19 enero 2016

Una extraordinaria libertad de ofrecimiento

Mensaje a mi móvil.


- ¿Qué quiere decir eso? -le pregunté por la mañana al despertarme.
- Es tuya la frase. Hablaste en sueños. Mejor dicho, susurraste. Esa fue la última de muchas frases nítidas y coherentes. La única que pude recordar completa. Para no olvidar lo que dijiste y poder contártelo, a falta de papel y lápiz, te la mandé en un mensaje.