31 diciembre 2010

¡¡¡ Las mandaeras os desean Feliz 2011 !!!

Definición de la RAE

mandadero, ra.(De mandar).
1. adj. bienmandado.
2. m. y f. Persona que hace los mandados de los conventos, de las cárceles o de las casas.
3. m. ant. Procurador de los tribunales.
4. m. ant. Embajador o comisionado para un negocio.

En granaíno, mandadera se dice mandaera.

Y como estamos muy felices porque mañana se inicia la actividad de Las mandaeras, dejo a medias el tiramisú GIGANTE que estoy haciendo y, en el nombre de mi reina, de mi princesa maya y en el mío propio, os deseamos un MUY FELIZ 2011.

Ya tenemos web. Podéis verla AQUÍ.

Deseadle a mi chica mucha suerte :)

Mis dos hijas, mi Pepa y yo nos vamos de cena con papá, mamá, hermano, cuñada, sobris, etc.

Muchos abrazos, a comerse todas las uvas y a pensar en positivo.

30 diciembre 2010

A 2011: Melasuda y Keosdén, entre otras cosas

Final de año y toca hacer balance vital. A simple vista parece que sale negativo. Por supuesto, han ocurrido muchas cosas que en principio parecen neutras pero que bien miradas esa neutralidad les pone un signo positivo. Es bueno lo que normalmente no suele evaluar hasta que no falla, como es la salud, el trabajo o las relaciones, entre otras cosas. Mantengo mi trabajo, mi familia sigue gozando de una salud que va de aceptable a muy buena, tengo una casa que es mi hogar, el que me cobija y me resguarda de casi todo mal, mis relaciones de pareja y de familia son bastante buenas. Con mantener todo eso me doy por mil veces satisfecha.

Pero, a lo que iba, a hacer el balance del año que está terminando:

Enero: Después de Reyes estoy desbordada de trabajo, me apago en el blog y pido días sin sueldo en el trabajo para poder terminar el primer libro de este año. Pero se nos autoinvita una mujer a casa porque en la suya se ha estropeado la calefacción y no sé decirle que no, pero sí le digo que tendrá casa pero no anfitrionas, Pepa está estudiando y yo sin ir al trabajo y echando muchas horas de ordenador al día. No sirve de nada la advertencia. Trabajo de noche y me acuesto al amanecer, pero en su mejor voluntad -supongo- la mujer-visita me trae el desayuno a la cama a las 8 o las 9, cuando estoy apenas cogiendo el sueño y lo único que quiero hacer es dormir. Me habla y me habla y me habla... me desvelo y me levanto. Y así un día tras otro, sin apenas dormir, sentada con las manos apoyadas en el teclado sin poder escribir... me habla, me habla, me habla... Y no sé decir basta. Bueno, sí, lo digo, pero no consigo nada y entonces me resigno a perder el sueldo sin poder adelantar el trabajo. Cuando amago a encenderme, recibimos la terrible noticia de la muerte del padre de Pepa en un accidente. Balance: Negativo.

Febrero: En la primera semana de febrero la persona en cuestión sigue en casa, pero Pepa está en Barcelona y va a traerse a su madre, con lo que no me queda otra que decirle a esa persona que tiene que marcharse a su casa ya porque no hay sitio para tanta gente. La noticia no es muy bien recibida, pero no queda otra. Sustituimos a una persona por otra y sigo a trancas y barrancas escribiendo, esta vez más metida en mi tarea de anfitriona, más que nada por querer convertirme en amortiguadora de choques materno-filiales, por soñar que no quede, pues creí que con mi ayuda se podría conseguir lo que antes parecía imposible y después demostró serlo. Juntas buscamos caminos y razones que parecen llevar a buen puerto, solo lo parecen. Balance: negativo.

Marzo: Normalidad dentro de la anormalidad de tener a la madre de Pepa en casa, con sus "peculiaridades". Soy consciente de que estamos pasando por una larga chamada. A final de mes se marcha la madre de Pepa y la acompañamos a Barcelona. Allí continúo con mi proyecto -finalmente fallido- de recuperación de una madre para mi mujer, esta vez haciendo de jardinera y agricultora en el huerto del padre de Pepa. Conocemos a Maikix, un encuentro cortito y muy agradable para tomar unas cervezas. Balance: neutro.

Abril: Volvemos de Barcelona y a los dos o tres días la madre nos llama completamente histérica denunciando la desaparición de "mucho dinero", que "le ha robado su hija mientras hemos estado allí". Esa es una historia repetida en la vida de esa mujer, lo de acusar a su marido y a su hija de robarle dinero. Dice que va a poner una denuncia y que lógicamente "todas estamos incluidas". Menos mal que a los tres o cuatro días dice que ha encontrado el dinero. Menudo mal rato nos dio. Por otro lado, la compañía de seguros del causante del accidente en el que murió el padre de Pepa, dice que hay reparto de culpa. Me indigno por la absurdidad. Nos damos cuenta de que el tiempo ha pasado, tan lleno de acontecimientos y obligaciones, que se nos caduca el plazo que tenemos para casarnos. Organizamos una boda exprés con idea de ser nosotras dos y las dos testigos, porque no queda tiempo para más. Balance: Negativo.

Primera mitad de mayo: El día 3 nos casamos. Estoy feliz, pero apenas he tenido tiempo para darme cuenta de que nos casamos. Ni siquiera pude comprarme ropa para la ocasión y esa misma mañana elegí de aquí y de allá, entre antiguo y prestado. Tenemos en casa a Pena Mexicana y su Güera y al final somos 11 personas en la ceremonia y luego en una comida muy agradable que nos dimos en el Don Giovanni. La estancia de Pena y Güera nos aportó calma, momentos tiernos y mucha serenidad, justo lo que necesitábamos. Balance: Positivo.

Segunda mitad de mayo: Cuando por fin nos encontramos con algo de tiempo y solas en casa decidimos pasar un fin de semana en la costa, alquilamos un apartamentito y disfrutamos todo el sábado. El domingo a la hora de la comida se trunca la paz a partir de la llamada telefónica de una mujer que me pide que llame a la policía porque está en peligro, encerrada por su pareja en su casa junto a su hija. Dejamos la comida a medias y regresamos a Granada para ayudarla. Las traemos a casa y pasamos unos días (y alguna noche) entre hospital, policía y juzgado ayudándolas en todo lo que podemos y sabemos. Es curioso, pero cuando nos volcamos en cuerpo y alma para ayudar a alguien, sin ningún afán de obtener nada más que la satisfacción de ayudar, nuestra intuición nos dice que ese alguien acabará enemistado con nosotras. No entendemos por qué, pero siempre es así. Creo que sobre esto habría que hacer un amplio estudio, porque algo falla y ese fallo está probablemente en nosotras. Balance: Negativo.

Junio: Se me ocurre la desatinada idea de invitar a la madre de Pepa a pasar unos días en casa con nosotras, porque luego Pepa tiene que ir a Barcelona y así se marcharán juntas. Viene para acá y al día siguiente, de nuevo la historia del robo de dinero: que Pepa le ha robado el dinero que traía en su bolso. Gresca en toda regla. Confieso habérselo robado yo para que deje de arremeter contra su hija, pero no sirve de nada. Además me dice que no entiende tanto amor mío por Pepa. La cosa se salda con tres días con la madre metida en su cuarto berreando como un bebé y su decisión de marcharse a su casa antes de lo previsto, previa confesión de haber encontrado el dinero perdido "porque me lo habréis puesto ahí". Se despide de mí diciéndome que para otra vez que la invite, que antes consulte con mi "marido". Balance: Negativo.

La segunda mitad del año transcurre dentro de la normalidad, con muchas cosas buenas y unos encuentros blogueros muy agradables con Farala y Marcela, con Pena y Güera, con Tantaria, Quiz, Nocheinfinita, Pau y Larubia. Y con unas cuantas cosas malas: A Pepa le corresponde la legítima de la herencia de su padre, pero en vez de entregársela en el acto notarial, la madre pide un plazo de un mes para hacérsela efectiva. Poco antes de finalizar el plazo la llama para comunicarle que no tiene intención de darle ese dinero, a no ser que se aparte de la mala vida y se vaya a vivir con ella a Barcelona, amén de tener que hacer ambas juntas una terapia psiquiátrica, porque -según la madre- ambas están locas. Obviamente Pepa no acepta el chantaje, pero aunque hubiese caído en él, conociendo la obsesión de su madre por el dinero, habría utilizado nuevos chantajes. La madre entonces le recomienda a la hija la vía judicial "porque cuando yo hable con el juez y le diga lo que tú eres y lo que haces, él mismo entenderá que no debo darte el dinero" (sic).

Iniciada la vía judicial, reafirmada en su convicción de toda una vida de que su madre no la quiere, sin encontrar trabajo y sintiéndose una mantenida, con mi sueldo disminuido, los cinturones bien apretados y aún así gastando más de lo que ingresamos, la segunda mitad del año ha sido la de la depresión de Pepa, y yo me he convertido en depresiva pasiva (no es ni mucho menos más saludable que lo de ser fumadora pasiva, y es que hay muchos padecimientos pasivos que no están catalogados como perjudiciales para la salud :). Termino mi segundo libro del año, del que Pepa es coautora. Balance: Neutro.

Conclusión: Así, henos aquí, terminando el año, yo con el aparato digestivo trastocado y los ánimos que por momentos se van al garete, pero luego me digo que no puedo bajar la guardia, que tengo que estar a las duras y a las maduras. Zangarreando a mi moza para que no repinte de negro las paredes que yo le voy pintando de rosa. Ahora queríamos terminar el año con un proyecto de trabajo para ella y lo estamos consiguiendo (ella haciendo su parte, que es la más importante y más delicada, yo aportando un poco de mi trabajo y mi positivismo). Los Reyes Magos le van a traer una moto, un casco y una web. Ya está todo a punto para que 2011 sea un poquito más tranquilo que 2010.

Por eso, cuando pienso qué voy a pedirle al nuevo año:

  • Quiero mantener todo lo bueno de 2010, que lo escribí en el primer párrafo.
  • Que ella vuelva a casa cada día de trabajar, con un dinero ganado, sintiéndose útil, no sintiéndose mantenida, felizmente cansada.
  • Quiero no nos impliquemos tanto en causas ajenas, que además de agotarnos encima se vuelven contra nosotras.
  • Para la salud de mi estómago quiero que los Reyes Magos me traigan unas cuantas cajas de Melasuda y otras cuantas de Keosdén, muy buenas para pasar de los problemas que se busca y te repercute alguna gente que, encima, no tiene nada que ver con una.



28 diciembre 2010

Dos noticias de última hora

Noticia número 1. Pepa ya tiene trabajo

Después de dar unas cuantas vueltas, algo así como 10.000, por el Infojobs, de patearse polígonos industriales y tecnológicos y de enviar o entregar infructuosamente el curriculum a una media mensual de doscientas empresas, ha decidido crear la suya propia. Esperamos que en breve pueda generar empleo para otras mujeres.



Aquí os ofrezco una instantánea, con moto y uniforme. En la moto va el logo, que de momento mantenemos en secreto: no sería la primera vez que me/nos copiaran una idea y se apresuraran a registrarla como propia. El gif animado es mío. En cuanto sea posible ampliaremos la noticia.

Noticia número 2. He dejado de fumar

Aviso que de aquí en adelante no me podrán acusar de atormentar a fumador@s pasiv@s, pero no garantizo nada acerca de mi carácter, de sólito dócil, amable, paciente y tolerante. Estoy de una mala leche... que empiezo a entender por qué quienes dejan de fumar son más fundamentalistas antitabaco y mucho más agresivos que quienes nunca han fumado: el síndrome de abstinencia... Cagontoloquesemenea. En cuanto sea posible, ampliaré la noticia.





24 diciembre 2010

En Nochebuena, contra la crispación

Las vacaciones de Navidad se me pasan volando, los días reales de descanso laboral no se corresponden con una igual sensación de descanso. Diciembre es un mes de obligaciones y prisas. Apenas pasa el cumpleaños de mi madre, llega el mío entre exámenes y evaluaciones. Sin darme cuenta llega la Nochebuena, luego el santo de mi madre, después la Nochevieja, el Año nuevo, el día de la toma de Granada, que también es festivo. Un respiro de nada, los Reyes y vuelta al trabajo. Son esos días que no siento familiares, mucho más familiar es cualquier tarde desparramadas en el sofá viendo películas, sin obligación de beber o de comer nada especial, ni de reunirse con la familia propia y política, ni de ir a comprar regalos ni de llevarlos, ni de quedar bien. Más familiar es reunirme una vez a la semana con mis padres alrededor de la mesa donde está la comida sencilla y casera que preparan entre los dos, contándonos las cosas de hoy o recordando juntos las de hace treinta años.

¿Con quién pasas la Nochebuena? Si no tienes dónde ir puedes venir a casa, estarán mis suegros, mis cuñados, mis padres... pero mujer, no vas a quedarte sola una noche así. ¿Quién no ha oído algo parecido a esto? Al final aceptamos unirnos al clan -el que sea- a comer, beber y brindar mucho, por que otro año sea por lo menos igual que este, porque no nos falten los que ahora están, añorando a los que se fueron, o luchamos contra viento y marea para poder quedarnos a solas y, si lo conseguimos, de pronto nos asalta un amargo sentimiento de soledad y de abandono. Porque estas fiestas lo son para los niños y para las niñas, que todavía no tienen edad ni para añorar el pasado ni para temer el futuro. Para la gente adulta es período de obligaciones y añoranzas, de gastar, comer y beber más de lo que se quiere y mucho más de lo que se debe.

Esta noche hemos decidido pasarla las tres juntas, en casa. Miro la televisión mientras escribo. Esta tarde he hecho magdalenas. Pepa está cocinando un plato sencillo (mi estómago no está para juergas últimamente), Mayita estudia un poco. Silencio en casa y silencio fuera. Aún así tengo la desagradable sensación de estar cometiendo alguna falta grave. Y para colmo ¿a quién se le puede ocurrir escribir en el blog una nochebuena a las ocho y pico de la tarde? Me sorprendo mordiéndome las uñas... No me extraña que la gente ande crispada. Esta mañana fuimos a comprar unas cuantas cosas a un hipermercado. Estaba llenísimo de gente que miraba el reloj y se empujaba con malos modos. Una señora me fulminó con la mirada, me quitó el carrito y se lo llevó a la otra punta porque le estorbaba, mientras me daba una lección magistral de cómo y por dónde podía circular. Le respondí con una sonrisa "Feliz Navidad" y se bloqueó, no sabía si sonreírme, abrazarme o darme una patada en el culo.

Ohhhmmmmmmmmmm

Os dejo este vídeo, muy acorde con este sentimiento mío de esta noche. ¿No nos sobra crispación?

Un abrazo.




21 diciembre 2010

¿Puede una mujer ser esquiladora de ovejas?



Imágenes obtenidas de internet bajo la búsqueda "sheep shearing woman". No hay mujeres esquiladoras si buscas "mujer esquila ovejas".


Debido a la dureza del trabajo, se están importando esquiladores (en masculino) de otros países como Polonia, Eslovaquia o Ucrania. Eso dicen muchas publicaciones como esta de Soitu o el propio Servicio Andaluz de Empleo, que está ofreciendo este trabajo, del que apenas hay demanda a pesar de la crisis y la alta tasa de desempleo.


En el vídeo podemos ver cómo se esquila una oveja.

Pues bien, aquí SuperPepa, buscadora impenitente de trabajo de cualquier clase, competente, fuerte y decidida donde las haya, ha ido esta mañana a inscribirse en la oferta de empleo.

Pepa: ¿Quién hace la selección?

Oficina Empleo: La empresa que ofrece el trabajo.

P: ¿Se requiere experiencia?

O.E.: No

P: ... Estoooo, ¿puedes poner ahí en mi currículum que soy fuerte?

O.E.: No, eso no lo podemos poner.

P: ¿Que aprendo rápido?

O.E.: Tampoco.

P: ¿Que soy voluntariosa y trabajadora?

O.E.: No, es que no podemos poner esas cosas, pero eso ya se ve ¡cuando te has apuntado a esto...!

P: ¿Podrías borrar de mi curriculum lo de que soy administrativa?

O.E.: No, mujer, ¿cómo vamos a borrarle cosas al currículum?

P: ¡Pues pon aunque sea que mi pasión oculta ha sido siempre ser peluquera!

La chica de la Oficina de Empleo se ríe, la amiga que acompaña a Pepa también. Pepa sonríe, como siempre, pero...

  1. ¿Puede ser esquiladora una mujer?
  2. ¿Puede serlo aquí en España?
  3. ¿Llamarán a Pepa para ese trabajo, que creemos que empieza en primavera, o tendrán que importar mano de obra del extranjero?
  4. ¿La llamarán, al menos, para hacerle la entrevista?

Se admiten apuestas y sugerencias :D

16 diciembre 2010

Tal o cual, bueno o malo

No tengo o no me permito demasiado tiempo para el blog y aunque actualice bastante de seguido, suelo hacerlo en pocos minutos sueltos, con una idea en la mente y una buena rapidez sobre el teclado, conseguida lustros ha en una máquina de escribir mecánica por el método ciego, cuando mi meta más ambiciosa era convertirme en una buena secretaria. En el mérito de la rapidez mecanográfica también tiene mucho que ver mi habilidad con los dedos -por qué no reconocer humildemente las más humildes e inofensivas habilidades que una tiene-. En fin, me puedo poner a divagar sobre habilidades e impotencias y puedo escribir un libro de memorias propias y ajenas y no era eso lo que quería decir. Lo que quería decir es que me prohíbo participar todo cuanto querría hacerlo en forma de comentarios, para ganarle minutos al día y emplearlos en algo que no sea ordenador, ordenador, ordenador. Lo que sí hago siempre es leer lo que escribís. Muchas veces leo deprisa entre clase y clase y algo se me queda revoloteando por la cabeza, porque muchas cosas que escribís se merecen más una profunda reflexión que un rápido comentario al vuelo. Me llevo los deberes a casa, reabro el o los blogs que me han dejado alguna pequeña o gran marea de pensamientos, vuelvo a leerlos y vuelvo a pensar.

Hoy me he quedado con el contenido del último post de Tantaria, que no me ha dejado indiferente. Tampoco podía dejarle en un comentario una impresión rápida sin antes repasar mi trayectoria como persona entre personas que han tocado mi cuerpo o mi alma, para bien o para mal, a lo largo de mi camino vital. Y tras esa reflexión, tampoco podía dejarle un comentario profundo porque en mi caso lo profundo es casi siempre largo de contar (al igual que mis dedos son hábiles, mi capacidad de síntesis es nula).

He reflexionado mucho sobre algo que me ha hecho reflexionar otras muchas veces, prácticamente siempre que se habla de "los tal son así" o "las cual son asá". Tal o cual pueden ser razas o etnias, sexos, opciones sexuales, nacionalidades... Podría resumir mi reflexión en las siguientes palabras: Exceptuando los comportamientos extremos, para los que no estoy diseñada o programada -fanatismos de cualquier índole, por ejemplo, pues los considero individual y socialmente dañinos- no he hallado ningún tal o cual que pueda definirse como netamente malo ni netamente bueno. En todos los tales y cuales hay la misma proporción de personas negativas y de personas positivas, de gente más bien buena y de gente más bien mala, de gente complicada y de gente sencilla, más bien majaras o en las que predomina la extrema cordura... Otra cosa son los gustos, y yo procuro relacionarme con personas que tienen -o parecen tener, porque esa es otra rama digna de estudio- algo que me gusta.

Mucho de lo que aquí digo no tiene que ver con el post de Tantaria, pero es colateral. Es decir, mis pensamientos han hecho ese recorrido al meditar sobre sus palabras.

Crecí observando en silencio mi entorno, en una era en la que predominaban los refranes, los dichos y las teorías simples sobre el bien y el mal, sobre lo feo y lo hermoso, en un mundo en el que había -en teoría- personas atraídas por otras personas de su mismo sexo, pero eran como extraterrestres, de los que siempre se habla y nadie ve. Así eran las cosas entonces, la homosexualidad era una enfermedad y yo no conocía a ningún enfermo ni ninguna enferma. Pero se definían con pequeñas cosas y pequeñas frases. "Niño, si juegas con muñecas se te va a caer el pito" o su equivalente "Si juegas a cosas de niñas te volverás mariquita". "Esa niña que juega a polis y ladrones y al fútbol de mayor será una marimacho". Todo era un "futurible" de "enfermedad" pero la gente mayor que conocía "parecía estar muy sana"... Y recuerdo que había un refrán que no se me olvidará porque me dejaba un interrogante, y como entonces te plantaban eso de "los niños no preguntan", pues yo no preguntaba. Era el de "las mujeres bigotudas desde lejos se saludan". Confieso que a día de hoy no acabo de comprender ese refrán, que decían sobre todo las mujeres. Yo me descerebraba pensando que quizás era porque pinchaban, pero claro, los hombres también pinchaban y no había un refrán equivalente para ellos. Cuando fui algo mayor deduje que el mensaje era que una mujer bigotuda = mujer lesbiana = sacamantecas, más o menos. O sea, el refrán era una advertencia de peligro como la de "Cuidado con el perro" y que una mujer depilada no podía ser lesbiana. Pero a mí nunca me convencieron los dogmas, eso sí, me hacían pensar y analizar cada cosa, y cada recoveco de cada cosa, de cada posibilidad.

Nunca me atreví a definirme como lesbiana ni como heterosexual. Por supuesto y ante todo no soy asexual. La palabra bisexual no me gusta porque la asocio a soy lesbiana, me hago pasar por hetero pero me permito algún que otro lujo (armarizada), o soy heterosexual pero muy atrevida y quiero probarlo todo (frívola). La otra idea que apunta la palabra bisexual es "indefinida", "indecisa", "no definida", es decir, de las que nunca pertenecen a nada, las que nunca son apoyadas por nadie y siempre criticadas por todo el mundo. Las del famoso "le da a la carne y al pescado", tan usado como insulto soterrado. Me he sentido solo una "yo", parecida a mucha gente y diferente a todas y cada una de las personas del mundo, como lo eres tú, o él, o ella.

En mi no a los dogmas y a las prohibiciones tuve mi propia trayectoria, libremente elegida -a veces contra los vientos y mareas de los tiempos-. Puedo afirmar, y en eso no me equivoco, que he deseado a todas las personas con las que me he relacionado sexualmente (y a otras más con las que no me he relacionado). Ha habido hombres y mujeres. Ellos me atrajeron desde que se empezó a despertar mi sexualidad. Desde siempre atraje mucho más a ellos que a ellas y hasta mis treinta años las segundas no me atrajeron sexualmente en absoluto. Cuando se produjo la primera atracción por una mujer, fue un bombazo para mí, no de miedo ni de vergüenza ni de nada negativo, sino de maravilloso y respetable descubrimiento, por eso no lo oculté; siempre estuve orgullosa de mis felices hallazgos vitales.

Al ir madurando me he ido dando cuenta de que cada vez más no eran la sexualidad ni la genitalidad las que han marcado mi elección de pareja sexual, puesto que en estos aspectos tan satisfecha me he sentido con uno como con otra. Sé que me enamoro de las buenas personas (aunque me haya llevado chascos de ambos sexos) y que hay hombres buenos como hay mujeres buenas. Entonces, ¿qué ha resultado determinante? La persona en sí, lo que me mueve esa persona, la forma en que manifiesta su deseo o provoca el mío, su inteligencia, la complicidad que nos una, la conexión mental, la forma de expresar el cariño o el respeto, el que la relación signifique enriquecimiento personal para ambas partes. Me atrae más lo complejo de lo femenino que lo simple de lo masculino. Lo complejo mueve mis neuronas, lo simple las aburre. Los hombres que he amado en mi vida los escogí porque no eran simples pero su complejidad no me ha llegado a activar positivamente, unas veces esa complejidad ha sido dogmatismo (repito que huyo de los dogmas), otras ha sido pura pedantería (me repatea la pedantería tanto como la simpleza, sean del género que sean), y otras veces era agresividad: dominio sobre todo lo femenino y en particular sobre mí, expresada esa agresividad de forma sutil o evidente. A mí no me excita ni me provoca nada positivo el que me dominen o el dominar a nadie. (Con esto no quiero decir que "los hombres son o simplemente positivos o complejamente negativos", hablo solo de mi propia experiencia, que es solo mía y desconozco hasta qué punto es extensible. Lo que sí creo es que los hombres están marcados más por sus ancestrales obligaciones "de clase" que por su carácter intrínseco).

El "algo bueno" diferenciador lo hallé en las mujeres. Pero ¿eso significa que con todas las mujeres me una un sentimiento de complicidad o de sororidad? ¿Que todas las mujeres me parezcan positivamente complejas? ¿Que todas las mujeres sean más inteligentes o más buenas que cualquiera de los hombres? ¿Que con todas las mujeres pueda conectar? ¿Que cualquier cuerpo o rasgo de mujer me puedan atraer? No rotundo a todas esas preguntas. Y si a nivel físico prácticamente cualquier hombre me parecía como mínimo suficiente, mi gusto por las mujeres ha sido y es mucho más selectivo; hay determinados rasgos, formas o hábitos que me atraen profundamente mientras que hay otros que me repelen con la misma intensidad.

Desde hace unos años sé, porque así lo quiero y lo he decidido, que el resto de mi vida, de formar pareja lo haría con una mujer. Digamos que el balance vital -en mi caso- ha sido mucho más positivo y enriquecedor con las mujeres que con los hombres. Eso no quiere decir que no haya conocido a mujeres negativamente complejas o con traumas y otros problemas con los que me habría resultado imposible convivir. Pero, repito, mi balanza vital se ha inclinado por las mujeres, ergo soy lesbiana por decisión inteligente, es decir decisión tomada de forma analítica y conclusiva, algo tan bonito como el ser lesbiana porque "solo me atraen las mujeres" si ese sentimiento se vive con sinceridad, orgullo y auto-respeto. Lo mejor que se puede pretender en la vida es hacer lo que queremos y querer lo que hacemos (excluyo obviamente lo que atenta contra los derechos humanos).

Por lo tanto, Tantaria, ya ves que mi comentario habría sido demasiado largo y por eso escribí esta entrada. Ni siquiera creo que tú pienses realmente que la proporción de locas, malas o de feas (feas en su físico, en su estética o en sus gestos) entre las mujeres lesbianas sea superior a la proporción que pueda haber en cualquier grupo humano. Estás hablando de lo que a ti no te gusta (y los gustos son muy personales, lo que a ti te atrae probablemente a mí o a otra le desagrade y viceversa). El problema está en que quizás te pase como me pasaba a mí con la serie Cosas de casa, que me repelía tanto el personaje de Steve Urkel que no me perdía ni un solo capítulo, con tal de regodearme en mi antipatía por él (vamos, que te empeñes en mirar/ver sobre todo lo que no te gusta.... ¿podría ser?)

14 diciembre 2010

Indefensión: Ley de protección de datos

La Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal ha supuesto el reconocimiento de unos determinados derechos de las personas, antes regulados por la LORTAD, que dejaba un poco al aire el tratamiento automatizado de este tipo de datos.

Con esa Ley puedo exigir mi derecho a que mis datos personales no sean publicados, ni transferidos, cedidos o vendidos sin mi autorización. Los datos personales son muchos y tienen un rango dentro de esa Ley, y según ese rango, quienes manejen mis datos tienen que dotar a sus ficheros de menor o mayor protección.

  • Son de rango básico el nombre y apellidos, los números de teléfono, la dirección postal y electrónica, la profesión, la fecha y lugar de nacimiento y otros datos personales (como la voz o la imagen personal).
  • Son de rango medio los relativos a infracciones administrativas o penales o a la solvencia patrimonial y crédito, así como aquellas que manejen para sus servicios las entidades financieras, la seguridad social y las mutuas o la administración tributaria.
  • Y de rango alto son, entre otros, la ideología política, religión, vida sexual, creencias, afiliación sindical, los de las mujeres víctimas de violencia de género o los recabados por la policía sin consentimiento de la persona afectada.

Pues bien, yo ahora me pregunto ¿Quién ha obtenido y luego cedido mi número de móvil a tropecientas videntes? Es un dato de rango básico. ¿Quién ha obtenido, cedido o vendido el número de la tarjeta de crédito de Pepa? (Es un dato de rango medio). Por nuestros propios medios no podemos averiguarlo, pero sí que podremos enviar un escrito de denuncia a la Subdirección General de Protección de Datos, indicando hechos y razones y aportando pruebas. El procedimiento que se siga desde ahí en adelante lo desconozco.

Ahora veamos la otra cara de la moneda.

Supongamos, como es el caso que a mí me lleva ocupando años ya, que una persona daña repetidas veces mi vehículo mientras está aparcado en mi plaza de garaje. Mediante determinadas pruebas periciales se pudo comprobar que determinados daños habían sido causados por la ectoplasta, y así lo confirmó su seguro. Las otras veces tengo sospechas fundadas de que también ha sido ella pero no tengo pruebas. Total, que mi coche tiene tres años y han tenido que pintarlo ya tres veces y, excepto una, siempre he tenido que pagar yo.

En varias reuniones de la comunidad he pedido que se instalen cámaras en el garaje, pues no ha sido mi coche el único rayado o golpeado aposta en varias ocasiones. Problema: La LOPD nos obliga a hacer tantos trámites y debemos soportar tantos gastos para garantizar la privacidad, que la cosa no resulta viable.

¿Y si pongo una cámara por mis propios medios que enfoque únicamente a mi plaza de garaje? Para ello tengo que cumplir con la LOPD y con la instrucción 1/2006 de la Agencia Española de Protección de Datos (quien tenga ganas o necesidad, puede verla en este enlace). "Ya, pero si la cámara sólo enfoca a mi coche y a mi plaza de garaje...". Al tratarse de un aparcamiento colectivo, cualquier persona puede atravesar por su plaza de garaje para ir al suyo o para acortar distancias a pie. Si lo grabas, lo sabe y te denuncia, la choriza eres tú. "Si veo pasar a la gente, ¿qué más da que en algún momento pueda quedar registrada en una foto o en un vídeo si no están haciendo nada punible? Y si lo están haciendo, como por ejemplo rayar un coche, ya se tiene la prueba". Sí, pero es una prueba obtenida de forma ilegal, con lo que con mucha probabilidad no se tendrá en cuenta y además puede revertirse la denuncia contra ti. "¿Y si pongo solamente el cartelito de zona vídeovigilada en mi plaza de garaje, como medida disuasoria?" Eso significa que al menos en teoría tienes una cámara grabando. Cualquier puede denunciarte o pedirte "los papeles" para saber si cumples con lo estipulado por la Ley.



Hecha la Ley, hecha la trampa. Si tienes una forma de registrar una falta o un delito y lo haces, sea mediante foto, mediante grabación de voz o mediante vídeo, ¿te atreverías a mostrar tus pruebas?

Además, el hecho de que tomes una foto o grabes un vídeo en un lugar público, no supone que vayas a utilizar esos datos para perjudicar a ninguna de las personas que aparecen, pero en este caso "no hay presunción de inocencia". Como la mayor parte de las veces, en el término medio estaría la virtud, pero estamos en tiempos de extremos.

Conclusión: Las leyes que teóricamente nos protegen, como quien hizo la ley hizo la trampa, nos tienen con el corazón en un puño y -si no mueves cielo y tierra- es muy posible que a ti no te protejan sino que estén protegiendo a los chorizos. Es más fácil que un chorizo o choriza me denuncie por tener una cámara que lo pille en una de las suyas que el que yo pueda denunciarlo por sus fechorías, porque obtener la prueba ya me convierte en presunta delincuente y es posible que con ese "fallo de forma" se finalice el proceso sobre el acusado y se inicie otro sobre mí.

13 diciembre 2010

Indefensión: Los timos de videntes y tarotistas


¿Qué futuro nos espera, si una consulta no realizada nos costó 50 euros?


Hace tres años tuve que cambiar el número de mi móvil porque no paraba de recibir mensajes de videntes -yo que nunca las he consultado ni en directo ni por teléfono ni por ningún otro medio-. Cada mensaje que me llegaba me costaba un euro y la compañía de teléfonos decía no poder hacer nada.

Hace unos días Pepa se da cuenta de que han desaparecido de su cuenta 50 euros. La operación se ha realizado a las seis de la tarde de un domingo. Llama a su banco y le anulan la tarjeta de débito, que da la casualidad de que es nueva, con lo que ese número nadie podría/debería conocerlo.

Consigue averiguar qué empresa se ha cobrado los 50 euros y en concepto de qué, puesto que ese domingo por la tarde estábamos en casa y además no está su economía para gastos extras. Se trata de una empresa que se dedica a leer el tarot. Consigue su número de teléfono, llama y le cuenta lo ocurrido a la señora que la atiende, la cual le dice que ese importe corresponde a una hora de consulta de tarot y que va a hacer unas comprobaciones, pide un teléfono de contacto y pasan horas sin noticias. Pepa vuelve a llamar y la misma señora, con aire enfadado, le dice que con 400 llamadas diarias que reciben no se pueden hacer comprobaciones así como así, conque toca esperar. Horas después vuelve a llamarla y tampoco ha comprobado nada. A la cuarta vez que la llama le dice que ya no se moleste en buscar porque va a presentar la denuncia ante la Policía. De inmediato cambia el aire de la señora y le ofrece ingresarle el dinero en su cuenta de inmediato. Dos días después estaba el dinero de vuelta en la cuenta. No obstante, queremos dar parte a la Policía porque seguramente se trata de un fraude, de esos que hacen por pequeños importes y a muchísima gente. Va a la policía y le aconsejan no denunciar por dos razones importantes:
  1. Porque si el timo es inferior a 300 euros ningún juzgado se va a molestar en hacer nada.
  2. Porque se puede volver la denuncia contra ella si la otra parte afirma que ella hizo una consulta de tarot y que, no quedando satisfecha, le devolvieron su dinero.
Solamente se haría algo si se tuviera noticias de que esto le está pasando a más personas y éstas se unen y denuncian. Un pequeño timo a ti no te supone mucho pero está llenando los bolsillos con toneladas de dinero a gente sin escrúpulos. Con las orejas cachas, vuelve a casa sin denunciar... por miedo. Utilizo este post por si alguien está siendo víctima de este tipo de timos.

A continuación, en otras entradas, contaré algunas otras indefensiones de la gente normal ante los abusos de otra gente no tan normal, que nos roba o nos perjudica con total impunidad.

10 diciembre 2010

80 años

Mi madre ha cumplido hoy 80 años. He ido a comer con ellos como hago una vez a la semana al salir de clase. La he felicitado abrazándola y ella ha sonreído con su sonido de fondo. Ya estoy acostumbrada a verla moverse con ese fondo que son sus pequeños quejidos casi inapreciables, porque le duele la cintura al sentarse y levantarse, los pies y las rodillas al andar, la cadera al girarse... Cosas de la edad, porque aparte de la debilidad de sus huesos, está como una rosa y a mí me gusta más ahora, más suave y más cercana cuanto mayor se va haciendo. El tiempo lo pule todo. La vejez no hace más que suavizar picos y aristas y rellenar huecos y recovecos, lo mismo que hace el tiempo con las montañas.

Sigue con su espíritu algo pesimista, pero menos que antes. Una persona de 80 años no es nada, ha dicho. Mi padre ha contestado: Ni hablar de eso, una persona de 80 años es una PER-SO-NA... de 80 años. He sonreído porque siempre me siento más cercana en pensamientos a mi padre que a mi madre, aunque no sé, quizás si me hago mayor como ella piense igual que ella piensa... no sé, aunque no creo.

Me he acordado de algo que soñé hace unos días. Es una de esas pesadillas recurrentes que tengo cada cinco o seis años y que un día quise contar aquí pero luego no me atreví ¡a ver si me van a tomar por una asesina! Bueno, la pesadilla se desarrolla en escenarios distintos y la trama es distinta también, pero tiene en común una mujer anciana, que nunca es la misma y a la que no conozco de nada, a la que algo o alguien me obliga a matar, me resisto, me horrorizo por lo que tengo que hacer pero no tengo más remedio y la mato, la escondo o la entierro y me quedo sumida en un profundo horror sin ilusión por vivir ni por nada. En el sueño transcurren años desde que eso pasa y poco a poco voy olvidándome de ese trauma hasta que un día tienen que hacer obras o destierres en el lugar en donde la oculté y me vuelve todo el recuerdo, todo el horror y todo el sentimiento de culpa. Se me une el pánico a ser descubierta, pero siempre me despierto antes de que la encuentren.

Busqué en mi libro de los sueños y también en internet y encontré algunas interpretaciones al hecho de matar a una vieja si eres mujer o a un viejo si eres hombre. Parece ser que quieres matar algo de ti que no te gusta. ¿Estoy matando a la vieja que seré y no quiero ser? ¿En el fondo pienso, como mi madre, que una persona de 80 años no es nada? ¿Y por qué en el sueño tengo miedo de que descubran "mi delito" si en el fondo me mato a mí misma? ¿Y por qué siempre me despierto en ese punto del sueño?

Hoy tengo a las madres en mi pensamiento: a la mía, que está mayor, que fue joven y demasiado tempestuosa, a la que quise acercarme a mi manera, a la que siempre observé, de la que aprendí a coser, a cocinar, a tricotar con solo mirarla, porque yo siempre la he mirado mucho. Tanto ella como mi padre nos dieron lo que consideraban que era mejor para nosotros y nos enseñaron con su ejemplo el sentido de la honestidad, del esfuerzo y del respeto a los demás. Lena me ha conmovido con su post y me ha gustado mucho esta frase referida a su madre "la que nos inculcó los valores necesarios para ser las buenas personas que ahora somos".

La frase que me gustaría decirle a mi madre: "Mamá, me gustaría que hubieras querido conocerme mejor. Te quiero". Solamente le he dicho lo último.

08 diciembre 2010

Aclaración sobre los blogs que sigo

En mi lateral tengo una larga lista de blogs, que sigo asiduamente. La tengo configurada de modo que cuando el/la titular de uno de ellos publica un nuevo artículo, su blog sube al primer lugar de la lista. De esa forma siempre veo lo nuevo que se va publicando.

Hace más de dos años que tengo este blog y en esa lista he tenido desde el primer día una serie de blogs, incluido el del juez Calatayud o los de Farala, Marcela, Hester Prynne y algunos otros.

Sobre las personas titulares de esos blogs:
  • Sus blogs están en mi lista, unas porque los temas que tratan me suelen interesar, otras porque me gusta su forma de escribir.
  • Todas escriben cuando quieren.
  • Todas escriben sobre el tema que quieren.
  • Ninguna publica un artículo bajo petición u orden mía.
Esto es una aclaración para alguien que tiene alguna confusión al respecto.

07 diciembre 2010

La importancia del nombre

Quererte no ha ocurrido de repente. Es el resultado del transcurso del tiempo, desde que nos conocimos aquel día cuando yo iba de la mano de la que amaba y tú fuiste para mí solamente la que nos sirvió unos chupitos de tequila, hasta hoy mismo y más, porque mañana te seguiré queriendo. Entre entonces y hoy fuiste mi amada imposible durante meses, mi amante, compañera, cómplice y amor durante muchos años y después mi amiga, la más querida de todas.

Te quiero mucho, y no sé si al llamarte amiga lo hago con propiedad. Sé que no es amor romántico, eso ya quedó lejos; ni deseo, ese se terminó hace una eternidad. Sentirte hermana se me queda corto y sentirte hija se me hace largo. Solamente así sé explicarte la forma en que yo te quiero.

Hace más de dos años decidiste de repente cambiar tu nombre, el de toda la vida. No quieres que nadie te llame o te refiera con el nombre con el que antes te presentabas a la gente, con el que te presentaste a mí, aquel nombre que yo pronunciaba para mis adentros cuando aún eras mi amada imposible, el que te susurraba al oído cuando fuiste mi amante y compañera, el que me empeñaba en olvidar durante la ruptura y el que seguí pensando y pronunciando cuando pasamos la cuarentena y devinimos amigas, cómplices y confidentes.

Las pocas veces que te llamé por tu nuevo nombre se me puso una nube por montera y olvidé lo que quería decirte. Era como si de repente estuviese dirigiéndome a una desconocida con la que no tenía nada que compartir, ni pasado ni presente. Pero tampoco me atreví -porque tu cara al oírlo se contrae en una mueca de fastidio insoportable- a llamarte con tu antiguo nombre, tu seña de identidad, lleno de significado, de vivencias y de recuerdos compartidos. En estos dos años me has permitido llamarte en privado con un par de alias cariñosos que entonces inventé para ti. Pero el nombre, el tuyo, el que pronunciaba para mis adentros cuando te soñaba, el que te susurraba al oído cuando nos amábamos y el que te he dicho siempre como amiga del alma, ese nombre no quieres que lo pronuncie. Ni yo ni nadie.

Hoy me salió espontáneamente esta frase inesperada incluso para mí: "Si debo llamarte por tu nuevo nombre se habrá esfumado nuestro pasado". Sin un segundo de duda me has respondido: "No me importa".

Me he quedado durante horas con nuestras dos frases dando vueltas en mi cerebro, atrapadas ahí sin poder procesarlas, sin comprender bien el porqué de la mía ni el de la tuya, ni la zozobra que la combinación de ambas me ha causado. Ahora, de tanto pensar, me duele la cabeza, pero tengo un atisbo de respuesta que me lleva a lo que te dije al principio: Quererte no ha ocurrido de repente, ha sido el resultado del tiempo transcurrido. Si borro ese tiempo no me queda nada más que mi cariño por ti, como surgido de la nada. A ti no te importa pero a mí este descubrimiento me ha convulsionado el alma, porque en tu nueva dimensión no hay nada que podamos compartir. Así que, señora x, en el silencio de mi alma seguirás luciendo tu viejo y precioso nombre.

04 diciembre 2010

Wikileaks, control aéreo y demás yerbas


Esta semana está siendo una bomba de informaciones. Ninguna me sorprende pero no puedo decir que me dejen indiferente, como no me dejaron antes de que se hicieran públicas y fueran solo presunciones -mías-. Van en la línea que siempre denuncié en este blog -por algo lo he ido diciendo- de las manipulaciones a las que la humanidad entera está siendo sometida. De todo ello lo que más me inquieta es la benevolencia con la que acabamos viendo cada una de esas manipulaciones y de cómo terminamos adorando al Gran Hermano que nos protege de todos los males, incluso de nuestra propia libertad.

Los negocios financieros, las grandes fortunas, la gran empresa, los grandes magnates, el gran capital, el cantante más cotizado, el escritor más publicado o el actor más premiado son algunas de las especies protegidas por los políticos más influyentes del mundo. En su favor se dictan leyes y se presiona a los gobiernos para que las importen y las hagan cumplir. Una matización: Importad mis leyes pero haced creer a vuestra población que son vuestras. Curioso que en ese caso no haya que pagar el copyright ni se tengan que mencionar la autoría.

Lo que yo dije, estamos en la era del copia-pega y no es solo que copiemos de internet los deberes de clase, es que copiamos modas, tendencias y leyes. Si no lo hace la población lo hace el gobierno de turno, da igual su ideología. Quien no está presionado por la moda está presionado por otro país más poderoso. Copiamos por parecernos a los personajes de las películas, eso lo hace la masa, sin obligación alguna. Copiamos sus leyes aunque no estén adaptadas a nuestra forma de entender la vida. Si no las entendemos ni las sentimos nuestras acabaremos haciéndolo. Nuestros gobernantes se ven presionados por los súper gobernantes para que acabemos adoptándolas y aplaudiéndolas, ¿cómo lo haríamos sin previo lavado de cerebro e instalación de chip? (manipulación).

He visto a los controladores de vuelo, los "grandes esclavos" de esta sociedad -se dicen ellos y ellas-, con un trabajo tremendamente estresante y con un sueldo que no compensa tanto estrés. ¿Y qué más fácil que dividir por dos a cada contrato, cobrar la mitad y trabajar la mitad para que no se estresen? ¿O también es estresante cobrar solamente 100.000 euros anuales? En sus manos está el dinero y por ende el poder de joder al personal, dándose de baja para saltarse a la torera la ley de huelga y de paso no ver reducido el salario por hacer uso legal de su derecho a la misma. No se me pasa ni por la imaginación que todo un colectivo (en la enseñanza por ejemplo, o en la sanidad) hagan una huelga no legal, sin previo aviso, sin servicios mínimos y llevando en la cartera un parte de baja firmado y sellado. Somos demasiados y no somos élite, ganamos de 12 a 15 veces menos y aún así vamos a la huelga legalmente, cuando vamos, y el descuento en la nómina nos descalabra un mes.

He oído a algunos del PP (luchadores incansables por la privatización y la imposición de fuertes medidas anti-todo-tipo-de-crisis) criticar las últimas privatizaciones para hacer frente a la deuda pública y las últimas medidas para resolver el problema a cientos de miles de personas que se han quedado atrapadas en los aeropuertos españoles y de todo el mundo. ¿En qué quedamos, señores y señoras, políticas y políticos del PP? Yo no sé si está bien o mal lo que se ha hecho, por eso no lo critico ni lo aplaudo, pero aborrezco las incoherencias.

He leído que van a subir un tropeceintos por ciento los impuestos del tabaco. Esto lo hace nuestro partido en el poder -cualquier otro habría hecho lo mismo-. Falta un poco para que leamos -si no se cargan antes a Assange- qué presiones ha recibido cada gobierno del mundo para aplicar las medidas antitabaco que nacieron en USA. Ese colectivo, de repente descubierto, que ahora huele y antes no, que ahora causa enfermos y antes no, que ahora contamina y antes no, ese colectivo repudiado, apestado, denostado, denunciado, multado y convertido en masa objeto de insultos y agresiones, masa de delincuentes al que pertenezco, ha sido seleccionado para contribuir con 800 millones de euros a esa deuda pública que es de todos y de todas los que insultan y los que no, los que tienen buen olfato y los que no. Mientras tanto se nos prohíbe incluso hacer clubes de fumadores si hay aunque sea una máquina expendedora de coca-colas, porque ahí hay ánimo de lucro, el de la empresa propietaria de la máquina. La fumadorfobia (permitidme el invento) es una forma legítimada de aislamiento y exclusión social, mientras que el tabaco sigue siendo una droga legal que reporta grandes beneficios al Estado. Absurdidades. ¿No sería más coherente prohibir su venta?

Presiones políticas, judiciales, presiones por el capital, presiones contra la libertad, presiones con chicha y sin chicha. Presiones que dan miedo y que, repito, no me sorprenden. No diré que no las asumiré, cada cual tiene su precio, pero de momento resisto como puedo a creerme todo lo que me dicen y a actuar según me mandan.

01 diciembre 2010

Profesorado: Muy deficiente


Nos han suspendido. Calificación: 1,5 sobre 10.

Y como tenía que ser, junto al suspenso ha habido un tirón de orejas colectivo: habéis sido malos, muy malos, no habéis cubierto los objetivos; es más, habéis empeorado, vais de mal en peor, y a este centro ya sería un milagro que le otorgasen la confianza para afrontar un nuevo plan de calidad. Hemos decepcionado, hemos traicionado la palabra dada.

Hice un barrido de lado a lado por los rostros de todos mis compañeros y compañeras y encontré bajada de ojos, dignas miradas al frente, rebeldía, resignación, incredulidad. De todo, pero todo en silencio.

En el año cero del plan de calidad había un estado X en el instituto, según determinados parámetros. El más indicativo era el denominado "promoción", que estaba cifrado en un 75% de nuestro alumnado. Cuando se propuso llevar a cabo un plan de calidad fui la última en ser convencida, en el último minuto del segundo claustro para el mismo fin (en el primero la mayoría dijo no). Dije sí sin convencimiento, por no ser la única en discordia y porque -por qué no reconocerlo- ese esfuerzo extra por conseguir unos objetivos se nos iba a pagar. Además nos iban a dotar de los instrumentos para mejorar el rendimiento: inspecciones, registros, programaciones, memorias, exámenes de conciencia, dolor de los pecados y propósitos de enmienda. Llegué a creer que podía ser cierto que con otros métodos podían conseguirse mejores resultados. Lo creí y no lo creí, pero lo cierto es que se ha hecho un inmenso esfuerzo en la mayoría (ojo, que no he dicho del 100%, eso nunca se conseguirá) del profesorado de mi centro por alcanzar unas metas que no solo no se han alcanzado sino que lo que hemos hecho ha sido dar marcha atrás, consiguiendo que aquel famoso 75% que habíamos prometido llevar al 85% se haya quedado al tercer año en un triste 68% de promoción...

Por primera vez en muchos años en el claustro ha habido intervenciones de calidad y de corazón a la vez. No muchas, pero las que ha habido han recogido los distintos sentires y pensares del conjunto. Ha habido quien, desde el dolor y la impotencia, ha pedido una "recuperación", como nos exigen para el alumnado, argumentando que quizás así optemos al aprobado aunque sea por los pelos. También quien ha dicho que si aplicando más planes, más controles, más estrategias y más esfuerzo hemos empeorado, una de dos: o tanto control es contraproducente o el problema no está en nuestro colectivo, que está más enraizado en la sociedad y va a peor. En esa misma línea alguien ha argumentado que nos han aumentado los días lectivos anuales y las horas lectivas semanales, que se ha trabajado en equipo -como se nos requería-, que se ha mantenido un contacto (incluso instantáneo y por SMS*) con las familias, que se ha bajado el listón... y que cada vez estamos más agotados de tanto tira pallá y ponte bien, para que al final no nos digan que la sociedad está enfermando, sino que los enfermos y las enfermas están concentrados en nuestro colectivo.

Mi versión de los porqués está repartida por todo este blog. Quien me conozca un poco ya sabe lo que opino de todo esto. Y por supuesto, siempre hubo y habrá malos profesores, malas profesoras, sin vocación ni ganas, pero siempre en minoría. No había mejores profesores en el año cero de nuestro plan de calidad que en el año tres, ha habido algunas jubilaciones y ha entrado sangre fresca llena de ideas e ilusión. Pero la sociedad en esos tres años ha cambiado. Nosotros, nosotras, hacemos de nurses durante más horas y más días al año, no todas las que exigen los padres y las madres de nuestro alumnado. Cada vez comprendemos más y nos dolemos más de ver a tanto chico y tanta chica que tienen de todo y más, pero que carecen de lo elemental al mismo tiempo. Creo que ahí radica buena parte del problema y que arañando por ahí habría que buscar al menos parte de la solución.

Las soluciones aportadas por el programa que nos ha evaluado, tendentes a mejorar el rendimiento DEL CENTRO son las siguientes:

  1. Aumentar el número de alumnos y alumnas que promocionan en los distintos cursos.
  2. Incrementar el número de alumnos y alumnas que alcanzan la titulación al finalizar los estudios que han cursado.
  3. Elevar el número de alumnos y alumnas matriculados en los cursos que les corresponden por edad.
  4. Reducir el absentismo escolar del alumnado.
  5. Potenciar la continuidad de estudios superiores al finalizar la ESO y Bachillerato.
  6. Aminorar el abandono escolar del alumnado que cursa enseñanzas postobligatorias.
  7. Generalizar la consecución de resultados excelentes del alumnado en las pruebas de Evaluación de Diagnóstico.
  8. Reducir el número de alumnos y alumnas que obtienen pésimos resultados en las pruebas de Evaluación de Diagnóstico.
  9. Mejorar el grado de satisfacción del alumnado con el centro.
  10. Elevar el grado de satisfacción de las familias con el centro.

No veo en esa lista ninguna solución sino un conjunto de metas. No se dice qué camino hay que seguir, sino a dónde hay que llegar, y mis preguntas son:
  • ¿Los demás centros han aprobado o son tan malos como el nuestro?
  • ¿Cómo conseguir mayor número de aprobados sin falsear la realidad?
  • ¿Qué cebo o qué argumentos utilizamos para ilusionar al alumnado de enseñanzas enseñanzas postobligatorias, en particular en la profesional, que no quiere seguir estudiando para que encuentre la utilidad de hacerlo? (en un mundo en donde lo que sobra son titulaciones, preparación y masters y en el que lo que se aconseja es que en el curriculum no se escriban tantos títulos ni logros si quieres que te contraten?).
  • ¿Se ha analizado a nivel global si el aumento de horas lectivas semanales ha beneficiado realmente al alumnado o solamente ha aumentado el grado de satisfacción de las familias? (Hay chicos y chicas que salen de casa a las 6:30 de la madrugada y llega a casa para comer a las 16:30, al menos de los que yo tengo en clase, que tienen que tomar varios autobuses para llegar y para volver, que a últimas horas están agotados y que por las tardes no quieren ni oír hablar de seguir machacándose la cabeza).
  • ¿Qué preguntas tenía el cuestionario que ha arrojado bajo grado de satisfacción del alumnado con el centro? ¿Y las que han arrojado bajo grado de satisfacción de las familias? (Estas dos últimas preguntas las hice, pero nadie me respondió. Me parecería interesante que nos hicieran saber qué haría que estuviera satisfecha una parte y la otra).

No dudo de la buena voluntad de la Junta de Andalucía, ni de la de las correspondientes instituciones de otras comunidades autónomas cuando buscan métodos para combatir absentismo y fracaso escolar, que es un problema extendido y unánime. Mi humilde aportación es: no se está atajando el problema por su base.



* Se nos ha regañado porque hay tutores y tutoras que registran las faltas de asistencia a las doce de la noche e incluso a las cuatro de la madrugada y claro, pipiripi, mensaje automático del sistema al móvil de papá o al de mamá: "Su hijo/a fulanito/a no está en el instituto"... Se nos ha pedido registrar las faltas en un horario decente.

28 noviembre 2010

Saber escuchar


El jueves una compañera me pidió que saliera a desayunar con ella en el recreo. Habría preferido quedarme en el instituto, sacar un café de la máquina y tomarlo tranquilamente sentada al brasero de la sala de profesores, pero aún perdura esa parte de mí que no sabe decir que no y salí con ella.

Mientras se llega al bar, nos sirven y desayunamos, apenas nos queda tiempo para volver al instituto y a mí no me gusta comer deprisa. Tampoco llamo hablar a lo que hacemos en esos entreactos del trabajo, entre el ruido de la máquina del café, las tazas, la prisa y las voces de la gente. Siempre se inician conversaciones que nunca se terminan, son apenas apuntes que se quedan almacenados en la memoria a modo de índice que no lleva a ninguna página. Ya de vuelta, a las puertas del instituto, mi compañera y yo mantuvimos este diálogo, que sirve como muestra de todos los demás:

- Oye, ¿cómo va el tema del trabajo de Pepa? -me preguntó ella.
- Igual, pero ahora quizás haya encontrado algo interesante.
- ¡Qué bien! ¿de qué se trata?
- De desarrollar una idea que...
- ¡Oye, acuérdate de pagarle la lotería a Mari!
- Sí, claro.

Podría deberse a la falta de tiempo, pero no es así, porque "conversaciones" de ese tipo, en que te quedas a medias contando algo que por lo general responde a una pregunta que te han hecho, son mucho más frecuentes que las tertulias tranquilas en que cada parte escucha y responde serenamente y prestando atención a la otra.

Pepa y yo nos hemos puesto a hacer un cálculo en nuestro entorno más cercano. Entre familia, amigos, amigas, compañeros y compañeras, hemos encontrado a cuatro buenos escuchadores: Marco, Laura, Mercedes y mi hija mayor. No es solo que respeten tu tiempo de palabra, sino que demuestran interés por lo que oyen y enriquecen los diálogos con sus experiencias o su forma personal de entender el tema que se esté tratando. Cuatro personas escuchadoras constituyen menos del 20% de las que hemos valorado en este aspecto.

De los debates y tertulias que veo en televisión, predominan esos en que los tertulianos se roban la palabra unos a otros, impidiendo que nadie finalice un argumento iniciado. Eso hace que se les vea a todos estresados, enfadados porque no han podido llegar a expresar su propia conclusión ni han conseguido visumbrar las conclusiones de los demás. Suele ganar en las exposiciones quien más grita, pero no quien mejor argumenta.

¿El no escuchar es un defecto humano o se trata de un vicio adquirido en la era de las prisas?

25 noviembre 2010

La violencia de género, para mí...

Hasta el año 2004 el 25 de noviembre era para mí ese día en el que se hacían actividades en el centro, se veía en televisión la última campaña contra la violencia de género y en algunos periódicos se podía leer algún artículo sobre mujeres maltratadas.

Hasta el año 2004 para mí la violencia de género era algo que solo les pasaba a otras mujeres, que nunca me había pasado a mí y nunca me iba a pasar.

Hasta el año 2004 la violencia de género estaba representada para mí, dentro de nuestra cultura, por las marcas físicas en el rostro de una mujer, por los golpes, las amenazas de muerte y el asesinato. Algo muy fácil de identificar para mí y para todas. La violencia de género era, para mí, un punto al que llegaba una mujer que no sabía darse a valer, que se aferraba a un hombre bajo cualquier condición con tal de no quedarse sola, por inseguridad, por falta de autoestima, por falta de dinero o por mantener una imagen social, incluso por masoquismo en algún caso. No comprendía esa falta de orgullo, ese no salir corriendo al primer golpe, ese no decir "púdrete junto a tu violencia, pero lejos de mí".

Sin embargo desde varios años antes esta mujer que así veía las cosas era infeliz, tanto que no podía permitirse dejar traslucir su tristeza al mundo que la rodeaba. No sabría decir con seguridad si ese muro-filtro que puse entre el mundo y yo era un síntoma de vergüenza o de confusión mental, o tal vez una mezcla de ambas cosas. Mi autoestima se había ido marchitando hasta morir, mi ya reconocida cabezonería y mi orgullo se habían derretido y se me habían ido derramado por el camino. Poco a poco había dejado de hacer proyectos a corto, medio y largo plazo. Poco a poco había perdido las ilusiones hasta el punto que ahora más lamento de haberme perdido buena parte de la infancia de mi hija menor, a la que quería y cuidaba pero de la que era incapaz de disfrutar sus avances, su ingenio y su simpatía. Pasaba los días y los meses encerrada, me negaba a salir con mis amigas, pero cuando venían a verme les sonreía y les pintaba un mundo -el mío- de color de rosa. Y es que yo por entonces tenía una pareja-hombre, más monstruo que hombre. Hombre tímido, agradable, educado y sensible de cara a la gente. Monstruo en la intimidad, que insultaba y humillaba en privado, en voz baja y sin palabras malsonantes; que prometía y no cumplía, pero siempre por mi culpa; que mentía casi siempre, que exigía sumisión "con mucho amor"; a la vez un hombre ausente y un fantasma omnipresente que controlaba mis actos y mis pensamientos con la habilidad del más pulcro de los psicópatas. Aquello, para mí, no era violencia de género, aquella tristeza mía no podía ser debida más que a lo que él aseguraba: que era mi cabeza la que no estaba bien. Lo que de verdad dejó de estar bien fue mi cuerpo, al que parecía que le hubiera caído una maldición de enfermedades y síntomas. Debilitada, con úlceras, con insomnio, con ansiedad, con pánico, medio calva, era posible que mi cabeza no rigiera bien ya, porque ni se daba cuenta de cuál era el motivo por el que el cuerpo estaba tan enfermo y el alma tan triste.


Semana santa 2004: La procesión por dentro.


El 25 de noviembre de 2005 adquirió para mí un nuevo significado: La violencia puede matar aunque no sea física. Aquel día, por primera vez en mi vida, fui a la concentración que se celebraba junto a la Fuente de las Batallas, con mi niña de la mano y el alma en un puño que estaba a punto de abrirse para dejarla volar de nuevo. Consciente por primera vez de que yo había sido una más.

Hoy, 25 de noviembre, en mi instituto se ha hecho un sencillo, corto y hermoso acto contra la violencia de género. 63 chicos y chicas con camiseta blanca estaban en el centro de la pista deportiva, representando a las 63 mujeres que -oficialmente- han muerto este año a manos de sus parejas o ex parejas. Alrededor, todos los alumnos y alumnas de todos los niveles. Dos de ellos, un chico y una chica, han leído un manifiesto, a ratos él, a ratos ella. Corto, claro y contundente. En ese manifiesto no se hablaba solamente de los golpes, sino de otros tipos de violencia, de otras argucias aparentemente más livianas e inocentes que tienen como objetivo someter, humillar, rebajar y anular a una mujer de cualquier edad y estatus social. Si esas argucias se siguen silenciando y mostramos solamente el famoso ojo morado, a muchas más mujeres les ocurrirá lo que me ocurrió a mí. Este año no he participado en ese acto más que como asistente. El instituto entero está lleno de carteles con frases, eslóganes, declaraciones de intenciones, dibujos... No he participado este año porque no era necesaria mi participación. Creo que gracias a estos actos y a la celebración de este día se está siendo más consciente de todas las formas en que puede presentarse el monstruo en nuestras vidas, seamos hombres o mujeres. Soy consciente de que a esta lacra social le queda mucho para desaparecer, máxime ahora cuando hay aquí tantas personas de otros países en los que esa forma de violencia no está criminalizada aún, o que incluso está bien vista como ocurría aquí no hace tanto. Pero aunque le quede mucho todavía, es necesario seguir mostrando nuestra repulsa. Habría que hacer más aún y no sé por qué no se hace. Por ejemplo ¿por qué no se publican los datos de los asesinos de mujeres que ya han sido juzgados y condenados? No entiendo por qué se les protege.

22 noviembre 2010

¡Un chollo!


A quien se le diga que una mujer de 38 años, con mucha experiencia laboral, titulación, veinte cursos de perfeccionamiento, con conocimientos de informática, carnet de conducir, disponibilidad inmediata, que habla perfectamente inglés, castellano y catalán y chapurrea el alemán, no le salga un trabajo ni siquiera en el servicio de recogida de residuos sólidos (eufemismo de basurera), ¿se lo cree? Claro que se lo cree. No es la única ¿verdad?

Lo del servicio de recogida de residuos sólidos no lo dije por decir. Salieron varias plazas de hoy para mañana y fue la primera en solicitar una. La entrevistaron junto a otros catorce. Todos hombres excepto ella. Te llamaremos "si eso". Por "si eso", se quedó esperando a pesar de que en la convocatoria se hablaba de "cuotas de igualdad".

Esta mañana se fue a buscar trabajo a un polígono industrial, ya desesperada de que ni infojobs, ni el SAE ni el santo del porpetillo le ofrecieran un trabajo, cualquier trabajo. Pateó almacén tras almacén, tiendas y bares. "No hay trabajo". Pero al final encontró una enorme tienda en donde le dijeron "Clalo que si, aquí hay tlabajo, mucho tlabajo, todo el que quiela". Bien, pues por favor, dígame el horario y el salario. "Tlabajo de 10 de la mañana a 10 de la noche, de lunes a sábado, 20 minutos dialios pala bocadillo, pelo lo mejol de todo es que cuando usted se va a casa se lleva el dinelo cada día, ¡10 eulos!". ¿A la hora? "¡No, noooo, 10 eulos al día!" Vale, gracias, me lo voy a pensar.

18 noviembre 2010

Píldora indigerible para el fin de semana, con perdón...

¿De qué enfermedades que padecemos somos culpables?

50.000 casos nuevos anuales de cáncer de piel en España, principalmente debidos a la exposición excesiva a los rayos ultravioleta, sobre todo los del sol.

Las alergias crecen en España a un ritmo del 2% anual. En orden de incidencia son: orales, cutáneas, digestivas, vías respiratorias altas y vías respiratorias bajas. Javier Domínguez, responsable de la Unidad de Alergia del Hospital Universitario de Getafe, ha recordado que las hipótesis que más se relacionan con este incremento son la teoría de la higiene, que impediría al sistema inmunológico adaptarse apropiadamente al entorno, o la del diesel, cuyas partículas aumentan el potencial alérgico de los pólenes.

La diabetes mellitus tipo 2 aumenta día a día en todo el mundo, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo. Se han realizado estimaciones para el año 2030 en las que se supone que en dicho año la enfermedad afectará a 366 millones de personas.

En los últimos siete años aumenta un 19% la mortalidad en accidente de moto. Debido a imprudencias y a la excesiva velocidad unido a que ha aumentado el número de motoristas.

...

En general, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, que son de 2008, los grupos de enfermedades que más han aumentado son los trastornos mentales y de comportamiento.

Las principales causas de muerte en 2008 se sitúan en las enfermedades cardiovasculares, seguido de los tumores y las enfermedades respiratorias.

Otra nota importante es que mientras se reducen los accidentes de tráfico, aumentan los suicidios, hasta tal punto que el suicidio es la primera causa de mortalidad por causa externa. Esto me lleva a recordar algo que leí hace unos meses, es decir, datos frescos de este mismo año: En Francia la primera causa externa de muerte es trabajar para France Telecom, que es la tercera causa general de muerte en el país después de las enfermedades coronarias y el cáncer.

Y todo esto ¿a son de qué?

A la perra que se traen a nivel internacional con el rollo de los males horribles que provoca el tabaco, al concepto que se han sacado de la manga acerca del "fumador pasivo", que no dudo que no sea más sano respirar el aire perfumado de pino de la montaña que el de un fumador que pasa por tu lado, claro está, pero es que nos estamos pasando tres pueblos. Hoy en televisión hacían una encuesta callejera sobre fumar al aire libre y he escuchado cosas como: "A veces una va por la calle y pasa uno fumando y una se ahoga con esa peste, y luego llega una a casa y huele a humo, puag". Me llama la atención que hace unos años (no tantos porque yo lo he vivido), fumábamos en clase, profesorado y alumnado, quien quería fumaba, de hecho casi todo el mundo fumaba (alumnado mayor de edad). En mi facultad también fumaba en clase quien quería, y si había alguien con problemas respiratorios como asma o un simple resfriado nadie fumaba. En las casas fumaban (los hombres), con niños y sin niños delante. No recuerdo de ningún caso de niño con problemas respiratorios por ser fumador pasivo. Incluso a los niños y niñas nos hacían cigarrillos de matalaúva (anís) para celebrar la matanza. No nos tragábamos el humo, claro, pero era algo que nos divertía. Nos están educando no sólo en un nuevo sentido del respeto y en nuevos sentimientos de culpa sino que también nos han educado el olfato para que nos resulta molesto lo que nunca nos resultó. Nunca como ahora ha molestado tanto a nadie el olor a humo del tabaco en una cortina. Antes ni siquiera se reparaba en ello.

Se ha llegado a tal punto que he leído anuncios en páginas de internet y periódicos en donde se dice:

"Compraría coche de segunda mano. Condición: Que el propietario no sea fumador". No dice que no sea terrorista, tenga una enfermedad infectocontagiosa, sea cazador, tenga perros o sea asesino en serie. No. que no sea fumador. ¿Será porque el fumador suele quemar a veces la tapicería? Bastaría poner "que la tapicería esté en buenas condiciones". No. Que no sea fumador. ¿Que el coche huele mal? No. También puede oler mal porque tenga más mierda que "la petaca Camuña", y puede que un fumador o una fumadora tengan su coche como los chorros del oro, cuidada la tapicería, limpio y perfumado. Pero no. Que no sea fumador.

Otra de las barbaridades que leí repetidamente en los comentarios de un artículo de El País hace tres o cuatro días referido a la próxima ley antitabaco, es que "los fumadores pretenden que ENTRE TODOS les paguemos las medicinas y hospitalización por una enfermedad contraída por su puto vicio". Si vamos a esto, ¿por qué pagar idem a quien se achicharra al sol o debajo de los rayos UVA para lucir el moreno perfecto? ¿O a quien, a pesar de ser diabético, le da un jamacuco por haberse hinchado de dulces? ¿Y a quien tiene exceso de colesterol por la mierda que come/comemos? ¿La sanidad tendría que desatender a quien enfermó por sobredosis de heroína, por automedicarse o por no usar protección en las relaciones sexuales y contraer una enfermedad venérea?

Ya, ya me sé la respuesta: Esas personas, por lo menos no ponen en riesgo la salud de las demás personas. ¿Tampoco quien provoca un accidente por exceso de velocidad, alcoholismo o despistes? Si mueres o te quedas tetrapléjico porque te subiste al tejado a arreglar la antena sin llevar un arnés ni poner colchones en el suelo, no pasa nada, todo el mundo se solidariza con la persona accidentada, pero si te mueres de cáncer de pulmón, desde que te lo detectan ya te entra el pánico, no solo de tu enfermedad sino de saber que en el fondo a más de uno y más de dos se les va a quedar en la punta de la lengua eso de "Jódete, te lo has buscado, fumador/a insolidario/a cabrón/a, asesino/a de pobres niñ@s y adult@s inocentes".

Y ya que nos ponemos, de todas las muertes posibles que podemos padecer y cuya culpa se nos atribuye, incluidas las que pueden provocar daños a terceras personas: ¿cuál de esos enfermos/as ha pagado más impuestos para contraer su enfermedad? Y más aún: ¿Es seguro que quien se muere de un infarto o de un cáncer de pulmón fue fumador o siquiera fumador pasivo? ¿Dónde están las pruebas que descartan otros factores externos como desencadenantes o coadyuvantes?

Nos morimos de cáncer, la gente lo hace cada día. Hace unos días murió una compañera mía, sólo dos años mayor que yo. El curso pasado cada día me decía: Mujer, deja de fumar que es muy malo para la salud. Ya ya, si lo tengo que dejar -le decía yo porque eso es lo que quiero, igual que quiero volver a mi vegetarianismo, por decisión propia y sobre todo porque no quiero ser esclava de nada y una droga esclaviza. Ella no fumaba ni ha muerto de cáncer de pulmón sino de estómago. Otra en cambio está muy enferma, con cáncer de pulmón. Fumaba como un carretero.

He vivido lo suficiente como para sopesar qué cosas han mejorado y qué cosas han empeorado a lo largo de mi vida y hay algo que he observado: Si se pone el objetivo sobre un grupo de la población, sea cual sea, un grupo en el que no habíamos reparado, ni nos molestaba ni veíamos como un peligro potencial, tengamos por seguro que a base de mensajes subliminales al principio y directos después, acabará siendo objetivo a batir por la masa. Los individuos son inteligentes (o no), pero la masa es siempre tonta. Ahora en España y hace muchos años en el resto del mundo (el bang de salida lo dio USA) le ha tocado el turno al fumador hasta tal punto que en nuestra población ya es una persona non grata por encima del manipulador, el usurero, el esclavista o el evasor de impuestos.

Además de molestarme los extremos me dan miedo, mucho miedo, las manipulaciones sobre la masa y cada vez los veo más. Decía hace unos días que estoy viendo cosas que no me gustan en la campaña a las elecciones catalanas. De forma muy soterrada y no tanto se va poniendo la diana sobre grupos de población muy concretos: Los inmigrantes. Se ha llegado a hablar de ese 50% de niños nacidos de madre no catalana y del peligro que eso conlleva. Pero ¿no son catalanes quienes nacen en cataluña? ¿Inmigrantes son los de origen africano, extremeño o en general los castellano-hablantes o los no catalano-hablantes? ¿Por casualidad estamos hablando de "pureza" de raza? Por favor, por favor, que esta lección ya la había aprendido la humanidad, así como sus consecuencias. No más de eso, por favor.

Trabalenguas: Y muchas, muchas más cosas que están lavando el cerebro de muchas personas que nunca habrían creído que iban a creer en lo que ahora creen, pero quien no las está creyendo ya firmemente comienza a sospechar que sean ciertas.

Creo que deberíamos usar más nuestro nivel de observación personal, analizar desde varios puntos de vista y no únicamente escuchar/leer/creer/interiorizar lo que nos cuentan quienes están en el poder, ni local, ni nacional ni internacional, ni de los medios de comunicación que ese poder maneja.

Felizmente despistada

Esta noche pasada he dormido la friolera de 12 horas seguidas sin intermedios. Me lo pedía el cuerpo. Así que hoy he sido la yo de siempre, con mis mil proyectos en la cabeza, mis mil truquillos a mis niños y niñas (de clase), mis análisis de resultados, mi sonrisa de oreja a oreja, mi "to er mundo e güeno" y mis despistes a cuestas, muy bien llevados.

Esta mañana nada más llegar me acuerdo de que tengo claustro en el recreo, para votar al consejo escolar. Para que a nadie de mis compis se le olvide, ya que a mí se me estaba olvidando, se lo digo a la conserje: Conchi, mira, acuérdate de decirles a los que veas que tenemos claustro en el recreo, que al ser una cosa tan corta se nos va a olvidar. No contenta con dejar el aviso, voy diciéndoselo a mi compañera María, a mi compañero Juan, a Raquel, a Sonia... a todos y todas los de la sección. Algunos ni se acordaban. Resultado: Todos fueron al claustro... menos yo. En el recreo me quedé en el aula, entusiasmada con mis cosillas y atendiendo algunas preguntas de tres alumnas. Me enteré de que había habido claustro cuando una de mis compañeras me llega braceando y diciendo: ¡Capulla, no he salido por un voto!

Ya a última hora, descansada como nunca aunque a esas horas suelo estar hecha papilla, salgo la última, cuando ya solo quedaban la conserje y las dos limpiadoras. Me había entretenido atendiendo dudas de otras tres chicas. Cuando se han despedido les he deseado feliz fin de semana y no me han dicho nada. Pero eso, salgo por la puerta contentísima, saludando a las limpiadoras con la mano libre: ¡Hasta el lunes, feliz fin de semana! "Shiquilla, que hoy es jueves" ¡Ahhhh, qué bien, parecía viernes!

Aquí estoy, con la misma sonrisa, me voy a andar con mi "churri" un rato. Dicen que voy a dar clase hasta los 67 años... ejem.