09 enero 2011

Nochevieja: Mi padre, mi hermano y el armario de mi madre

Tengo un solo hermano, cinco años más pequeño que yo. Era aquel bebé tan deseado por mi madre, que llegó con todos complementos que ella quería, como -además de ser varón- ser tardío y patoso para hablar, no como yo, que hablé pronto y bien. A pesar de convertirse en el ojo derecho de mi madre nunca tuve celos de él, sino que lo adoré -a mi manera, "que no se note mucho"- desde la madrugada de su nacimiento.

Pero creo que él me quiso más todavía; yo era el espejo en el que se miraba, el ejemplo que quería seguir, el que corría detrás de mí llamándome con su media lengua desde que aprendió a caminar. Y cuando se hizo un poco mayor, ya con cuatro o cinco años, el que me salvaba siempre que podía de las reprimendas de mis padres, sobre todo de mi madre. Hacía lo que podía, desde interponerse entre alguno de ellos y yo para evitarme un previsible azote hasta echarse la culpa de algo de lo que se me acusaba a mí. Luego me hice adolescente y se convirtió en mi mosca cojonera, el que mis padres obligaban a salir conmigo y el que se liaba a puntapiés con cualquier chico que se me acercara por la calle si era un desconocido y él -según su criterio de seis o siete años- le veía algo malo en la mirada.

Crecimos y nos hicimos mayores siendo hermanos, amigos y confidentes. Nos vemos y nos hablamos poco pero tenemos conexión permanente, banda ancha de intuición y cariño. Y cuando nos vemos sabemos si todo va bien o algo no va bien del todo. Apenas necesitamos pedirnos uno al otro lo que necesitamos, tal vez unas palabras indirectas y ya sabemos lo que al otro le duele o echa de menos y empezamos a buscar dentro de nosotros una manera de tenderle un puente a una sonrisa nueva.

Cuando conocí a Pepa tardé un mes en presentársela a él y a mi cuñada (mi cuñada es tan leal y buena conmigo como mi hermano). Fui prudente para no llevarlos a decepciones, quise estar segura de que ella me quería, de que yo la quería y de que, además, éramos compatibles y podíamos imaginar un futuro juntas. Llegado el momento le dieron la bienvenida de corazón y sé que hoy la quieren por sí misma, no porque sea la mujer de...

Nosotras nunca nos hemos ocultado de nadie como pareja. Lo somos en todas partes como lo fuimos Lex y yo durante varios años. Claro que Lex y yo sudamos bien la camiseta para que fuera aceptada por mi madre. Pasamos las de Caín, tuvimos que poner pies en polvorosa la una o la otra o las dos en más de una ocasión para escapar de sus huracanes, pero con el tiempo mi madre la llegó a querer. Eso sí, la condición era que a ella, a mi madre, no podía decirle que era mi pareja; aunque ella lo supiera y lo admitiera, lo que no admitía era la palabra pareja. Tenía que ser "mi amiga". Pero nosotras nunca nos nombrábamos ante ella ni como amigas ni como pareja. Éramos nuestros nombres. Hace unos cinco años mi madre pasó unos días en el hospital para una operación. Lex y yo ya no éramos pareja desde hacía mucho tiempo y me quedé a cuadros cuando me dijo: ¿Por qué no le dices a Lex que venga a verme? Por supuesto, se lo dije a Lex y vino a verla. Tan felices ellas dos, mi madre como ex suegra y Lex como ex nuera, sin importar con qué nombre quisiera nombrarla mi madre para sus adentros.

Mis padres son (no sé si mejor decir fueron o serán) los últimos en conocer mi relación con Pepa. Nunca la han visto ni les he hablado de ella, aunque yo tenía intención de colocarles a su nueva nuera en cuanto supe que nos queríamos, pero mi hermano, como siempre, intentó allanarme el camino y comenzó a contarles muy contento que yo estaba muy feliz porque... Ahí fue interrumpido por mi madre, que dijo: no quiero saberlo, me da igual que me la presente como una amiga, pero no como novia o pareja -y yo no tenía ganas de hacer teatro, preferí callar-. Mi padre, entretanto, el único comentario que hizo fue: Yo soy feliz si mi hija es feliz, me da igual cómo.

Ese detalle de mi madre me hizo detenerme y dejar pasar los días y los meses. Ellos ya son muy mayores, no vienen a mi casa y yo voy a verlos todas las semanas. En esos encuentros, a los que suelo ir sola o con alguna de mis hijas, los noto a los dos muy cariñosos conmigo. Siempre sé que lo saben y siempre imagino que a mi padre le gustaría conocerla, aunque también he supuesto que mi madre prefiere quedarse en un saber sin saber. ¿Y qué hacer ante esto? Me ha causado muchos problemas, porque no quiero ocultar a mi mujer ante nadie y mucho menos ante mis padres. Hasta llegué a ponerme en la situación de que alguien que padece una enfermedad dijese "si es grave no quiero saberlo", ¿tengo el derecho o el deber de decírselo a pesar de ello? Para mi madre fue "muy grave" que mi pareja fuera una mujer. Y su "enfermedad" la sufrió en sus carnes toda la familia durante dos años al menos.

Por otra parte podría decírselo a mi padre a solas, o invitarlo a casa y que la conociera, pero él nunca le oculta nada a mi madre y si cae bronca le va a tocar a él aguantar el chaparrón, como siempre, y lo quiero tanto...

El problema ha surgido en el único encuentro familiar que hacemos al año, que puede caer en nochebuena o en nochevieja. Lo habíamos hablado Pepa y yo; ella sabe lo dura que fue la entrada de Lex en mi vida a causa de mi madre y me ha comentado siempre "para dos horas al año que no puedo estar contigo, para qué vamos a complicar las cosas". Que me lo haya dicho con la boca chica o no, no lo sé, pero yo esas dos horas las paso mal y sé que ella también, hasta el punto que este año había decidido no acudir a la cita con mi familia en nochevieja. He llegado a ponerme mala del estómago de pura rabia, adelantando acontecimientos. "Si me preguntan que por qué no voy les diré que no quiero hacer ningún paripé y que mi familia está aquí, en mi casa, que aquí están quienes saben y quieren saber todo de mí y quienes me respetan" -pensaba. Menuda bronca mental tuve con ellos, hasta llegué al punto de renunciar a verlos por siempre jamás, y luego me condolía porque me iba a arrepentir de eso cuando se murieran. Mi derecho, tu derecho, sus derechos, mis deberes, los suyos... un lío.

Pues bien, la cena de nochevieja iba a ser en casa de mi hermano y él les había dicho a mis padres que este año iba a venir conmigo "mi amiga", y dirigiéndose a mi madre le dijo "y solo espero que no vayas a liarla como hiciste varias veces al principio cuando ella estaba con Lex". Mi madre por lo visto respondió muy ofendida -siempre olvida o parece olvidar- diciendo que ella nunca jamás "la lió" y que ojalá todas "mis amigas" fueran como Lex.

Llegamos Pepa, mis dos hijas y yo a casa de mi hermano. Todo parecía normal, pero claro, aquellas primeras veces con Lex todo parecía normal al principio hasta que mi madre montaba el pollo públicamente, de modo que allí me veo yo a Pepa con su sonrisa un poco apretada, rara, tímida, muy bien sentada en el sofá con sus piernas juntitas, y las manos sobre las rodillas porque mi madre no le quitaba ojo de encima. Mi padre estaba feliz, se puso a bailar y me sacó a mí a bailar con él "Allá en el rancho grande", que él mismo cantaba, y luego a mi cuñada y a mi hija mayor y a mi madre... Mi hermano me llamó aparte y me dijo: Te voy a contar una anécdota simpática. Cuando os esperábamos, mi hijo empezó a despeinar con las manos al abuelo (mi padre) y él protestó diciendo: "No me despeines, que hoy voy a conocer a mi nuera y quiero estar guapo". Le pregunté: ¿Lo dijo delante de mamá? Claro, por supuesto.

Así que ya está integrada en la familia, en cuanto Pepa se suelte a hablar y sepan cómo es, porque esa noche no dijo ni mu. Ahora queda la segunda parte ¿tengo que decirles explícitamente "mi pareja" o "mi mujer"? ¿es mi derecho o es mi obligación? ¿tiene que ser de inmediato o esperar a que la vayan conociendo mejor? Ya me iré respondiendo. Mi padre sigue llamándome muy contento y muy cariñoso, aunque a mí no me saca el tema. ¿Esperará que yo le diga algo?

En cualquier caso estoy feliz. La noche transcurrió perfectamente con toda la peña que estábamos allí, que éramos bastantes y a última hora acabamos en dos grupos: jóvenes (yo incluida) por un lado en una mesa charlando y riendo, mayores en otra con sus propias diversiones.

40 comentarios:

  1. Hola Candela, te deseo que tengas un próspero 2011!
    Mi opinión es que es tu derecho llamarle tu pareja o tu mujer o como gustes a tu Pepa! Poco a poco, normalizándolo para tu madre. Sin embargo, aún cuando le pongas el nombre que gustes, vos sabes que hay cosas que no necesitan de un nombre para existir, solo son.
    Un abrazo,

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  2. Pues chica si tu madre, ya mayor, la palabra "pareja" le produce ictericia no la uses. Qué más da. Tu sabes que ella sabe qué es Pepa en tu vida, y si prefiere que sea "amiga" no debería haber problema. Ella no quiere reconocer el "estado" porque seguro que va en contra de sus ideas y mentalidad. Tu quieres reconocerlo porque quizá te parezca más honesto y leal tanto con tu pareja como contigo misma. Pero si se trata de tu madre ¿qué más da?. Tampoco es ponerse a luchar contra molinos. Otra cosa es que la tratara mal, eso si que no se puede consentir. Pero si la acept y es al menos cortés, déjala que no exprese de viva voz lo que sabe de sobra.
    Es lo que pienso.

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  3. Creo que estamos demasiado acostumbradas a pensar por los otros. Las cosas maduran. Y vaya la de problemas que nos inventamos!!!!

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  4. Desde luego que tienes un problema: te duele, te da rabia y tienes que pensar las cosas cien veces antes de actuar o hablar. Pero sería igual de estúpido negarlo que atacar la situación a cañonazos. Con tu diplomacia, la de Pepa y el apoyo de tu padre y hermano has podido rodearlo y salir airosa. Enhorabuena y que seas muy feliz, Cadelilla.

    Besosss.

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  5. Ai los caminos con los papis son asín... muy de los papis... en este caso de la mami...
    Yo con mi madre no fui capaz de decirle nunca que tenía pareja ni ahora, que volví a la soltería fui capaz de decírselo porque se me saltan las lágrimas. Me preguntó ¿Entonces que te pasó con Soraya?¿Os enfadasteis? y le contesté que sí... y ahí quedó la cosa...
    Pero me parece que estás en tu derecho de no negar a Pepa, ya ves tu padre que está encantao de conocer a su nuera...

    Besinos¡¡¡

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  6. Ya que preguntas, Candelilla, te diré que, en mi opinión, este es uno de los infinitos inconvenientes que nos produce la absurda manía que tenemos de etiquetarlo todo, personas incluidas.
    Y yo me pregunto, ¿qué necesidad hay? ¿Por qué nos resulta imprescindible etiquetar, hasta el punto de llegar a anular el nombre de la persona, para identificarla or su etiqueta?
    Has de perdonarme esta disquisición. Es que, el tema de las etiquetas me tiene hablando sola.
    Y ya, de lo otro, pues, vaya suerte que tienes con ese hermano y esa cuñada cómplices. Y ese padre, que no necesita etiquetar para ser feliz con tu felicidad. Suerte que te mereces, of course. Que os merecéis Pepa y tú.
    ¿Sabes lo que te digo, Candelilla? Que ha sido una forma inmejorable de empezar el año, preámbulo de un año que, auguro, osva a ser muy propicio. ¡Ele (word)!

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  7. REBELDE CON CAUSA9 de enero de 2011, 15:19

    Candela, sé feliz... llámese "tu mujer" para ti, "tu amiga para tu madre", "tu pareja" para quien le guste más, "Pepa para quien tu quieras"... ¿qué más dá como llamar a la persona que amas ante los demás?. Lo importante es el amor que os tenéis y lo demás es accesorio.
    Además, tienes que estar contenta que tu familia lo único que quiere es que seas feliz.

    Un beso, bonita, que eres tan buena que mereces todo lo bueno de esta tierra.

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  8. Qué suerte un hermano tan genial. No le des vueltas ni te preocupes, la primera salió bien, si tu madre necesita su parecela verbal, bien está. Lo normal con padres tan mayores es que todo el mundo lo sepa, se asuma y nadie diga nada. Luego si les preguntas íntimamente confiesan que ya lo sabian y lo ven bien. Un fuerte abrazo.

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  9. Dilemas con tus derechos y dudas con tus deberes. No es fácil cuando es el corazón el que se nos divide.
    Un saludo. Me alegra que pasases buena noche.

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  10. Felicidades para las dos, Candela. Prueba superada.
    Como ya han dicho por ahí arriba, ¡qué más da, el apelativo! Todo el mundo sabe lo que es, lo que representa y, sobretodo, que os queréis. Estoy segura de que sois capaces de condescender ante alguien a quien le cuesta aceptar un nombre, pero no una situación.
    Besos.

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  11. De lo que se ve no se habla, decia mi madre.
    Cuando no se entienden o no se quieren entender las cosas, por los motivos que uno tenga en su interior, forzarlas no adelanta nada, esperar un poquito tiempo y cae la fruta por su propio peso.
    En mi caso la etiqueta pudo más que cualquier cosa, tal vez si me hubieran conocido primero me hubieran querido que el roce hace el cariño y al fin es lo que importa ¿no?

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  12. Qué afortunada eres con un hermano y una cuñada así!! Y tu padre, pa comérselo! Como tú bien dices, Pepa ya está integrada en la familia y todos tienen claro el lugar que ocupa, incluso tu madre, así que yo dejaría que las cosas fluyeran por sí solas. El bosque se atraviesa andando. Ya verás que a partir de aquí todo va ser mucho más fácil. Un abrazo fuerte a las dos

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  13. Yo creo que basta con llamarla por su nombre. Y, si te ves en la necesidad de ser reivindicativa un "Pepa, cariño", como quien no quiere la cosa.
    El tema es que lo sabe y , de alguna forma, lo acepta. Tu vida es tuya, deja fluir, que yo creo que va bien.

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  14. qué más da, si vosotras sois felices. Tu madre está más tranquila con que ciertas paalbras no se oigan, pues da igual. Bueno, esa es al menos mi experiencia. Cada cual su vida y cada cual sus palabras, no merece la pena agobiarse ¿no crees?

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  15. Creo que las anteriores lo dicen mejor que yo.Vivir y dejar vivir. Un beso

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  16. me ha encantado el post, y tras los comentarios anteriores poco que añadir, la verdad es que eres afortunada, porque tienes un hermano y cuñada geniales, en mi caso más o menos es como tú con la salvedad de que mi madre si que la llama mi pareja, o novia o lo que sea, nunca la llamó mi amiga a ninguna de mis relaciones anteriores.....es que no sé estoy tan acostumbrada a que se me respete y se me tenga en cuenta tanto los amigos como familia y trabajo aunque me ha costado que se me hace raro los problemas de aceptación que leo por ahí
    pero disfruta, llámese como se llame...besazos

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  17. lo que hubiera dado yo porque mi madre reaccionara como la tuya porque hubiera ganado la guerra.

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  18. Me alegra tanto que haya salido todo bien! ya te han dicho las anteriores comentaristas lo que te iba a decir yo... ¿para qué decirle nada a tus padres si ellos ya se lo han colocado como menos daño les hace? no tiene sentido...

    besitos a las dos, se les quiere :)

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  19. Coincido con Mármara y sus deliberaciones sobre el etiquetado. En cuanto a tu post anterior, parece que quieren entretener al personal animando a denunciar estupideces para distraernos de lo denunciable y vergonzante que ha sido y es la actuación del gobierno y de toda la clase política respecto a la crisis económica. De pena.

    De todas formas, feliz año nuevo.

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  20. Pues yo, amiga Candela, contradigo a casi todas las comentaristas de aquí... Lo siento!

    Una vez estudié la importancia del lenguaje, profundicé en aquello y estuve de acuerdo con los múltiples lingüistas y sociólogos que aseguraban la relevancia de las palabras, del uso que hacemos de ellas.

    Suele decirse, que algo existe cuando acertamos a nombrarlo.

    Por esto mismo, cientos de homosexuales han luchado durante años para que nuestros vínculos afectivos se denominen MATRIMONIO, no nos servía eso de "pareja de hecho", no, nosotras/os necesitábamos nombrarlo matrimonio con el fin de equiparar nuestra posición en la sociedad con la de los heterosexuales.

    No estoy en absoluto de acuerdo con eso de nombrar a nuestras parejas como "amigas". Tampoco digo que te comas a besos a tu mujer frente a tu madre, pero no me parece bien que siendo dos adultas respetuosas y responsables tengáis que ocultaros o nombraros como amigas por el miedo a... ¿a qué?. Si sois pareja sois pareja, Candela, y todos ellos lo saben...

    Con esto no pretendo ofenderte, TODO LO CONTRARIO, pides opinión y yo te apoyo y te ofrezco mi punto de vista.

    Comprendería tu temor si esto se tratase de un par de chicas de 14 años que dependen de sus padres, y que aun no saben nada del mundo. Pero vosotras sois adultas, compartís vuestra vida, incluso estáis casadas. Pepa es la persona que cuida de tí si estás enferma (supongo), que despierta contigo, que llora contigo, que sueña contigo, que sufre su te ve sufrir, que te ayuda a realizarte como persona... Y eso no es poco.

    Personalmente, me sorprenden las opiniones que han dado aquí la mayor parte de las chicas, creo que si dos personas se aman, se aman en todas partes. Te pongo un ejemplo: tu hija es tu hija cuando estáis en casa, cuando váis al supermercado, cuando hacéis un viaje, cuando visitas a tus padres, un 3 de agosto y un 20 de marzo. Tu hija es simplemente "tu hija", no es una niña solamente, ni "esa chiquilla que vive contigo", es tu hija. Y eso ... no se modifica...

    A menudo he encontrado compañeras/os de trabajo que se molestaban cuando se les pedía que en las aulas hablasen de niñas y niños, de ellas y ellos, de chicas y chicos. Muchos/as docentes opinan que "no es tan importante eso del sexismo en el lenguaje". Pues, numerosos estudios aseguran lo contrario. Es muy importante el uso adecuado del lenguaje para no discriminar a las niñas. Y yo misma, he podido comprobarlo.

    Personalmente, yo habría pasado las fiestas con mi pareja, y no habría acudido a un sitio sola, simplemente por el hecho de ser discriminada la persona con la que comparto mi existencia. Siempre lo he visto así... Sin mayores complicaciones, de esta forma mi familia y las de mis parejas han ido asumiendo que con amor y respeto, nadie debe discriminarme si pretende mantenerme a su lado.

    ÁNIMO CANDELA!!!!! Un abrazo gigante

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  21. Mi madre me dijo: "No hacía falta que lo hubieras dicho". :-( Yo le contesté que si, cuando mi hermano viniera con una novia, le iba a decir que no lo dijera... A mí sí me parece importante la palabra.

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  22. pero pero ¿dónde está mi comentario? estoy segura de que te dejé uno hace un par de días (era el primero...) bueno, pues como te decia ¡ENHORABUENA! ya sabes lo que pienso al respecto y aunque ahora Pepa lo pase un poco mal, es mejor esto, piano piano, que tener que separaros las fiestas porque tu madre esté en el armario...
    un beso muy fuerte a las tres

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  23. CAMINOS: tienes razón como la tienen los que opinan lo contrario a ti, no pasa nada, todo es discutible. Quizás seas un poco jovén (no lo se), pero las un poco "maduritas", entre las que me encuentro, hacemos la guerra de "darlo por hecho", es decir que los familiares y amigos tontos no son y saben de sobra lo que se cuece en nuestra intimidad. Si una señora de 70 años, por poner un ejemplo, se resiste a llamar pareja a la pareja de su hija, pero la admite en su casa y la trata bien ¿qué más da?, ¿que consigues reivindicando?. Yo es que no soy nada peleona para este tema, los que me rodean ya saben lo que hay y nunca he encontrado un rechazo o una mala palabr, pero ya te digo, siempre he dado por hecho que los demás sabían e igual que yo no pregunto por las actividades sexuales de mis hijos o familiares, ellos tampoco me preguntan por las mías.

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  24. Me ha encantado este post.
    Lo de la cena es un buen augurio - que la noche transcurriera en paz.Si lo piensas, ¿cuántas veces hace falta decir "mi hermano tal o mi pareja o mi hija tal" cuando hablas con gente que te conoce? Habitualmente basta con el nombre y el caso es que cuando nombres a Pepa tu madre ya sabrá perfectamente a quién te refieres.
    Muy feliz será este año, ya verás!
    P.D.:Llevaba tiempo sin entrar en los blogs y casi me caigo de culo (perdón) QUE HAS DEJADO DE FUMAR????¡Cuantas novedades Candela - sigo leyendo que tengo que ponerme al día!
    Un abrazo.

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  25. A "Isa": es curioso, pero es así, las lesbianas que conozco de cuarenta y tantos hacia arriba, suelen ser mucho menos reivindicativas, tuve unas vecinas lesbianas de unos 50 años, y nunca se llamaban pareja, aunque sabíamos que eran pareja.
    Su madre tiene 70 años, pero hay muchas personas con 70 años que respetan a sus hijas/os tal y como son, y personas con 20 que no respetan a nadie.
    Repito nuevamente: yo no le digo a Candela que devore a su mujer delante de su mamá, pero me parece que omitir que te has casado con la persona que amas, o llamarla "mi amiga", es triste, me parece anticiparse a una posible reacción que puede que no tenga lugar, es como decir: tenéis razón, debo avergonzarme.
    Comprendo todas las situaciones y creo, ISA, que os habéis educado en la culpabilidad y el miedo, pero si todas cedemos terreno, si todas callamos por posibles reacciones, si todas fingimos que NADA sucede, no hubiésemos avanzado nada.
    Dos personas independientes económicamente, con sus propias ideas políticas, sus facturas a final de mes, sus trabajos, sus inquietudes, sus proyectos, que se aman y comparten su vida, no tendrían que dar tanta tanta tanta importancia a lo que piensen para sí, las personas que le rodean.
    Creo que es hora de decir ¡ánimo! hacia delante. En vez de decir lo de siempre, lo que hace siglos que se dice: calla y agacha siempre la cabeza.
    Y es que, te equivocas, Isa, yo no llamo a "la guerra", llamo a la naturalidad POR NUESTRA PARTE, porque si nosotras mismas DESnaturalizamos nuestras relaciones, no ayudaremos a construir una sociedad abierta, justa, tolerante.
    Me parece muy fuerte que digas ¿qué consigues reivindicando?. Si esta misma pregunta la hubiesen lanzado todos los seres humanos, nunca habríamos terminado con la esclavitud negra, ni con el sexismo, ni con ninguna clase de maltrato, ni con ciertas actitudes homófobas... Con actitudes así, no podríamos casarnos hoy día... Y eso sería muy triste.
    Con respecto a lo que dices al final, sobre que no tienes por qué decir que eres lesbiana, porque no le preguntas a nadie sobre sus actividades sexuales, te informo de algo: cuando alguien dice que la persona que la acompaña, la ama, la respeta, no es "solo una amiga" sino su pareja, No está describiendo cómo hacen el amor, simplemente informa sobre algo que aunque tú asegures que sí, NO todo el mundo da por hecho.
    De hecho, vivimos en un mundo heterosexista, donde lo que se da por hecho es que eres heterosexual, y donde se maltrata psicológicamente de modo sutil a veces, y directo otras veces, a quiénes no lo son.
    No creo que decir que alguien es tu pareja sea un acto horrible, ni egoísta ni terrible.
    Y que conste, que esta respuesta no va dirigida a Candela, que sólo pidió mi opinión, sino a ISA, que se ha dirigido a mí directamente.
    Tu dices: que más da, que todo siga como hace 30 años.
    Yo prefiero animar a Candela, no ha hacer ninguna guerra, ni a herir a nadie, sino que la animo a hacerse respetar con naturalidad, sin elevar el tono, sin imposiciones. QUE su madre no la LLAME PAREJA NO IMPLICA en ningún caso, que Candela no pueda decirlo. La mamá es libre de llamarla amiga, silla o nube, PERO ni qué decir tiene que CANDELA merece la misma libertad de llamarla Pareja, novia o esposa. ¿No?. Libres todos, no sólo una parte.

    Un abrazo!!!

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  26. Vaya, Candela, la que has montado en un momento!! ;-) Yo estoy de acuerdo con Caminos del espejo, y algo me dice que en el fondo tú también (de ahí tu dilema, supongo). Tu padre ya se refirió a ella como nuera, así que todo se está poniendo en su sitio. Yo creo que las cosas seguirán fluyendo y q en la practica será todo más fácil. Pepa es tu mujer y como tal te referirás a ella. Ya verás. Especular no sirve de mucho, aunque siente bien leer las distintas opiniones. Un abrazo y ya nos contarás! :-)

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  27. CAMINOS: finalizo porque no quiero ocupar un espacio que no es mio. Ya dije al principio de mi post a ti que este es un tema en el que todo el mundo puede tener razón.
    Por otra parte ¿quién te ha dicho que me que he educado en la culpabilidad y el miedo?, querida: ostento el nº 3 de persona divorciada en Madrid en una época en que la guardia civil podría haberme hecho volver a mi casa. Las pasé canutas, pero lo conseguí todo.

    Dices: "Me parece muy fuerte que digas ¿qué consigues reivindicando...?". Pues yo he reivincado y reivindico las cosas que por ley no se me permitían hacer y me impedían hacer una vida normal: separación, divorcio, tutela de los hijos.... Ahora estoy casada con mi compañera de 10años y si llega el PP y anula los matrimonios homosexuales,como está sugiriendo, pues volveré a pelear como una bestia como hice antaño.
    Es cierto que hay mucho que agradecer a muchas personas que luchan VISIBLEMENTE porque tengamos los mismos derechos que el resto de las personas. Las admiro y valoro, pero mi forma de lucha, en estos momentos, y creo que es tan válida como cualquiera es la lucha pasiva, es decir: hacer lo que me da la gana y vivir como y con quién quiero e insisto que no tengo ni veo la necesidad de reivindicar que estoy casada con S., porque yo no pregunto a nadie quen o conozca mucho si está casado o vive arrejuntado o lo que sea.
    ¿No te parece que esto es vivir con la mayor de las naturalidades".
    Bss

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  28. A ISA: Lo siento Isa, eso de que no tienes por qué decirle a todo el mundo que estás casada dado que no preguntas a nadie sobre esto, no me convence, es la clásica excusa que siempre he escuchado, tan usada como aquella de "si yo respeto a los gays, porque tengo muchos amigos gays, aunque no los apoyo".
    Candela pregunta sobre cómo presentar a su mujer frente a una madre que le ha hecho daño con este tema anteriormente, y yo le digo que personalmente, creo, que si ya saben todos lo que hay, no hay razón alguna para dirigirte a tu pareja como "amiga".
    No he hablado de que deba ir anunciando "al mundo" ni a cualquiera que la que lleva al lado es SU PAREJA o su mujer, estoy hablando de presentarla como tal a personas que PARTICIPAN activamente en su vida, como es su madre.
    Es que creo, que te escudas en frases que no se vinculan a lo que yo he dicho. ¿Que tu no le preguntas a nadie si está casado?, ¿en serio?, ¿no sabes si tus padres estaban juntos? ¿ni si tu mejor amiga vive felizmente desde hace años con su novia/a?, ¿ni si tus hermanos están casados/as o enamorados o saliendo con alguien?, ¿de verdad?, no te creo.
    No le he dicho a Candela que publique en el diario El País que se ha casado, simplemente le he dicho que si yo presentase a mi esposa, novia o pareja, a mis familiares, amigos/as o seres queridos, la presentaría como lo que es y no como los que nos discriminan desearían escuchar.
    Así que... no, no me parece vivir con naturalidad tu forma de enfocarlo, lo siento, porque la naturalidad es llamar a las cosas por su nombre, y no por otro. ¿Te resultaría natural (ya que usaste este término) llamar a tu "hija", "vecina del quinto"???. Puedes hacerlo, nadie te perseguirá por ello, pero natural, no es... Lo siento...
    Te aplaudo por aquello que conseguiste en tu vida, y me alegra saber que admiras a quiénes se dejan la piel para que tu y yo y ella podamos casarnos y tener los mismos derechos. Pero no comparto la opinión de OMITIR u obviar una realidad, simplemente por el hecho de prever que la persona que te escucha no estará cien por cien de acuerdo con ello.
    Es muy fácil disfrutar de tus derechos, pero no muy coherente que te pongas el anillo y luego omitas el hecho.
    ¿Omiten los heterosexuales a sus padres que se casan y luego los visitan los jueves para comer y hablar de tooodo menos de que viven con alguien a quién aman y respetan?. Puedes omitir tu vida completa, ante una familia en la que no participas, yo tengo conocidos (heteros y homosexuales) que por diferentes motivos no son respetados por su familia, así que optan por vivir sus vidas al márgen de esas familias.
    Independientemente de los motivos de mi apreciada Candela, yo la animo y animaré siempre, a que sea ella misma, y a que no infravalore los sentimientos y la raíz de su relación, en pro de las ideas discriminatorias de su madre o amigo o vecino.
    Su madre es mayor, pero su padre supongo que también y sin embargo la respeta.
    Así que... ¿por qué debe Candela llamar a su mujer como su madre la llama?.
    Es todo mucho mucho mucho más sencillo, Isa, de como tú lo dibujas. Y mientras más normalidad le demos a todo esto, más normalidad le darán quiénes no saben.
    Te pongo un ejemplo: mi pareja tiene una madre de 72 años, cuya educación fue sexista, católica, franquista, conservadora... Mi pareja ha dejado claro que yo soy su pareja, y siempre que la madre, al principio, me definió como amiga, mi novia le corregía, "no, mamá, no es mi amiga, es mi pareja". Gracias a eso, su madre, piense lo que piense para sí misma, me respeta.
    A veces, son las mismas lesbianas y gays, quiénes se anticipan a todo, y quiénes tiñen de rareza ciertos momentos, otorgando demasiada importancia a las ideas ajenas, y olvidando las suyas propias.
    Y, recuerdo, que esto es una respuesta para Isa.
    Un saludo!

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  29. Perdonad que no haya intervenido, pero es que no tengo tiempo. Odio esa frase que parece hecha pero es real. Estamos las dos ocupadísimas con "el bebé" -la empresita de Pepa-, que se nos come el tiempo libre, pero a la vez nos hace sentir felices.

    Aclaro que no es que mi madre me pida que llame "amiga" a mi pareja, es que ella lo sobrelleva mejor si piensa en esa palabra. Puedo obligarla a escribir 100 veces Pepa es la mujer de mi hija, puedo amenazarla con no ir a verla, puedo apartarla de mi vida y solo conseguiría que fingiera no pensar lo que piensa o no sentir lo que siente. Tiene 80 años y es de ideas fijas. Por la parte que me toca (una microscópica parte en el todo) he ido abriendo el camino a las que llegasteis después, que lo tenéis ya mucho más fácil. No era tan fácil ser diferente hace 20 o 30 años, como no lo es ahora en muchos países. En mi recorrido he puesto todos los granos de arena que he tenido para que esta generación y las siguientes admitan a las parejas del mismo sexo como a cualquier otra pareja, no que las "respeten" sino que de corazón las sientan auténticas, válidas y admirables como cualquier otra pareja auténtica, válida y admirable.

    Lo que no puedo hacer es educar a los ancianos, que ya tuvieron su educación y su deseducación (ahora tenemos otra educación y otra deseducación). Lo único que cabe es pedirles respeto, que no sentimiento, porque el sentimiento es muy difícil de cambiar y mucho más a ciertas edades. Podría pedir que fingiera tenerlo pero prefiero que nadie finja nada que respecte a mí. De momento el respeto existe, ella no me obliga a llamar amiga a mi pareja, solo que ella prefiere pensar en la palabra amiga (¿y qué puedo hacer yo sobre eso?), pero es que en mi entorno nunca la llamo mi mujer ni mi pareja; en todo mi entorno (familia, amistades y trabajo) en donde todo el mundo sabe que estamos casadas, la llamo por su nombre y basta. A mi marido tampoco lo llamé nunca "mi novio","mi pareja" o "mi marido" para referirme a él en familia. Lo llamaba por su nombre (aunque en ese caso estoy segura de que mi madre pensaba en la palabra "marido" y no "amigo", pero sobre lo que ella piense no puedo ni debo hacer nada).

    Lo que no voy a decirles es que estamos casadas, cosa que sí habría hecho hace 20 años, no porque ahora me haya vuelto más cagada (por ser tan mayor), sino porque a ellos les quedan tres telediarios, mal que me pese, y durante esos tres telediarios me apetece mucho disfrutarlos y disfrutar con ellos y no hacer una cruzada que ya hice en su tiempo cuando valía la pena pero que ahora no llevaría a ninguna parte ni allanaría el camino a nadie que venga detrás de mí.

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  30. Que si Candela, que totalmente de acuerdo contigo. Tu abriste brecha en su momento, como lo hice yo también y otras tantas muchas que ya no cumpliremos 20, ni 30, ni 40... glup y no sigo. ahora que sigan las jóvenes, y si se da un caso puntual y puñetero (el del PP que hablaba en mi otro post), ya veremos quién reacciona con más criterio y con más sensatez. Las diferencias generacionales se notan en el 99,9% de los casos, aunque el más joven haya pasado de los 30, que es lo que me pasa a mí con mis hijos, pero bueno, no pasa nada, es la vida misma.
    Bss.

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  31. Aplaudo tu respuesta, Candela!! Un abrazo :-)

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  32. Eso ISA, a ver quién actúa con más sensatez si llega el PP o si simplemente, continuamos siendo parte de la historia.

    A Candela solo decirle que su respuesta me ha parecido ligeramente cortante con respecto a las/os que opinamos que la naturalidad es la base de una sociedad civilizada, tolerante e inclusiva, y que la naturalidad no la traen los demás sino nosotras mismas, con cada gesto, palabra o decisión.
    No esperaba esa respuesta, al menos, no la esperaba expresada de esa forma. Parece un ataque, y yo sólo dije lo que pensaba porque según ESTE post, pedías, en cierto modo, opinión ante una duda.
    Siento haberte ofrecido mi punto de vista, siento haber expuesto mis argumentos,siento haber empleado mi ganas en responder a Isa, siento que escueza, siento de veras, que dentro del "colectivo" social al que pertenezco, en vez de sentir ánimo, orgullo y respaldo, sienta rechazo con este tipo de respuestas y con las de Isa. Porque no debéis menospreciar la fuerza y la normalidad que las personas "más jóvenes", como decís, intentamos implantar como podemos, también tememos, también nos duele, también dudamos.
    Yo simplemente, intenté animar a quién pedía opinión, a ser valiente, y no enfoco dicha valentía en comerse a dentelladas a la derecha ni a los ancianos/as, sino a otorgar naturalidad a lo que en sí es natural, que es el amor.

    ¿Sabéis por qué? porque siempre veo tolerancia hacia las personas que nos hieren y discriminan. Tener 80 años no significa ser una santa, de hecho, en todas las etapas de nuestra historia existieron individuos justos, tolerantes y razonables, y personas inflexibles que nunca se esforzaron en ceder por nadie.

    Yo me eduqué en un ambiente absolutamente conservador, dirigido por monjas y compañeras católicas, tuve compañeros que apoyaban en nazismo, y sin embargo a mi se me rompía el alma al ver a alguien sufrir por las ideas obsoletas o retorcidas de otro.

    No está en la edad, ni en la clase social, ni en la inteligencia, ni en el sexo, ni en la raza, ni en la cultura, está en el corazón decidir si herimos a alguien que queremos por su inclinación sexual, o si no lo hacemos.

    Pero me he sentido aquí, claramente excluida.
    Y no lo esperaba. Así que no voy a dar mi opinión de ahora en adelante en este espacio, no creo que os importe nada de lo que tenga que decir. Podéis seguir con los aplausos de unas a otras.

    Siento haber molestado.

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  33. Caminos, lo siento si te ha parecido cortante la respuesta. Ni sentía ningún tipo de rechazo a tus comentarios ni quise dar una respuesta cortante, lo que pasa es que yo, para expresarme bien, tengo que escribir mucho y ya no me dejaba escribir más en el comentario (demasiado largo, me salía) y lo dejé así.

    Quise decir que nunca tuve miedo, que siempre fui en la avanzadilla cuando tener una pareja mujer era casi un crimen, o una enfermedad o algo que había que esconder, pero ahora la situación es especial: a mis padres ya les informé hace 20 años, él aceptó como siempre de buen grado, ella en absoluto. Después la cosa se normalizó. Ahora la gente lo empieza a ver normal, la gente de mi edad y más joven, los mayores pueden "hacer la vista gorda", parecerles bien, entre comillas y resignarse en el caso de que sea su hija la que tiene una pareja de su mismo sexo. No suele haber quien se alegre solo porque te ve feliz, es lo menos frecuente (mi padre es una de esas personas poco frecuentes).

    Ahora la situación es diferente porque ellos son mayores. Mi parte en la lucha está hecha y la sigo haciendo, de hecho el casarme para mí no era algo importante, me daba igual estar juntas sin más, si lo hice fue para hacer número, para que la gente viese no solo a una pareja de mujeres sino que viese que era posible, normal y plausible que dos mujeres o dos hombres se casen. Para mí el casarme (algo que me prometí no hacer nunca más) ha sido otro acto más de reivindicación. Ya no es que se sepa por el boca o boca en mi entorno, sino que está registrado legalmente, por lo tanto es un acto público. Eso es un paso más: no solo que una pareja del mismo sexo es algo normal sino que el matrimonio es algo normal también. No le encuentro diferencias con las de distinto sexo ni nadie se las puede encontrar (excepto los que dicen que Dios... bla bla bla).

    Caminos, me he quedado triste de que te haya parecido una respuesta cortante. No lo era, créeme. Además no sabes cuánto te agradezco a ti y a todas las que habeis escrito el que hayais dejado vuestro corazoncito en los comentarios.

    A ver si este me lo deja pasar con tanta palabra. Muchos besos a todas.

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  34. No me quedó espacio (ni me acordé) de poner el enlace a un post mío en el que contaba "un poquitín" de todas las dificultades con las que nos podíamos encontrar en 1990, o al menos las que encontraba una mujer como yo, que además era de un pueblo andaluz.

    http://poralgolodigo.blogspot.com/2009/11/pensar-recordar-reaccionar.html

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  35. CAMINO: en absoluto te sientas excluida porque no es así. Precisamente porque se valora tu punto de vista, es porque SE TE CONTESTA si no, yo al menos, no me hubiera dirigido a ti. Pero las opiniones de otras personas me interesan, aunque no esté de acuerdo con ellas y lo único que yo me atrevería a pedirte es que igual que yo entiendo tu punto de vista, tu ACEPTES el mio, aunque no lo compartas. Hay gente que con 90 años sigue siendo reivindicativa y me parece perfecto. Otras ya hemos luchado lo que hemos considerado suficiente y ahora quizá no salgamos con la pancarta, pero vivimos de acuerdo con lo que somos y lo que queremos. ¿Y te crees que esto es fácil siempre?. Pues no, lo que pasa es que, además de años, tenemos las espaldas curtidas y si vemos algo "extraño" en el comportamiento de los demás, a mí lo único que se me ocurre es decir o pensar : "con tu pan te lo comas" y no me encuentro obligada a dar explicaciones ni a reivindicar nada. Y es más: te digo que las/los jóvenes de hoy tenéis mucha suerte con las que rondamos o pasamos la ciencuentena. No te quepa duda de que las facilidades que puedas tener hoy se han conseguido en otra generación. ¿que todavia falta mucho?. Pues claro¡¡¡, la mentalidad de la gente no cambia tan fácilmente.
    No me resta más que pedirte excusas si mi lenguaje no ha sido el correcto, pero ya sabes que escribiendo es más frío que el cara a cara.
    Un beso.

    (Candela, disculpa por ocupar tu espacio)

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  36. Cielos Candela!
    Veo que tu post tiene mucha tela que cortar aún!
    Por qué no nos envías un mail solicitándonos que escribamos al respecto en nuestros respectivos blogs?? Por aquéllo de tu entrada el mes pasado, digo yo...O.O jajaja
    Pequeña broma, un saludo!

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  37. De acuerdo, comprendo que ninguna de las dos (Candela e Isa) quiso menospreciar mi opinión.

    Agradezco muchísimo todo lo que habéis luchado durante vuestra juventud, y lo que cada día y a vuestra manera, hacéis por fomentar el respeto hacia los/as homosexuales.

    Espero que entre todas y todos, consigamos al ritmo que nos sea posible, construir un mundo en el que ser felices y libres de ser como somos, de amar como amamos, de celebrar la vida y el amor como lo hacemos.

    En ningún momento quise imponer mi punto de vista, lo único que intenté fue incitar a la visibilidad y a la normalización, y sé que lo hacéis o lo intentáis. En general, mi mensaje iba dirigido a todas las lesbianas y gays que no saben cómo hacerse respetar y hasta dónde deben ceder.
    Tengo 27 años, y hace unos 8 o 9 años que descubrí que era homosexual, y recuerdo que al principio todo el mundo pensaba que lo mío era pasajero, según los demás yo no respondía al prototipo absurdo que tenían en sus cabezas. Aquellos primeros años, era yo frágil y maleable, y asumí lo que la mayoría (heterosexual) me aconsejaba, "que lo mío no tenía por qué ser anunciado, que lo guardase un poco para mi intimidad, aunque no lo escondiese literalmente". Así que al principio, estuve viviendo fuera y dentro del armario, colocando, de este modo, en lo más alto, las ideas o prejuicios de los demás, y mi libertad y dignidad, por debajo.
    Estudié mi carrera sin decir claramente a nadie que era homosexual, así que nadie comprendía exactamente por qué no participaba de las conversaciones eternas sobre hombres, o por qué no daba detalles de mi vida personal e íntima.
    Aquella etapa me hizo daño, fui consciente después.
    Posteriormente decidí ser yo misma, fuese donde fuese, así cuando en diferentes trabajos o entornos, alguien decía que con quién vivía, yo respondía que con mi pareja, y cuando se referían a mi pareja como "él", yo corregía y decía "ella". Y no encontré malas reacciones, creo que mi propia naturalidad facilitó la de los demás.

    Esa es mi experiencia y en ella me basé para expresar mi opinión. He conocido a chicas completamente destrozadas, por no tener la fortaleza suficiente de "enfrentarse" levemente (no hace falta ninguna guerra, yo prefiero hacer uso de las palabras) a familiares o conocidos, he conocido a parejas afectadas por ciertas conductas homófobas de sus respectivas familias. La discriminación, en sí misma, es injusta y siempre tiene víctimas. Y no olvidemos, que las víctimas, son las afectadas por un prejuicio o discriminación.

    Pero yo respeto los diferentes puntos de vista y repito que felicito todos los pasos y pasitos que cada una de nosotras, da hacia delante.

    Un abrazo a todas y todo mi cariño

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  38. SimpleDay... no me acuerdo de ese post del mes pasado ¿os pedí que publicarais algo en vuestros blogs? ¡Diosanto qué cabeza la mía! me has picado la curiosidad, luego repasaré los posts ;) Besos!!!!

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  39. Caminos, me ha llegado el aviso de tu comentario cuando estaba INTENTANDO escribir un post que tiene un poquitín que ver con el tema, un post que llevo meses intentando redactar y no consigo convertir en palabras lo que pienso.

    Cada persona es un mundo y cada circunstancia es particular. No es lo mismo haber crecido en Madrid o Barcelona que en Villaverde de Arriba, o que los padres hayan estudiado o no, o que se haya nacido en 1950 o en 2000, en Nueva York o en Jartum.

    Cuando no corres peligro puedes ser más valiente que cuando lo corres. Muchas personas no están psicológicamente preparadas para oír de sus padres "te prefiero muerta" y otras no lo están para enfrentarse al rechazo social o incluso a la pena de muerte. Por supuesto que de cada clase hay personas más valientes y más cobardes, que hay quien valora la libertad en x y la seguridad en 3x. En mi caso la valoración es justo al contrario, pero si tuviera que salvar el pellejo o ser mártir optaría por salvar el pellejo... o eso creo.

    Caminos, gracias por este comentario. Me quedé mal antes y deseaba volver a leerte por aquí. Gracias y un beso.

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