01 diciembre 2010

Profesorado: Muy deficiente


Nos han suspendido. Calificación: 1,5 sobre 10.

Y como tenía que ser, junto al suspenso ha habido un tirón de orejas colectivo: habéis sido malos, muy malos, no habéis cubierto los objetivos; es más, habéis empeorado, vais de mal en peor, y a este centro ya sería un milagro que le otorgasen la confianza para afrontar un nuevo plan de calidad. Hemos decepcionado, hemos traicionado la palabra dada.

Hice un barrido de lado a lado por los rostros de todos mis compañeros y compañeras y encontré bajada de ojos, dignas miradas al frente, rebeldía, resignación, incredulidad. De todo, pero todo en silencio.

En el año cero del plan de calidad había un estado X en el instituto, según determinados parámetros. El más indicativo era el denominado "promoción", que estaba cifrado en un 75% de nuestro alumnado. Cuando se propuso llevar a cabo un plan de calidad fui la última en ser convencida, en el último minuto del segundo claustro para el mismo fin (en el primero la mayoría dijo no). Dije sí sin convencimiento, por no ser la única en discordia y porque -por qué no reconocerlo- ese esfuerzo extra por conseguir unos objetivos se nos iba a pagar. Además nos iban a dotar de los instrumentos para mejorar el rendimiento: inspecciones, registros, programaciones, memorias, exámenes de conciencia, dolor de los pecados y propósitos de enmienda. Llegué a creer que podía ser cierto que con otros métodos podían conseguirse mejores resultados. Lo creí y no lo creí, pero lo cierto es que se ha hecho un inmenso esfuerzo en la mayoría (ojo, que no he dicho del 100%, eso nunca se conseguirá) del profesorado de mi centro por alcanzar unas metas que no solo no se han alcanzado sino que lo que hemos hecho ha sido dar marcha atrás, consiguiendo que aquel famoso 75% que habíamos prometido llevar al 85% se haya quedado al tercer año en un triste 68% de promoción...

Por primera vez en muchos años en el claustro ha habido intervenciones de calidad y de corazón a la vez. No muchas, pero las que ha habido han recogido los distintos sentires y pensares del conjunto. Ha habido quien, desde el dolor y la impotencia, ha pedido una "recuperación", como nos exigen para el alumnado, argumentando que quizás así optemos al aprobado aunque sea por los pelos. También quien ha dicho que si aplicando más planes, más controles, más estrategias y más esfuerzo hemos empeorado, una de dos: o tanto control es contraproducente o el problema no está en nuestro colectivo, que está más enraizado en la sociedad y va a peor. En esa misma línea alguien ha argumentado que nos han aumentado los días lectivos anuales y las horas lectivas semanales, que se ha trabajado en equipo -como se nos requería-, que se ha mantenido un contacto (incluso instantáneo y por SMS*) con las familias, que se ha bajado el listón... y que cada vez estamos más agotados de tanto tira pallá y ponte bien, para que al final no nos digan que la sociedad está enfermando, sino que los enfermos y las enfermas están concentrados en nuestro colectivo.

Mi versión de los porqués está repartida por todo este blog. Quien me conozca un poco ya sabe lo que opino de todo esto. Y por supuesto, siempre hubo y habrá malos profesores, malas profesoras, sin vocación ni ganas, pero siempre en minoría. No había mejores profesores en el año cero de nuestro plan de calidad que en el año tres, ha habido algunas jubilaciones y ha entrado sangre fresca llena de ideas e ilusión. Pero la sociedad en esos tres años ha cambiado. Nosotros, nosotras, hacemos de nurses durante más horas y más días al año, no todas las que exigen los padres y las madres de nuestro alumnado. Cada vez comprendemos más y nos dolemos más de ver a tanto chico y tanta chica que tienen de todo y más, pero que carecen de lo elemental al mismo tiempo. Creo que ahí radica buena parte del problema y que arañando por ahí habría que buscar al menos parte de la solución.

Las soluciones aportadas por el programa que nos ha evaluado, tendentes a mejorar el rendimiento DEL CENTRO son las siguientes:

  1. Aumentar el número de alumnos y alumnas que promocionan en los distintos cursos.
  2. Incrementar el número de alumnos y alumnas que alcanzan la titulación al finalizar los estudios que han cursado.
  3. Elevar el número de alumnos y alumnas matriculados en los cursos que les corresponden por edad.
  4. Reducir el absentismo escolar del alumnado.
  5. Potenciar la continuidad de estudios superiores al finalizar la ESO y Bachillerato.
  6. Aminorar el abandono escolar del alumnado que cursa enseñanzas postobligatorias.
  7. Generalizar la consecución de resultados excelentes del alumnado en las pruebas de Evaluación de Diagnóstico.
  8. Reducir el número de alumnos y alumnas que obtienen pésimos resultados en las pruebas de Evaluación de Diagnóstico.
  9. Mejorar el grado de satisfacción del alumnado con el centro.
  10. Elevar el grado de satisfacción de las familias con el centro.

No veo en esa lista ninguna solución sino un conjunto de metas. No se dice qué camino hay que seguir, sino a dónde hay que llegar, y mis preguntas son:
  • ¿Los demás centros han aprobado o son tan malos como el nuestro?
  • ¿Cómo conseguir mayor número de aprobados sin falsear la realidad?
  • ¿Qué cebo o qué argumentos utilizamos para ilusionar al alumnado de enseñanzas enseñanzas postobligatorias, en particular en la profesional, que no quiere seguir estudiando para que encuentre la utilidad de hacerlo? (en un mundo en donde lo que sobra son titulaciones, preparación y masters y en el que lo que se aconseja es que en el curriculum no se escriban tantos títulos ni logros si quieres que te contraten?).
  • ¿Se ha analizado a nivel global si el aumento de horas lectivas semanales ha beneficiado realmente al alumnado o solamente ha aumentado el grado de satisfacción de las familias? (Hay chicos y chicas que salen de casa a las 6:30 de la madrugada y llega a casa para comer a las 16:30, al menos de los que yo tengo en clase, que tienen que tomar varios autobuses para llegar y para volver, que a últimas horas están agotados y que por las tardes no quieren ni oír hablar de seguir machacándose la cabeza).
  • ¿Qué preguntas tenía el cuestionario que ha arrojado bajo grado de satisfacción del alumnado con el centro? ¿Y las que han arrojado bajo grado de satisfacción de las familias? (Estas dos últimas preguntas las hice, pero nadie me respondió. Me parecería interesante que nos hicieran saber qué haría que estuviera satisfecha una parte y la otra).

No dudo de la buena voluntad de la Junta de Andalucía, ni de la de las correspondientes instituciones de otras comunidades autónomas cuando buscan métodos para combatir absentismo y fracaso escolar, que es un problema extendido y unánime. Mi humilde aportación es: no se está atajando el problema por su base.



* Se nos ha regañado porque hay tutores y tutoras que registran las faltas de asistencia a las doce de la noche e incluso a las cuatro de la madrugada y claro, pipiripi, mensaje automático del sistema al móvil de papá o al de mamá: "Su hijo/a fulanito/a no está en el instituto"... Se nos ha pedido registrar las faltas en un horario decente.

24 comentarios:

  1. Menudo suspenso, ¡es un muy deficiente! Parece que el profesorado tiene la culpa de todos los males del mundo. No me extrañaría que fueseis vosotros, según el gobierno, "el eje del mal".
    ¡Besotes!

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  2. Politica, pura politica. Teatro, puro teatro. Un fuerte abrazo.

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  3. Joder, Cande, qué injusto, qué falta de rigor, que miopía académica... Te deseo mucho ánimo y firmeza en tu postura de progreso. Yes, you can!

    Hace años claudiqué frente a ese politiqueo. Por si alguien aún no entendía por qué... ahí está.

    Besos.

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  4. Después de algunas visitas de la inspección y de comunica al profesorado que no había que reciclar la metodología y ponerse a nivel de los nuevos tiempos quedó claro y evidente que lo que pretendía era que subiésemos el nivel de aprobados, cara a la galería claro, sin importarle si estos eran merecedores o no de tal aprobado....así que ninguna credibilidad a esos estudios o auditorías que sólo buscan rellenar estadísticas...el problema está en la base, en los padres, como bien señalas.. un saludo.

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  5. No tengo ninguna relación con la enseñanza, así que escribo de oidas pero no entiendo muy bien eso de aplicar un plan de calidad.
    Los objetivos de la enseñanza son a largo plazo ¿no?, ¿o se miden por el número de aprobados de cada curso?. Sea como sea, la enseñanza me parece de las profesiones más difíciles, yo renuncié a ella cuando estaba haciendo los tres meses de prácticas del CAP en un instituto de Madrid que acababan de habrir y era considerado como "modelo". Madre ´mía, se necesita estómago para bregar diariamente con algunos/as cafres y hoy dia (en aquellos tiempos no se daba, que yo supiera)m con determinados padres que son peor que sus hijos.
    Así que ánimmo y pa'lante que ya queda poca gente como vosotras.

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  6. DIOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS, escribir mil veces ABRIR, ABRIR, ABRIR y castigada sin esas botas que me quería comprar por navidad. Qué bestia.

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  7. lo que a mí me sorprende, Candela, es que esté pasando lo mismo en mi Comunidad!! ufffffffffffff, me quedo sin palabras.

    Un abrazo.

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  8. Estoy totalmente de acuerdo con Ico: la base está en las familias. Si vieran qué tipos de familias hay entre mi alumnado (y los de ustedes, no me cabe la menor duda!)...Cuando las llamo idignada por la tomadura de pelo por parte del alumno, que no hace las tareas, molesta y casi no atiende en clase, dispuesta a darle un escarmiento con la complicidad de la familia, etc...siempre acabo haciéndome la misma pregunta: "cómo hará este niño para ser tan eficiente y conseguir atender en clase 5 minutos cada dos o tres semanas?? Con este ambiente familiar, yo me olvidaría hasta de mi nombre!". En fin, qué les voy a contar que no sepan.

    Por otra parte, al Ministerio, Consejería, Inspección...sólo les interesan las estadísticas. Hace apenas un mes se presentó el inspector en la CCP y nos dijo que los contenidos NO eran importantes (no sé cuántas veces lo repitió, yo tomaba nota de sus palabras literales para transmitírselas tal cuales a mis compañeros de departamento, porque estaba segura de que no me iban a creer!), lo único que importaban eran las competencias básicas: los contenidos eran un medio para llegar al fin. Y se lució poniéndonos el siguiente ejemplo:

    "si un niño quiere llegar de Canarias a Rusia, con el sistema antiguo le hacíamos estudiar por qué países tenía que pasar, con su correspondiente historia y costumbres, qué ríos encontraría por el camino, qué idioma o idiomas escucharía en el país destino, etc...Con el sistema actual, lo que importa es llegar a Rusia, que el alumno sepa desenvolverse solo para conseguir su objetivo. La historia, los ríos, las costumbres y el resto de contenidos los tienen en los libros: no son relevantes".

    Qué más añadir a las palabras de un inspector frente a toda una CCP? Creo que está claro lo que tenemos delante (y que conste que, por supuesto, huyo de la metodología tradicional y que abogo por las nuevas metodologías como la que más; pero de ahí a fabricar burros...). Y luego somos nosotros los "pringados" (con perdón) que tenemos que lidiar con los de arriba, con las familias y con los alumnos; mediamos para que haya paz y armonía, para que todo el mundo esté contento; velamos por nuestros chicos y nos dejamos la piel y los sesos por entenderlos y por sacar lo mejor de ellos...Y, encima, luego nos vienen con éstas???

    En fin, tema duro y complejo. Un abrazo enorme y siento haberme liado, pero cuando nos toca, nos toca ;-)

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  9. ¡Ay, Santa Calidad! En tu nombre, se hacen encuestas a mogollón, sin ton ni son, se planifica la "mejora contínua" con prisas y sin pausa, se marcan objetivos inalcanzables sin dinerito, ni la suficiente dotación de los necesarios recursos humanos, y tantas, tantas veces se toma tu nombre en vano que ya no sé quién eres, calidad, quizás sólo seas un espejismo que desaparece y se pierde en el espesor y follaje de la selva burocrática.

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  10. (suspiro)
    He aquí uno de los muchos temas que me hicieron salir huyendo de la educación institucionalizada como campo de trabajo.
    Los sistemas de calidad nacieron y se desarrollaron para medir el desempeño y/o productividad de algunas empresas de producción. Eso lo sabemos todas. El problema viene cuando se "adaptan" a una "empresa de servicio" como es la educación. Los entrecomillados son intencionales.

    Ni los sistemas de calidad se adaptan, en todo caso se maquillan, ni la educación es precisamente una empresa, aunque ofrezca un servicio a la sociedad.

    Partiendo de una base tan torcida es muy difícil que alguien que ejerce la docencia de manera critica, consciente y comprometida pueda tener una buena nota en los baremos que se manejan, porque lo que se espera no es que instruya o eduque a los alumnos, sino que se integre al "como si" y forme parte de las estadísticas en plan de numerito disciplinado.

    Jo, cuánto tiempo sin recordar esa pesadilla... seguiré haciendo magdalenas... ¿en qué mala hora decidí estudiar educación?

    besos

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  11. Teneis examen de recuperación??, me pega que no, verdad? porca miseria!

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  12. Soy ajena por completo a la problemática de la docencia. Pero después de leerte muchos post sobre este tema termino teniendo la sensación de que sois el jamón del sandwich. Os aprietan por arriba y por abajo y siempre tenéis la responsabilidad de que el sandwich no sea bueno.

    Mucho ánimo. Un abrazo!!

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  13. En los últimos años los cursos de bachillerato que he tenido son de unos 35 o 40 alumnos. ¿En el plan de calidad no se dirá, por casualidad, nada de una bajada de la ratio para poder hacer entre otras cosas un mayor caso a la diversidad de nuestros alumnos alumnas?
    No fuíste la única que veía posibilidad de cambios en las calidades dichosas.
    Un saludo.

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  14. Tantaria, es deprimente, de verdad. Pero nuestros jefes saben que ahí estaremos, para pasar más controles, hacer más horas, aplicar más técnicas y echar el bofe porque en el fondo a la gran mayoría esos chicos y chicas que están en el instituto nos importan más de lo que algunos se imaginan, pero no porque creamos en la mayor parte de las teorías que se van inventando.

    * Yo creo que sí, emejota. Preferiría que dejaran a otro tipo de personas inventar técnicas de enseñanza.

    * Lo malo, Olga, es que no nos queda otra que no claudicar. Nos importa lo que hacemos y tragamos con todas las presiones, las de arriba y las de abajo. No está el mundo para buscar otro trabajo (ni algunas estamos en edad), aunque de todas formas yo sigo amando este trabajo e ilusionada con lo poco o mucho que vamos consiguiendo (no en los tests sino en el cara a cara y en el día a día con nuestro alumnado).

    * Ico, ni tú ni yo somos las únicas personas que llevamos tiempo denunciando el problema en las familias, pero parece que se quiere desviar la atención a pesar de que por este camino la sociedad va de culo y cuesta abajo...

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  15. Isa, a mí me cuesta más aceptar y llevar a cabo técnicas y procedimientos que me imponen desde arriba y en los que no creo en absoluto. El día a día en clase me gusta por lo general, pero cada vez que veo una nueva instrucción, orden o decreto me echo a temblar. jajajajaja, regálate las botas, que cualquiera se equivoca!!! jajajaja. Un beso

    * Pero Morgana, ¿es que nadie de arriba se da cuenta de que se están equivocando? Ni izquierdas, ni derechas, ni teorías del zen, parece un virus que se extiende y afecta a toda la peña, ¿por qué no cuentan con nosotr@s, la base, para asesorarse en vez de copiar y pegar teorías?

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  16. Filomena, es que hemos pasado de la teoría de que los contenidos son lo esencial a la opuesta, de que no sirven para nada y ahora lo que cuentan son las competencias. Siempre abogo por los términos medios y estamos en una era en la que no hay términos medios. Yo considero muy importantes las matemáticas y la lengua, por ejemplo. El hecho de que un chico sepa que usando una calculadora o un programa de ordenador le va a resolver una ecuación de segundo grado y llegue a resolverla sin detenerse a pensar siqueira (competencia) no me parece un desatino. Que en lengua nos conformemos con que consigan transmitir una idea aunque sea a porrazos también me lo parece. En informática, que es lo que enseño, les enseño vías para que se autoenseñen cuando no sepan cómo se hace algo, pero eso no es óbice para que sepan hacer muchas cosas. De todas formas se está enseñando a la gente a vivir DE LAS TECNOLOGÍAS, y las tecnologías pueden fallar (y fallarán) ¿qué haría una humanidad a la que le faltase la tecnología, si no tiene herramientas humanas propias para sustituirla?

    En ese claustro, después del rapapolvos, se ofrecieron a darnos un curso sobre Competencias. El 50% del profesorado se mostró muy interesado (por mejorar, porque nos sentíamos burros con orejas enormes). Yo fui del otro 50% porque no me siento burra por más que me lo escriban y firmen.

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  17. Siempre anónima, una compañera mía contó en el claustro que en el centro de donde viene consiguieron cumplir los objetivos marcados en su plan de calidad. Solamente pudieron conseguirse cuando rebajaron la ratio de alumnos a 20 por aula. Yo, por ejemplo, tengo 60 por aula (30 alumn@s + 30 ordenadores). En informática la mayoría de comunidades ya ha visto que más de 20 es una locura, si un chico atiende, otro enreda, si un ordenador funciona, el otro se avería y lo tengo que arreglar, me paso la vida agachada sobre sus ratones, atendiendo sus dudas y rompiéndome la espalda, y por más que quiero siempre hay manos levantadas preguntando, voy atendiendo por filas y nunca acabo. A pesar de todo, conseguimos buenos resultados, pero podrían ser mejores si pudiera atenerlos mejor.

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  18. Pena, es cierto, yo entendía los controles de calidad cuando se trata de "productos", de "cosas materiales", incluso lo entendía en los servicios cuando se trata de atender al público de forma eficiente y rápida, pero chica, en la educación al menos tal y como está planteada actualmente, es un absurdo detrás de otro. A hacer magdalenas, tú que ya sabes jejejeje :)

    * Jirafas, no será a mí a quien examinen en el futuro. No voy a unirme ni al curso de competencias ni al plan de calidad -de otorgarnos la oportunidad de recuperación-, prefiero que se lean las valoraciones que hace cada año el alumnado y que por suerte me dio la más alta nota de todos mis compañeros y compañeras y todos la tenían bastante buena. Ahí están las preguntas importantes, en ese cuestionario que arroja una valoración final y ninguna de esas preguntas es ¿tu profe te da buenas notas? :)

    * Sí, Chris. Sólo quedan dos opciones: o te unes a lo que no crees o sigues haciendo aquello en lo que crees. Mientras no nos pongan una pistola en el pecho, seguiré haciendo aquello en lo que creo.

    * Isabel, alguien dijo en el claustro la expresión "libertad de cátedra" y casi le dan una colleja. Creo que eso ya está anticuado, tenemos que estar uniformados de gris, caminar y hablar según nos manden... ¡No quiero!

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  19. Para que descienda la ratio de alumnos a 20 se necesitan medios, económicos y materiales, y la cuestión de marcar objetivos sin la suficiente dotación económica ni los recursos humanos adecuados, los hace desde un principio inalcanzables. No hay que ser ninguna lumbrera para llegar a esa conclusión, aunque los que suelen dirigir estas cuestiones de calidad se pasan esos pequeños detalles no sé por dónde, la verdad.

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  20. Bien que lo siento por ti, Candelilla, por el apurón, la decepción y el mal trago que has pasado. Pero, chica, qu te influya lo menos pisoble. Ya sabemo lo único que le importa a la administracón y, sobre todo, ya sabemos que quienes hacen ese tipo de evaluaciones llevan muuuuuuuucho tiempo en los limbos, sin pisarlas aulas, sin tener ni p... idea de lo que se cuece en ellas.
    No voy a entrar en profundidad, porque hace sol y quiero a ir a dar una vueltina a Xagó antes de comer, pero sí quiero decir que independientemnte de lo mal que lo haga todo el mundo (familias, sociedad, administración...) no se nos puede olvidar que la Educación, sobre todo si es pública, tiene como misión minimizar las diferencias sociales. Nos va en ello el futuro.

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  21. Siempre anónima, ya era inviable esa ratio antes de la crisis, imagínate ahora, pero lo que no se puede pretender es culparnos de lo que no tenemos culpa. Mi cota de aprobados es bastante alta pero no los apruebo yo, aprueban ell@s. Eso es un lujo que me permito lucir :)

    * Mármara, creo que aunque bajen de los limbos serguirán en el limbo. ¿O por qué mi director nos bronqueó y por qué nos dijeron que habíamos cometido fraude? Fraude... se me ha quedado en el alma.

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  22. ¿¿¿Fraude, Candela??? ¿¿¿FRAUDE??? Vamos... ¡encima! ¡Es pa cortarle los huevos, joder!

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