04 octubre 2010

Castigo físico, tortura física, maltrato físico


Bonita campaña contra el castigo físico infantil, pero ¿no os parece que las leyes, y en este caso también, son extremadamente proteccionistas y dejan a padres y madres en una difícil posición?

Una antigua alumna contaba el otro día algo que le pasó con su hijo de 7 años, al que no maltrata físicamente, al que regaña cuando hace cosas a mala idea, con el que habla cuando hace las cosas mal sin ser consciente de ello, al que da alguna vez un pellizquito cuando se pasa tres pueblos, al que casi siempre está mimando, acariciando y abrazando.

El otro día salió a pasear con su madre y sus dos hijos -la otra es un bebé- y el niño iba haciendo de las suyas, escapándose de su lado para cruzar la carretera y arriesgarse a ser atropellado. Como no hacía caso por las buenas, le gritó "te voy a dar como no me hagas caso", y allí en medio de la gente que pasaba el niño aprovechó para montar su show, gritaba "Mamá, por favor, no me pegues más, mamita por favor, que me haces mucho daño y luego me duele todo, mamaaaa". Dice mi ex alumna que la gente volvía la cara hacia ella y la miraba como si fuera una torturadora infantil y que luego por la noche su madre -la abuela del niño- al cambiarle la ropa lo miró por todo el cuerpo por si tenía señales de malos tratos, mientras preguntaba a su hija ¿Es que le pegas al niño? ¡Con la de tortazos que me ha dado ella cuando era pequeña! -dice la chica- cosa que no hago yo con los míos.

Sin embargo hoy día y desde siempre el maltrato psicológico no solo es el más difícil de demostrar sino el que más secuelas deja, porque crea personas inseguras de sí mismas, temerosas o acomplejadas o llenas de rabia. Yo he dado tortazos a mis hijas, y siempre fue después de que fallaran mis intentos de hacerlas reflexionar, o cuando, conociendo el peligro o la prohibición de hacer algo, lo repetían una y otra vez. No me arrepiento de haberlo hecho, pero al decirlo soy consciente de que parece la confesión de un delito inconfesable. Sin embargo el tortazo, el tirón de orejas o el amenazar con hacerlo consiguen el efecto deseado: principalmente que no sean tiranas. Y sin secuelas ni físicas ni psicológicas. No al maltrato, no a la tortura, no a las palizas, no a maltratar o pegar a un bebé que no entiende nada, pero también no a las manipulaciones que nos hacen mediante leyes y sus campañas.

Las campañas están bien ideadas, llegan a la población y se asimilan rápidamente en los cerebros. Quienes no actúan como la campaña dice, se vuelven unos miserables delincuentes a nuestros ojos. Cada vez conocemos a más delincuentes que hace poco tiempo no lo eran aunque hacían lo mismo que ahora. Nos han hecho creer que hay equivalencia entre dar una torta en el culo y meter astillas debajo de las uñas. Torta en el culo a un menor o bofetada entre dos personas adultas en igualdad de condiciones que riñen no es tortura física.

Hoy a los niños y a las niñas se les maltrata no prestándoles atención, prefiriendo que pasen más horas en casa de la abuela, en la escuela o delante de la PSP porque su presencia nos resulta molesta. En ese sentido no sólo no nos educan desde los gobiernos, sino que más bien ponen más herramientas en las manos de los padres para que puedan estar menos con sus hijos y así tengan su tiempo de merecido descanso después de su trabajo o incluso sin tener trabajo. Desayuno en el cole, clases, comedor escolar y luego actividades extraescolares o clases de apoyo por la tarde. Así los dejamos a las 7 de la mañana en la escuela y los recogemos a las 7 de la tarde, lo justo para darles la cena y meterlos en la cama. Incluso si llegamos a casa y ya están en la cama, mucho mejor. (En mi urbanización los padres no mandan a sus vástagos a actividades de tarde, para eso tienen un hermoso patio comunitario en donde los depositan hasta la hora de acostarlos, ellos se quedan arriba descansando y las molestias se las trasladan al resto de vecin@s).

Por esa y otras mil campañas de reeducación de personas adultas, cada noche cuando nos acostamos hemos incumplido no sé cuántas leyes. Tenemos poca libertad, como padres, madres, profesores, profesoras (y que conste que estoy en desacuerdo con el tortazo a un alumno, eso es algo que toca a los padres y para cuando se agotan otras vías). Los niños y niñas están teóricamente más protegidos pero más solos y carentes casi de toda la libertad que tenían hace unos cuantos años.

Al hilo de esto contaré lo más breve que pueda la visita que hemos tenido de una amiga con sus dos hijos: un niño de 9 y una niña de 7. Nuestra amiga ha sido educada a la manera antigua, con padres poco tolerantes. En cambio la educación que da a sus hijos es tan tolerante que está criando a dos pequeños tiranos que la manipulan, la chantajean y la torean, que no respetan ni a ella ni a nadie.

Fuimos a una terraza a tomar algo.

La niña: Quiero croquetas. Le ponen croquetas y las prueba: Ahora no quiero las croquetas, quiero un helado.

La madre: Vale, cariño, ve a pedir un helado. Va a pedir el helado, no tienen y la niña grita en medio de toda la gente "¡Vaya mierda de bar que no tienen helados!".

El niño: ¡Camarero, que vengas! y al rato ¡Quiero que nos vayamos ya!

La madre: Cariño, espera un poquito, que estamos charlando nosotras, pronto nos vamos.

El niño empezó a gritar, a darle patadas a la silla de su madre y a empujarla hasta casi conseguir tirarla al suelo. "Vamos a tener que irnos", nos dijo nuestra amiga. Por supuesto, nos fuimos cuando el niño lo decidió.

La niña pilló una rabieta sin venir a cuento un atardecer en que salimos a pasear por el campo. Gritaba como si la estuviesen matando. La madre le preguntaba: Mi vida, no llores, cuéntame lo que te pasa. Más gritaba y más despreciaba con gestos a su madre. Por las ventanas de las casas de los alrededores se asomaban personas alarmadas. Estaba oscuro y sonaba como si hubiese una niña secuestrada a la que estuviesen sometiendo a tortura. Yo eché a correr, nuestra casa estaba ya cerca y no aguantaba la pasividad de su madre que decía "¿Y qué hago? Siempre se pone así y no sé qué hacer". A mí me venía a la cabeza solamente lo de "Si fuera mía el tortazo lo tenía ya puesto y lloraría con motivos como me decía mi padre cuando me ponía farruca".

Luego en casa quería que le hiciera una papilla infantil, que fuimos a comprar a la farmacia especialmente para ella. Se la dejó en el plato y comió patatas de bolsa, sin un mu ni un ma por parte de su madre.

Mis padres me pegaron poco, nunca fueron palizas, siempre fueron capirotes o el clásico tortazo en el culo, y recuerdo que nunca lo hicieron porque sí, sino porque yo, como niña que era, tenía ese punto de tiranía para conseguir lo que quisiera aunque no estuviese en sus manos el dármelo, como subirme 20 veces a los columpios cuando amorosamente me explicaban que no podían gastar más dinero. Cuando fallaban las explicaciones, las súplicas, el tratar de desviar mi atención, yo seguía erre que erre, llorando, pataleando y sabiendo que me estaba pasando con ellos, pero insistiendo a pesar de ello, y que de un momento a otro iba a llegar la solución más convincente, solución que llegaba y me hacía entrar en razones. Al momento era de nuevo feliz con mi tortazo en el culo, que nunca me dolía. Nunca me sentí torturada físicamente y hoy agradezco esos "sacudirme el polvo".

El famoso caso de la mujer que pegó a su niño y le impusieron orden de alejamiento parece ser que fue un tortazo normal que se tradujo en un accidente al golpearse el niño la nariz con el lavabo. Varias veces he visto noticias posteriores de esa familia. El niño hoy día campa por sus fueros, sin control ni vergüenza y anteponiendo a sus actos lo de "y como me pegues que sepas que te denuncio y vas a la cárcel".

¿No se están extrapolando ciertas leyes hasta extremos absurdos y castrantes? Cada vez las prohibiciones son más. Nunca se puede tener la seguridad de estar haciéndolo todo correctamente. Y todo para proteger nuestra salud (tabaco), nuestra integridad física (cinturones de seguridad hasta para el gato, cascos para la bici, cascos para la moto), nuestra infancia (no le grites, no le pegues). Hace poco en el aeropuerto de Granada sacaron del avión a un hombre escoltado por la guardia civil porque le había dado una calada a un cigarrillo en el lavabo. No molestó a nadie, pero "está prohibido por la ley, y la ley está hecha para mirar por su salud". Propongo en ese sentido que prohíban llevar cuerdas, cinturones en el pantalón y cordones en las zapatillas por si se nos ocurre ahorcarnos en el vuelo Madrid-Bucarest. Lo dicho ¡No me quieras tanto! y déjame mi cota de libertad privada.

20 comentarios:

  1. Estamos perdiendo el punto medio, o era ¿el puto medio?

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  2. Hola bello blogg, interesante entrada, te encontré en un blogg común, si te gusta la poesía te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    muchas gracias, buen lunes, besos.

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  3. No podria estar mas de acuerdo contigo. Lo importante a la hora de que se te escape el cachetillo es el talante con que se suelta, los ninios miden su poderio ante los adultos conforme a nuestro talante.
    Lo escribo porque yo si fui una ninia maltradada fisicamente por mi madre, y cuando perdia los nervios, aunque me doliera, sabia que se estaba colocando - por debajo - e iba perdiendo valoracion a mi modo de sentirla. Un abrazo.

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  4. Hay niños muuuuuuy tiranos que no atienden a razonamientos ni buenas palabras, y les viene bien un azote como revulsivo. Sin embargo, si se repite y se hace cotidiano, pierde el valor y la efectividad.
    Otras veces quienes se merecen un buen azote son los papis ;)
    Un beso.

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  5. Durante 14 largos años fui profesora, primero de BUP y al final de ESO i Bachiller. Nunca tuve problemas con los chavales, ni siquiera en los últimos tiempos que me tocó Diversificación. Nunca, repito, tuve problemas, los supe torear y punto. El gran problema eran los padres de los niños y no los niños en cuestión, y padres que eran como yo de edad, es decir, con una educación en absoluto permisiva. Por eso no me extraña lo que cuentas, me lo creo y lo veo (también tengo sobrinos maleducados). No tengo hijos pero "tierra trágame" tengo amigas con perro que se comportan igual que las madres de mis antiguos alumnos.
    Prefiero quedarme en casa (claro está que no tengo vecinos como los tuyos... jejeje)

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  6. qué difícil es este tema, siempre parece que hay abusos se mire como se mire. Desde luego que la infancia necesita protección, pero también límites, porque una niña o un niño, cuando se le ponen límites, sabe que se está mirando para su persona. Quienes no ponen límites están, realmente, abandonando a las criaturas. No hace falta la violencia, pero sí la diferencia entre el bien y el mal. No hace falta el poder, sino la autoridad y esa hay que saber ganársela ¿no?

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  7. La ley no está hecha para mirar por la salud de nadie, más bien al contrario, está para enfermar al personal porque en la mayoría de los casos va en contra de la propia ley natural, mucho más fuerte e inherente al ser humano. En nuestra especie y en la gran mayoría del mundo animal, la madre ha sido la responsable de la crianza y el aprendizaje de la prole. Si nuestra especie se ha perpetuado ha sido gracias a la mujer, cuya conducta "normal" es la de cuidar a las crías.

    En lugar de dictar tanta norma y gastar dinero en anuncios publicitarios deberían buscar las razones, tanto físicas como psíquicas, que llevan a una madre a maltratar a su prole y seguramente en la mayoría de los casos se encontraría el remedio a esa situación, pero eso no interesa a los poderes públicos... privados...

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  8. Muy bueno tu post!! Te cuento desde mi punto de vista (como persona y como profesora de niños/as pequeños/as). Lo que se "lleva" en el terreno educativo es la idea de que el niño es el centro de todo, el eje de todo, el que decide qué se le antoja aprender y cuándo. En la Facultad me enseñaron que debíamos tener en aulas una o dos camas para que el niño/a que no quisiera aprender ni jugar se fuese directamente y sin pedir permiso alguno a la cama, también se insta a dejarles pintar (para no paralizar su inspiración artistica espontánea) sobre paredes y suelos y ahora se exige que las Unidades Didácticas que elaboremos se hagan SOLO a partir de un interés del niño, ahí te ves a todos los colegios dando unidades didácticas completas sobre los dinosaurios, las tiritas y los coches (privándoles de todo aquello que lógicamente desconocen y aún no puede interesarles porque no lo han conocido).
    El pasado curso tuve que asistir a cuatro reuniones acerca de LO terrorífico que era que los niños/as (los poooobres niños) pasaran a Primaria sin poder jugar cuando quisieran por el aula. Osea, que nos quejamos por tener 27 niños/as pero por otra parte vemos positivo a salvajes sin normas danzando como gusten por el aula.
    Todo esto imagino que ya lo conoces... El caso es que esta concepción de "EL niño es el centro, que haga y aprenda como él elija" es la norma y quien eleva la voz un poquito en clase ha de soportar miradas inquisidoras de todo el mundo.
    Este verano me reía por una cosa que comentó una amiga, decía que le molestaba muchísimo la memez en los medios de comunicación y en los comentarios de la gente entorno a la infancia cuando ocurrían catástrofes: "Hubo un incendio y había niños"; "hay gripe A ¿que haremos con los pobres niños?". COmo si el adulto, o el joven o el anciano o el perro tuviese menos importancia el sufrimiento, el incendio o el maltrato.
    Los padres/madres, la sociedad, confunde la idea de ser negociadores y diplomáticos con la de ser permisivos hasta la negligencia. Los niños y las niñas son conscientes y de hecho se aprovechan, yo también contemplo helada cómo muchos de ellos gritan, ordenan y organizan las vidas de sus padres/madres, convierten a seres humanos inocentes en auténticos déspotas insoportables.
    Lo que hay que enseñarles NO es que ellos son el centro, ni los dueños de los adultos, sino que todos y todas somos responsables de nuestras acciones con los demás, hay que dirigirles desde su egocentrismo hasta la capacidad de pensar en quiénes se ven afectados positiva o negativamente por sus conductas.
    Un abrazo!

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  9. Estoy totalmente de acuerdo con que los niños y las niñas de hoy son, en general, unos pequeños tiranos. Creo que Emilio Calatayud estuvo muy acertado cuando dijo aquello de los padres pre y post constitucionales.

    pero

    estoy totalmente en contra de pegar a los niños, ni cachetes, ni capirotazos, ni una simple bofetada, o azotito en el culete.

    De hecho si yo lo veo, lo increpo y lo denuncio.

    Hay maneras de educar sin pegar.

    Una bofetada no suele ser más que el desahogo de un padre/madre desesperado y (a su vez) maleducado/a

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  10. Candela, qué tema tan complicado... Entiendo perfectamente tu opinión. A veces parece que nos sobreprotegen de nosotros mismos en muchos temas.
    Pero no puedo por menos que coincidir con Farala en lo que respecta a pegar a un niño.

    Lo máximo que admito es un azote en el culo, como una llamada de atención. Creo que todo lo que pase de ahí es una pérdida de control del adulto y que realmente no enseña nada al niño. No tengo hijos y tal vez lo que digo es muy simple, pero por experiencia, no se aprende nada de los golpes y la violencia. Sean en la medida en la que sean.

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  11. Bueno, ya veo que el tema es muy controvertido. La gente más joven por lo general lo ve como un delito, tal y como se nos transmiten no ya nuestras propias leyes sino lo que viene de USA. Ya hace muchos años, cuando aquí estaba claro eso de que "un tortazo a tiempo es preventivo" o de que "males menores quitan mayores", veíamos con estupefacción películas made in USA en donde una madre daba un azote en el culo a su hijo, la denunciaban y la llevaban a juicio.

    También se nos ponen ejemplos de "ni los animales pegan a sus hijos", y eso no es cierto. La gata que amamanta a sus gatitos cuando ya empiezan a tener dientes, si les dan un mordisco se revuelve contra ellos y le dan un manotazo. No lo tortura ni lo abandona, pero lo educa a no morderle. ¿Que los gatos no entienden con palabras? ¿Y algunos niños sí?

    Pongo como ejemplo (la primera vez que le di un azote en el culo, y no fueron más de tres en toda su infancia) algo que hacía mi hija mayor y que la ponía en peligro. Tenía la costumbre, con 5 años, de subirse a una silla, y luego al borde del espaldar para alcanzar unos juguetes antiguos que yo guardaba en el altillo de un armario. Durante muchísimo tiempo le expliqué que podría caerse y hacerse mucho daño, que si quería un juguete de allí me llamara para que se lo diera, que era por su bien... le hice demostraciones de cómo podría caerse, cómo podría golpearse... Todo en vano, sus narices decían que ella se iba a seguir subiendo al espaldar de la silla... Hasta que pasó, que se le volcó la silla y ella por suerte se consiguió agarrar al borde del altillo del armario y se quedó allí con el cuerpo colgando y llamándome. La bajé y supuse que eso le habría servido de lección, hasta que ocurrió otra vez más lo mismo. Ahí le cayó el azote en el culo. Y, jamás se volvió a subir. Ella recuerda el hecho riéndose y diciéndome "no me dolió nada, pero me di cuenta de que tú eras la jefa". ¿Habríais encontrado otro remedio menos doloroso, menos traumatizante y más eficaz? Sí, no tener sillas en casa o tenerla en libertad vigilada las 24 horas del día.

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  12. Ah, y olvidé preguntar ¿qué habríais hecho si hubiérais sido la madre de esos dos niños que estuvieron de visita en nuestra casa? Explicarle con buenas palabras ya lo hace su madre, tratarlos con mucho cariño, ya lo hace, pedirles por favor, ya lo hace, evitar situaciones embarazosas ya lo hace haciendo lo que ellos le piden, llevarlos a un colegio super exclusivo en Madrid que le cuesta 700 euros al mes por cada crío, ya lo hace. Dejarlos crecer así "expresándose", ya lo hace. Y cuando se encuentren con que la vida no es "yo quiero, yo consigo, pasando por encima del cadáver de quien sea", están los abogados y si no consigue lo que quiere, para eso están los psiquiatras, para quitar frustraciones.

    Hay otras soluciones que no siempre funcionan (con Mayita nunca funcionaron):
    - Esta tarde no saldrás a jugar.
    - No iremos a ver esa película que querías.
    Mi hija se encogía de hombros y se quedaba en casa tan feliz.

    U otras como:
    -Estoy muy enfadada contigo, hasta que no me pidas disculpas por lo que has hecho no salgas de tu cuarto. Esa es estupenda, te piden la disculpa, que poco cuesta, y obtenido el perdón, a seguir haciendo de su capa un sayo.

    -No tendrás tu deseado regalo de navidad. Esa puede ser todo un trauma como pueden pasar olímpicamente de la amenaza. Es un castigo a medio o largo plazo y normalmente los críos no entienden ese tipo de castigos cuando ha pasado el tiempo y se les ha olvidado qué hicieron para ser castigados. Esa es la parte traumática. La otra, la de pasar, es porque saben que sus padres "para no traumatizarlos" acabarán comprándoselo si no para Navidad, para Reyes, que es lo que suele pasar.

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  13. Estamos inmersos en una chicocracia, se hace lo que los niños quieren, se va donde ellos quieren, se come lo que ellos quieren,etc...Es un error pensar que hacerlos el centro de todo los hará más felices y libres y nosotros dejando que todo corra como si nada,mejores padres. Un beso

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  14. Mira, a mi me han parecido muy acertadas las palabras de Marcela: protección que incluye LÍMITES (como cuando tu no dejabas a tu hija subirse a la silla) sentido del bien y del mal y autoridad.

    Pega el que puede y eso no enseña, de hecho (y perdona que utilice el ejemplo que tu has puesto, no debería porque me consta,-porque las he conocido personalmente- que has educado a tus hijas maravillosamente y sin violencia) en el ejemplo que pones tu hija no aprende que la estás protegiendo sino que "eres la jefa": se reduce a un ejercicio de poder.

    Hay algo muy malo en nuestra sociedad que no pone límites a los niños, pero sigo pensando que para educar desde el respeto y la autoridad no hace falta ni un solo cachete.

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  15. Farala, yo opino que tienen que sentir tu protección, saberse a salvo de todo contigo (en eso soy experta según mi hija mayor que me llamaba madre neurótica jajaja)pero es importantísima la autoridad. Viste que mis órdenes, consejos y demostraciones no sirvieron de nada. Era la mamá-amiga la que se los daba. Ahora soy amiga de mi hija mayor, madre-amiga-amor. De la pequeña soy todavía madre-amor. Aunque suene a dictadura el aquí mando yo funciona y el dejarles participar del mando también, pero siempre teniendo muy claro que las decisiones finales las tomas tú (durante su infancia).

    Iba a escribir un post sobre esto que cuento ahora en resumen. Recordarás a mi sobrino, al que le hicieron bullying en un colegio durante el verano ¿no? Es y ha sido siempre el dueño y señor de la casa, con mi hermano casi siempre ausente y su madre a su completo servicio "llévame allá" y ahí está mi cuñada taxista lista al segundo, quiero una play, quiero dos, quiero dormir, quiero...

    El curso pasado, a una semana del final de curso llegó a casa con una decisión tomada: "He decidido que ya no voy más a clase" (con 16 años aún). Mi cuñada me decía "es que él ha decidido..." ¿Cómo que ha decidido? Pero ¿quién es él para decidir algo así?

    Este curso ha retomado los estudios, pero me dijo: Quiero un colegio como aquel donde estuve el verano (el del bullying). Me quedé a cuadros. Le pregunté: ¿Por qué quieres un colegio así con lo mal que lo pasaste? Y me dice: Pero al margen de los otros niños allí había autoridad y es lo que yo necesito. En mi casa mando yo. ¡Toma ya!

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  16. Cada vez más protegidos pero más solos.

    Con esa idea creo que has dado en el clavo. Por eso dan tanto por culo: porque no les hace caso ni dios.

    Es TAAAN triste...

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  17. Dos veces he intentado comentar, dos veces lo he dejado. Comentarios demasiado largos ambos para decir que estoy en completo desacuerdo. No te quiero robar el blog, Cande y ademas tengo que ir a ver al coordinador.
    En cualquier caso, como yo tengo unas ideas que comprendo que son peculiares respecto a la infancia, estoy acostumbrada a estar en desacuerdo. Y curiosamente a veces estoy mas en desacuerdo con aquellos que se oponen completamente al cachete y entonces dicen: bueno, pero vamos a dar herramientas eficaces a los padres para que asi no tengan que pegar. Y hablan del tema tan superficialmente... Como si solo fuera cuestion de eso... No se, no se como explicar todas estas cosas...
    Tampoco estoy de acuerdo con que los nignos de ahora esten taaaaan protegidos, ni que sean unos tiranos...
    En fin, que no quiero robarte el blog. Que no estoy de acuerdo. Pero que "we'll have to agree to disagree".

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  18. Encantada, coincido contigo en que cada vez están más protegidos, más cascos, más vallas, más muros, más sillitas, más psicólogos, más leyes, pero cada vez más abandonados emocionalmente.

    Klaudina, respeto tu opinión aunque no coincide con la mía. Además de un tiempo a esta parte lo legal y tu opinión coinciden, con lo que sólo me queda exponer la mía bajo la etiqueta "políticamente incorrecto". Pero mi opinión tiene un aval: Dos hijas que son felices, son maduras según sus edades, me quieren, las quiero, confían en mí, confío en ellas... y con algún azote en el culo de pequeñas aprendieron algo, supongo, por ejemplo que su libertad termina cuando se empieza a dañar el derecho de otras personas (y de otros seres vivos).

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  19. No, Candela, no es tan rara tu opinion ni tan comun la mia. Y lo que comentabas de USA. En las pelis vemos la USA mas progre. Pero teclea Bible belt corporal punishment en google y lo flipas. En muchos estados de USA se permite el castigo corporal en las escuelas y los padres que no lo quieran tienen que estar al quite para decir: no me zurren al nigno, por favor.
    Y todos esos grupos de cristianos fundamentalistas dando por saco con la vara... En las pelis de USA se ve lo mas moderno, chica, que luce bonico y tal, pero no hay que olvidar que es un pais bien grande.
    Por supuesto, tu no estaras de acuerdo con lo que dice esta gente pero ellos insisten en que no estan maltratando a sus hijos, que lo suyo es disciplina, todo bien controladito y nunca enfadaos (never in anger, always with love), que no es maltrato, que solo estan disciplinando a sus hijos. Con la vara o con lo que toquen.
    Donde ponemos el limite. Porque algun limite tiene que haber para proteger a la infancia. Donde esta. Solo un cachete?
    Fijate, algunos iluminaos de estos de spare the rod, spoil the child, dicen que como van a pegar a sus hijos un azote con la mano abierta, que no, que las manos son para proteger y cuidar y si acaso empugnar algun objeto con el que castigar a sus crios.
    Lo que quiero decir es que cada quien tiene su idea sobre que grado de correccion fisica es admisible. Como legislas? A lo mejor tu estarias de acuerdo con una legislacion como la canadiense (se puede pegar a los nignos de entre 2 y 12 agnos, pero no usar objetos, creo que es algo asi), pero seguro que habria quien se sintiera constregnido en su libertad parental...
    Entonces que defendemos, la libertad total?
    Con esto de internete no te veo la cara y no se si contestas enfadada o que... Pero vamos, supongo que sabes que en ningun momento he querido cuestionarte ni nada de eso. Por otra parte, no creo que lo que yo comento sea correccion politica ni nada de eso, es lo que yo de verdad pienso y aunque haya leyes que me respalden, no creo que yo sea parte de una mayoria social ni nada de eso. De hecho, yo he visto a padres pegar cachetes a sus hijos porla calle y no he dicho nada. Porque no, no comparo un cachete con una paliza, claro que no, solo digo que cada quien tiene su zona de tolerancia con estas cosas y que es muy dificil ponerse de acuerdo.
    Sobre tus hijas, no me cabe duda de que las has criado estupendamente, Cande, pero hay muchas mas cosas en la crianza de un hijo que cuatro cachetes. Tu crees que esos cachetes estuvieron bien, perfecto, pero hombre, seguro que hiciste mucho mas ademas de esas tortas, pero muchisimo mas, y seguro que es eso lo que hace que ahora sean chicas felices y que tengas una relacion tan buena con ellas. :)
    Y diria mas, pero este no es tema para internete, si un dia nos vemos en persona ya seria otro cantar.

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  20. Vamos, que no es que encuentre un cachete lo peor de lo peor (ni mucho menos). No se hasta que punto es lo mismo una torta aislada con estar de acuerdo con el castigo fisico. Lo que yo creo es que es muy dificil regular estas cosas y la libertad de los padres no puede ser un valor fundamental. Asuntillo delicado, vaya.
    Por otra parte, aunque ya digo que una torta no me parece lo peor de lo peor, a mi me daria miedo pegar a un chaval. Para mi es muy importante respetar los limites de todas las personas. Se habla de poner limites a los niòos, muy bien, de acuerdo (segun el estilo de crianza seran mas o menos limites), pero que hay de los limites delos nignos? Voy a sonar muy marciana, Cande, pero si algun dia tengo hijos me gustaria que fueran capaces de decir que no: no, no quiero comer mas, no, no quiero darte un beso, no, no quiero...
    Si alguien tiene derecho a pegarte, aunque solo sea un azote, aunque no sea para hacerte dagno ni para fastidiar, donde estan tus limites?
    Supongo que mis ideas en contra del cachete van mas por el concepto, el mensaje que creo (creo yo) que estaria transmitiendo.
    No se como exppresarlo, pero me gustaria respetar en todo lo posible la... mmmm autonomia corporal? (podriamos llamarlo?) de esos hipoteticos futuros lejanisimos hijos. Y eso incluye, claro, no pegarles. Porque mira, a lo mejor yo, que los querria mucho, seria capaz de pegarles "bien" (que ya digo que no lo creo), pero y otro adulto? Dices tu que consideras la torta un asunto de los padres. Bueno, siempre puede haber algun listillo que cree que no. Y a mi me gustaria que mis hijos trataran de protegerse y que no albergaran la masminima idea de que es aceptable que alguien les pegue.

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