04 junio 2010

Da un poco de miedo pensarlo

Esta tarde me llamó A. desde Bolivia. Se marchó hace un mes para estar un tiempo con su madre y sus hijos, a quienes no veía desde hacía cuatro años. A su vuelta, pensaba traer consigo a sus dos hijas menores para que viviesen aquí con ella y su marido. Ella trabaja en casa a media jornada desde hace aproximadamente un año. Le pagamos el máximo de lo que podemos, que no es mucho, tiene su seguridad social, sus dos pagas extras completas y un mes de vacaciones pagadas. Mayo ha sido su mes de vacaciones. No sabía cómo decirle que no se trajese a las niñas y no se lo he dicho. Solamente le he hablado de las novedades: mi reducción salarial que comenzará en junio. Ella lo ha entendido y ha fingido no estar llorando. Estoy preocupada porque no voy a poder pagarle su sueldo ni voy a reducírselo, como harán con el mío. No voy a permitir que trabaje lo mismo para ganar aún menos. Esa familia hoy por hoy depende casi al 100% de mi salario (la mía sin el casi). El marido se quedó en el paro cuando cayó el negocio de la construcción, después recibió el subsidio por desempleo, que ya se agotó también. Ahora trabaja en chapuzas que le encargan, tres o cuatro días al mes.

Ambos son buenos trabajadores y muy buenas personas. Han trabajado y pagado sus impuestos durante años en nuestro país y ahora querían traerse a las dos pequeñas, sobre todo ella, que ya no quiere seguir echándolas cada día de menos, pero los proyectos se están truncando. Aquí no hay mucha esperanza laboral a corto ni medio plazo.

Soy una simple persona asalariada, una funcionaria media, cuyo salario está compuesto de una pequeña base y un montón de complementos, trienios y sexenios. Como yo y por debajo hay muchas más personas que también pagan a alguien para cuidar a sus hijos o a sus padres ancianos mientras trabajan. Por la misma regla, supongo que muchos de esos pequeños trabajos dependientes dejarán de existir. Y eso supone muchos miles de personas más en la calle, sin trabajo ni medios de subsistencia. El Estado no puede hacerse cargo de todos ellas. Algunas se marcharán a sus países de origen, otras se quedarán a la espera del milagro de un trabajo como el de antes.

¿Qué podemos hacer nosotras? Desde luego vamos a reducir cualquier gasto prescindible para que ella pueda seguir con nosotras en las mismas condiciones, pero no sé cuánto podremos mantener esa situación. Intentaremos encontrarle otro trabajo. Me preocupa no ya solo ese problema de dos personas concretas, sino el efecto multiplicador de esa teóricamente "inofensiva" bajada salarial.

Si no habéis oído la versión especial "crisis" del "Algo pequeñito", aquí va:

13 comentarios:

  1. Uf! Tiempos de difíciles para todos.

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  2. Así están las cosas y así, por desgracia, parace que van a continuar. Indigna cuando paras a pensar y esos parones analíticos se convierten en continuos. Te preocupas por lo tuyo, por lo de los tuyos y por lo de los más cercanos. Si sumas la preocupación por el conjunto de los que estamos sufriendo esta absoluta falta de previsión y capacidad de reacción, te das cuentas que vives en una eterna preocupación, un sinvivir que no ve luz al final del túnel. No hay que tirar la toalla y como dices al final, no hay que dejar de preguntarse ¿qué podemos hacer nosotras?.

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  3. Hola Candela. Cómo tú dices, el efecto se multiplica. Es una gran mancha de petróleo que acaba por pringarlo todo.

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  4. Lo siento, lo siento, lo siento... no sabes cuánto me duele leer este post y no estar más cerca por que si al menos viviéramos en la misma provincia podríamos unir fuerzas entre las dos familias que tenemos problemáticas similares para intentar alguna estrategia en plan cooperativa para aliviar nuestra situación... Si se te ocurre algo en lo que podamos echar la mano a A., dímelo. Yo también pensaré por acá... ¡Qué impotencia!
    Besos de las dos para las dos, un fuerte abrazo.

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  5. Me escandaliza que se practique con los peatones el recorte de sus salarios y la siega de sus empleos mientras la secretaría de estado para el deporte concede primas astronómicas a los millonarios que juegan al fútbol con "la roja". Me escandaliza que Alemania y otros países fuertes atosiguen a Grecia para que promulgue medidas mezquinas contra sus ciudadanos, mientras les cobran una pasta por venderles material innecesario de guerra por si acaso contra Turquía. Me repatea que los grandes grupos financieros practiquen la carroñería del chollo en los países que ellos decidan, como por ejemplo, España. Me jode que esta crisis financiera creada por algunos que han jugado con castillos en el aire, que van a ganar dinero, pero menos del esperado, signifique que se niegue al trabajador -con suerte si lo tiene- se le deniegue el acceso a la universidad a base de encarecer másteres, que pueda viajar como los ricos y que tenga un segundo domicilio. Porque todo eso de creernos ricos se va a acabar.

    Y lo peor es que todo es FICTICIO.

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  6. Triste, muy triste. Siempre pagan (pagamos) los mismos.
    Y tenemos que oír que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades cuando la gente no se ha endeudado para comprarse yates sino primeras viviendas, no lo olvidemos. Con precios desorbitados a base de comisiones a políticos de empresarios. Y estos mismos depredadores nos acusan ahora de baja productividad, y es que no hay mejor defensa que un buen ataque.
    Bajo la excusa de la competitividad y la productividad, y con la evidencia de que vagos hay en todas partes, desmontaran los escasos derechos que a los trabajadores les quedan. Es cierto, a los funcionarios no se les sube el sueldo en tiempos de beneficio en las arcas del estado. Ni a los trabajadores de la empresa privada se les reparten los beneficios que genera la empresa. Que mejor que esconder el capital unos cuantos meses más, tensar la cuerda, y poquito a poquito ir suprimiendo los “lujos” de los miles de millones de “urbanitas” que han proliferado en el primer mundo (sanidad, educación, cobertura de desempleo). El planeta no soporta tanto lujo y menos si los Chinos aspiran a una vida digna ¡qué va a ser esto!.
    Si la estrategia falla siempre les quedará una guerra. Es un recurso fácil para activar economías. El actor de turno, pone un pie en la frontera del actor secundario y ya le hemos liado. Millones de muertos defendiendo un palmo de tierra (habitualmente sembrado de petróleo) que jamás conocieron y del que jamás obtendrán ni un pingüe beneficio. Eso sí, la ocasión de que el capital cambie de manos y surja una “nueva era”, con los mismos perros con distintos collares.
    Ojalá me equivoque, y esto sea sólo un episodio de apretarse el cinturón y no una bajada de pantalones definitiva ante la tiranía del “mundo financiero” (por cierto este eufemismo escandaliza, tienen cara y nombre).

    Felicitaciones por tu blog, Candela.

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  7. Estas "cabezas pensantes" no han contado con el "efecto dominó"... aunque, total, tres cojones les importa.

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  8. Desde la astrología se sabía hace mucho tiempo que cuando Plutón entrara en Capricornio se liaría gorda, pero como de costumbre, no nos lo queríamos creer, yo la primera. Hay que j.... y lo peor es que siempre caemos los más débiles, es la ley de la selva, y que no me vengan con subterfugios políticos. Para empezar me he solidarizado limitando la ingesta, para ir acostumbrando al cuerpo. Un abrazo.

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  9. Buena entrada. Parece que no se han parado a pensar en las consecuencias.
    Cuando hablaron de la bajada a los funcionarios yo hablé en mi blog de que eso seguramente bajaría el consumo. No solamente porque hay menos dinero sino porque por primera vez desde Primo de Rivera se hace una BAJADA de sueldo y uno se plantea si no habrá otras...Hasta ahora había sido congelación (Aznar nos tuvo en la nevera mucho tiempo), pero contabas con la idea del puesto seguro y mismo sueldo. Ahora uno se plantea si no tendremos que trabajar gratis. Y, por si acaso, reducimos a lo indispensable.

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  10. Da una rabia e impotencia tremenda leer cosas como esta. Tambien un algo calido, por tu humanidad, y la de A. a través de ti.

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  11. Ah! Cochino dinero que domina el mundo por la avaricia de estúpidos que dedican sus esfuerzos a contar beneficios, ¿dónde irán esos beneficios cuando hayan muerto? Al capital las personas no le importan en absoluto.
    Candela, complicado lo vas a tener en diciembre con la extra, ahí descuentan al funcionariado lo correspondiente a los primeros meses de 2010 (hasta mayo inclusive), un buen bocado. En fin, todo sea por la política de mercados. Me pregunto si por diciembre aparecerá otro virus y el gobierno tendrá que desembolsar una buena cantidad para comprar vacunas. ¿Cuántas vacunas de la gripe A han sobrado? ¿Cuánto tamiflu quedó almacenado sin usarse por la gripe aviar? En fin, estamos en manos de locos y, lo peor de todo, ni ellos mismos saben hasta dónde son capaces de llegar por avaricia.

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  12. "Todos los actos tiene consecuencias que van más allá de lo que puedas imaginar"

    "Ante la adversidad sale a relucir la virtud"

    Puff qué tiempos, mucho ánimo para todas que vienen "curvas" y a ver si no nos "mareamos".

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  13. Hola!!Aterrizo en tu blog navegando por ahi, y con tu permiso, seguiré pasando porque me gusta, sin más!!

    Yo también soy funcionaria y estoy totalmente de acuerdo con tu razonamiento, lástima que quien decide estas cosas no se de cuenta del efecto dominó que ocasiona esa "pequeña" rebaja salarial. Yo aún estoy mirando dónde recorto, pero de entrada no más gimnasio y el coche a dormir en la calle, menudo disgusto se ha llevado la pobre señora viuda que me alquila la plaza de aparcamiento, me ha dolido en el alma!! Y lo que más me duele es dejar de hacer mis aportaciones mensuales a una ONG de ayuda a los niños porque no puedo seguir aportando lo que no tengo. En fin!!

    En fin, aparte de esto, voy a seguir leyéndote un rato.

    Hasta pronto!!

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