25 marzo 2010

El sonido de los idiomas

Es una mujer pequeña y adorable. Cuando nos sentamos a la mesa hablamos de las cosas del día, de historias antiguas, de afectos, de costumbres, de ritos... 

Dejó Bolivia hace unos años para buscar algo mejor aquí en España y poder enviar dinero a sus hijos pequeños y a su madre, que los cuida. (A su madre me encantaría dedicarle un post, ¡qué mujer!) Trabaja en nuestra casa.

Sonriendo y con su voz suave, le ha enseñado a Mayita el saludo inca, que no sabe escribir en quechua, la lengua que hablan los indígenas que no pudieron ir a la escuela. Lo escribe como se pronuncia.

Ama llulla, ama sua, ama kella
No seas mentiroso(a), no seas ratero(a), no seas perezoso(a)

Quien recibe ese saludo, responde:

Khanpis kikillantaj kay
Tú tampoco seas así

Yaku (agua), hallpha (tierra), killa (luna), inti (sol), son palabras que suenan bien en su boca. Unos idiomas nos resultan agradables al oído (o al alma) y otros no, pero depende muchas veces de quién esté hablando y también de la pronunciación diferente de unas zonas u otras. Unos amigos míos, chico y chica, alemanes, hablaban en su idioma entre ellos. Cuando hablaba ella, parecía que estaba montándole una bronca a su novio. En cambio cuando hablaba él, resultaba agradable al oido. Eran los sonidos guturales fuertes o guturales suavizados de sus dos regiones de origen. En general, el idioma alemán me resulta rudo y mandón. El catalán,  prepotente, pero como lo habla mi mujer (que es catalana), es música celestial; el gallego me suena a nostalgia; el francés, a amor; el italiano a música y adulación;  el inglés americano, a hablar comiendo chicle o con desgana.

¿A qué te suenan los idiomas?

11 comentarios:

  1. A... ¿qué pacha boca?
    (ah, que eso no vale...)

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  2. A melodía, ritmo, cadencia. Cuanto más se conocen más se aman y la promiscuidad lingüística me agrada. Un abrazo.

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  3. Supongo que habrás oído que según decía Carlos V:
    El alemán era la lengua para hablar con los caballos,
    El francés para hablar con los caballeros,
    El italiano para hablar con las mujeres y
    El español para hablar con Dios.

    A mí, que soy una amante de los idiomas, cada vez me gusta más el acento del sur de España porque el castellano-castellano me suena demasiado redicho... ¡será la costumbre!

    Un abrazo

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  4. A que tengo que volver a ponerme a estudiar inglés. Ya que estamos podrías dar un cursito on line junto al de informática...

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  5. Yo creo que depende mucho de uno mismo y sus experiencias con los idiomas. El francés suena a amor porque tenemos en nuestro imaginario muchas canciones de amor en ese idioma, los italianos sabemos que son liantes y así nos suena su lengua, el alemán lo asociamos con lo militar, autoritario y dictatorial, el andaluz se asocia a divertido y chistoso, porque la inmensa mayoría de los chistes que nos cuentan lo hacen con acento andaluz, el catalán te parece prepotente porque así te lo han hecho creer... cuando su sonido es una mezcla entre italiano y francés. Cuando no lo conocía, también el inglés americano me sonaba a desgana mascando chicle, luego ya no.

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  6. Esta cosa no manda últimamente la mitad de mis comentarios. He escrito un montón y no aparece :( Cuando vuelva lo reescribiré.

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  7. Yo siempre he sido una negada para los idiomas, todos me suenan a chino.

    Quizás por eso ahora estoy estudiando el lenguaje de signos, esperemos que este lenguaje se me de mejor.

    Besos.

    noche

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  8. jajaj, Alson, así les hablo yo a mis gatos :)))

    Emejota, mi ilusión era aprender 6 perfectamente. Me da que no tendré tiempo para tanto :)

    Sinkuenta, no había oído eso de Carlos V. En cuanto al andaluz, el más feo precisamente el "granaíno", lo reconozco. Y eso que lo tengo encima, pero procuro no hablar con ese deje que "me patina".

    Tantaria, of course! Con mi experiencia en inglés te sacas el First Certificate en un mes :))

    Maikix, es posible que sí, o en parte sí. Cuando escuché hablar al primer alemán, yo tendría como 7 años y no sabía nada de guerras, ni de alemanes, ni de militares, pero me preguntaba por qué estaba siempre tan cabreado (no lo estaba, hablaba de cosas normales y en tono normal jajaja). Del idioma francés me enamoré en mis primeras clases y por la música. El italiano, cuando estuve en Italia la primera vez me dije: lo tengo que aprender, es maravilloso y musical. Al catalán le he tomado manía, lo reconozco, a causa de las imposiciones (por ejemplo en mi instituto hay catalanes y valencianos, pero yo no podría concursar a Cataluña, cada persona tiene capacidad para aprender un número de idiomas, no tropecientos, y si en este país cada comunidad impone el suyo, perderíamos una maravillosa movilidad laboral, una pena).

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  9. Por cierto, Maikix: que voy pa' tu pueblo!!!!!!!!!

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  10. Candelaaaa...!!! Acabo de ver tu comentario. ¿OS VENÍS A BARCELONA PARA SEMANA SANTA? :))))))
    Podríamos vernos. Tienes mi mail en el blog, escríbeme y te doy mi móvil, o me das el tuyo, y si os va bien, nos tomamos un café una tarde.

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  11. ¡Ay que gusto, Candela que os veáis con Maica!!!
    A mí los idiomas me gustan casi todos, algunos por asociación, otros por musicalidad, o por precisión, o por economía o por florituras - los acentos, en cambio, a veces me chirrían. Pero creo que es hasta que te acostumbras.
    Espero que os veáis y tomaros algo a mi salud, blogueras favoritas!!

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