16 diciembre 2010

Tal o cual, bueno o malo

No tengo o no me permito demasiado tiempo para el blog y aunque actualice bastante de seguido, suelo hacerlo en pocos minutos sueltos, con una idea en la mente y una buena rapidez sobre el teclado, conseguida lustros ha en una máquina de escribir mecánica por el método ciego, cuando mi meta más ambiciosa era convertirme en una buena secretaria. En el mérito de la rapidez mecanográfica también tiene mucho que ver mi habilidad con los dedos -por qué no reconocer humildemente las más humildes e inofensivas habilidades que una tiene-. En fin, me puedo poner a divagar sobre habilidades e impotencias y puedo escribir un libro de memorias propias y ajenas y no era eso lo que quería decir. Lo que quería decir es que me prohíbo participar todo cuanto querría hacerlo en forma de comentarios, para ganarle minutos al día y emplearlos en algo que no sea ordenador, ordenador, ordenador. Lo que sí hago siempre es leer lo que escribís. Muchas veces leo deprisa entre clase y clase y algo se me queda revoloteando por la cabeza, porque muchas cosas que escribís se merecen más una profunda reflexión que un rápido comentario al vuelo. Me llevo los deberes a casa, reabro el o los blogs que me han dejado alguna pequeña o gran marea de pensamientos, vuelvo a leerlos y vuelvo a pensar.

Hoy me he quedado con el contenido del último post de Tantaria, que no me ha dejado indiferente. Tampoco podía dejarle en un comentario una impresión rápida sin antes repasar mi trayectoria como persona entre personas que han tocado mi cuerpo o mi alma, para bien o para mal, a lo largo de mi camino vital. Y tras esa reflexión, tampoco podía dejarle un comentario profundo porque en mi caso lo profundo es casi siempre largo de contar (al igual que mis dedos son hábiles, mi capacidad de síntesis es nula).

He reflexionado mucho sobre algo que me ha hecho reflexionar otras muchas veces, prácticamente siempre que se habla de "los tal son así" o "las cual son asá". Tal o cual pueden ser razas o etnias, sexos, opciones sexuales, nacionalidades... Podría resumir mi reflexión en las siguientes palabras: Exceptuando los comportamientos extremos, para los que no estoy diseñada o programada -fanatismos de cualquier índole, por ejemplo, pues los considero individual y socialmente dañinos- no he hallado ningún tal o cual que pueda definirse como netamente malo ni netamente bueno. En todos los tales y cuales hay la misma proporción de personas negativas y de personas positivas, de gente más bien buena y de gente más bien mala, de gente complicada y de gente sencilla, más bien majaras o en las que predomina la extrema cordura... Otra cosa son los gustos, y yo procuro relacionarme con personas que tienen -o parecen tener, porque esa es otra rama digna de estudio- algo que me gusta.

Mucho de lo que aquí digo no tiene que ver con el post de Tantaria, pero es colateral. Es decir, mis pensamientos han hecho ese recorrido al meditar sobre sus palabras.

Crecí observando en silencio mi entorno, en una era en la que predominaban los refranes, los dichos y las teorías simples sobre el bien y el mal, sobre lo feo y lo hermoso, en un mundo en el que había -en teoría- personas atraídas por otras personas de su mismo sexo, pero eran como extraterrestres, de los que siempre se habla y nadie ve. Así eran las cosas entonces, la homosexualidad era una enfermedad y yo no conocía a ningún enfermo ni ninguna enferma. Pero se definían con pequeñas cosas y pequeñas frases. "Niño, si juegas con muñecas se te va a caer el pito" o su equivalente "Si juegas a cosas de niñas te volverás mariquita". "Esa niña que juega a polis y ladrones y al fútbol de mayor será una marimacho". Todo era un "futurible" de "enfermedad" pero la gente mayor que conocía "parecía estar muy sana"... Y recuerdo que había un refrán que no se me olvidará porque me dejaba un interrogante, y como entonces te plantaban eso de "los niños no preguntan", pues yo no preguntaba. Era el de "las mujeres bigotudas desde lejos se saludan". Confieso que a día de hoy no acabo de comprender ese refrán, que decían sobre todo las mujeres. Yo me descerebraba pensando que quizás era porque pinchaban, pero claro, los hombres también pinchaban y no había un refrán equivalente para ellos. Cuando fui algo mayor deduje que el mensaje era que una mujer bigotuda = mujer lesbiana = sacamantecas, más o menos. O sea, el refrán era una advertencia de peligro como la de "Cuidado con el perro" y que una mujer depilada no podía ser lesbiana. Pero a mí nunca me convencieron los dogmas, eso sí, me hacían pensar y analizar cada cosa, y cada recoveco de cada cosa, de cada posibilidad.

Nunca me atreví a definirme como lesbiana ni como heterosexual. Por supuesto y ante todo no soy asexual. La palabra bisexual no me gusta porque la asocio a soy lesbiana, me hago pasar por hetero pero me permito algún que otro lujo (armarizada), o soy heterosexual pero muy atrevida y quiero probarlo todo (frívola). La otra idea que apunta la palabra bisexual es "indefinida", "indecisa", "no definida", es decir, de las que nunca pertenecen a nada, las que nunca son apoyadas por nadie y siempre criticadas por todo el mundo. Las del famoso "le da a la carne y al pescado", tan usado como insulto soterrado. Me he sentido solo una "yo", parecida a mucha gente y diferente a todas y cada una de las personas del mundo, como lo eres tú, o él, o ella.

En mi no a los dogmas y a las prohibiciones tuve mi propia trayectoria, libremente elegida -a veces contra los vientos y mareas de los tiempos-. Puedo afirmar, y en eso no me equivoco, que he deseado a todas las personas con las que me he relacionado sexualmente (y a otras más con las que no me he relacionado). Ha habido hombres y mujeres. Ellos me atrajeron desde que se empezó a despertar mi sexualidad. Desde siempre atraje mucho más a ellos que a ellas y hasta mis treinta años las segundas no me atrajeron sexualmente en absoluto. Cuando se produjo la primera atracción por una mujer, fue un bombazo para mí, no de miedo ni de vergüenza ni de nada negativo, sino de maravilloso y respetable descubrimiento, por eso no lo oculté; siempre estuve orgullosa de mis felices hallazgos vitales.

Al ir madurando me he ido dando cuenta de que cada vez más no eran la sexualidad ni la genitalidad las que han marcado mi elección de pareja sexual, puesto que en estos aspectos tan satisfecha me he sentido con uno como con otra. Sé que me enamoro de las buenas personas (aunque me haya llevado chascos de ambos sexos) y que hay hombres buenos como hay mujeres buenas. Entonces, ¿qué ha resultado determinante? La persona en sí, lo que me mueve esa persona, la forma en que manifiesta su deseo o provoca el mío, su inteligencia, la complicidad que nos una, la conexión mental, la forma de expresar el cariño o el respeto, el que la relación signifique enriquecimiento personal para ambas partes. Me atrae más lo complejo de lo femenino que lo simple de lo masculino. Lo complejo mueve mis neuronas, lo simple las aburre. Los hombres que he amado en mi vida los escogí porque no eran simples pero su complejidad no me ha llegado a activar positivamente, unas veces esa complejidad ha sido dogmatismo (repito que huyo de los dogmas), otras ha sido pura pedantería (me repatea la pedantería tanto como la simpleza, sean del género que sean), y otras veces era agresividad: dominio sobre todo lo femenino y en particular sobre mí, expresada esa agresividad de forma sutil o evidente. A mí no me excita ni me provoca nada positivo el que me dominen o el dominar a nadie. (Con esto no quiero decir que "los hombres son o simplemente positivos o complejamente negativos", hablo solo de mi propia experiencia, que es solo mía y desconozco hasta qué punto es extensible. Lo que sí creo es que los hombres están marcados más por sus ancestrales obligaciones "de clase" que por su carácter intrínseco).

El "algo bueno" diferenciador lo hallé en las mujeres. Pero ¿eso significa que con todas las mujeres me una un sentimiento de complicidad o de sororidad? ¿Que todas las mujeres me parezcan positivamente complejas? ¿Que todas las mujeres sean más inteligentes o más buenas que cualquiera de los hombres? ¿Que con todas las mujeres pueda conectar? ¿Que cualquier cuerpo o rasgo de mujer me puedan atraer? No rotundo a todas esas preguntas. Y si a nivel físico prácticamente cualquier hombre me parecía como mínimo suficiente, mi gusto por las mujeres ha sido y es mucho más selectivo; hay determinados rasgos, formas o hábitos que me atraen profundamente mientras que hay otros que me repelen con la misma intensidad.

Desde hace unos años sé, porque así lo quiero y lo he decidido, que el resto de mi vida, de formar pareja lo haría con una mujer. Digamos que el balance vital -en mi caso- ha sido mucho más positivo y enriquecedor con las mujeres que con los hombres. Eso no quiere decir que no haya conocido a mujeres negativamente complejas o con traumas y otros problemas con los que me habría resultado imposible convivir. Pero, repito, mi balanza vital se ha inclinado por las mujeres, ergo soy lesbiana por decisión inteligente, es decir decisión tomada de forma analítica y conclusiva, algo tan bonito como el ser lesbiana porque "solo me atraen las mujeres" si ese sentimiento se vive con sinceridad, orgullo y auto-respeto. Lo mejor que se puede pretender en la vida es hacer lo que queremos y querer lo que hacemos (excluyo obviamente lo que atenta contra los derechos humanos).

Por lo tanto, Tantaria, ya ves que mi comentario habría sido demasiado largo y por eso escribí esta entrada. Ni siquiera creo que tú pienses realmente que la proporción de locas, malas o de feas (feas en su físico, en su estética o en sus gestos) entre las mujeres lesbianas sea superior a la proporción que pueda haber en cualquier grupo humano. Estás hablando de lo que a ti no te gusta (y los gustos son muy personales, lo que a ti te atrae probablemente a mí o a otra le desagrade y viceversa). El problema está en que quizás te pase como me pasaba a mí con la serie Cosas de casa, que me repelía tanto el personaje de Steve Urkel que no me perdía ni un solo capítulo, con tal de regodearme en mi antipatía por él (vamos, que te empeñes en mirar/ver sobre todo lo que no te gusta.... ¿podría ser?)

17 comentarios:

  1. Aunque estoy de acuerdo contigo en toda tu exposición, haría hincapié en lo que dices a partir del 7º párrafo. He tenido una vida muy parecida a la tuya y tambíén estoy en contra de cualquier dogma o etiqueta sobre las personas. Quizá por eso me he sentido muy aislada muchas veces al no poder sentir lo mismo por los movimientos extremos de muchos grupos de personas, en este caso homosexuales, cuyo activismmo me hace sentir, paradójicamente, exluida de de ellos, aunque los comparta. Para mi ser lesbiana no es estar en contra de los hombres ni de nada. Soy mujer como soy delgada, de 1.60 de estatura y con pelo castaño, así que no entiendo que por mi opción sexual tenga que llevar pelos debajo de las axilas, vestir masculinamente y estar a la que salta con los hombres y/o con otras mujeres y encima hacer gala de ello.
    A mi me gustan, y mucho, las personas, en todas suelo encontrar (aunque no simpatice) algo positivo y algo que yo no se, y que suelo agradecer porque aún a las alturas de mi vida, estoy ansiosa de conocer y de saber. Por eso me disgusta mucho cuando voy a algún acto gay porque más que sentirme a gusto estoy incómoda porque me siento extraña.
    Entiendo muy bien que muchas de nosotras no han tenido una vida fácil y han sufrido el rechazo de familiares, amigos y/o compañeros de trabajo. Lo entiendo, pero no lo comprendo porque por suerte o por desgracia a mi la opinión ajena me ha traido al pairo desde que tengo uso de razón, con lo cual los que están conmigo,bien, y los que están en contra también bien, pero lejos, no tengo ningún sentimiento de dolor en este último caso.
    Como ya habré dicho en algún otro blog de mis labios nunca ha salido la palabra "lesbiana", aunque tampoco he ocultado el "estado" que no he ido difundiéndolo por ahí. Las personas de mi entorno supongo que han ido viendo cosas pero nunca me han preguntado directamente y cuando me casé "oficialmente" hace casi dos años y medio, despúes de 8 de convivencia, sólo les dije a mis hijos y amigos más cercanos: el dia tal, a la hora tal, en el sitio tal nos casamos y luego nos vamos a comer a tal sitio. Nadie dijo más que felicidades y qué queréis de regalo. En el trabajo (en el que mantengo buenas relaciones pero superficiales) todos saben que vivia con alguién y que luego me casé, pero nadie preguntó el nombre del "contrario". ¿Será porque lo saben o lo intuyen y no quieren una explicación directa?. Ni idea.

    Con esto quiero reivindicar mi puesto entre las lesbianas aunque no vaya con la pancarta, ni haga de salir del armario un acto oficial ni reclame la visibilidad. Reclamo un lugar en el mundo sin tener que dar ni pedir explicaciones, dar las cosas por sentado, que cada uno tenga la sexualidad que quiera o le venga dada y que "luche" por su sitio sin dar explicaciones. No se si me explico

    En fin, bonito post el tuyo que hace reflexionar y pone muchos puntos sobre las íes.
    Bs.

    ResponderEliminar
  2. sí, sí, sí, sí.. concuerdo contigo Candela, en todo lo que has expuesto.

    Un abrazo de otra lesbiana consciente.

    ResponderEliminar
  3. M ha costado 2 días leer entero el post. Maldita dispersión...

    Me quedo con que eres lesbiana por decisión inteligente. Y además te aplaydo porque no sólo inteligente sino además muy valiente.

    Me encanta saber que para ti no fue un trauma, ni un shock darte cuenta de que gustándote los hombres, te atraían las mujeres. Tengo un ejemplo demasiado reciente de "bi" que se empeña en fustigarse internamente y boicotearse porque le gustan yambién las mujeres.

    Estoy por preguntarle a mi familia materna el significado del dicho pero creo que se perdió la tradición oral cuando murió mi abuela.

    En fin, que gracias por compartir lo que nos has contado. Me encantan tus reflexiones.

    Chrí!! :-)

    ResponderEliminar
  4. Subscribo cada una de las palabras que dices, porque no sólo se basan en la reflexión sino en vivencias personales que te han dado la madurez y serenidad para saberlo. Existen desgraciadamente demasiados clichés, dogmatismos, y prejuicios entre nosotras mismas, llámese, lesbiana, bisexual o lo que sea. ...
    Cada persona es un mundo, y no hay seres simples. Cada uno de nosotros tiene una complejidad riquísima si se exprime al máximo o se muestra. Pero a veces lo diferente asusta. Es más fácil etiquetarlo o catalogarlo según unos clichés supuestamente oficiales.Huir de ese encortesetamiento es toda una experiencia, hace falta valor y atreverse a ser uno mismo. Muy buen post, por ciero, como siempre ayudando a pensar.
    De acuerdo, también con Isa...
    Un beso

    ResponderEliminar
  5. He tardado en leerlo porque es denso y yo estoy especialmente espesa. Candela, de acuerdo contigo en casi todo (la excepcion es Steve Urkel, que me partia de risa, fíjate). La única vez que dije "soy lesbiana" fue el otro dia aquí en el trabajo cuando discutíamos sobre quien de las que estabanmos allí sentada era más friki. Me laureé cum laude al decir: "chicas, os gano que además de todo, soy lesbiana". Y me quedé en la gloria...

    ResponderEliminar
  6. Lo mejor y más redondo que leí sobre el tema. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Un beso

    ResponderEliminar
  7. Me ha gustado mucho el post, Candela. Un abrazo de una desconocida asturiana que se alegra de poder seguir leyéndote. Creo que las mujeres pueden, los varones quizás no, elegir libremente ser lesbianas o ser bisexuales. Mucha gente hetero se siente mucho más tranquila pensando que la orientación sexual es algo "genético" y le resulta más fácil entenderlo así. Cuando se habla de libertad de elección es cuando pienso que las mujeres sí, que muchas, sobre todo feministas, han llegado ahí intelectualmente. El deseo llegó seguramente después.

    ResponderEliminar
  8. Ya ves, parece que somos muchas en este frente. Bien sabes lo acorde que me siento contigo. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Un post muy acertado. En realidad, más allá de la sexualidad, la etnia a la que se pertenezca, etc., cada ser humano tiene sus luces y sus sombras, quizá ser plenamente conscientes de nuestro lado oscuro (o negativo) nos pueda llevar más de una vida, sobre todo, porque se ignora, no se quiere ver. Gente traumatizada hay muchísima que ocupa una gran parte de su tiempo culpando a los demás de su infelicidad e insatisfacción, en lugar de dedicar ese tiempo a encontrar estímulos que mejoren su situación.
    De todas formas, el post de Tantaria no creo que haya sido escrito con ningún tipo de intencionalidad, su estilo humorístico suele ser algo sarcástico (en mi opinión), a veces tanto que me cuesta comprenderlo.

    ResponderEliminar
  10. Desde aquí he ido a ver el post de Tantaria, y mi impresión es que habitais mundos diferentes.

    Para mi que recien salgo de la "infancia evolutiva" y apenas ahora estoy entrando en el mundo del pensamiento tus reflexiones me quedan un poco grandes, pero me invitan a reflexionar.

    "lesbiana por decisión inteligente", me encanta.

    Besitos

    ResponderEliminar
  11. Soy de acción retardada amiga. He leído tu post dos veces y sigo siendo incapaz de comentar. No porque esté en contra de lo que dices sino por todo lo contrario. Tú sabes las horas que hemos pasado conversando justamente de esto... ¿cómo podría ahora comentar brevemente? preciosa Candela, muchas gracias por vencer la autocensura :)
    ¿Quién te quiere? ah... y feliz cumpleaños!

    ResponderEliminar
  12. La belleza esta donde se encuentra.

    saludos



    Mariona

    ResponderEliminar
  13. no se si es que estoy muy densita hoy o que pero no veo la conexión entre tu post y el de Tantaria (que me he ido a leer inmediatamente). El tuyo está escrito desde el amor a las personas que has querido y a ti misma, desde la introspección y con mucha perspicacia interior.

    El de tantaria desde el despecho y con pretensiones cómicas (que a mi no me han hecho mucha gracia, la verdad) resulta frivolo y poco perspicaz.

    me sigo etiquentando. antes "políticamente"lesbiana, ahora ya quité el politicamnete, jejejeje

    ResponderEliminar
  14. Ay Candela,

    No sabes. Desde ayer leí este post y hoy lo he vuelto a leer. Es que al igual que vos me niego a seguir cualquier dogma y a ponerme cualquier etiqueta que me limite como ser humano y me aísle. Considero que lo que escribes se acerca mucho a lo que pienso.

    Para mí, lo que debe mover al mundo se llama amor, en cualquiera de sus formas. Se deben dejar de lado perjuicios, envidias, consumismos, egoísmos, complejos de superioridad,... entre otros muchos males que tiene la humanidad: de verdad que en el mundo cada vez somos más gente pero menos personas.

    Siempre he pensado en hacer lo que y solo lo que me haga sentir plena como persona, como mujer; hacer solo lo que me dé felicidad y me permita hacer felices a los que me importan.

    Eso es: me ha encantado tu entrada y creo que la voy a repasar luego.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  15. Me gusta mucho la libertad con la que vives tu opción (o situación) sexual. Sé, por lo que has escrito otras veces, que no ha sido fácil ganarte el respeto de los demás, pero a mí me convence el planteamiento.

    Me siento muy identificada en una cosa: en que casi todos los hombres me parecían pasables, suficientes... con muchos habría tenido una relación. Y, sin embargo, con las mujeres, he sido y sigo siendo mucho más exigente. Creo que en parte por eso tardé tanto en darme cuenta de que me gustaban, porque nunca me gustaban lo suficiente. Yo lo atribuyo a la misoginia, pero no sé...

    Y sobre el dicho... ¡es buenísimo! Me lo apunto porque últimamente estaba pensando en hablar de la homosexualidad en "el pasado" (es decir, hace cincuenta o sesenta años) y ese dicho confirma algunas de mis ideas.

    Un abrazo fuerte, no dejo de nombrarte en mi blog :P

    ResponderEliminar
  16. Si se me permite opinar...
    ¡Rediós, señora! Nunca había leído nada tan elaborado acerca de porque alguien escoge en un momento determinado una opción sexual determinada.
    No estoy siendo nada irónico; no escribiría o no firmaría con mi nombre.
    La he visto en un blog amigo (amiga en este caso), he pinchado en su nombre por curiosidad, me he liado con lo de las ovejas que me parecía curioso y he seguido por aquí. Muy bien descrito y muy con el corazón, me ha gustado.
    Respecto al nexo con el escrito de la otra chica, que me he ido a leerlo, pues no veo nexo. Creo que hablan de cosas totalmente diferentes. Es más, yo, que no soy mujer y de momento no soy gay, puedo sin problemas asumir tanto su papel: hablar del porqué de mis preferencias y del amor sentido por personas, y puedo asumir el de Tantalia: hablar de lo mucho que me han cabreado personas (mujeres en mi caso) con sus actitudes.

    Por si le sirve de algo mi visión visto desde fuera.

    Un saludo, un placer leerla.

    ResponderEliminar