05 junio 2010

¿Mi marido?

Vino hace tres días porque yo la invité.

Le había puesto mucha ilusión, pero no ha servido de nada. Estuvo en casa dos meses, de febrero a abril, después de morir su marido y no pasó nada trascendente, excepto que fue la primera vez que madre e hija habían tenido una relación normal ¡increíble y durante tanto tiempo! Le tomé muchísimo cariño, porque en muchos aspectos es una persona entrañable, de la tierra, sencilla e ingenua, pero sobre todo porque es la madre de mi mujer y eso da muchos puntos (ya sabéis lo que opino de la importancia-influencia de las madres sobre nosotras). Sabía que tenía sus puntos negros (y gordos) con respecto a su hija, pero creí que era cuestión de darle cariño e integrarla para que no le salieran. Sabía también que no es maldad lo suyo, sino puntos de locura. Se monta películas en su cabeza y no hay forma humana de hacerla razonar. Para ella es absoluto y real lo que imagina.

Ayer, después de llamar ladrona a su hija, quería marcharse y yo me apresuré a buscarle billete de vuelta a su casa, pero Pepa me dijo "déjalo estar, es una de sus pataletas para llamar la atención, realmente no quiere marcharse". Desde que no encontró sus 50 € en la billetera (no trajo dinero, aunque creyese que sí), y dedujera de inmediato (como siempre, toda la vida, cuando no encuentra su dinero) que su hija se los había robado, no ha sido posible que reflexione sobre otras posibilidades, por ejemplo el no haberlos metido ahí antes de venir o que se los hubiera robado yo (ni siquiera jurándole que soy una cleptómana compulsiva).

A partir de ese momento ha entrado en acción ese su otro yo que conocía de oídas: Encerrarse, llorar, fuerte y seguido durante horas, como un bebé grande, y revolver nuestros armarios, ordenadores y cajones cuando se ha quedado sola en casa.  No sé qué se imagina que escondemos, pero siempre rebusca a escondidas -se sabe la anatomía íntima de nuestros cajones mejor que yo-. Lo cierto es que, una vez más, ha cogido algo que no le pertenece y lo ha metido en su maleta, un libro de su hija (hemos hecho la vista gorda), mientras que un libro que le he regalado yo (uno de los últimos que he escrito) lo ha dejado "olvidado" sobre la mesa, con un letrero invisible de "métetelo por el culo". Aunque todavía no nos había dado ocasión de contarle lo de nuestra boda, por las huellas del delito sabemos que ha encontrado el certificado de matrimonio y las fotos, luego las sospechas se han confirmado al despedirse. 

No le hemos hecho caso a sus berridos, la hemos dejado lamentarse, comer, dormir y llorar todo cuanto ha querido. Esta tarde, tras su maratón de 30 horas,  ha dejado por fin su reclusión para subir y pedirnos, hipando como si la hubieran matado, que le compremos el billete. Esta vez, su propia hija ha ido de inmediato a comprárselo (entonces ha llorado más fuerte todavía, realmente quería que le pidiéramos, una vez más, que no se fuese). Luego la ha acompañado al aeropuerto, pero antes ha venido a despedirse de mí. Le he deseado un buen viaje y ella me ha dicho:

- Para otra vez que me invites, pregúntale antes a tu ma-ri-do.
- Quieres decir a mi mujer ¿no? -Ha hecho mutis por el foro.

P.S. Olvidé decir que ha desheredado por enésima vez a su hija.

27 comentarios:

  1. Ánimo. Sólo queda aguantar el tirón; imagino que estas personas no cambian. Beso para tu mujer y para ti.

    ResponderEliminar
  2. jó, chicas, qué paciencia... y que respeto, no??

    Besos para tu marida y para ti.

    ResponderEliminar
  3. Acabo de salir del atolladero y mientras ceno no podía por menos que leer tu entrada. Me suena familiar, ¿por qué será? Tengo algunas historietas de esta índole que ya no merecen la pena recordar, pero resultan fáciles de imaginar. Un abrazo solidario.

    ResponderEliminar
  4. De verdad que os admiro por la valentía que estáis demostrando... Ya es difícil en este mundo sentirse libres para vivir su vida como para tener que aguantar la monserga de todos estos que descargan sus insatisfacciones con los más débiles. ¡Enhorabuena por vuestra solidez! Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  5. Me olvidaba aclarar el detalle, en mi caso la conflictiva era mi madre.

    ResponderEliminar
  6. MMmmm que eso me sono a mi abuela!! y la cantaleta: seguro saliste a tu madre!!! pero si a mi me gustan los hombres por mas que se lo dije nunca se convencio y en sus maratones de rezos y llantos perdio la oportunidad de conocer a su hija como era realmente.

    ResponderEliminar
  7. Lo siento mucho. En esta situación solamente hay una salida y creo que las dos sabéis cuál es. Mucha fuerza y muchos besos.

    ResponderEliminar
  8. Hay mentalidades con una sola verdad: la suya, aunque sea mentira.
    Ni se plantean que pueden tener algún error en su mal amueblada cabeza.
    Paciencia y envío urgente hacia su casa.

    ResponderEliminar
  9. Sus reacciones traslucen muchos conflictos no resueltos, y aunque el tema de fondo no tiene nada que ver, me recuerda las reacciones de mi madre ante los problemas, hacerse la niña pequeña y no querer razonar, hacerse la víctima y esperar que otros los solucionen.
    Tenéis una fortaleza envidiable, yo habría sido muy radical y seguramente habría roto las relaciones hace tiempo.
    Muchos besos, y ánimos!

    ResponderEliminar
  10. Qué pena Candela... creo que es el tercer post en el que escribo que lo siento mucho, pero sabes que es asi.
    Ayer me quedé pensando y comentando con la güera llegamos a la conclusión de que hay personas que necesitan ayuda profesional. Desgraciadamente han de buscarla ellas por su propio pie, no las podemos obligar.
    También me da pena comprobar una vez más que en este caso (como en todos) el amor no basta.
    Un fuerte abrazo para las dos...

    ResponderEliminar
  11. Un abrazo fuerte para las dos¡¡.

    noche

    ResponderEliminar
  12. cuántas agresiones en tan poco tiempo, supongo que bastante tiene ella consigo misma, pero no hay derecho a que tengáis que aguantar todo eso, para su casa y punto. Cómo me suenan algunas cosas a mi propia madre cuando le salía el lado oscuro.

    ResponderEliminar
  13. uffffffffff, estoy con Pena, creo que necesita ayuda profesional pues ni lo pasa bien ni deja que lo pasen bien las personas que la rodean y que la quieren. Difícil disyuntiva.

    Ánimo chicas...

    Abracitos salinos

    ResponderEliminar
  14. Mucho ánimo Candela!!
    Es lo que tiene la gente mayor...Le debemos un respeto y creo que por eso a veces se creen con derecho a todo sin ser consecuentes con la actitud que toman.
    El problema, desde mi punto de vista, es que algunas personas que de jóvenes eran complicadas, poco transigentes, autoritarias, y cortas de mente...,al hacerse mayores o bien relativizan todos estos aspectos y da gusto estar con ellos y es en este momento cuando soltamos la típica frase de "quien te ha visto y quien te ve"...o bien con la vejez se les agudiza todo ese mal humor y se hace realmente complicado la convivencia con ellos.
    Ayyy...mucha paciencia para tu mujer y para ti!! De verdad, que disteis un ejemplo de saber estar...
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  15. Yo le habría dado los 50€ contándole que me los había encontrado en cualquier sitio, para ver cómo reaccionaba.
    El dinero forma parte del pensamiento recurrente de la mayor parte de la humanidad, a unos les afecta de una forma más nociva que a otros, sobre todo, si no se tiene ni lo mínimo para subsistir y si se tiene ese mínimo por pensar cómo llegar a fin de mes.

    ResponderEliminar
  16. Gracias a todas. Veo que sale por mayoría "que se vaya". No es fácil para su hija, para mí es más aunque fuera hija, porque tengo entrenamiento en que no me importe (de puertas afuera). Lo que queda de aquí en adelante no será fácil tampoco. Por ejemplo, hoy han avisado sus vecinas de Barcelona: no la vieron anoche ni hoy en todo el día, no responde al teléfono ni abre la puerta, están preocupadas. No me he preocupado, pero su hija sí. La he convencido de que es su "ahora vas a sufrir". Menos mal que alguien la vio salir de su casa esta tarde y ya se quedó más tranquila. Pero ahora se le avecina lo peor, con los temas de abogados, juicio por accidente y herencia. Pepa se tiene que ir sola unos días a lidiar con todo (y con su madre), pero no se quedará en su casa (le he dicho a mi chica que quien evita la ocasión evita el peligro). La última vez que estuvimos allí también se le perdió dinero y nos quería denunciar. No está necesitada de dinero en absoluto, pero su obsesión es que su marido y su hija siempre le han robado. Si viene una próxima vez a casa la cachearé antes de entrar y que haga recuento de lo que trae delante de nosotras, claro que luego dirá que traía más y no lo encuentra. Es un tema imposible.

    ResponderEliminar
  17. Mi abuela era igual... con el tiempo las personas mayores se vuelven muy difíciles de tratar... pero ánimo¡¡¡¡

    besinos¡¡¡

    ResponderEliminar
  18. Siento que sea así la relación con la madre de tu mujer. Dadle tiempo, quizá con el tiempo se de cuenta de que está equivocada. Un beso para las dos

    ResponderEliminar
  19. El humor también es una buena salida. Demuestra que se comprende la incomprensión de la otra persona.

    ResponderEliminar
  20. Ufff, mucho ánimo, es un tema muy delicado. Cuando el razonamiento no funciona para arreglar conflictos, es muy difícil manejar la situación. Menos mal que Pepa te tiene a ti, eres su apoyo en todo esto. Animo a las dos.

    ResponderEliminar
  21. ¡Menudo papelón! Ánimo, Candela. Hay gente que no es que no comprende, sino que encima se mete en cosas que en las que no debería (Por mucho que sea carne de su carne y dichos culturales por el estilo). Mientras tengáis claro que a vosotras no os ha de afectar....

    ResponderEliminar
  22. Mucho ánimo y mucha unión entre vosotras. Intentar hacerla reaccionar o comprender se antoja como batalla perdida, pero vuestra guerra es vuestra unión y vuestra felicidad, esa es la importante. Un enorme abrazo.

    ResponderEliminar
  23. Si, a mi tambien se me hace familiar. Es quizás un poco como haber nacido en un lugar de huracanes, tormentas, terremotos, (los suyos). No fue fácil, hubo daños, hay secuelas, vuelve a haber daños. Afortunadamente, los seres humanos, dentro de unos límites, somos capaces de tirar palante en circunstancias adversas.

    Animo con todo ello!
    Y que bueno que ella te tiene a ti :)

    ResponderEliminar
  24. Debe ser duro tener que ver esas actitudes cada vez que os encontráis con ella. Definitivamente necesita ayuda, pero tiene una edad en la que esa ayuda llega tarde, además tendría que pedirla ella y no es el caso.
    Por suerte, deduzco que hay mucho amor entre vosotras, eso es lo más importante y lo que os hará soportar todo el proceso. Paciencia os sobra. Lo habéis demostrado.

    ResponderEliminar
  25. Jo...El Amor a ella no le sirve, pero a vosotras sí. Besos.

    ResponderEliminar
  26. Terrible esa última frase, por fortuna mi suegra es un encanto, mi madre entraría más en esta categoría. Pero el tiempo y mucha comprensión ha ido poco a poco respetando la relación, hasta que ya pienso que aprecia mucho a mi pareja. Por lo que ánimo y paciencia.

    ResponderEliminar
  27. Psicosis paranoica de persecución sería mi diagnóstico. Posiblemente agravada por el trauma de la viudedad...Es difícil verlo, pero es una víctima.

    ResponderEliminar