22 marzo 2010

¿Qué he hecho esta vez?

"Hacéis demasiadas leyes y, lo que es peor, las hacéis con conocimiento de que no se podrán cumplir." Herbert Spencer

Se me adelantó Marías, pero nunca habría sabido explicarlo como lo hace él. Faltan leyes importantes, habría que reformar otras que están en vigor y sobran muchísimas otras de distinto rango. Para cada minucia se exige una ley, un decreto, un reglamento. Es el pueblo quien exige, el mismo que luego se ve atrapado por una ristra exagerada de normas, muchas de las cuales se salen de la lógica-ética natural del ser humano y que, por otra parte, resulta imposible aprendérselas dado su elevado número. Eso crea un estado de permanente alerta e inseguridad jurídica. Si un policía llama a tu puerta o te para por la calle, aunque sólo sea para saludarte porque resulta ser tu primo lejano, enseguida te salta la alarma: ¿Qué habré hecho ahora?

El exceso de leyes ahoga a las personas, empobrece la comunicación, fomenta la insolidaridad, el chivateo y la picaresca, dificulta la gestión social y colapsa los tribunales con litigios de tres al cuarto que podrían resolverse entre las partes, si no se hubiera perdido la capacidad de comunicación y de negociación.


A medida que crece la judicialización de un pueblo, decrece su conciencia social y solidaria, aunque hay quienes justifican la mayor judicialización en la escasez de principios humanos y sociales, algo con lo que no estoy necesariamente de acuerdo. Más bien creo en la primera tesis.

6 comentarios:

  1. Candela, es curioso ver como nos sincronizamos en la blogosfera y se nos ocurre hablar de lo mismo a un tiempo. Yo publiqué ayer un nuevo post que se llama 'las normas' y, aunque desde otro punto de vista, comparte con el tuyo la misma esencia. Sí, el mundo está cada vez más regulado y yo ansío encontrarme en un lugar donde esté libre de prohibiciones. UN ABRAZO

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  2. ¿Por qué será que nos encanta prohibir al mismo tiempo que nos saltamos esas mismas prohibiciones?...

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  3. Estoy de acuerdo con tu post. Añadiría la importancia de agilizar ciertos procedimientos. Sospecho que algunas carpetas pasan a la parte inferior de la columna. Con la esperanza de "prescribir". Pero, en fín, esto a lo que aludo es sobre el funcionamiento del sistema jurídico, bastante enmarañado.

    Un saludo.)

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  4. ...desde las escuelas... en las escuelas ya existe un exceso de normas y leyes que dificultan la negociación y el acuerdo. Desde las escuelas de Infantil, digo. Imagínate el dislate.

    Besos

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  5. Totalmente de acuerdo con Marías y contigo. Cada vez hay mas normas y mas absurdas y dificiles de conocer de antemano. Y luego está el imperio de lo políticamente correcto en la opinión y hasta en el lenguaje verbal y gestual, con lo que al final somos todos robotines lentos e idénticos haciendo la fila india. No tenemos libertad ni para meter la pata.
    Y luego estan los cuadriculados que aplican las normas dejando claro que el sentido común es el menos común de los sentidos.

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