26 enero 2011

Algunos malafollás no se dan cuenta de que la vida es un toma y daca

En mis viajes y estancias por lo largo y ancho de este mundo, como diría el Capitán Tan, me he topado con pueblos y ciudades (no podría decir lo mismo de un país entero) con una proporción exagerada de gente antipática. Alguna de esas ciudades la tengo en la punta de la lengua, pero no la voy a nombrar porque la gente se enfada si se meten con su pueblo. Como yo no me enfado y mi carácter nacionalista y localista me lo debí de dejar olvidado en alguna de mis vidas pasadas, me voy a meter con Graná, mi Graná de mi arma. Y es que hay días en los que pienso para mis adentros ¡qué bien nos hemos ganado la fama de ser la gente de la malafollá! Sí, hay gente simpática, cariñosa, cercana y divertida, pero el porcentaje de malafollás es alto en comparación con otros lugares.


Tenemos libro y todo

Hoy mismo una alumna mía se ha mosqueado porque no le funcionaba el teclado. Cuando he ido a arreglárselo tenía tan malas pulgas que me ha soltado "¡vaya mierda de instituto!". Le he dicho que se lo arregle ella y he seguido atendiendo a los demás.

Luego salí del trabajo con mi coche, torcí a la derecha para coger la calle principal del barrio y justo allí hay un paso de cebra. Voy despacito y veo a dos tipos (tiparracos) en la acera, esperando para pasar. Me paro dos metros antes del paso de cebra y seguramente ellos querían que hubieran sido tres porque en vez de hacer el gesto de gracias (es que en esa zona casi nadie respeta los pasos de cebra y hay mucha gente agradecidísima cuando sí lo hacen y te dan las gracias), uno me ha hecho el gesto de que me iba a estrangular y el otro de que me iba a degollar. Coño, cómo está el personal...

Vuelvo a casa. Pepa está contenta porque hoy ya tiene moto para su nuevo trabajo, pero tristona en cuanto se le ha pasado el primer brote de alegría motera. Es por una sucesión de encuentros con malafollá. Está contactando con empresas para ofrecer sus servicios. En las empresas más pequeñas suelen decirle que es una buenísima idea y se quedan con la tarjeta por si algún día los empleados, a nivel particular, necesitan algo, o sea: prácticamente nada, pero con simpatía. En las empresas más grandes o con los profesionales más "crecidos" de sí mismos la respuesta es la malafollá.

Dos casos de los varios que ha tenido por el estilo:

Un centro médico psicotécnico de la Zubia (empresa-tipo "forrada", de esas a las que no les afecta la crisis, porque siempre hay que renovarse el carné o el permiso de armas). Hay una chica tras el mostrador. Llega Pepa, le da los buenos días a la chica y le pregunta:

P. ¿Puedo hablar con la persona encargada o propietaria?
C. No está. ¿Para qué es?
P. Era para ofrecerle los servicios de mi empresa, que se dedica a hacer recados, trámites y gestiones.
C. No nos interesa -en un tono como el de quien mastica chicle y mira al techo.
P. Pienso que les vendría muy bien para llevar a Tráfico las renovaciones de permisos de conducir, por ejemplo.
C. ¡No está, y ya le he dicho que no nos interesa!
P. ¿Y cuándo suele estar?
C. Va y viene.
P. ¿Se le podría localizar en algún teléfono?
C. ¡Sí, claro, pero no se lo voy a dar a usted!
P. ¿Le puedo dejar mi tarjeta por si desea llamarme?
C. ¡Ya le he dicho que no nos interesa!
P. De acuerdo, que tenga un buen día.

Hoy llama a otro de estos "profesionales", esta vez el único que hay en otro pueblo.

- Buenas tardes, soy ... Estuve ayer ahí y me pidió que lo llamase por teléfono.
- Lo he consultado y no nos interesa, así que buenas tardes Clic! -Cuelga sin esperar el saludo de despedida-.

¿A que no sabéis a qué dos centros psicotécnicos no vamos a ir cuando tengamos que renovarnos el carné de conducir? Sin embargo, el mismo NO, dicho con un mínimo de simpatía y de empatía con la persona que tienes enfrente, sería una buena publicidad y además gratuita.

¿Tanto cuesta ser amable?

Me acabo de acordar de un dentista que había en mi pueblo natal. Estaba embarazada y me dolía muchísimo una muela. Fui al ambulatorio medio llorando de dolor, sin la cartilla del seguro, pero era un pueblo, me conocía todo el mundo y casi siempre bastaba con dar el número de la seguridad social en el mostrador, pero el dentista me despachó de mala manera ¡ve a tu casa y tráete la cartilla y entonces te sacaré la muela! Con el panzón que tenía me fui andando hasta mi casa, que estaba lejísimos, cogí la cartilla y volví corriendo. Aún no había terminado el horario de visita pero el dentista ya se había marchado.

Pocos días después, sentada en mi despacho del Ayuntamiento, el señor dentista pasó a pedirme algo que necesitaba, porque en el mostrador general le habían dicho que su trámite tardaría unos días y él lo necesitaba con urgencia. Yo tenía la posibilidad de solucionárselo en el momento. ¿Qué habría tenido que hacer?

14 comentarios:

  1. Tengo otra mejor: una "súper empresa" de aquí de Granada, que además en su página web dicen que lo más importante es el trato a las personas. Pues bien me acerqué a sus mega oficinas y no pasé del telefonillo de la entrada...

    Yo: Buenos días, soy de la empresa Las Mandaeras querría...
    Voz femenina: NO, no queremos nada.
    Yo: pero yo sólo quiero hablar con la pers...
    Voz femenina: En Madrid, allí lo llevan todo...
    Yo: oiga...
    ....
    ....

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  2. A ver... ya sé que es mucho más fácil decirlo que hacerlo pero citaré a Pepa que en su blog un día colgó lo básico de los cuatro acuerdos. El cuarto dice que no hay que tomarse las cosas de manera personal.
    El hecho de que los demás sean mal educados y agresivos no debe contaminarnos... ¿porqué les vamos a dar el poder de hacernos sentir mal? Que se coman su mal genio con patatas.

    No sé qué habrías tenido que hacer con la dentista grosera pero conociéndote, me imagino que la atendiste como la señora que eres y de paso le diste una lección tácita de educación, me equivoco?

    besitos a las dos (respirar hondo ayuda)

    P.D. si todo falla, golpear almohadas ayuda a desahogar el coraje sin romper nada :)

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  3. como está el patio eh, bueno yo las granaínas que he conocido son geniales....
    seguro q atendiste al dentista mucho mejor que el trato que recibiste, no me da la impresión de que seas de ese tipo de personas...
    besos

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  4. Si es que la vida esta muy difícil, si incluso cuando eres la clienta te tratan mal (servicios post venta) cuando ofreces tus trabajo, no te cuento.
    Seguro que atendiste a ese dentista con el mismo trato que tu merecias y no te dio, y si no fue así, prefiero no saberlo, jeje.

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  5. Los principios son siempre difíciles, no hay que perder la esperanza. El problema de esa mala.... lo tienen los otros, mejor no contaminarse y tomarselo con calma. Un fuerte abrazo.

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  6. Igual ya se os ha ocurrido pero bueno, lo que yo haría es buscar las webs de las empresas y conseguir el e-mail de algún directivo o RRHH, y enviar vuestra oferta de trabajo.
    Eso de ir encarándose con la gente es tremendo, yo no podría hacerlo, que a la de una le daría un guantazo a más de una cara.
    (Obviamente no me dedico a las relaciones públicas, jejeje)

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  7. jjajaja, mi niña, se me había olvidado que no pasaste del telefonillo :)

    Claro, Pena, no es nada personal pero me pongo en su lugar y ... qué digo, yo no sirvo para vender nada, me huelen el miedo o algo y siempre me llevo un no. No estamos cabreadas, pero sí da algo de pena cuando la gente se muestra desagradable. :) Beesicos

    Guada, claro que lo atendí bien y rápido. Se fue más contento... y seguro que ni se acordó de la putadilla que me hizo días antes jejeje.

    Cereza, cuando ofreces trabajo o algún servicio o vendes algo por la calle ufffffff. Nunca vendí nada, sólo papeletas de lotería cuando era una cría y no tuve ovarios de venderlas. Hija, que no sirvo para eso, no vendo ni pipas :) Pero me da pena la gente que viene a mi puerta a vender y sé que le voy a decir que no, por eso los trato de la forma más amable posible. Al dentista lo traté con esmero, como a toda persona que llegaba a mi despachito, aunque te juro que por dentro pensaba: tendría que decirle "vuelva cuando le toca, como hace todo el mundo, y si tiene prisa haga yoga para relajarse" jajaja

    Emejota, es muy pronto aún, verdad? a ver si en un par de meses de anima un poco la cosa, al menos en eso creemos :)) Para ti otro abrazo.

    Isa, no sé si a ella se le habrá ocurrido, a mí no y me parece muy buena idea. ¡Se lo digo luego! gracias!!

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  8. Uffff, Candela, me tocas un tema que me está agriando la semana... Tengo que respirar muy hondo.
    Me parece muy buena idea la de Isa, yo tampoco sirvo para dar la cara al público (por eso no soy médico de consulta).
    Un abrazo.

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  9. Pues la verdad es que el mundo está lleno de personas así, con poquita educación y con volcanes en la boca.
    Yo, personalmente, tengo un buenísimo humor, me gusta sonreír, saludar, ser correcta, guardar mi turno en colas para pagar y dejar pasar a alguien que CON educación me pide que le deje porque lleva menos cosas, me gusta arreglar cualquier conflicto con el diálogo, sembrar conductas pacíficas, ser agradable.

    A mí me cuesta mucho más esfuerzo/trabajo ser antipática, borde o maleducada, que ser amable.

    Si tuvieses perrito te darías cuenta de que la gente te mira mal de inmediato, aunque estés recogiendo sus "cositas" con una bolsa, te miran como a punto de estallar su estupidez contra tí.

    La gente es una malfollá, como tú dices, jajaja, pero no en Granada, en todos sitios, y creo que en el fondo, hay un poquito de razón en la palabra, quizá la gente no hace el amor lo suficiente o no hace deporte o cosas que le gustan muy a menudo, y si a eso le sumas la bajísima educación que tenemos en nuestra amada España...

    Un besito para ti y para Pepa!!!

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  10. Mamma mía, cómo estamos!! No me cabe la menor duda de que reaccionaste como una señora con la dentista. Yo hubiese hecho lo mismo: darle una torta sin manos (una buena lección tácita d educación, vamos!). Eso sí, siempre y cuando no viniese al día siguiente: en ese caso lo estaría vacilando al derecho y al revés, creo...jeje. Un abrazo y muchos ánimos a las dos!!

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  11. Jop, hay gente a la que dan ganas de "obsequiar" con una botellita de vinagre vacía para que la vayan rellenando. Animo con esas estrategias de marketing :)

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  12. La peña es mu jevi tía. Pero mucho. En Asturias también hay malafollá, pero bueno compensamos l@s que tenemos una vida sexual
    sana y plena jajajajaja

    Besinos¡¡¡

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  13. Mira mi abuela era de Almuñecar, y descubrí lo que era la malafollá granaina por ella, con un sólo comentario te dejaba más que cortá te dejaba planchá. Con la edad lo fui asimilando pero no creas no se lleva muy bien.

    Entiendo a Pepa, los inicios son dificiles pero como tú dices donde las dan las toman.

    Verás que tiene suerte, apartando a un lado mala...

    Un abrazo para ambas.

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  14. * Maikix, creo que sirvo para el público siempre que la otra parte no considere que le estoy pidiendo algo, sino dándole algo y si es gratis mejor, o sea, que podría servir como médico de consulta ;) En clase me siento bien con mi público, pero como comercial me moriría de hambre.

    * Filomena, como era una peque todavía le di la torta sin mano (lo traté bien) y esperé que el resultado fuese que él me pidiese algún tipo de disculpa, cosa que no ocurrió. Ya más mayor nunca espero nada, por si acaso jeje.

    * Castafiore, van funcionando las estrategias de marketing porque esta mujer tiene alma de comercial, pero a mí se me cae la mía cuando me cuenta las cosas que me cuenta :) Besos

    * jajajajaja yosu, creo que en todas partes hay malafollá, pero el día que escribí este post me pareció que estaba toda concentrada en Granada. Menos mal que estámos l@s que tenemos una buena vida sexual jajajaja.

    * Encarni, ea, un ejemplo para que no se diga que son inventos eso de la "malafollá granaína", aunque hay gente linda también... ahora lleva una rachilla de dar con gente salá. Besotes.

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