12 septiembre 2011

El sofisma del puente

Lady on the Bridge. Julie Lamons
El más imprevisto e inimaginable de los reencuentros estivales supuso un precioso regalo que la vida me volvía a dar: la misma "ella", intensa como la recordaba, más hermosa si cabe de cuanto lo era antes, difícil, dura, tierna, demasiado inteligente, demasiado sensible, vulnerable, inolvidable, leal, entrañable, divertida, sincera, incomprensible, inabarcable, efímera como siempre. Un puente. De puentes y de su significado le hablé a ella y no tuve que explicarle que quería que fuera mi puente para hacer más fácil el tránsito desde el último amor, hacia dónde daba igual: hacia una feliz soledad, hacia otra mujer, hacia mi mujer... La técnica consiste en no enamorarse, prohibido enamorarse durante la operación puente, ni tú de mí, ni yo de ti. ¿Y eso cómo se controla? -me preguntó ella. No es difícil, basta que yo salte al agua o que tú me dejes caer al primer síntoma -le contesté yo. Entonces -siguió preguntando ella- ¿no hay peligro para ninguna de las dos? No, no lo hay -le respondí desde mi más profunda y sincera convicción.

15 comentarios:

  1. Si es real lo que cuentas yo te diria: no te apoyes en nadie ni siquiera para tirarla al agua en un momento determinado.
    Ya quisiéramos los humanos poder controlar los sentimientos.

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  2. Me da, que no vas hacer ningun casting...

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  3. Hay puentes colgantes que son algo inestables, puentes largos que parecen acueductos, puentes que sólo se pasan una vez y puentes romanos que son tan sólidos que siguen ahí para siempre. Uy, qué tesis sobre los puentes me han salido, ajjajaa. Feliz vida y felices puentes, preciosa.
    PD: coño, la palabra de verificación es "horter" ¿está llamándome hortera por mi disertación puenteril?

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  4. ...es posible no enamoraaarse??? Ostras, Pedrín, esta posibilidad no me la había planteado, digo, yo, que si conozco a alguien que junta nada más que tres de los calificativos que tú has descrito... ya estoy babeando.

    Feliz vida, Candela. Puentea todo lo que se te apetezca!

    (No me he olvidado de la invitación)

    Besos, preciosa!

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  5. Me alegro que te encuentres mejor, hacía bastante tiempo que no sabía de ti pero por despiste mío, no por otra cosa.

    Un puente es el encuentro de dos puntos que se unen para llegar desde un punto al otro y biceversa, no sé si en ese toma y daca puede llegar el amor, o en ese ir y venir el amor ya está presente, no sé. Pero siempre es mejor un puente que una muralla o un precipicio.

    Un abrazo.

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  6. Ya sabes lo que te voy a decir, pues eso, que disfrutes mucho del "puenting" y de todo lo que se tercie, total.... son dos días. Beso.

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  7. Sí, es posible... siempre que pises tierra firme después de cruzar y tu cabeza no se pierda en el follaje (digo paisaje)...

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  8. Candela, me alegra comprobar que tu corazón tenía una ventana abierta. No deberíamos teorizar sobre puentes emocionales, que luego sale rana...

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  9. Como dice Marcela, hay puentes de todo tipo, hasta de esos que se rompen cuando pisas mal, o que se construyen con una simple tabla de planchar ;)

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  10. Mucho me temo que los puentes no son para mi: jamás llegaría a cruzar.

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  11. ¡Ostras, creo que me acabo de dar cuenta de que dos y dos son cuatro..!

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  12. Suele pasar que cuanto más una se resiste más sucumbe.. ya sabes la mujer propone y las diosas disponen... ojala encuentres alguien a tu altura..

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  13. Guay, la teoría la llevas súper bien. A ver qué tal la práctica... Dicen que si quieres que los dioses se rían de ti, les cuentes tus planes. Ah, y no olvides que el puenting es un deporte de riesgo!

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  14. Durante años eternos pensé que yo era incapaz de albergar tales sentimientos, que estaba hecha de fría piedra insensible....Hasta que me di cuenta que no era una psicópata (jejeje) Pero hay que usar la cabeza. Espero que el puente aguante y que los cimientos sean sólidos.

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  15. Puentea, Candela, y sé feliz! Yo no hubiera sabido describir mejor el estado en que te encuentras. Porque lo reconozco. Un abrazo enorme, guapa!

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