  2. También yo he llorado... yo tenía con mi madre una relación bastante parecida a la que tú tienes con la tuya...
    Espera... voy a buscar un post mío que me gustaría que leyeras...
    Aquí está: http://gl0ra.blogspot.com/2006/12/yosegn-ella.html
    Un abrazo intenso.

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  3. Miauuuuu, y tú que lo veassss! Un beso, resalá.

    Glora, ya estuve allí leyendo. Te dejé un comentario. ¡Pero qué bonita eres! Un abrazo igual para ti.

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  4. Que sean relaciones dificiles no quiere decir que no sean queridas. Cuánto amor y cariño.Ojalá aún reste mucho para que te falten.

    ¡¡y qué regalos mas bonito!!

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  5. Que regalo más bonito.
    El otro día estaba yo pensando que si los regalos los tuviesemos que hacer a mano se iba a notar rápido quién es quién.

    Me alegra ver que todo se puede superar, me ayuda a ver las cosas de otra manera y me alegra que te lo hayan recompensado de esta manera.

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  6. ¡Ohhhhhhhhh! ¡Qué bonito! El regalo y las reacciones. ¡Todo se compensa!

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  7. Candela, eso son los mejores regalos. Que te duren mucho tiempo y que puedas disfrutarlos.
    Te pareces un montón a tu padre.
    Un beso, guapa.

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  8. Estoy totalmente de acuerdo con Maikik: te pareces toda a tu padre... En cuanto a eso de 'querer demasiado', hay un libro de una tal Alica Cooper que se titula 'Por tu propio bien!' y describe ese tipo de relaciones padres-hijos. El regalo me ha parecido genial y por la reacción de los destinatarios, sé que lo fué. Un abrazo y feliz año.

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  9. Me ha encantado colaborar, besos cielo.

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  10. puuuuuf, a lo mejor cuando acabe de llorar te contesto.

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  11. He hecho como Marcela, contestarte cuando he terminado de llorar... Lo mejor que puedo desearte es que falte mucho pero mucho tiempo antes de que descubras cuánto y cómo los vas a extrañar. También deseo que ese tiempo ellos lo vivan con autonomía y dignidad como ha sido hasta ahora. Un abrazo mujer, de todos los post que te he leído y que me han emocionado, este es el que más :)
    Sensible que está una...

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  12. mam: eso espero yo. Ahora viendo sus fotos de la nochebuena los veo a los dos más jóvenes de lo que son y se mantienen en un estado bastante razonable de salud, con sus goterillas :) Gracias, cielo.

    Ender: Todo tiene su momento ¿sabes? Creo que la edad, a ambas, nos ha suavizado. Y también creo que lo que intuímos como una "despedida" en pocos años, también nos acerca. Claro, siempre cabe la posibilidad de morirse joven, pero hay edades en las que ya lo extraño es sobrevivir y la mente deja de encontrar evasivas. Hace 20 años los intentos de acercamiento por ambas partes eran frustrantes, no porque yo hiciera cosas distintas, sino porque ella aún pensaba que tenía que educarme (para ella era un deber moral) y creo que ya no. Aún así, tengo que andar de puntillas con ella y sé que ella también lo hace con respecto a mí.


    María: ya ves, la vida suaviza y repara. Gracias.

    Muchas gracias, maikix. Sí que soy un calco de mi padre y, por eso de ser mujer, aún más de mi abuela paterna, tanto en el carácter como físicamente. De mi madre tomé solamente el pelo rizado (y las tetas, jajajaj). Un beso.

    sinkuenta, creo que necesito leer ese libro. El regalo, sinceramente, nunca los había visto recibir con tanta emoción ninguno de los que les he hecho en toda mi vida. Ahora lo pienso y me digo: pero si no es nada del otro mundo! Feliz año y muchos besos.

    Pepa, sin tu ayuda -estate segura- habría ido dejando pasar los días y además no le habría puesto ese toque de ternura que tú le diste.

    Marcelilla, un abrazo muy fuerte.

    Pena, sé que los extrañaré. También deseo que sigan siendo autónomos; son dos hormiguitas que tienen todo el trabajo distribuido, que se ayudan y se compensan, pero sobre todo se quieren muchísimo (mi padre la conoce bien hasta en sus "arisqueces" y le hacen gracia, fíjate tú jajaja). Un beso, corazoncete.

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  13. ¡Que guapos! ¡Que vida! Así salió la niña. Por cierto se me pasó decirte de tu niña que a un bellezón como ese conviene amueblarle muy bien la cabeza, ya se que estas en ello, pero se me escapan las letras. Que la fuerza os acompañe a todos durante el mayor tiempo posible. Muchos besos.

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  14. Me olvidaba. Lo mejor para no sufrir demasiado en casos de pérdida, en mi caso, es pensar que los llevo dentro de mí y que a través mio los transmitiré a mi descendencia. Ahora con internet, ni te cuento, ya forman parte en cierto modo de tus lectores a través tuya. Es genial.

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  15. Hermoso regalo, me has dejado sin palabras, estoy sensible, ayyys

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  16. bonito detalle, estoy contigo en que los regalos no se deben corresponder con fechas, los regalos te deben encontrar.
    Disfruta de la familia.

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  17. mjt, gracias por los piropos, que sientan bien a todas horas ;) A la niña, no sé, intento que se la amueble ella, y de momento va bien. Mejor que en Ikea, jajaja.
    Supongo que en su día, si no caigo antes yo, buscaré algun truquillo como el tuyo o parecido para no echarlos demasiado de menos. Un beso.

    Tanais, ehhhh, un besote!!!

    güertana, son malita para regalar porque sí, no hace falta que sea salto de nadie ni fiesta alguna, si se me ocurre algo que regalar lo hago en ese momento. Besicosss

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  18. qué regalazo Candela!! qué entrada más emotiva... se me ha escapado la lagrimilla (y ya van dos blogs que me hacen soltarla...).

    Disfruta de ellos todo lo quee puedas.

    Un beso enormeeee y te deseo de corazón un MUY FELIZ 2010!!!

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  19. Ay, Candela! que has tocado mi fibra más sensible...

    el regalo es precioso, yo también suelo regalar cositas así, me encanta!

    Disfruta cuanto puedas de ella y de él, pues los vas a añorar mucho cuando falten.

    Abracitos salinos

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  20. Jope... no se me había ocurrido nunca que mis padres pudieran faltar algún día... son jóvenes, mi madre tiene 50 y mi padre 51... pero me has puesto los pelos como escarpias... y yo riéndome de sus fotos de recién casados y de las pintas de setenteros que tenían¡¡¡

    Gracias por darme tu punto de vista. Espero verlos envejecer como tú. No tengo una buena relación con ellos, por muchas cosas... pero tenemos el contacto y mi madre no me perdona que no vaya a comer hasta reventar en Navidades...

    Gracias Candela¡¡¡

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  21. Sólo puedo decirte una palabra: genial.

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  22. Muy muy muy hermoso. Y emotivo.
    Qué preciosa huella deja todo lo que se hace con amor, tiempo, mimo.
    No tiene precio ese momento en el que nos sentimos de verdad, conmovidos...y podemos compartirlo.

    Un abrazo grande.)

    C.

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  23. He venido a parar aquí no sé muy bién como pero me alegro porqué es genial :)

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  24. ¡Ay, Candela, qué post tan guapo! Y qué idea tan fantástica la que tuviste con ese regalo.
    Mira, echar sí que los vas a echar de menos cuando te falten, es ley de vida, aunque lo importante es no echarlos de menos mientras estén aquí.
    Que tengas un magnífico 2010, y que, entre otras cosas, sea el año en el que establezcamos nuestra propia conexión cómico-cósmica, en vivo y en directo.
    Un abrazo muy fuerte.

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  25. y bueno, ahora ya más calmada, te diré que cuando te falten lo vas a pasar fatal, pero después con los días, con las fotos, con los recuerdos bonitos y con las vivencias buenas y malas, vas a hacer una especie de puzle que te gustará mirar de vez en cuando, que te hará sentir que realmente los llevas dentro y que, de alguna manera, te cuidan todavía. Yo así lo siento con mi madre, sé que me ve y ahora ya no protesta por lo que ve, ahora sé que me entiende y que cuida de mí, lo mejor que sabe hacerlo, que cada persona tenemos nuestras carencias. Un beso, un abrazo, mi deseo de un año pletórico y alegre.

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  26. Como parece que esto se acaba, me paso para desearos un maravilloso 2010 :D

    Besos a todas

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  27. Precioso regalo y precioso post, Candela.

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