06 mayo 2015

Un platico de sobreúsa de habas

No sé si se escribe así "sobreúsa" o no. La tradición es puramente oral y así se pronuncia. Hace unos días fui a comer con mis padres y mi madre me dijo que si me apetecía un platico de sobreúsa u otra cosa. ¡Quiero sobreúsa! 

Quién me lo iba a decir a mí. Hasta que no fui bastante mayor no podía ver las habas, ni crudas ni de ninguna otra manera. Y eso que en mi pueblo son plato favorito. Cuando las veíamos en un sembrado, mis amigas iban a cogerlas directamente de las matas y así se las comían, aunque decían que estaban mucho mejor con un poco de bacalao salado y pan con aceite. Lo intenté, pero no me gustaban. Pero lo peor de todo era la sobreúsa. Cuando llegaba del instituto, nada más entrar en casa percibía aquel olor, que me parecía espantoso, y se me quitaba el apetito. Además, estaba el color, una cosa entre verde y marrón, tan poco apetecible a la vista. Tal era el asco que me daban las habas, que mi madre me preparaba siempre otra cosa. Y eso que en casa se comía lo que se ponía en la mesa, y sin rechistar.

Pues bien, la sobreúsa de habas es un plato típico de mi pueblo y, aunque lo he cocinado otras veces, siempre olvido la receta, que es de mi abuela paterna. De ella la aprendió mi madre. Me gusta muchísimo y además me sienta muy bien, como a mi padre, también delicado de estómago. Ya de paso, me sirve de recordatorio y... tal vez por si alguien se atreve a meterles mano :)

Hay muchas recetas de sobreúsa de habas, pero yo voy a poner la de mi madre, que es la que acabo de hacer para la comida de mañana. Ya se sabe que las recetas caseras, al menos en lo que a mi familia respecta, no tienen medidas ni pesos. Las cosas se hacen "según vayas viendo". De todas formas, voy a comportarme como una casi profesional, y voy a poner las cantidades con las que la he hecho.

Sobreúsa de habas


¿Cómo me iba a gustar esta cosa verde-marrón cuando era niña?
Pero ahora, solo verlas, me entra hambre. ¡Me encantan!

Ingredientes

  • 1,5 kg de habas verdes. (Solo la pipa. Antiguamente mi madre y mi abuela las hacían también con la cáscara... tiempos de economizar y aprovecharlo todo).
  • Una cebolla pequeña.
  • Unas hojas de lechuga. Yo tenía una bandeja de cogollos  pequeños y he puesto uno entero. Una lechuga entera sería demasiado.
  • Diez o doce almendras.
  • Tres o cuatro dientes de ajo.
  • Tres o cuatro rodajas de pan cortado de una barra normal.
  • Tres o cuatro corazones de alcachofas. Mejor si son frescas.
  • Cinco o seis hebras de azafrán.
  • Sal.
  • 7 u 8 granos de pimienta negra.
  • Aceite de oliva.
  • Para servir: Vinagre y hierbabuena.
Cómo se hace

He encontrado recetas de sobreúsa de habas muy distintas a la familiar. Con chorizo, huevos escalfados, tomate frito, etc., pero voy a poner la nuestra. A mi modo de ver es muchísimo más fácil de digerir. También las he visto secas, para comer con tenedor. Las mías son plato de cuchara.

En una cacerola he puesto un chorreón de aceite de oliva y cuando se ha calentado un poco he echado las habas y la cebolla, esta cortada en tiras muy finas. Hay que remover durante un rato hasta que la cebolla esté un poquito pocha. 

Mientras tanto, en una sartén he puesto aceite a calentar. En él he echado los dientes de ajo (previamente quitado el tallo interior para que no sienten mal). Cuando se han frito un poco, los he sacado. En el mismo aceite he puesto a freír las almendras (no es necesario quitarles la piel... ¡la cáscara sí, obvio!). Cuando han estado fritas, las he apartado junto a los ajos. Por último, en el mismo aceite, he frito las rebanadas de pan, sin que lleguen a tostarse demasiado. Pan, ajos y almendras: a la batidora con un poco de agua. Lo bato todo y lo dejo en espera.

Cuando la cebolla esté medio hecha, y sin haber dejado de remover para que no se queme el fondo, agrego agua en la misma cacerola... A ojo. Más o menos para que cubra el sofrito de habas y cebolla y un poco más ( si luego falta agua, se agrega. Y si sobra, se quita, que es lo que me ha pasado a mí). Añado la lechuga cortada, los corazones de alcachofas, el azafrán y la pimienta.  Espero a que hierva, añado la sal a gusto y enseguida vierto en la misma cacerola el sofrito de almendras-ajo-pan, que ya había triturado.

Dejo hervir todo hasta que las habas estén tiernas.

¡Listo!

A la hora de servirlo, se pone en cada plato una ramita de hierbabuena fresca. Le da un sabor exquisito. También se puede agregar una cucharadita de vinagre al plato, a mí me gusta.

Extras:

Según mi madre, quienes podían le echaban morcilla. También se puede agregar una guindilla al guiso, para quien le guste el picante. De hecho la sobreúsa tiene un parecido en sabor al caldo de caracoles.También sabe de quienes escalfaban, pero ella mantuvo la tradición de su suegra, mi abuela. Y yo la sigo. Alguna vez le pondré un extra.

Si alguien se atreve y le apetece comer este plato típico de un conjunto de pueblos cercanos, que pertenecen a las provincias de Málaga y Granada, adelante, que haga el experimento. Tomará proteínas, fibras, vitaminas del grupo B y muy pocas grasas.

4 comentarios:

  1. Estará buenísimo pero... Gracias, en otro momento.

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  2. habas y alcachofas!!! puagggg vade retro

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  3. Le voy a preguntar a mi madre a ver si le suena. La pinra es un poco horrible. No me extraña que de pequeña no quisieras probarlo.

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