13 agosto 2010

Cuando no sabes por qué un día ya no existes

"Yo, por principio, no como pizza".
Frase memorable pronunciada por un individuo de grandes principios (2001)


Si tienes una bronca con alguien y de ahí en adelante deja de saludarte o cambia de acera cuando te ve, se comprende. Lo mismo si le has hecho la pascua, sin querer o queriendo. Puede que incluso si te disculpas por una metedura de pata ya nunca más te vuelva a dar cuartelillo, que hay gente que tiene muy mal perdonar. Hasta ahí, mal que bien, se entienden las cosas.

Pero cuando alguien de buenas a primeras te hace sentir invisible sin que sepas el motivo y -lo peor de todo- cerrando puertas a la posibilidad de preguntar si es que pasa algo, se te crea una zozobra que muchas veces no debería tener razón de ser. En casos así quien posee una buena inteligencia emocional opina que lo mejor es dejar de zozobrar, olvidarse del desprecio, no pensar en ello, en el fondo sus razones creerá tener, tiene derecho a ignorarte, con lo que tú no tienes obligación alguna de darle vueltas a la cabeza. Pero no todo el mundo goza de suficiente asertividad (de base o por determinadas circunstancias), con lo que a veces ese sentir que te ignoran sin saber por qué puede resultar un hueso duro de roer.

¿Qué causas pueden llevar a una persona a rechazar a otra de esa manera, de un día para otro, sin palabras? Creo que tantas como personas haya que se comportan así, incluso porque "por principios" no le gustan los (da igual qué... budistas, periodistas, géminis, omnívoros, vegetarianos u ornitólogos) y acaba de descubrir que fulana(o) lo es. Aunque lo más común es que "nos haya dado la impresión" de que nos ha mirado mal, que su sonrisa tenía doble intención, que aquel comentario iba por donde iba, que se la tiene muy creída, que busca popularidad o mil "impresiones" más.

Claro, al principio no caes. Bienpensante que eres, crees que no se habrá dado cuenta de tu saludo, que no habrá escuchado últimamente tus llamadas telefónicas, que no te vio porque se le cayó al suelo accidentalmente el bolígrafo a la vez que pasabas o que tus e-mails acaban en la carpeta de correo no deseado. Hasta que al final no te queda otra que reconocer que te ha puesto las cruces.

Es curioso que esas cosas ocurran con frecuencia con personas a las que si algo les has hecho ha sido bueno. El rechazo, el "no te conozco", con mucha frecuencia va en relación directamente proporcional a lo bueno que un día hiciste por esa persona. Como si admitir eso que recibieron les produjera un grave malestar, un sentimiento de deuda eterna, como si de un momento a otro les fueras a pedir una compensación, como si te viesen en un insoportable plano de superioridad o como si se avergonzaran de antemano de que tú, hipotéticamente, un día, fueses por el mundo contando que le sacaste las castañas del fuego o que le regalaste cuando los necesitó los únicos 100 euros que tenías ahorrados. (Hay quien, incluso, en casos como estos, prefiere sembrar cizaña en vez de ignorar, o las dos cosas a la vez, que en todo hay grados).

¿Qué haces en esos casos cuando eres el sujeto pasivo?

¿Alguna vez pensaste/creíste/supiste algo malo de alguien que te llevó a ignorarlo/perjudicarlo y que con el tiempo resultó ser falso?

12 comentarios:

  1. Hola Candela,

    te he contestado al post con un mail a la dirección de tu perfil.

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  2. Ay Candela!!! post para pensar eh???
    evidentemente son situaciones que todas hemos vivido (y viviremos) yo antes me llevaba un disgusto de muerte, se me revolvian las tripas, buscaba mil y un sentido a la situación....Pero ahora ya no, si me ignoran pues "no me convienen" me gusta la gente que va de frente y aclaran las cosas, si se esconden en el silencio no me van.

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  3. Vivimos en una sociedad de consumo, en la cual, las relaciones humanas han pasado también para algunas personas a ser eso, usar y tirar, las actitudes así duelen, yo soy una persona muy sensible, cuando me ocurre algo con alguien lo doy vueltas y vueltas, intento encontrar el motivo, rebobino en el tiempo intentando recordar, buscar el motivo, claro está, yo también soy humana y erro como cualquier mortal, pero creo que lo mejor es hablar las cosas, si luego hay que romper esa relación porque no se llega al entendimiento después de hablar, pero de la noche a la mañana ese tipo de actitudes, parecen de patio de colegio.

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  4. en general me importa poco la opinión de los demás. En eso soy bastante soberbia, si a alguien no le gusto no me suelo dar ni cuenta, jajajajaaaaaaaa

    el rechazo más serio que he tenido de los que tu cuentas ha sido por parte de mi único hermano. por ser lesbiana. no conozco a dos de sus tres hijas y no las he visto en 9 años (aunque viven en madrid, tenía esperanzas de conocerlas en el funeral de LQMP pero como el sabía que ibamos las faralaez no las llevó, para que no preguntaran).

    lloré dos años. y él murió para mi. ahora le veo y le hablo porque lo tengo que hacer. pero sin ningun tipo de afecto.

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  5. Ay Candela! van tres respuestas que inicio y que abandono porque me quedan casi como un post y me parece excesivo...
    Solamente comentaré que una vez cometí el error de hacerle el vacío a alguien por comentarios que me había hecho una tercera persona y me arrepiento porque ahora no tengo manera de pedirle disculpas, perdí el contacto.
    Supongo que si no te das cuenta que metiste la pata lo llevarás de lo más bien, convencida de que estás en lo correcto, pero yo ahora puedo ver que fue una actitud pueril de mi parte y de allí aprendí a no hacerlo más.
    Un fuerte abrazo niña, besitos

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  6. Las veces que le he hecho el vacío a alguien le expliqué porqué y era tanto lo que me había hecho que resultó obvio que yono tenía capacidad de perdonar aquello, no me arrepiento, fueron dos personas que murieron para mí y están bien así, después de veinte años sigo sin querer ni verlas.
    A mí me han hecho el vacío algunas veces, porque ser lesbiana, feminista y fuerte se paga muy caro. He sufrido por ello y, en algunas ocasiones, sigo sufriendo porque no lo entiendo. otras veces lo que he visto es que me han hecho el vacío porque mi forma de ser y mis ideas les movían sus propios cimientos y no son personas capaces de crecer. Hace daño, mucho daño, pero no podemos hacer entrar en razón a alguien que se cierra a ello. Candelilla, por favor, dime que estás bien, que me duele pensar que te encuentras mal. Un beso enorme para ti, un abrazo de los de estrujar el cuerpo y el alma. Te quiero, candelilla.

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  7. Yo más que sentirme ignorada.. (que ahora mismo no me viene a la cabeza ningún momento así...) lo que si he vivido y vivo es cruzarme con gente de ésta “bipolar”... que un día te cuentan su vida y milagros y casi te tratan como a una hermana, y otro día te cruzas con ellos y ni te saludan....
    La verdad es que paso bastante, suele ser gente que para mi “no merece la pena”..

    Y yo de haberlo hecho, pues tampoco... Cuando he dejado de dirigir la palabra a alguien, ha sido por algún motivo y después de habérselo dicho a la cara... eso si, muy poquitas veces (afortunadamente) y nunca (al menos, creo) me he equivocado porque fuera falso.

    Un besote y MUY BUEN FINDE!!!

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  8. * Hola,Chris. He leído tu e-mail y te contestaré por ahí también. Gracias.

    * Mam, es lo más sano y yo también hago así las cosas, lo que no deja de crearme un cierto malestar durante un tiempo hasta que llego a esa decisión o conclusión. Ya es siempre poco el tiempo.

    * Sobrevivir, también soy partidaria de hablar las cosas, de hecho el primer título que le puse a este post era "¿No es más sano hablarlo?". Claro que lo es, lo que me pregunto es por qué hay quien prefiere sólo girar la cabeza y dejarte con la duda. He oído explicaciones del tipo "Es que no se merece ni una explicación, que se joda". Pues bueno...

    * Farala, en tu caso el hueso es más duro de roer. Único hermano y por lo que es... sin palabras. Entiendo lo de llorar dos años. La primera frase me ha encantado "No me suelo dar ni cuenta" jajajajaja. Qué sanota eres, chiquita!

    * Pena, la soltura que da la madurez "trabajada", entrecomillo porque a veces cuanto mayores nos hacemos las personas, más rígidas nos volvemos y más intransigentes, no sé si es por protegernos o por marcar territorio, no sé.

    * Marcelilla, estoy estupendamente, no te preocupes. Es algo que me ha pasado algunas veces, lo de que de pronto se me hayan cerrado puertas en las narices sin que yo haya sabido por qué. En mi caso -casualidad supongo- esa actitud siempre ha procedido de personas por las que he movido cielo y tierra, a las que les he dado lo que tenía y más, a las que he querido y he protegido. Me imagino que si viene de otras que no cumplen esas características ni me doy cuenta, como Farala :)

    Hacerlo yo, eso no lo he hecho nunca. Lo más cercano a eso es el que una relación de amistad - vecindad - compañerismo o similar, se vaya enfriando, que ya no te apetezca tanto estar con esa persona, que te das cuenta de que una línea que un día se cruzó con la tuya ahora divergen tanto que no hay nada en común. Pero creo que a la otra persona le debe pasar lo mismo porque no sufrimos ni A ni B.

    No es porque esté mal. Es una conversación que hemos tenido Pepa y yo hace poco y en los casos en que nos ha pasado a las dos (unos comunes y otros no), siempre se ha tratado de personas por las que hemos hecho mucho y más. Curioso...

    * Alma, jajajaja, lo de esa gente "bipolar" también me ha pasado, concretamente con una compañera de trabajo. Lo mismo un día me abrazaba al encontrarnos que al día siguiente respondía con un bufido a mi buenos días. En ese caso más que sentirme mal, lo que hice fue pensar eso, que tenía días. Ahora se lo digo abiertamente: Hoy estás de un antipáticoooo... y ni me mira, claro, pero es esperable, es ella y es buena gente, la verdad.

    Besos a todas y buen fin de semana. Nosotras vamos a ver las estrellas esta noche con un montón de chicas que vienen de fuera + otras cuantas de por aquí. Si llueve o se nubla, las imaginaremos :)

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  9. Rectifico algo que he dicho en los comentarios anteriores: Sí he negado la palabra a alguien sin darle explicaciones, pero por dos motivos: ese alguien sabe por qué y porque en ese tiempo si hubiera hablado con esa persona le habría echado un exabrupto y habríamos terminado como el rosario de la aurora. Preferí esperar a que se calmaran las aguas y esa persona lo supiera. Aún así, si un día se pone en contacto conmigo, el chaparrón le va a caer.

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  10. El paso del tiempo me ha debido convertir en alguien muy asertivo, porque el problema de esa persona es suyo y no mio, por tanto...pasando. Pero si la culpa ha sido mía, o lo parece, aunque haya sido sin intención, intento ponerme en sus kiowas y disculparme con toda el alma y el corazón. Un abrazo

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  11. Pues me has hecho pensar y buscar en la memoria.... la verdad es que no recuerdo que nadie me haya dejado de hablar nunca, debo ser muy afortunada ( o muy despistada, que también ). Si la he fastidiado con alguien pido perdón sin dificultad y casi siempre no me dejan acabar el discurso que llevo preparado pq me abrazan... Si noto a alguien distante pienso ¿ qué le pasará a éste/a? y no ¿ le habré hecho algo ? así que oye, culpabilidad no siento porque yo por la vida es muy raro que haga pupa y la gente siempre ha sido muy pero que muy buena conmigo, (la gente que sigo viendo y a la que la vida llevó por otro lado.)Hubo gente que me dañó claro, pero siempre tuve clarísimo que eran personas muy infelices y desgraciadas que pasan como hologramas por mi vida y se van...
    Besos. Lenteja

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  12. Jo, qué identificada me he sentido con este post. A mí me ha pasado varias veces que, precisamente las personas a las que mejor había tratado y a las que había cuidado y hecho múltiples favores de corazón, de un día para otro me hicieron el vacío, dejaron de hablarme o me pusieron a parir... Siempre me he quedado atónita y he decidido seguir mi camino a pesar del dolor. Ahora creo que es mejor agarrarles por el cuello y obligarles a confesar. ¿Qué te hice, eh? Aunque sólo sea para quedarnos tranquilas, ya que seguro que será una memez, la respuesta de un mediocre que no puede soportar tu ayuda incondicional, tu amistad.

    Qué gente hay por el mundo, dios...

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