25 noviembre 2010

La violencia de género, para mí...

Hasta el año 2004 el 25 de noviembre era para mí ese día en el que se hacían actividades en el centro, se veía en televisión la última campaña contra la violencia de género y en algunos periódicos se podía leer algún artículo sobre mujeres maltratadas.

Hasta el año 2004 para mí la violencia de género era algo que solo les pasaba a otras mujeres, que nunca me había pasado a mí y nunca me iba a pasar.

Hasta el año 2004 la violencia de género estaba representada para mí, dentro de nuestra cultura, por las marcas físicas en el rostro de una mujer, por los golpes, las amenazas de muerte y el asesinato. Algo muy fácil de identificar para mí y para todas. La violencia de género era, para mí, un punto al que llegaba una mujer que no sabía darse a valer, que se aferraba a un hombre bajo cualquier condición con tal de no quedarse sola, por inseguridad, por falta de autoestima, por falta de dinero o por mantener una imagen social, incluso por masoquismo en algún caso. No comprendía esa falta de orgullo, ese no salir corriendo al primer golpe, ese no decir "púdrete junto a tu violencia, pero lejos de mí".

Sin embargo desde varios años antes esta mujer que así veía las cosas era infeliz, tanto que no podía permitirse dejar traslucir su tristeza al mundo que la rodeaba. No sabría decir con seguridad si ese muro-filtro que puse entre el mundo y yo era un síntoma de vergüenza o de confusión mental, o tal vez una mezcla de ambas cosas. Mi autoestima se había ido marchitando hasta morir, mi ya reconocida cabezonería y mi orgullo se habían derretido y se me habían ido derramado por el camino. Poco a poco había dejado de hacer proyectos a corto, medio y largo plazo. Poco a poco había perdido las ilusiones hasta el punto que ahora más lamento de haberme perdido buena parte de la infancia de mi hija menor, a la que quería y cuidaba pero de la que era incapaz de disfrutar sus avances, su ingenio y su simpatía. Pasaba los días y los meses encerrada, me negaba a salir con mis amigas, pero cuando venían a verme les sonreía y les pintaba un mundo -el mío- de color de rosa. Y es que yo por entonces tenía una pareja-hombre, más monstruo que hombre. Hombre tímido, agradable, educado y sensible de cara a la gente. Monstruo en la intimidad, que insultaba y humillaba en privado, en voz baja y sin palabras malsonantes; que prometía y no cumplía, pero siempre por mi culpa; que mentía casi siempre, que exigía sumisión "con mucho amor"; a la vez un hombre ausente y un fantasma omnipresente que controlaba mis actos y mis pensamientos con la habilidad del más pulcro de los psicópatas. Aquello, para mí, no era violencia de género, aquella tristeza mía no podía ser debida más que a lo que él aseguraba: que era mi cabeza la que no estaba bien. Lo que de verdad dejó de estar bien fue mi cuerpo, al que parecía que le hubiera caído una maldición de enfermedades y síntomas. Debilitada, con úlceras, con insomnio, con ansiedad, con pánico, medio calva, era posible que mi cabeza no rigiera bien ya, porque ni se daba cuenta de cuál era el motivo por el que el cuerpo estaba tan enfermo y el alma tan triste.


Semana santa 2004: La procesión por dentro.


El 25 de noviembre de 2005 adquirió para mí un nuevo significado: La violencia puede matar aunque no sea física. Aquel día, por primera vez en mi vida, fui a la concentración que se celebraba junto a la Fuente de las Batallas, con mi niña de la mano y el alma en un puño que estaba a punto de abrirse para dejarla volar de nuevo. Consciente por primera vez de que yo había sido una más.

Hoy, 25 de noviembre, en mi instituto se ha hecho un sencillo, corto y hermoso acto contra la violencia de género. 63 chicos y chicas con camiseta blanca estaban en el centro de la pista deportiva, representando a las 63 mujeres que -oficialmente- han muerto este año a manos de sus parejas o ex parejas. Alrededor, todos los alumnos y alumnas de todos los niveles. Dos de ellos, un chico y una chica, han leído un manifiesto, a ratos él, a ratos ella. Corto, claro y contundente. En ese manifiesto no se hablaba solamente de los golpes, sino de otros tipos de violencia, de otras argucias aparentemente más livianas e inocentes que tienen como objetivo someter, humillar, rebajar y anular a una mujer de cualquier edad y estatus social. Si esas argucias se siguen silenciando y mostramos solamente el famoso ojo morado, a muchas más mujeres les ocurrirá lo que me ocurrió a mí. Este año no he participado en ese acto más que como asistente. El instituto entero está lleno de carteles con frases, eslóganes, declaraciones de intenciones, dibujos... No he participado este año porque no era necesaria mi participación. Creo que gracias a estos actos y a la celebración de este día se está siendo más consciente de todas las formas en que puede presentarse el monstruo en nuestras vidas, seamos hombres o mujeres. Soy consciente de que a esta lacra social le queda mucho para desaparecer, máxime ahora cuando hay aquí tantas personas de otros países en los que esa forma de violencia no está criminalizada aún, o que incluso está bien vista como ocurría aquí no hace tanto. Pero aunque le quede mucho todavía, es necesario seguir mostrando nuestra repulsa. Habría que hacer más aún y no sé por qué no se hace. Por ejemplo ¿por qué no se publican los datos de los asesinos de mujeres que ya han sido juzgados y condenados? No entiendo por qué se les protege.

28 comentarios:

  1. Candela, cada día te admiro más por tu coraje y por tu sinceridad capaz de revelar vivencias que otros callarían. Me alegra que el puño cerrado se haya abierto y ahora estés viviendo tan merecida recompensa. Un abrazo.

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  2. uf, tienes una forma de transmitir las cosas que es como si estuvieramos en tu piel, toda mi admiración, es una jodienda y aún falta mucho camino por recorrer,

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  3. Desaperecerá, al menos es lo que deseamos.

    Eres muy valiente,pero ya lo sabes.

    te quiero

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  4. Me has puesto la carne de gallina y los ojos se me han llenado de lágrimas. La violencia de género no entiende de clases sociales, de cultura ni de inteligencias. Ninguna estamos a salvo. Y gracias a testimonios como el tuyo poco a poco nos vamos concienciando de lo que comentamos, que no es sólo la agresión física. Es mucho más.

    Desde el CEMABOG (Congreso Estatal de Mujeres Abogadas) se lanzan propuestas y exigencias al Gobierno con el fin de tomar medidas que protejan a las víctimas. Se ha logrado algo que parecía tan absurdo como que los maltratadores cobrasen pensiones de viudedad en determinados casos. El año pasado se solicitó que los maltratadores perdieran de forma automática la custodia de los hijos. El Gobierno la está estudiando ahora. DEspacio, muy despacio.

    Pero mientras tenemos que seguir peleando por acabar con las situaciones de violencia. Y que mujeres como tú cuenten su experiencia es algo importantísimo.

    De corazón, muchas gracias por compartirlo, por compartirte. Eres un ejemplo para mí.

    Un abrazo enorme

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  5. Candelilla guapa, Candelilla fuerte, Candelilla feliz. Hoy así y así siempre. :)

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  6. Oh, Candela. Es algo terrible! Desgraciadamente estoy convencida de que la mayoría de las mujeres no tendrán el coraje que tuviste tú. Tengo una tía que no me habla (a mi hermano mayor,tampoco) porque declaramos como testigos en un juicio contra su marido, que hizo todo lo posible por aislarla de la poca familia que le queda. Mi hermano, además, sentado allá conmigo y su novia en el juzgado de la mujer, lo siento pero pasa, era objeto de miradas recelosas (un tío esperando a una jueza en un lugar así....) Trató mi tía de convencerme de que no fuera a declarar. Sigue viviendo con su maltratador, pero yo ya no vivo cerca para acogerla como cade vez que tuve que hacerlo.

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  7. Yo que he vivido hasta hace cuatro días en un paìs donde se seguía hablando de "crímenes pasionales" cuando se trataba de violencia d egñenero te puedo decir que aquí si hay muchos avances aunue no sean suficientes... espero que maya pueda ver una sociedad diferente (nosotras no lo sé...).
    Eres muy valiente pero eso ya lo sabes... en la foto no se te notan señales físicas pero tu mirada te delata. Te ves preciosa porque lo eres, pero esa mirada tan triste no es la tuya.
    Gracias a tu fuerza por salir del agujero, tu mirada hoy en día es muy diferente, preciosa!

    muchos besitos, se te quiere :)

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  8. Hay parejas de lesbianas en las que una de ellas sufre este tipo de violencia por parte de la otra.

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  9. Jo Candela. Cómo te admiro. Qué bien saber que ahora estás tan bien:)

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  10. *Alicia, es difícil contar algo así, todavía lo interiorizamos con vergüenza, como si fuéramos culpables. La culpa es de quien daña no de quien recibe el daño, sobre todo cuando no sabe que es un daño. Incluso quienes reciben golpes han llegado a ese punto creyendo que o se los merecen o se los dan por su bien. Me costó pero salió :) Gracias, Alicia.

    * Falta mucho. Se considerará terminada la lacra cuando la incidencia de maltrato y asesinatos sobre las mujeres sea igual a la de cualquier otro maltrato o asesinato (en número), porque de eso siempre habrá mientras existan seres humanos en el mundo. Pues sí, yo también veo todavía muy lejos ese equilibrio. Un besote.

    * Quizás para cuando vivan nuestros nietos y nietas... ojalá. Tú también lo eres, querida Mam.

    Luego seguiré comentando vuestros comentarios, toca trabajar un rato ;)

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  11. Candela,me encanta tu blog,es la primera vez q escribo pero soy una fiel lectora,lo que cuentas me parece terrible y tu mirada tan triste y ausente....nada que ver con la de ahora,me alegro mucho por tí.
    Un abrazo
    Una Ovetense

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  12. Te admiro Candela, eres una valiente.

    Un abrazo bien fuerte!!

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  13. Yo, desgraciadamentem tengo una historia muy parecida que duró más de 15 años. Pero un dia desperté y me lié la manta a la cabeza: me fui, estuve dos años escondida (ni siquiera mi madre sabia mi domicilio) y aterrorizada y de repente descubrí que eso no era así y salí a pelear en los juzgados. Me llevé la peor parte porque encima me tocó un juez del Opus y machista hasta decir basta, pero poco a poco, y con los años, las cosas se "recolocaron".
    Pero necesité más de una docena de huevos. Por todo lo anterior y por mucho más, creo que la violencia de género no tiene mucho remedio, Lo de publicitar los nombres de los maltratadores no creo que sea de mucha utilidad. Quizás unas fortísimas y publicitadas condenas de cárcel y ecómicas (si ha lugar) podrían hacer algo, pero tengo mis dudas.
    Repito que la "solución" estaría en la educación de los hombres y de las mujeres, pero SOBRE TODO de éstas para que no aguanten ni una vez una descalificación, una palabra más alta que otra, etc., etc., y luego tener los huevos y los cojones de dejar una vida establecida y empezar de nuevo, con o sin hijos al principio, que no es ni fácil ni sencillo.
    La gente que rodea a este tipo de mujeres tb tiene su importancia: ni aprobar una conducta machista, ni consentirla e incluso implicarse denunciando los hechos pese a quién pese.
    Es mi punto de vista.

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  14. Creo que iniciativas como la de este video pueden ayudar

    http://www.juntadeandalucia.es/educacion/mediva/index?id=b09e78fd-7fc3-11df-adb3-6755c3b6bf42

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  15. Es impresionante Candela, impresionante! Mi admiración por vos crece adiario, no importa la distancia tengo que decirte que te admiro!
    Contar algo así requiere valor y entender que la víctima no es culpable es una muestra de que has salido de el círculo de la violencia porque quien maltrata controla los sentidos de su víctima, con mirada reptílica manipula sentimientos, es así.
    Enlacé tu post en mi blog, por cierto.
    Un gran abrazo,

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  16. Lo más duro del maltrato son las semillas que quedan, aún después de alejarte del maltratador, esa niebla que aparece cuando menos te lo esperas y te envuelve de nuevo, esa vergüenza.
    Para mí fue lo más duro, libertame de esa manipulación que me hacia sentir que yo era una mala persona.

    Menos mal que cada día sale un sol nuevo y el tiempo te va curando.

    Besillos Candela

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  17. No te sorprenda que haya compartido la misma experiencia. Durante dieciocho años, hasta que conseguí separarme. Un fuerte abrazo solidario.

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  18. nada que añadir, sólo darte un besín

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  19. * Chris, gracias a ti por este comentario. Ahora algunos están poniendo el grito en el cielo cuando se intenta legalizar el que un maltratador no pueda tener la custodia de sus hijos, incluso cuando aún no ha sido juzgado, a pesar de que es un tema CAUTELAR, hasta que haya juicio. Es una práctica normal de la justicia no darle la custodia a un maltratador, pero por desgracia hay excepciones sangrantes que la ley intenta que no se produzcan más. Un beso.

    * Jirafas, somos tan vulnerables a pesar de todo... Buscando esa felicidad a veces metemos la pata hasta el corvejón (dicho andaluz) :) Un abrazo.

    * Juli Gan, tengo alguna amiga que se ha encontrado en esa misma situación que cuentas. Son situaciones dificilísimas que pueden acabar con la víctima encerrándose en sí misma, aferrándose con más fuerza a su maltratador y evitando todo contacto con quien intenta protegerla. Por eso a veces nos preguntamos si hay que esperar a que ella se dé cuenta para no acabar aislándola del todo. Es una difícil decisión ¿dejarla en la boca del lobo o meterla en la boca del lobo? :(

    * Pena, todavía a veces (pocas ya) leo en algún periódico frases como "se sospecha que pueda tratarse de un crimen pasional"... Claro que puede matarse por amor (eutanasia activa o pasiva para evitar un sufrimiento exagerado de una enfermedad irreversible, por ejemplo), pero vamos, matarte porque no te quiero perder o matarte porque eres mía, menuda pasión, menudo amor! Un beso, mi bonita.

    * Dintel, así es. Ya escribí un día un caso de violencia psicológica e incluso física de una mujer a su pareja mujer. De hecho la violencia psicológica no es patrimonio de ningún sexo ni de ningún tipo de relación. Lo único que está claro es que en la pareja hombre-mujer, si la violencia va de él a ella, existe un inmenso riesgo de que acabe matándola, si bien en el resto de las parejas ese riesgo es mínimo. Por lo general, salvo excepciones que son anecdóticas, una mujer no mata. En eso estriba para mí la utilidad de la ley integral, en intentar evitar esas muertes de hombres a mujeres, que son demasiadas, del orden de 60 a 80 cada año en este país.

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  20. * Verticana, no te creas que soy tan digna de admiración, que no sabes lo tonta que se puede llegar a sentir una, ¿por qué crees que lo silenciamos tantas veces? Es como dijo Pena Mexicana en el blog de Mam "salir del armario del maltrato". Me encantó ese término que ella explica tan bien. Si muchas lesbianas están armarizadas para demostrarse hererosexuales, muchas maltratadas también lo están para demostrarse bien tratadas y no tontas. Un beso!

    * Anónima ovetense, puse esa foto porque algunas amigas que la han visto me dicen siempre lo mismo: que tengo la mirada triste o ausente, aunque yo la verdad no la veo así, pero veo que debe de ser cierto porque tú también lo ves de ese modo. Gracias y un fuerte abrazo :))

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  21. * Morganita, no sé si soy valiente. Quizás ahora un poco más. Cuando se lo cuentas a alguien y aún estás súper vulnerable los comentarios hacen mucho daño. Recuerdo que un día unas alumnas hablaban con un compañero sobre los problemas que tenían con una profesora (eterna problemática insensible y fría) y se les ocurrió compararla conmigo diciendo que yo en cambio los atendía, les daba mil explicaciones a sus dudas y mucho cariño. La respuesta que les dio mi compañero la supe tiempo después por boca de estas chicas: "Más vale una Fulanita (la profe tal) que una amargada (yo)". Eso me hizo polvo entonces. Ya no creo que me importara un rábano. :)

    * ISI, tú sí fuiste valiente, como muchísimas otras mujeres que tomaron el camino de los pies en polvorosa, a pesar de esos 15 años, porque cuanto más tiempo pasa más desorientada se está. Tienes razón en la gente que rodea a estas mujeres, sobre la importancia de sus actos. En mi caso toda esta gente se enteró a posteriori, porque como yo pintaba mi vida de color de rosa y él se comportaba en público como un magnífico hombre... Eso pasa en muchos casos, por eso es tan difícil detectarlo desde fuera, pero hay personas que tienen una sensibilidad muy fuerte y lo pueden percibir.

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  22. * siempre anónima, es muy bueno ese reportaje y tienes razón en que estas iniciativas son buenísimas, mejores incluso que las charlas (ya lo dice uno de los chicos entrevistados), porque les hace reflexionar al tener que identificar comportamientos en sus propios personajes. Una chica dice también que esos malos tratos pueden ser de chico a chica y viceversa. Es cierto, conozco casos en que los malos tratos van de ella a él, aunque siempre matizo que para mí la mayor diferencia está en que ellas no suelen matar y ellos sí. Gracias por el enlace :)

    * Gracias por el enlace, SimpleDay. Esa no culpabilidad de la víctima es un tema que se ha debatido mucho en varias esferas: entre mujeres que fueron maltratadas y entre profesionales de la psicología, la policía o la judicatura. Yo llegué a la conclusión de que no somos culpables por cuanto que no se nos ha educado en el no aceptar el maltrato, incluso hace años era más bien al contrario: se nos educaba haciéndonos creer que el maltrato e incluso el crimen "pasional", era la muestra más evidente de un inmenso y terrible amor, con lo que nos quedaba encima estar contentas de que nos quisieran tanto... ¡madre mía! Un fuerte abrazo.

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  23. * Ajá, cereza... esa vergüenza. Los sentimientos de culpa, esa niebla que dices, que sale no solo de ti sino que te rodea en forma de otras personas que te miran (o así te lo parece) como señalándote. Muchos besos para ti también.

    * Emejota, sí que me sorprende de ti, por todo lo que te he leído y te leo. Lo que todavía hace más importante esa idea de que cualquier mujer puede ser víctima de violencia, incluso las más fuertes y con mayor autoestima. Un abrazo.

    * Un besote para ti, Marcelilla.

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  24. Candela, preciosa, que bonito!!!!! hasta con el fondo del blog. Muchas gracias cielo. Muackk

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  25. Lo mejor de todo es que lo pudiste ver a tiempo, y ese yo interior salió para descubrirte en la mujer que eres ahora. Me alegra que puedas contarlo y además lo hagas con el corazón en la mano.
    En esta campaña se ha leído en algunos periódicos que muchos maltratadores también maltratan a sus hijos/as, yo puedo decirte que en muchos casos el miedo de la madre se respira, se mama, y se comparte. Te lo digo por experiencia.

    Un abrazo muy fuerte.

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  26. Creo que lo más peligroso es que se siga pensando que eso le pasa a determinado tipo de mujeres, por que no es así.

    Mi madre siempre me decía, a ti como te toque un maltratador, la primera ostia te la da, pero la segunda y la tercera, se la lleva él, por eso estoy tranquila, nunca te veré en esa situación.
    Yo le digo que la primera ostia te la da cuando ya te ha jodido todo lo demás, por eso te da la primera, la segunda y todas las demás.

    Yo estoy contenta por que todas las mujeres que he tenido cerca que lo han vivido, han reaccionado a tiempo e hicieron lo que debían.

    Me quedo con la esperanza de las que sí lo consiguen y con el deseo de que la gente entienda de una vez donde están las raíces de este problema y dejen de pensar que que la mujeres que se quejan del machismo en cosas como la publicidad, por poner un ejemplo poderoso, son una panda de exaltadas.

    Besos

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  27. * Mam, es que se merecía dedicarle un ratito a ponerlo de forma que te identificara :) De nada, mi niña.

    * Encarni, los hijos no se libran, sea cual sea la forma de maltrato que haya sobre la mujer, por eso me parece estupendo que se retire la custodia a los maltratadores, incluso de forma cautelar hasta que sean juzgados. Un beso para ti.


    * Ender, has dicho algo muy importante, importantísimo: "La primera ostia te la da cuanto ya te ha jodido todo lo demás, por eso te da la primera, la segunda y todas las demás". Ahí está el quid de la cuestión. Un gran abrazo.

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  28. ¡Enhorabuena por saber verlo y haber sabido salir! Es curioso, yo que trabajo con niñas y niños pequeños noto que empiezan a rebelarse contra el maltrato verbal. El otro día después de la campaña que hicimos en el cole "saca tarjeta roja al maltratador" (http://www.construigualdad.blogspot.com/) una niña de 5 años salía discutiendo con un compañero ¡Me has maltratado decía ella!, ¡No, solo te he quitado el sitio eso no es maltratar! se defendía él.
    Me gusta que la polémica surja en edades tempranas puede que algo sí que esté cambiando

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