31 marzo 2010

¡A buenas horas!

¿Qué hago yo a estas horas escribiendo un post?

Nos hemos venido las tres a Barcelona a la casa (enorme) de la madre de Pepa. A las 12 me caigo de sueño. La peña se disuelve: cada mochuelo a su cama. En la cama me desvelo y pienso que si estuviera en casa me iría un rato al ordenador y me fumaría uno o más cigarrillos, me relajaría y me entraría sueño de nuevo. Pero aquí no quiero fumar porque nadie fuma, aunque nadie me lo prohibe. Mmmmmm. Más ganas de fumar.

En nuestra habitación tenemos el portátil de Pepa con su modem USB.
Decido encenderlo.
Me pide el PIN, meto lo que creo que tiene que ser y no es.
Meto otra cosa posible y tampoco es.
Y una más, que hace saltar la petición de PUK.
Apago el portátil.

Decido ponerme el pijama y bajar al salón para usar el otro ordenador. La escalera está oscura y no quiero encender la luz para no despertar a nadie. Al fondo sé que está el salón, grande y oscuro como la boca de un lobo. De pronto me sube un miedo irresistible, tonto, anacrónico, ¡a mi edad!

¿Y si el alma del padre de Pepa vaga por ahí abajo?


De un salto me vuelvo a la habitación, mirando de reojo hacia atrás. Cierro la puerta.
Me tumbo en la cama y me pongo a leer.
Quiero fumar.
Quiero un ordenador. 
Me quedo boca arriba mirando el techo.
¿Y si lanzo un SOS a mi Pepa que respira plácidamente en el séptimo sueño?
¡Qué falta de consideración!, me digo.
Pero al final le chincho... Pepa, Pepa...
Abre un ojillo.
No tengo sueño, le digo.
¿Y eso?
Quiero un ordenador y fumar.
Ahí está el mío.
Ya, pero lo he escacharrado y no va Internet.
Bájate abajo.
Lo he intentado, pero al tercer escalón he dado marcha atrás acojonada ¿y si tu padre tiene algo contra mí y me lo encuentro?

Le he contagiado mi ataque de risa y al final he conseguido despertarla del todo. Ha cogido su manta y se ha acostado en el sofá del salón para que yo pueda estar a su lado y sin miedo en este ordenador.

Antes de dormirse (o lo que es lo mismo, antes de apoyar la cabeza en el cojín) levanta la mirada hacia el techo y dice: "Papá, a mi Cande no la vayas a asustar ¿eh?". Y ella misma, con otra voz más grave y retumbona responde, como desde el aire: "¿Quién es Cande?".

Pues eso, aquí estoy, tan desvelada que podría escribir diez posts. Ahora voy a ver los vuestros.

Segunda parte. De no saber mi nombre a confundirme con otra

La tarde pasada he decidido dedicarme a la agricultura en el huerto de mi suegra, abandonado desde que murió su marido porque ella ha estado en casa con nosotras. Llegan sus vecinas de visita, como cada tarde, y me encuentran en chándal, destripando la tierra con la azada y sacando raíces.


Las saludo y vuelvo a cavar. Las tres vecinas y mi suegra se sientan en sillas y tumbonas para mirarme trabajar mientras toman unos refrescos. Pepa y Mayita miran de pie.

Una de las vecinas dice: "¡Pero qué apañá que es, mira qué arte con la azada, parece que ha trabajado la tierra toda la vida!". Otra dice que lo hago mejor que su marido, que en gloria esté.  Un estímulo para hacer con ella (con la azada, no con la vecina) el triple salto mortal con doblete, mientras sudo y hago caso omiso a  los picotazos en las lumbares.

El público visitante me sugiere, pregunta y anima: "María, poda aquellas ramas". "María, ¿qué planta es esa?". "Ole, María". Claro, las criaturas hablan por lo que oyen. Si es que tendría que decirle a mi suegra que escribiera cien veces "María era mi nuera anterior, la de ahora se llama Candela".

17 comentarios:

  1. Cómo nos impone lo desconocido...

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  2. Yo, que me he criado en una casa grande y antigua, entiendo ese temor irracional. Esas casas silenciosas en la noche, parecen albergar todo un tiempo vivido por otros. Y da la sensación de que todos esos momentos, impregnan el aire.

    Saludos, agricultora en ciernes.)

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  3. Creo, sin temor a equivocarme, que el amor por tu Pepa supera todos los miedos (acompañada por ella) y todos los nombres de nueras anteriores, por lo que la posible cotidianeidad se vuelve extraordinaria.

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  4. Vamos por partes:

    Le escacharras el ordenador, le despiertas a horas intempestivas, y en vez de apuñalarte directamente (cosa que estaría perfectamente justificada) hace guardia a tu vera para evitar apariciones espectrales. Eso es mas que amor.

    Que buena la estampa de tu suegra y sus secuaces dirigiendo la operación huerta desde sus tumbonas. "Mira que bien le da a la azada comosellame - ¿Quien? - Pues esa, ...la rotavator" ¿No te ayudó nadie?

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  5. jajajajajajaaa, creo que me oyen las carcajdas en el quinto, pero qué buena la respuesta de Pepa, es genial. Ahora bien, entiendo tu miedo, yo viví con mi abuelo y mi abuela en una casona de pueblo y había una habitación con la foto de una hermana de mi madre que se murió de niña (la hermana, claro, no mi madre) y yo pensaba que esa habitación era su tumba, puuuufff.

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  6. María, pues es la primera vez que me da un miedo de esos. Ozú!

    Charm, esta casa es moderna y todo ¡qué susto más tonto! El huerto lo estoy dejando rechulo, me queda la otra mitad para esta tarde :)

    Alson, es que la Pepa es un punto. No me queda otra que quererla :)

    Castafiore, esta mañana ha salido y me ha llamado por teléfono cuando estaba leyendo tu comentario y he pensado en ese apuñalamiento merecido jajaja. Estaba seria por otras cosas, menos mal. Rotavator jajajajajajaaja me parto! Al final se animó una de las vecinas y se puso a cavar conmigo. Al quedarnos solas en familia, he visto que el nivel de confianza ha avanzado: Mi suegra me ha llamado solamente Mari!

    jajajaa, Marcela. No sabes lo bien que me siento de no saberme sola en los miedos irracionales.

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  7. Sra. Castafiore, no he dicho lo que quería: que Pepa ha salido y me ha llamado por teléfono, muy seria... y yo leyendo tu comentario :)

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  8. jajajaja síiiii, jajajaj eso lo entiendo perfectamente, a mí también me pasa a veces. Hay que ver cómo te quieren, eh??

    Besos a las dos!

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  9. Lo que cuentas del huerto y su público me parece absolutamente genial. La paciencia de tu Pepa, digna de admiración. Lo del mieditis, mujer, tiene su gracia que todavía respires restos de ingenuidad infantil, me resulta enternecedora toda la circunstancia. Un abrazo.

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  10. Lo narras de una manera tan cinematográfica, que yo más que leer te/os visualizo. Me encanta.

    El sentido del humor de tu Pepa, genial.

    Besos

    noche

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  11. Tu Pepa es una santa, porque lo que es a mí, me despiertan de madrugada porque no tienen sueño, quieren fumar y un ordenador.... y te aseguro que ven a mi padre.... literalmente.
    Sois geniales. Lenteja

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  12. jajaj..qué gráfica eres chiquilla y tu con la azada y sonriendo sin decir nada.. Tu Pepa una santa..

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  13. Despertar a alguien cuando esta durminedo a pierna suelta... de asesinato directo. La información que hubieras podido obtener si te topas con el padre, de privilegio, sabrías como se está en el otro lado, lo que te has perdido niña jajaja...

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  14. jajaja, Candela, tu Pepa es genial. En cuanto a lo del nombre, ya lo dijo Shakespeare: "What's in a name?"
    "That which we call a rose, by any other name would sound as sweet..."
    Un beso, Mari.

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  15. jajaja, vamos por partes, candeliya:

    lo de tu Pepa no es sentido del humor solamente, es santa paciencia!! mira que no parar hasta despertarla... ya te vale!

    y lo de tu suegra lo entiendo... les suelen pasar estos deslices a las suegras de tanto en tanto, no se lo tomes a mal.

    Y enhorabuena por tu dedicación al huerto, nosotras estamos haciendo un huerto urbano en nuestra terraza.

    Un abracito para Pepa, para Mayita y para ti

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  16. Morgana, un beso!!!!!!!

    Emejota, se me sale a veces la niña jajajaja. Lo digo por la mieditis. Gracias y un beso :)

    Noche, ¿podría parecer un guión para un corto? jejeje, qué gusto, ojalá supiera hacer eso. Gracias. Besitos

    Lenteja, espero no tener que despertarte nunca para que no se te despierte la parte ogra ni llames a tu padre jajajaja (y yo que te veo pacífica como la Pepa???)

    Ico, yo no decía nada porque me sentía mona de feria, con tantos ojos mirándome y yo viendo sólo bultos porque no llevaba las gafas :) Así que sonrisas y lucimiento con la azada jajaja

    Gata, ¿asesinato directo aunque el despertar sea por una buena causa? Y por lo del padre, a saber si me querría contar lo que estaba haciendo allí o arañarme por arrancar sus acelgas del huerto :(

    Patsy, si yo ya oigo María y me vuelvo! Le he puesto mi esencia al nuevo nombre y ni me molesto en sacar a nadie de su error, jejeje. (Es bonita esa frase, no sabía que fuera de Shakespeare).

    Lena, es que creo que esta mujer me quiere un montón :P, de ahí su paciencia. El sentido del humor ya lo tenía de antes. A ver si cuentas lo de tu huerto urbano. Lo mismo te copiamos :) Y en cuanto al nombre, lo que le he contestado a Patsy. Me da igual jajajaj. Besotes.

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  17. Yo iba a decir como la sra.Castafiore pero ya está dicho. Eso. ;)

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