28 septiembre 2010

Huelga general ¿Quién ha acabado de convencerme?

En la década de los 80, y no recuerdo en qué años fue, se convocaron varias huelgas en la enseñanza, las reivindicaciones eran tan justas que se caían por su propio peso. Fui a cada huelga, una tras otra, aisladas en el tiempo. Ni caso. Solamente teníamos encima, como una espada de damocles, a la opinión pública, que si mira los maestros que no dan un palo al agua, que si las vacaciones, que qué quieren ahora, que si pitos que si flautas. Solamente funcionó la cosa cuando pasamos a las huelgas intermitentes, cada jueves. Ahí empezaron a plantearse negociaciones y tal. La solución vino algo más tarde con la huelga indefinida. Al mes ya se habían abierto los ojos de quienes antes no veían razón a nuestras reivindicaciones.

Desde hace meses se habla de esta huelga general de mañana, con reivindicaciones justas, justísimas como hasta ahora no las había conocido. Rodeada como estoy de preparadas paradas que solamente encuentran trabajos de 600 euros si y solo si cumplen con unas exigencias empresariales que ni ellos mismos se creen que haya ser humano que pueda cumplir, como aquel que le ofrecieron a Pepa de vender libros de 6.000 euros/unidad, sin sueldo fijo, sólo variable (comisión), y pon el coche, el móvil, la gasolina y por supuesto pon a tope tu capacidad de engañar, si es que existe una posibilidad de colocarle a alguien, ni siquiera mediante engaño o amenaza, un libro de 6.000 euros. Ni que fuera un Picasso...

Tan justas y razonables me parecen las reivindicaciones que se llevan a la huelga, que un día, un triste día, me parece poco. Que en casa ya nos decimos desde hace dos años, como sin querer, que hay que echarse a la calle, todo el mundo, que esto no puede aguantarse más, que hay mucho fraude, demasiado capitalismo, demasiada miseria, demasiada explotación empresarial -e institucional- (y ojo, hay fraude también entre los trabajadores, mucha economía sumergida, aunque sólo sea de tres al cuarto, pero cobrando el paro mientras tanto). Por eso y porque como trabajadora he ido perdiendo derechos durante años y ni mi sindicato ni otros sindicatos han dicho media palabra, porque han firmado acuerdos con la Administración que no puedo entender si es que alguien se vende o alguien se deja comprar o es que me escapa algo fundamental, pero no lo entiendo. Porque mi mujer busca y busca trabajo y no encuentra, porque quiere emprender y le cuesta tanto dinero que tendría que hipotecarse de por vida y no le hipotecan nada porque no tiene trabajo, porque mi hija es joven y está más que preparada y sólo encuentra trabajos basura en donde la exprimen como a una naranja, porque mi amiga tiene 51 años y la han largado del trabajo donde ha pasado toda su vida, con unos tejemanejes que a la cosa nostra le erizarían los pelos, porque mis alumnos, porque mis alumnas, porque, porque, porque...

Un día... un solo día para tanto...

Pero he ido leyendo, a Lena, a Amapola, a Lía, a otras. He ido dándome cuenta de que para hacer un kilómetro hay que empezar por dar el primer paso, como aquellos primeros pasos de los ochenta en la enseñanza pública, que no sirvieron pero abrieron puertas a más pasos y a toda una carrera. Hoy salí del trabajo convencida casi al 100% de que yo también iba a secundar la huelga y sobre todo, de que mañana no me iba a quedar durmiendo hasta tarde, sino que iría a la manifestación, que mi voz gritaría con otras voces, porque hay que hacer oír lo que está pasando.

De camino a casa , me he parado en un bar a comprar tabaco (oh, delincuente de mí) y la tele estaba puesta. Hablaba Rajoy ante no sé qué súper-empresarios (estuve un minuto), decía que esta huelga hundirá al país en la miseria, que lo que se perderá mañana a nivel económico tardará en recuperarse no sé cuánto y algo más que me ha impactado y del impacto se me ha olvidado(*). Conclusión: Rajoy, acabas de convencerme del todo. Mañana iré a la huelga.


Pepa, Mayita y yo -una parada de larga duración, una estudiante futura parada y una funcionaria reducida- mañana estaremos de huelga e iremos a la manifestación.

(*) P.S. Me acabo de acordar: Que esta huelga va a causar una lesión imborrable en la imagen de España (ante el mundo supongo). ¡¡¡Pero pordió pordió!!!

17 comentarios:

  1. Muy respetable tu decisión, Candela.

    Espero que mañana también se respete la mía de no hacer huelga, y pueda venir a trabajar sin tropiezos, sin que nadie me obligue a hacerla y sin que me vea incapaz de llegar al trabajo por incumplirse los servicios mínimos...

    Ojalá el derecho de los huelguistas, no choque con mi libertad de decisión.

    Y aunque se ha hecho un llamamiento a los “abuelos” para que mañana no cuiden de sus nietos, mis hijas se quedan con su abuela... porque ¿quién coño son para decidir sobre la vida de los demás...?.

    No me gustan las dictaduras... No em gusta que me impongan, que me prohiban ni que me obliguen. Mañana veremos si existe el respeto.

    Un besote!

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  2. jajjaaaaaaaaa, ¡¡me encantas!! a las barricadasssssssss (yo la iba a hacer desde un primer momento, pero tras las lecturas he ido cobrando más y más convicción)

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  3. (NO Alma, porque ellas sí son respetuosas con las libertades ajenas)
    ¿A que sí?

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  4. Yo estoy con alma mater , el derecho de huelga es tanto para el que la secunda como el que declina, llevo varios días de cabeza en el curre organizando el caos y sintiendo el miedo a los piquetes , por favor respeto a la libertad de cada uno.

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  5. Respeto la libertad, como habría querido que se respetara la mía de no ir a la huelga (hasta hace un día o dos), y me da pena y mucha, quien no va a ir a la huelga porque sabe que a la vuelta tendrá la papeleta de despido (caso del personal de los Fulanítez).

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  6. Como siempre mi corazón me sobrepasa y aunque habia hecho la promesa con soberbia (de ensoberbiar, de estar ensoberbiada)de no ir a la huelga, porque no la convocaron cuando se ayudó a los bancos, este corazón digo, puede conmigo y mañana iré a la huelga, e intentaré convencer a Laquetecuén de que también la haga (a ver cómo coño me desdigo yo de todo lo dicho para convencerla de que no fuera....)

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  7. Yo he pasado por estados varios de indecisión primero y de decisión después, un poco por lo que ya se ha dicho, que esta huelga antes se tendría que haber hecho, que los sindicatos mayoritarios son unos tal y cual y esas cositas.

    Yo no sé si es mejor no ir para castigar a los sindicatos, o si es mejor ir para castigar al gobierno, o si es mejor bailar el hulahop en bolas en medio de las Ramblas de Barcelona, de verdad, que ya he oído de todo y estoy de acuerdo con todos hasta con opiniones encontradísimas, pero es que al final me quedo yo y mi conciencia, mi conciencia me dice que con la mierda que me pagan no me puedo permitir que me descuenten nada, pero también me dice que cual es el precio que le pongo a mi futuro, luego me dice que no va a servir de nada y luego me dice que sí, que vale, que no servirá de nada, que a la empresa no le ha hecho ni puta gracia, que me van a dar un palo en el sueldo...pero es que no me nace de dentro no intentarlo al menos, no me nace ir y creerme que eso es todo lo que yo puedo hacer.

    No he encontrado una manera mejor de demostrar mi cabreo soberano que esta, así que mañana hago huelga.

    Y sí, una huelga salvaje es lo que necesitamos, pero sé que a mi me costaría el puesto, como a tantos otros de mi entorno.
    La haría entonces?

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  8. Jajajjaja, Candela al final ha tenido que convencerte el "señor de los hilillos".

    La huelga es un derecho que tenemos tod@s de hacerla o de NO hacerla, los piquetes y las coacciones sobran en las huelgas y en la vida.

    Besos

    noche

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  9. Lo de Rajoy y los empresarios forma parte del circo mediático que se monta la víspera de una huelga general, siempre es la misma historia.

    El problema no es huelga sí, huelga no, la cuestión es si conseguiremos algo con la huelga general y en ese sentido soy bastante pesimista. Los sindicatos deberían (además de cumplir con su obligación) ser más imaginativos y buscar fórmulas de protesta adecuadas a estos tiempos que fueran más eficaces, pero eso no les interesa porque para ello hay que pensar, trabajar a fondo y ser realmente respetuosos con toda la clase trabajadora, algo que en la actualidad brilla por su ausencia. Mañana y pasado serán días de cifras sobre el seguimiento de la huelga, el balance de unos (polítios) y de otros (sindicatos) cuya mayor preocupación común es el manteniemiento de la ocupación del correspondiente sillón o conseguir uno mejor.

    Al final, todo se reduce a números, parece que lo importante son las cifras, no las personas y eso es un error, un tremendo error.

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  10. 20:38 No tengo ni idea de lo que voy a hacer. Tengo todos mis argumentos para hacerla y tengo todos mis argumentos para no hacerla. Y una indecisión que me está matando...

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  11. Tambien estoy con Alma mater: respeto tu decision pero solo espero q mañana no me llamen d todo en firmas... suponiendo q pueda llegar, claro... q x lo q han ido diciendo: lo dudo. Quien gana en todo esto?? los sindicatos, q ellos SI cobran.

    Ojala pase mañana pronto!!

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  12. yo, que lo he tenido claro, estamos ahora mismo, mi compañera y yo, en nuestro puesto de trabajo "obligadas" por los servicios mínimos que marca la ley, en una escuela de sólo dos aulas y 31 niños/as de los que, por cierto, sólo han venido 4. Estamos dos adultas cuidando a 4 niños/as.

    Eso sí, el resto del curso, como se han reducido gastos y personal para sustituirnos, cuando mi compañera o yo no podamos venir a la escuela por enfermedad, la otra se encargará de los 31 más las labores de dirección y te jodes.

    Candela, mil razones para esta huelga y para muchísimas más.

    Ahora que te digo también, que estoy convencida que hasta que los cambios no sean "internos", es decir, hasta que no se vuelvan honestos/as no habrá mucho que hacer... por lo tanto habrá mucho que protestar. PUes que se nos oiga!!

    (uffff, este cabreo no va contigo! jajajaja)

    Besos, guapa!

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  13. Candela, te admiro por saber buscar y encontrar motivos que te han impulsado a la acción, a ti, a Mayita y a Pepa.

    A las barricadassssssssssssss... esta tarde en la mani nos vamos a hacer oirrrrrrrrrrrr

    P.D.: no doy crédito de lo que le ha pasado a Morgana... es inaudito!!!

    Abracitos salinos

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  14. Candela, te digo lo mismo que a Morgana (pena que haya tenido que hacer los mínimos):

    Si haces huelga pierdes; si no la haces lo tienes todo perdido.

    Menudo dilema... ¿no?

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  15. Pordió, pordió... yo también lo oí, y me quedé patidifusa.

    Mi novia y yo hicimos huelga y fuimos a la manifestación (ergo: este mes, a apretarse los machos). El caso es que en su trabajo no sabían cuánto descontarle, y por si acaso, le pimplaron 300 euros (con decirte que su sueldo no llega a mil... casi nos da el síncope). Ahora dicen que ya le devolverán lo que le deben, cuando lo "calculen".

    Por mucho que nos joda, en ese momento supimos que hicimos bien en ir.

    A mí también me gustaría pensar que esto es sólo el principio. ¡Ojalá lo fuera, de verdad!

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