18 septiembre 2010

_ismos y _fobias

Hace un mes me puse a buscar un segundo trabajo para la chica que trabaja aquí en casa, porque con las horas que pasa aquí no podía cubrir sus gastos mínimos de supervivencia. Busqué en internet y encontré una petición de chica para acompañar de noche a una persona anciana. Se lo comenté a esta chica y delante de mí llamó por teléfono al número que venía en el anuncio.

- ...

- Buenas tardes. Llamo por el anuncio que tienen en
internet para cuidar a una persona mayor.

- ...

- 33 años.

- ...

- Boliviana

- ...

- ¿Cómo?

- ...

- No, todos no.

- ¡Uy, me ha colgado! -me dice, mirando incrédula su propio móvil.

- ¿Qué te ha dicho?

- Que no quiere bolivianos, porque son todos unos delincuentes y unos vagos.

Cogí mi móvil, marqué el número del anuncio, me contestó un hombre. Me presenté y a continuación le dije muy educadamente lo que me dio la gana de decirle. Acabó haciendo un amago de disculpa y diciendo que gente mala hay en todas partes y buena también.

Luchar contra el marketing social requiere una inmensa fuerza interior, que ni aún teniéndola nos garantiza permanecer al margen de tendencias de la moda, políticas, religiosas, sociales o de cualquier otro origen. ¿Y por qué no basta la fuerza interior? Porque en el fondo, poco, mucho o demasiado, cada uno de nosotros -seres humanos- necesitamos sentirnos parte de un algo superior a nosotros mismos, una pareja, una familia, un grupo o un territorio. Porque necesitamos no sentirnos solos y ahí está nuestro talón de aquiles, que termianará haciéndonos comulgar con ruedas de molino. No es que al final nos unamos resignadamente a una tendencia de masa, sino que creeremos firmemente en ella, en los beneficiosos principios que la promueven y en el deseable final a donde nos llevará. Todo ello mediante la renuncia voluntaria a dosis cada vez más relevantes de libertad.

Pensemos, sin ir más lejos y aunque podría proponer otros argumentos, en la expulsión de gitanos rumanos que se está llevando en Francia, en la detención y repatriación de sin-papeles en Italia -que se inició mucho antes que lo de Francia pero que ha tenido mucha menor repercusión en los mass media- una iniciativa de la Liga Norte que se está llevando a la práctica de forma continua, sin bombo, sin platillo y sin poder argumentar causa legal alguna como la delincuencia probada. Francia ha vencido el primer asalto: "Libre circulación sí, pero no a cualquier precio", una frase apoyada en la teoría de "inmigrante pobre=delincuente", aunque la relación no esté demostrada en cada caso en particular sino generalizada porque interesa que así sea. Estamos asistiendo al inicio de una pérdida sustancial de esos derechos humanos que tanto tiempo y tanto esfuerzo ha costado conseguir. Esas actitudes se van a extender por aquí y por allá. Esas y otras, por desgracia. Estamos viviendo una era en la que apenas recordamos las _fobias y los _ismos de un pasado reciente y ya los estamos actualizando. Los mismos perros con distinto collar y a veces con el mismo. Volvemos a escuchar (con argumentos disfrazados para que no lo asociemos a los nazis) teorías muy similares a la de "constituimos una raza y una cultura diferente y lucharemos por mantener nuestra pureza". Las minorías molestas se seguirán presentando a la masa como peligros para lo-que-sea-que-nos-inventemos. Lo diga quien lo diga y lo diga como lo diga, yerra y duro.

Volviendo al marketing social, algo muy relacionado es la propaganda nazi, atribuida a Goebbels, que resumidamente tiene estos principios (fuente Wikipedia):

  1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
  2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
  3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».
  4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
  5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
  6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
  7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
  8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
  9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
  10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
  11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.


Pensemos un poco ¿creemos que algo de esto está ocurriendo en nuestro mundo cercano? Si la respuesta es positiva hagámonos un favor y prestemos atención a las manipulaciones.

14 comentarios:

  1. lo que más miedo me da es que cantidad de gente de la calle apoya este tipo de acciones y, de repente, da rienda suelta a un racismo atroz. Algo está pasando y no es precisamente en el sentido de los derechos humanos.

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  2. Es normal que cueste este tema, y entenderlo no quiere decir que lo acepte, históricamente nos hemos pasado la vida creando fronteras y unificando a pueblos, ahora, que toca hacer lo contrario nos falta madurez.

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  3. Es evidente y podemos establecer paralelismo con situaciones ya vividas que terminaron por costar millones de muertos. La base fundamental de este resurgir de ismos y fobias tiene su origen, su germen (como en las situaciones histórica precedentes) en la terrible crisis económica que vivimos. El sistema económico mundial está totalmente "despendolado" y las administraciones gubernamentales no hacen más que intentar engañarse/nos mediante la emisión de deuda pública por parte de los estados para solucionar los problemas creados por ellos mismos. Para pagar esa deuda volverán a repercutir su interés en los ciudadanos, subiendo impuestos y recortando prestaciones. Los compradores de esa deuda querrán su pago y si no las garantías establecidas, (fábricas, explotaciones...)Todo ello (para no extenderme) provoca situaciones de impotencia que conducena a posturas como las que comentas, como las descritas en conflictos acontecidos en siglos pasados y que parece que sólo se ecaminan a lo que nadie queremos que ocurra, que el país "A" diga ni puedo ni quiero pagar y el "B" diga pues ya verás como me pagas.

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  4. Si te dijera que me leí el post completo, te mentiría, las opiniones de Goebbels, a pesar de su rabiosa actualidad, me enferman. He hecho una lectura transversal y me he quedado con la pregunta, para la que tengo esta respuesta:
    Tenemos tan bajo, por no decir nulo, concepto de nosotros mismos, como seres humanos, que necesitamos compararnos con el resto para descubrir nuestra "superioridad". Superioridad que nos permite sentir un poquito de seguridad. Pero, claro, cuando se contruye la propia seguridad sobre pilares tan inconsistentes, necesitamos recurrir a otro tipo de resortes. El más popular de estos resortes: el poder.
    Y no sigo, porque hago un post dentro de tu post, y no ye plan.

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  5. Con tan buenos y entendidos comentarios tan solo añadir que resulta bueno conocer los ángulos de las personas, eso ayuda a no errar, o al menos hacerlo en menor medida. Las culturas, razas y demás diferencias, meros formalismos que resultan adecuados cuando se dispone de tanta ignorancia. Un abrazo.

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  6. Gracias por la lista, es sumamente útil :D

    Opino que el legado que nos ha dejado el nazismo es la creencia de que ya nadie en nazi. "No, nazi, no". Ni nazi, ni racista, ni xenófobo, pero...

    Qué miedo.

    Espero que a la chica que trabaja contigo le vaya bien :)

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  7. Que en la "ultracivilizada" Europa pasen estas cosas otra vez es como para temblar.

    Es el discurso eterno, culpar a quién menos recursos tiene de los problemas que ocasionamos nosotros mismos.

    Un gran desarrollo tecnológico en manos de personas sin escrupulos, una población harta de corrupción y con una crisis económica que tiende a cronificarse...

    Solo espero que el sentido común nos alcance un poco.

    Por cierto, tu blog es uno de mis hobbies.
    Muchas gracias por estar ahí.

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  8. qué bueno que escribas sobre esto. Encuentro que al ir desapareciendo la gente que sufrió la guerra y la propaganda de la posguerra se nos va olvidando como operan los discursos totalitarios y fóbicos.

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  9. Estoy de acuerdo con Farala - creo que es importantísimo, especialmente para la gente joven, saber interpretar lo que está pasando, no dejarse arrastrar por el discurso más fácil- como culpar a los imigrantes del paro o la delincuencia - recurso fácil en tiempos de crisis.
    En un bar cerca de mi casa hablaban de un robo en un piso "parece que fueron unos rumanos y es que ésos son de temer, ladrones, asesinos...". Un señor sentado al final de la barra dijo de pronto como tu asistenta: "No todos".Era rumano, y los otros dos acabaron pidiéndole disculpas (a su manera) diciendo que es cierto, que no está bien generalizar, etc. pero me quedé con las ganas de decirles pues entonces ¿por qué dicen tantas sandeces?.

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  10. Mientras el poder sea ocupado por mediocres que sólo se preocupen por su propio beneficio económico, viviremos en constantes crisis que, como siempre, castigarán con la marginación a quienes menos recursos tienen.

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  11. Ya llegó el otoño a tu blog, han cerrado la piscina?

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  12. Pero Candela, ¿cómo nos pides que prestemos atención a las manipulaciones?

    Que no¡¡, que eso da mucho trabajo, se necesita pensar por uno mismo, mover el culo, salir a la calle, poner ideas sobre la mesa, ayudar al que lo necesita, ver menos telebasura...

    Y en lo referente al "marketing social", todita la razón tienes.
    Te recomiendo por si no la has visto una peli alemana, se titula "Un Juego de inteligencia", me pareció muy buena. Te dejo enlace con el trailer.

    http://www.20minutos.es/cine/cartelera/pelicula/30873/un-juego-de-inteligencia/

    Besos

    noche

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  13. Candela, el discurso de Goebbles me parece tan actual... no hace falta ir muy lejos para ver las mismas argucias en los dirigentes, y no todos de derechas... ¡Escalofriante!

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  14. muy instructivo tu post, esta mañana oí sobre la ascensió de la extrema derecha en Europa.. malos tiempos para la crítica.. aprovecharé el texto con tu permiso para el aula a ver si crea debate.

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