28 noviembre 2010

Saber escuchar


El jueves una compañera me pidió que saliera a desayunar con ella en el recreo. Habría preferido quedarme en el instituto, sacar un café de la máquina y tomarlo tranquilamente sentada al brasero de la sala de profesores, pero aún perdura esa parte de mí que no sabe decir que no y salí con ella.

Mientras se llega al bar, nos sirven y desayunamos, apenas nos queda tiempo para volver al instituto y a mí no me gusta comer deprisa. Tampoco llamo hablar a lo que hacemos en esos entreactos del trabajo, entre el ruido de la máquina del café, las tazas, la prisa y las voces de la gente. Siempre se inician conversaciones que nunca se terminan, son apenas apuntes que se quedan almacenados en la memoria a modo de índice que no lleva a ninguna página. Ya de vuelta, a las puertas del instituto, mi compañera y yo mantuvimos este diálogo, que sirve como muestra de todos los demás:

- Oye, ¿cómo va el tema del trabajo de Pepa? -me preguntó ella.
- Igual, pero ahora quizás haya encontrado algo interesante.
- ¡Qué bien! ¿de qué se trata?
- De desarrollar una idea que...
- ¡Oye, acuérdate de pagarle la lotería a Mari!
- Sí, claro.

Podría deberse a la falta de tiempo, pero no es así, porque "conversaciones" de ese tipo, en que te quedas a medias contando algo que por lo general responde a una pregunta que te han hecho, son mucho más frecuentes que las tertulias tranquilas en que cada parte escucha y responde serenamente y prestando atención a la otra.

Pepa y yo nos hemos puesto a hacer un cálculo en nuestro entorno más cercano. Entre familia, amigos, amigas, compañeros y compañeras, hemos encontrado a cuatro buenos escuchadores: Marco, Laura, Mercedes y mi hija mayor. No es solo que respeten tu tiempo de palabra, sino que demuestran interés por lo que oyen y enriquecen los diálogos con sus experiencias o su forma personal de entender el tema que se esté tratando. Cuatro personas escuchadoras constituyen menos del 20% de las que hemos valorado en este aspecto.

De los debates y tertulias que veo en televisión, predominan esos en que los tertulianos se roban la palabra unos a otros, impidiendo que nadie finalice un argumento iniciado. Eso hace que se les vea a todos estresados, enfadados porque no han podido llegar a expresar su propia conclusión ni han conseguido visumbrar las conclusiones de los demás. Suele ganar en las exposiciones quien más grita, pero no quien mejor argumenta.

¿El no escuchar es un defecto humano o se trata de un vicio adquirido en la era de las prisas?

31 comentarios:

  1. Imagino que es un vicio adquirido, a veces por las prisas, y otras veces porque simplemente hay personas que solo quieren ser escuchadas. Encontrar una persona que sea buena conversadora no es fácil, pero haberlas "haylas" y menos mal jejeejej. Yo también tengo unas cuantas y aunque sean pocas, es una suerte.

    besos

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  2. Tengo una amiga ,vieja amiga ya,que de un tiempo a esta parte me corta sistematicamente cuando intento responder a alguna de sus preguntas o simplemente,ejercer mi derecho a hablar.Mi frustración ha ido en aumento con el tiempo, y un día en qué yo no estaba muy habladora,me preguntó como era que no hablaba;me atreví a decirle que, cada vez que empezaba a hablar me cortaba por sistema...el propósito de enmienda que hizo entonces duró dos dias...y mi frustre cada vez que hablamos sigue ahí.Es cierto que encontrar a personas que sepan escuchar es dificil....

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  3. Vivimos en la era del excesivo individualismo y el estrés, la mayoría de la gente durante una conversación piensa en lo que va a decir no en lo que dice quien en ese momento habla. Casi siempre me quedo a medias cuando hablo, es algo que afortunadamente he aprendido a encajar.

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  4. ...de un aprendizaje, Candelilla, de un aprendizaje. Escuchar significa "estar disponible" para el/la otro/a, sin tiempo, acogerle en su comunicación y en sus emociones. Y, aunque estamos hechos para comunicarnos, es algo que ha de aprenderse. La mayor parte de las veces lo que no tenemos o, mejor dicho, lo que no nos concedemos es TIEMPO para escuchar...

    Ufffff, te entiendo porque a mí me pasa muy a menudo que me dejan con la palabra en la boca.

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  5. uf, de eso podría escribir un tratado.....yo siempre he dicho que hay muchos que oyen pero no escuchan....me hacia mucha gracia porque tengo amigos que me dicen que para ser sorda escucho muy bien,
    en el país de los ciegos....
    por cierto me ha encantado el post, vamos siempre con prisas hasta para hablar

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  6. A veces parece producto de un simple egocentrismo,estrechito, solo sabemos hablar y en todo caso escuchar aquello que creemos que nos concierne directamente.
    Tengo el defecto de valorar el tiempo, cada vez mas, me gusta escuchar a las personas que tienen algún valor específico que comunicar. Ya llevo demasiado tiempo escuchando trivialidades inútiles. ¡Serán los años! Un fuerte abrazo.

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  7. Estoy por afirmar que se trata de una peculiaridad humana, más que que de una circunstancia provocada por la vorágine en la que solemos vivir. Los motivos, o razones, de tal peculiaridaddarían para un máster, y no es el momento, ni el lugar.
    Y luego, también, a qué negarlo, también influye la falta de educación (como en el caso de tu compañera), aderezada con su pizquita de egoísmo.

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  8. Uff...cuando me pasa lo que te pasó a ti, Candela, me siento idiota por pensar que a mi "interlocur/-a" le interesa el tema por el que me pregunta. Yo me lo creo, comienzo a responder y me quedo con la palabra en la boca y con cara de idiota. Con lo bonito que es escuchar y hablar poco: la de cosas que se aprenden!!

    Creo que es un poco de todo: las prisas, el egoísmo...Uff, sí, daría para un máster!

    Me ha encantado tu post, Candela. Gracias por hacer que nos paremos a reflexionar. Un abrazo

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  9. Tu post me ha hecho pensar, Candela. Es cierto: no nos escuchamos, y no sé si es porque realmente no nos interesa lo que los demás nos cuentan o por la falta de tiempo. Voto por lo primero: ¡somos egoístas hasta para escuchar!
    Besotes desde...ESPAÑA.

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  10. Wenas!! A mi modo de ver es un defecto humano. Creo que si yo hiciera también un pequeño estudio sobre quién me oye atentamente y quién no el resultado sería muy parecido al tuyo. No se, supongo que también depende de lo que estén contando, del día que estés teniendo, de tu ánimo, etc. Hay días en los que no te apetece ni escucharte a ti misma.
    Saludos!!

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  11. Todos los días digo en clase: ¿Para qué tenemos dos orejas y una sola boca? ¡Para escuchar dos veces y hablar una!

    Ya no escuchamos, sólo actuamos, hablamos, hacemos... y así no pensamos. Porque para pensar hay que escucharse a una misma... Y lo que puedes encontrarte puede ser horrible... Y...

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  12. Desde que llegué aquí me quedó la sensación de que en general, la gente no respeta el turno para hablar. No conozco casi a nadie que estando en grupo, sepa conversar sin atropellar al interlocutor. En mi país no es así, al menos no en mi región. He llegado a la conclusión de que es una cuestión cultural.
    Yo lo llevo bien porque de todas maneras casi nunca hablo de nada que me importe realmente más que con gente que es mi amiga y esos amigos queridos, saben escuchar... por algo han llegado al estatus de amigos :)
    Pepa y tú son dos de ellas Candelita. Besitos

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  13. * Hola, mam. De verdad, las prisas son nefastas para la comunicación, pero es que cuando nos reunimos familia y amig@s en casa es que no hay manera de que alguien acabe algo que está diciendo. O está ya el café, o espera que bajo las persianas o cualquier cosa y pocas personas dicen luego eso de "Continúa, que te hemos cortado", o si se dice, se vuelve a interrumpir.

    * Núria, jajajaja, pobrecita, te comprendo. Yo tengo otra que tiene esta costumbre: preguntarme por algo. Le cuento, se vuelve y hace una carantoña a mi hija y empieza a hablar con ella. Me callo y pongo cara de vaya usted a saber qué. Se da cuenta, me pide que siga. Sigo y vuelve a distraerse con otra cosa. Al final acabo por decir que no tengo ganas de empezarlo por enésima vez. Entonces es cuando empieza a insistir y a poner los ojos muy abiertos mirándome. Generalmente se quedará sin saberlo, mejor para ella supongo jajaja.

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  14. Siempre anónima, es verdad eso de que se piensa en lo que se va a decir y no en lo que alguien está diciendo. Dicen de mí (yo no lo sabía hasta el verano pasado) que soy muy parlanchina, pero tengo una oreja inmensa. Escucho tranquilamente hasta que alguien termina, a no ser que me esté dando la paliza, y a veces incluso así (la de palizas verbales que me he tragado!!!)

    * Morgana, se me olvidó decirlo en el texto pero al escribirlo pensaba en ti, porque se dice de ti que escuchas con los oídos y con el corazón. Eres un sol.

    * Guada jajajaja, "para ser sorda escucho muy bien". Ya ves, no hacen falta tantos oídos para oir, a veces hasta sobran, basta fijarse en una mirada o en un gesto para escuchar, pero ¿quién tiene tiempo para esas minucias? :)

    * Emejota, pero si algo no te interesa lo dirás ¿no? Prefiero que alguien me diga: ese rollo no me interesa a que haga como que me escucha, que incluso me pregunte y que me deje con la palabra en la boca.

    * Ea, Mármara. Yo no sé si es una peculiaridad humana, porque si va en aumento será por algo (percibo que va en aumento), pero desde luego en lo que estoy de acuerdo contigo es en la falta de educación. Mira, si el diálogo entre mi compañera y yo hubiera sido al contrario (ella en mi lugar yo en el suyo), creo que a falta de tiempo en ese momento, habría ido a buscarla para que me contase eso por lo que yo misma le había preguntado. Es... no sé si educación o es otra palabra... ¿empatía?

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  15. *jajajaja, Filomena, me ha hecho gracia (por sentir lo mismo que tú) eso de "me siento idiota por pensar que mi interlocutor/a (...) Yo me lo creo, comienzo a responder". jajajajaja. No sé si es para sentirse idiota, más bien para sentirse confiada y buena gente :) Un beso.

    * Tantaria, ¿cómo que desde España? ¿Desde cuándo? ¿hasta cuándo? ¿Volverás al más allá? Prometo escuchar tus respuestas :)))) Un besote!

    * María, no está mal eso de las dos orejas y una boca ;). No sé si es que para pensar tienes que escucharte a ti misma, lo que sí sé es que pensar debe de ser muy trabajoso, o eso parece ¿verdad?

    * Pena, creo que tienes razón y que es una cuestión cultural (aquí es descultural porque existía y se va perdiendo). Mi amoooool, yo ni a ti ni a tu güera os he incluido porque no estáis en el entorno más cercano, ese que ya está testado y archiconocido, el de las reuniones para una cervecita o un cumpleaños y ya sabes de antemano quién va a cortar y quién va a escuchar. Tú eres otra buena escuchadora, y también dices que te has hartado de un argumento cuando te parece suficiente. Ambas cosas son necesarias y complementarias :) Un besoooooo.

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  16. Opino en el sentido de Pena Mexicana. Por estos lares es en general así. Eso no quiere decir que se profundice más o que haya un interés más allá de cierto momento, depende como en cualquier sitio, de las personas y mucho de la empatía. Un beso

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  17. Un mal común en esta sociedad, tenemos orejas no oídos.

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  18. Es muy típico eso de no escuchar, al menos en las grandes ciudades. Por lo que he podido comprobar personalmente, muchas de las personas que no escuchan tienen una carencia afectiva tremenda o/y se sienten muy solos o/y están muy solos.
    Luego están los mal educados, los exhibicionistas, los.... y seguiría un rato.
    En mi experiencia, y no se por qué porque no me he parado a pensar, las personas que no escuchan me caen fatal. Por eso y por otros motivos. Estoy pensando en una compañera de trabajo, ingeniera ella, que aparte de creerse el ombligo del mundo, resulta que es ella solita la que "da" los dineros de las subvenciones, la que "adivina" lo que le va a pasar a una empresa (antes se ha informado en Informa, valga la redundancia), la de "ya te lo decia yo", etc., etc.

    Aggggggggggggggggggggggggggg

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  19. Para mí es un defecto de egoismo, de no interesarte realmente lo que te está diciendo la otra persona, de darle más importancia a tus historias que a las suyas.
    En mi caso, cuando alguien me corta lo que estoy diciendo y no es de un modo casual, se me quitan por completo las ganas de contarlo. y además me pongo de muy mala leche...

    Besos!!

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  20. TE ADMIRO , TE SIGO Y APRENDO DE TI.

    pensaba que tú vida había sido más fácil. de ahi mi admiración de como has llegado hasta aquí , de tus reflexiones y de tu manera de ver la vida . Eres un punto de referencia para mí.
    Soy una de las que te leen y escuchan con toda la atención del mundo,
    PFV, no te dejes jamás el blog. tienes mucho,mucho , que enseñar.
    gracias .

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  21. Saber escuchar es una virtud, sin duda alguna. Subvalorada por quienes disfrutamos hablar, ya que no tomamos en cuenta que se conversa con todos los sentidos.
    El no escuchar es una descortesía y síntoma de desordén para mí.
    Me pasa, a veces, que tengo muchas ideas en la mente y mezclo conversaciones, cambio de tema radicalmente en cuestión de segundos o no respondo a ciertas preguntas. Incluso para escribir mi pulso es extraño, soy tremendamene acelerada. Supongo entoces que parezco desordenada o descortés.
    No obstante, cuando descubro que he dejado con la palabra en la boca a alguien intento retomar con un "disculpá me estabas diciendo sobre...?"
    Un saludo,

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  22. pues no se sies innato adquirido pero me has recordado ese gesto que me repatea tanto del qu ete pregunta ¿qué tal estás? y sigue caminando porque en realidad ni quiere saber, es un saludo cualquiera una pregunta retórica!

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  23. Quería decir que en circunstancias como la que narras, suponiendo que me las vea venir, ya no soy tan condescendiente. Y si se diera por primera vez, una segunda no se repetiría. Luego me llamarán cuanto menos introvertida, ¡estupendo! Un fuerte abrazo.

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  24. Oír es lo que nadie sabe hacer y, sin embargo, nos creemos tolerantes, comprensivos, abiertos de mentalidad, democrátas... ¿Y cómo puede ser eso, sí solo sabemos hablar? ¿No se requiere para tan estimables valores saber oír?
    Un saludo y paga la loteria que, si te toca, luego vienen los problemas.

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  25. ¿¿¿Qué decías??? (jejeje, después de todo lo dicho poco que más que aportar que una chorrada jirafil). Yo soy buena escuchadora y dicen que és porque cuento poco.

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  26. He vuelto para quedarme, así que vamos a ir preparando ya esas tapitas que tenemos pendientes :-)

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  27. A tu pregunta yo me inclino más por la primera opción.

    Besos

    noche

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  28. pues yo tengo un problema con el escuchar. Todo lo escucho y claro a veces no viene bien. por ejemplo: tuve una novia que se dormía con la radio puesta, ella a dormir y yo a escuchar programas de fútbol que me horrorizaban, pero como no puedo parar de escuchar, ayyyyy.

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  29. Creo que es algo propio de nuestra era, la dispersión, las prisas, el stress, ... sí es muy molesto eso, me ha pasado yo prefiero decir que no tengo tiempo para escuchar.. para hacerlo hace falta poner todos los sentidos....

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  30. * Fiorella, educación o empatía, pero sea lo que sea falta, verdad? aunque hay culturas que no son tan así. Mis amigos argentinos no sé si por argentinos o por sí mismos son escuchadores y buenos conversadores...

    * Sobrevivir, orejotas con auriculares tenemos para escuchar solamente lo que nos apetece ;)

    * Isa, es verdad. En el campo y en los pueblos pequeños la gente se comunica mucho más, hablan más y escuchan más también. Con lo de tu jefa me he acordado de una amiga mía que te pega unas palizas verbales que te caes de espaldas, pero yo aguanto siempre estóicamente a que me toque mi turno... y cuando me toca le da sueño o prisa jajajaajaja.

    * Chris, sí que es egoísmo o tal vez nuestros ritmos y nuestra educación nos hacen bostezar en cuanto alguien nos dice más de 10 palabras seguidas, intentamos quitarnos el pestiño de encima, pero al menos que no pregunten, no? Yo, si pregunto es porque quiero escuchar la respuesta y si no, no pregunto... Besicos!

    * Anónima, esto de internet es bueno para muchas cosas, una de las que más me gusta es cuánto aprendo cada día de otras personas. Todas las aportaciones son importantes, incluso aquellas con las que no estamos de acuerdo, porque todo nos lleva a reflexionar. Un beso y muchas gracias por tu comentario.

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  31. *SimpleDay, has dicho la palabra desorden y me ha parecido muy adecuada. Es que la humanidad en general anda un poco desordenada, verdad? por fuera y por dentro, qué bonitas esas culturas (perdidas?) de la serenidad... qué envidia.

    * jajaja, Farala, es verdad... Oye, qué tal estás? Y cuando te animas a contárselo porque además lo estás deseando, pasan de ti... frases hechas y pocas ganas de saber, es cierto.

    * Ya me imaginaba, emejota, porque tú eres muy asertiva.. (yo un poquito menos jejee) Un besote.

    * Isabel, y además cuando se escucha también se habla, con los gestos, con la mirada... Claro que hace falta que quien te habla sepa escucharte, que a veces tampoco pasa eso. Pagada la lotería, mi único décimo de este año tachán! a ver si toca, y si no toca pues tampoco pasa na :)))

    * Jirafas, pero es bueno contar también, hay quien gusta de oir lo que tienen que decir las jirafas en gerundio y en presente :). Claro que yo hablé de escuchador@s y no de conversador@s... Me encanta la palabra tertulia ¿y a ti?

    * Tantarillaaaaa, ya te contesté en tu blog, pero esas tapas están ahí ya echando humito caliente, esperándote.. Vale?????

    * Noche, yo también lo creo así, pero creo que además ese defecto está aderezado por la segunda parte, las prisas, el desasosiego, el correr sin parar, que hasta nuestras necesidades orgánicas funcionan (por riles) a toque de reloj... :/

    * Ico, otra asertiva. Tengo mucho que aprender. Bueno, yo sé hacerlo, pero luego me siento mal, eso es falta de asertividad :(

    Besos a todas

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