05 septiembre 2010

Las prisas por comenzar el curso


El curso en Andalucía comienza, para ESO, Bachillerato y FP, el día 15 de septiembre. En mi caso, mi alumnado es de un ciclo superior de FP. Para esas fechas se conoce la lista definitiva de la 1ª adjudicación de plazas para el alumnado. A mediados de septiembre salen las listas provisionales de la 2ª adjudicación, que recoge a quienes aprobaron bachillerato en septiembre. En los primeros días de clase, de un número máximo de 30 admisibles, contamos con una docena de chicos y chicas. Pero el 15 hay que comenzar la actividad normal de aula: explicaciones, ejercicios y otras actividades de la materia, adjudicación de equipos informáticos y asignación de contraseñas. Muchos de los admitidos están a la espera de serlo también en la universidad, así que cuando esta publica sus listas definitivas, estamos a finales de septiembre, que es cuando los no admitidos allí, agachan las orejas y se vienen aquí. O si han asistido a nuestras clases y son admitidos allí, se marchan.

La segunda quincena de septiembre y los primeros días de octubre se traducen en un chorreo de alumnado que nos va llegando o que va abandonando progresivamente, lo que hace que hasta pasada la primera semana de octubre ni son todos los que están ni están todos los que son. Después del Pilar ya casi se ha consolidado un grupo estable. La primera lista de 30, elaborada para el 15 de septiembre, no tiene nada que ver con la lista definitiva de 30 de casi mediados de octubre. Pero hasta ese momento se ha seguido el transcurso normal de las clases: explicar, hacer actividades y pasar lista. Hemos estado dando clase y material a un grupo que no tiene nada que ver con cuál será nuestro grupo.

Y aún quedan las adjudicaciones 3ª y 4ª. Lo normal es que hasta el mes de noviembre sigamos admitiendo alumnado para completar las vacantes que aún no se hayan cubierto o que se hayan producido después de abandonos. El curso pasado hubo algunas admisiones extraordinarias en diciembre e incluso una en enero. Lo cierto es que la consolidación de un grupo de 30 no se produce hasta mediados de octubre, aunque luego haya algunas bajas y alta posteriores.

Todo esto supone un problema para el profesorado. Del 15 de septiembre hasta transcurrida largamente la primera semana de octubre es casi un mes de esfuerzo inútil. No se puede avanzar en la materia, una de dos: porque has decidido no comenzar en firme hasta que se consolide el grupo, o porque tienes que hacer parones en la marcha normal de la clase para actualizar a quienes van adscribiéndose poco a poco.

Me parecía mucho más adecuado como se hacía años atrás. Comenzábamos en septiembre con la planificación del curso, reuniones, programaciones, preparación de las aulas y del material tecnológico, etc., mientras que las clases efectivas comenzaban en los primeros días de octubre para la Formación Profesional. En ese momento teníamos unas listas que iban a sufrir pocas o ninguna variación. Entrábamos de lleno en materia desde el primer día. Era igual que ahora, exactamente lo mismo, pero sin complicarnos tanto el trabajo. Ahora nuestras autoridades educativas pueden decir ante el resto del país y ante el mundo: "Se incrementan los días lectivos en los Ciclos Formativos", cuando lo cierto es que "se incrementan las horas de docencia -complicada e inútil- para el profesorado de Ciclos Formativos".

Este problema es de sobras conocido por la Consejería de Educación. Y va a seguir existiendo porque nuestro alumnado tiene mucho que ver con la universidad, ya que en grado superior una gran mayoría se ha inscrito simultáneamente en alguna carrera y en un ciclo. Por lo general optará por la carrera universitaria, de haber sido aceptada su solicitud. Hay quien decide simultanear los estudios universitarios con los del ciclo, pero en el primer mes abandona el ciclo porque le es imposible llevar bien ambos estudios.

Entonces ¿para qué tenemos que comenzar las clases el 15 de septiembre? Sí, ya sé que Europa aprieta, pero yo aseguro que los resultados finales van a ser los mismos, porque las clases de verdad comienzan a mediados de octubre, aunque durante un mes estemos allí trabajando como monos de feria tratando de hallar la cuadratura del círculo.

Conclusión 1: el profesorado, una vez más, es el perjudicado sin que ello se traduzca en un beneficio para el alumnado.

Conclusión 2: Este año no haré trabajos inútiles, salvo los papeles -inútiles- obligatorios.

9 comentarios:

  1. Soy ajena por completo al mundo de la educación y no me veo capaz de opinar en profundidad.

    Pero desde mi punto de vista, parece que lo único que importa es aparentar...los datos priman sobre las personas. Menuda mierda!!

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  2. Madre mía... ¡¡menudo mogollón!!

    La verdad que un Ciclo de Grado Superior debería parecerse en calendario más a la Universidad que a la ESO. Al fin y al cabo, los padres de esos chicos no necesitan que alguien les cuide, y por otro lado... si tan bueno es aumentar esas horas absurdamente, ¿por qué no lo hacen también en la Universidad?

    ¡Ahí me gustaría ver a mí a los "profes" universitarios! Claro que a ellos poco les importa quién va y quién viene...

    Ag... asco de país que tan poca idea tiene sobre educación... :S

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  3. Tómalo con calma y la mayor tranquilidad posible porque lo absurdo no tiene explicación. Espero que te encuentres mejor de la crisis de ansiedad, a veces el cuerpo nos da llamadas de atención para que nos cuidemos y lo mejor que se puede hacer es detenernos para intentar entender aquello que nos dice.

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  4. ...y la cosa no es muy distinta en los primeros ciclos... por ejemplo, mis alumnos/as de tres años tendrán cinco días, cinco!, para "adaptarse" a la escuela, dejar de llorar y echar de menos a sus mamás y comenzar "las clases" (qué querrá decir eso en Infantil) con normalidad... JAJAJAJAJAJAJA!

    Ca.rones!! (es un insulto) Una de dos o las dos cosas: o nunca han visto niños/as de tres años o no entienden de educación...

    En fin. (últimamente no hago más que suspirar)

    Besos, compañera.

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  5. Pero si con los papeles inútiles obligatorios ya tienes para todo el curso. Así que mejor encapsula tus conocimientos y diles que se la tomen antes de irse a dormir, que por la noche, las cosas quedan más. Tú debes seguir con buena caligrafía rellenando y confeccionando inutilidades varias, que en dos días, quedarán obsoletas y se tendrán que volver a rehacer con los nuevos modelos.

    Creo que así funciona.

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  6. Ja, ja, ja... me parto con el comentario de Dintel. Si preguntaran "al pueblo" en lugar de "a los ministros", a la hora de hacer reformas, nos iría mucho mejor. Pero... ¿quien te ha preguntado a tí, profesional de la educación, algo, alguna vez?

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  7. Desgraciadamente el sentido común es el menos común de los sentidos. Suerte y a rellenar las horas lectivas extras con algo divertido, hasta que llegue octubre.

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