02 marzo 2010

Pestiños

PESTIÑOS

Hoy os voy a dejar una receta para hacer unos deliciosos pestiños. La receta es de mi madre y a ella le salen buenísimos. Los de la fotografía los hizo ayer por la tarde.

Ingredientes

Los ingredientes van en proporciones, excepto la harina, para la que no hay proporción alguna, excepto la vista y el tacto. Usaremos como medida un vaso para agua.
  • Aceite de oliva: 1 vaso para la masa + el suficiente para poner en una sartén pequeña y honda donde se freirán.
  • Vino blanco: 1 vaso y medio. Vino normal de mesa, valen los de tetra brick.
  • Matalahúva: Un puñadito de semillas, las que se pueden coger con la punta de los cinco dedos de una mano.
  • Sal: Una pizca.
  • Azúcar: No hay medida. Se usa para rebozarlos cuando están terminados.
  • Harina: Pongamos que un kilo, pero se tiene que adecuar a la textura que deseamos obtener.

Semillas de matalahúva (anís)

Preparación

Se pone a calentar el aceite para la masa en una sartén. Cuando empiece a humear, se le echan las semillas de matalahúva y se retira del fuego. El aceite se cuela para quitarle las semillas, que ya habrán dejado su gusto en el aceite. Se deja enfriar un poco.

En una fuente se echa harina suficiente para cavar en ella un pozo con las manos, en donde después se echará:

- El aceite con sabor a matalahúva, cuando se haya enfriado un poco.

- El vino

- La pizca de sal.

Se amasa todo y se va agregando harina si es necesario. Se sabe que la masa está bien cuando puede modelarse para darle forma a los pestiños.

Se pone a calentar aceite en una sartén honda y pequeña. Tiene que haber suficiente aceite para que los pestiños "se sientan a gusto", sin apretujarse ni estrellarse con el fondo.

Mientras se calienta, se van haciendo y luego echando a la sartén los pestiños: Se hace una bolita, se aplasta con la mano y luego se le da la conocida forma del pestiño. Tienen que quedar bien finos o no se freirán bien por el centro, con lo que perderán el factor crujiente que los hace tan ricos. No tardan mucho en hacerse en el aceite, así que hay que poner atención en retirarlos en cuanto estén doraditos. Se van haciendo más pestiños, echándolos y sacándolos de la sartén.

Cuando hemos terminado de freírlos todos, se pasan por azúcar. Es el único azúcar que lleva el pestiño, la del rebozado.


LISTOS PARA COMER en cuanto se enfríen un poco. Pero si se comen calientes, tampoco pasa nada :)

8 comentarios:

  1. ¡qué ricos!!!! y dices que no engordan ¡verdad? que se queman más calorías masticando que las que ellos aportan ¿verdad? jajajajaa

    de dónde saco yo matalahúva? y que c* es eso??

    ResponderEliminar
  2. que buenosssssssssssssssssss!!!!!!. la de siglos que hace que no los como.

    Farala, matalahuva es anís mujé, que le da ese gustillo tan rico....

    Cande guapa mándame unos pocos anda.

    ResponderEliminar
  3. Yo sólo puedo suspirar ante ellos...

    ResponderEliminar
  4. Ricosssss!!!!!!!!!! anda que recetilla nos has dado. Veremos si me animo a la rica caloría.

    ResponderEliminar
  5. Farala, como dice mam, es anís, pero para no confundirlo con el estrellado, que no tiene nada que ver, he puesto el nombre que le damos aquí, que es inconfundible. He añadido una foto :) ¡No engordan casi nada!

    Mam, vente para acá mientras quede alguno, que en los climas fríos se rellueven! :)

    Dintel, no suspires, come, cierra los ojos y ¡disfruta!

    Gata, anímate, que a ti se te da bien la repostería.

    Besos a todas

    ResponderEliminar
  6. ¿y en vez de la receta, por qué no nos das la dirección de tu madre????????

    ResponderEliminar
  7. Son los mismos ingredientes que las rosquillas de mi suegra. Me imagino que la diferencia consistirá en la textura. No los hago que no queda uno sano. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. mmm... yo quiero! pero no quiero aprender a hacerlos por la misma razçon que nunca he querido aprender a hacer nada de repostería, sería algo así como hacerme harakiri con lo tragona que soy...

    ResponderEliminar