12 octubre 2010

Esas pequeñas grandes cosas

Las tardes de otoño tienen una luz distinta a la de cualquier otra estación del año. La de ayer tuvo todos los ingredientes para hacerla una tarde feliz:

  • Hoy no había que madrugar.
  • Nuestro paseo vespertino estuvo envuelto en ese abanico de luces, sombras y colores que capté con mi móvil.




  • A nuestra vuelta, los niños del patio recogían aprisa sus trompos y las niñas los cochecitos de sus muñecas (sí, aquí observo roles). Las madres se los llevaban deprisa hacia sus casas. Empezaba a lloviznar.
  • Ya todo silencioso y nosotras en casa, el cielo se hizo de plomo mientras un haz de luz solar iluminaba la franja de viviendas que hay a pie de monte. Un inmenso arco iris se elevaba desde esas casas hacia el cielo y descendía más tenue al otro lado, sobre Sierra Nevada.


  • Pupe, mi hija mayor, vino a vernos. No la esperábamos. Traía croquetas de cocido que había hecho ella misma, listas para freír. Cuando ella viene, nos regala simpatía, alegría y optimismo. Con ella, la buena cocina, la charla amable, la sonrisa, la risa, la caricia y el abrazo están asegurados.
  • A Pupe le gusta la lluvia, igual que a Pepa, a Mayita y a mí. La tarde se hizo lluviosa y todas mirábamos a través de la ventana cómo el agua de la piscina solitaria se hacía mil pequeñas ondas bajo las gotas de lluvia y cómo las plantas del balcón se mecían y se limpiaban, agradecidas.
  • Recordé las magdalenas de mi abuela y de mi madre. Se solían hacer en otoño y se disfrutaban durante la merienda, ante el brasero, mojadas en un vaso de leche con cola-cao, en aquellos moldes rizados que se compraban o en esos otros que hacíamos en casa, con octavillas de papel blanco. (Algún día pondré la receta de esas magdalenas y un vídeo de cómo se hace ese molde. Hoy Blogger no me deja subir vídeos).

  • Tocaba CSI, una de mis series favoritas, que termina tan tarde que un lunes normal no puedo terminar de ver. Anoche tampoco, porque la noche lluviosa y el madrugón del lunes invitaban a dormirse bajo las mantas.

He dormido muchas horas. Cuando duermo mucho recuerdo los sueños. En el de esta noche yo iba a morir en unos meses. Me lo había dicho el médico. Sin embargo, salvo el miedo de los primeros momentos, el resto de mi espera de la muerte no estuvo lleno de angustia ni de miedo, sino de reencuentros, recuerdos y cariño. Escribí esas cartas que siempre dejé para la última despedida. Me sentía muy bien. Lo conté en el blog y tuvo miles de visitas diarias, pero pocos comentarios.

12 comentarios:

  1. Candela, fíjate cómo me has dejado después de leerte, que me voy a hacerme un chocolate calentito, a pillar la mantita a cuadros y al gato -si se deja- y a sestear al sillón... Qué paz hija, qué paz. Y después , hasta puedo hacer el bizcocho de la abuelalenteja....
    Besos.Lenteja

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  2. Qué tarde tan linda Candela. Así da gusto, días llenos de paz, en compañía d ela gente que más quieres... con croquetas, magdalenas o lo que se tercie, que en buena compañía todo sabe rico.

    Y sobre el sueño no comento que me da yuyu!! Eso si, además de visitarte te dejo un ocmentario

    Besos!!

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  3. qué fotos¡¡¡ están muy bien las tardes así... aquí pronto empezaré a liar a mis compis de curro para comernos un chocolate con churros que hacen en una cafetería al lado de la sidrería, que están que te mueres, antes de abrir por la tarde... umm tu post me los recordó.... umm que rico¡¡¡

    Besinos¡¡¡

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  4. Yo me di cuenta ayer de que estamos ya en otoño...madre mía, estoy descentrada total, no me tuvieron que decir el mes pasado el día antes de la Diada de cataluña, el 11 de septiembre, en un puesto del mercado que el día siguiente era fiesta.

    No me apasiona el otoño, pero me gusta más que el invierno y la lluvia sólo me gusta si estoy en casa.

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  5. Qué bueno que se tengan que recoger los niños cuando llueve... ¿no? Por lo menos podéis disfrutar del espectáculo de la lluvia sin ruido de fondo.
    ...¡Y nunca te quedarás sin comentarios!
    Besos.

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  6. Que buena tarde. Te dejo un pensamiento macabro de esos que se me ocurren: Te das cuenta que cuando uno sen encuentra perfectamente no nota sus órganos, su cuerpo. Lo mismo ocurre cuando está muerto. La diferencia es la temperatura. Un abrazo.

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  7. * Lentejilla, un chocolate calentito..mmmm, ahora que te leo, voy a hacerme un cola-cao, porque creo que chocolate de hacer no hay. Es tarde, pero me quedaré hasta mucho más trabajando, mientras el cuerpo aguante. ¿Hiciste el bizcochito? ñam ñam...

    * Jajaja, Chris, en el sueño pensaba: Nadie se atreve a decir nada, porque las voy a palmar, pero cuánto morbo despierta la muerte :) Gracias por dejarme un comentario incluso si me muero jeje.

    * Cachis con el chocolate, ya me he comido media tableta y el cuerpo me pide más mmmm... pero así, calentito, junto a la sidrería, con gente agradable y frío fuera, qué gozada, Yosu!

    * Ender, qué pena que no te guste el otoño. ¿Te has fijado en esos colores que tiene la luz de la tarde en otoño? ¿Y un poco más adelante, has visto las montañas en todos esos tonos de amarillo y marrón? Y la temperatura: ni frío ni calor. Y cuando empieza a refrescar, un chocolate caliente, en casa o en un sitio como el que dice Yosu... Disfruto de todas las estaciones, pero esta es la mejor para mí.

    * Maikix, jajajaja, forma parte de lo mejor del día, ese silencio abajo que deja escuchar la lluvia y el viento y hasta nos deja hablar bajito en casa :))) Maikix, te faltó decir "ni muerta" jajaja Un beso, so guapa.

    * Emejota, es como flotar encima de algo que no se siente, se percibe todo lo que llega de fuera y si te concentras se puede percibir también todo de dentro, pero a veces es mejor no sentir nada, dejarse volar :)) Besos!

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  8. La tarde suena maravillosa. Yo también soy amante del otoño... será porque nací en esta estación. Me ha encantado introducirme en esa cálida tarde familiar con el sonido de las gotas de agua como telón de fondo. Un abrazo

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  9. nosotras también nos la pasamos muy en paz con la música de la lluvia y el disfrute de la compañía mutua... qué rico! me uno al club de las amantes del otoño... siempre ha sido mi estación favorita y creo que es porque soy de octubre :)
    besitos a todas

    P.D. Pupe es un amor, una mujer de lo más cálido que haya yo conocido...

    P.D. bis, quiero la receta de las madalenas... yo también sé hacer esos moldes con octavillas de papel!!

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  10. * Alicia, yo también nací en otoño, casi al final (me recuerdo a emejota de "Otoño casi invierno"). ¿Tendrá que ver? Porque muchas otoñales de nacimiento adoran el otoño. Un abrazo.

    * Penicaaa, me estoy acordando de ti y de tu tabaco, qué fuerte, qué salá y qué voluntad tienes. Yo sigo :( Otra otoñal de nacimiento que ama el otoño ¿ves? Somos el club de las otoñales, al margen de la edad jeje. Gracias por los piropos a mi niña grande, que es la niña de uno de mis ojos :)
    Tengo a puntito la receta de las magdalenas. La voy a poner casi casi ya. ¡Sabes hacer moldes con octavillasssss guauuu! Eso es de abuelicas. Yo los he hecho a veces para usarlos como cenicero cuando he estado en algún sitio donde no había. Besotes.

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  11. Candela, aprensiva hasta soñando! Menos mal que este ha sido de "buen rollito", sólo te mueres pero lo llevas estupendamente...ayssss, lo nos costarás de criar!

    Que bien se está cuando se está agustito, eh?

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  12. Qué llueva, qué llueva... ¡y que los niños se metan en sus casas! A ver si dejan de estropear los vídeos que subes :P

    A mí también me encanta el otoño. Si le pones magdalenas, ya ni te cuento...

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